POESIA PALMERIANA

Los poetas somos como los leones, después de que nos disparen podemos lanzar nuestras garras. Página administrada por el poeta Ramón Palmeral, Alicante (España). Publicamos gratis portadas de los libros que nos envían. El mejor portal de poetas hispanoamericanos seleccionados. Ramón Palmeral poeta de Ciudad Real, nacido en Piedrabuena.
Contacto: ramon.palmeral@gmail.com

martes, 12 de febrero de 2019

Máximo José Kahn



Sería fácil definirlo como uno de tantos españoles notables, exilado tras la Guerra Civil (en Argentina en su caso) y olvidado o semiolvidado porque allá fue enterrado y su obra se ha recuperado apenas. Sin embargo es bastante más que eso y puede ser relacionado con Max Aub. De familia alemana, Aub nació en París y se hizo voluntariamente español. Máximo José Kahn nació en Fráncfort del Meno, de una familia de judíos askenazis en 1897, y decidió hacerse español en 1921 viniéndose a vivir a España. Son casos diversos pero fuertes, sólidos, de personajes europeos, escritores o intelectuales que deciden España como patria de la que nunca abjurarán. Máximo José vivió en Madrid como traductor del alemán, y ensayista de temas germánicos, enviando también a Alemania textos de tema español. Pero es la II República (a la que Kahn decide servir) la que potenciará su figura y obra de periodismo y ensayo. Sus grandes amigos fueron Rosa Chacel y Juan Gil-Albert -a quienes primero oí hablar de él- y trató mucho entonces a Francisco Ayala -amigo que lo abandonó después- y en menor medida de los Alberti. Según María Teresa León, por Kahn se enteraron ambos de lo que estaba siendo el Holocausto. Para que buscara contactos con la poderosa comunidad sefardita de Salónica, la República lo hizo cónsul de España allí y luego en Atenas. Por él, Rosa Chacel se exilia primero en Atenas, donde se hace amiga de Kazantzakis con quien sube de noche a la Acrópolis para imitar el aullar de los perros...
Con el fin de la República (y tras un rocambolesco viaje hacia América, debido a su origen alemán) Kahn llega a México y a Gil-Albert de nuevo, con quien escribirá un precioso librito sobre el poeta hebraico-español Yehuda Haleví. También escribe y publica en México (1942) su libro magno sobre la tragedia española, Apocalipsis Hispánica. Pero la guerra le ha hecho tomar a Kahn conciencia de su judeidad española, y quiere ir a Buenos Aires donde está la mayor comunidad hebrea de América Latina en algunas de cuyas revistas colaboraba. Un viaje por tierra en el que le acompaña Gil-Albert y se encuentran con Chacel en Río. Desde su instalación en Buenos Aires en 1944, empieza la más alta labor de Máximo José Kahn como novelista y ensayista muy original de temas judíos, desde Año de noches o Efraín de Atenas (1950) a su excelente libro La contra-Inquisición. Capítulo para la historia de nuestras cenizas (1946), reeditado por Renacimiento, el primer gran ensayo sobre la significación profunda del Holocausto -anterior a La cuestión de la culpa de Jaspers- o su póstumo Arte y Torá. Interior y exterior del judaísmo. Porque Kahn muere en Buenos Aires en 1953, dejando una poderosa obra en marcha... Con todo, este español judío y republicano (alguien ha hablado de sus "tres exilios") es no sólo un espléndido ensayista sino uno de los grandes pensadores del judaísmo moderno, en el lado opuesto de un Arthur Koestler. Notable escritor hispánico, Kahn no merece el olvido de la nación que eligió. Estas palabras abren el ensayo sobre el Holocausto: "Aun los que no se detienen a llorar/ se ahogarían en lágrimas/ si se les hubiera dejado el tiempo para llorar/ a aquellos otros/ a los que no les quedó ni esto".