POESIA PALMERIANA

Los poetas somos como los leones, después de que nos disparen podemos lanzar nuestras garras. Página administrada por el poeta Ramón Palmeral, Alicante (España). Publicamos gratis portadas de los libros que nos envían. El mejor portal de poetas hispanoamericanos seleccionados. Ramón Palmeral poeta de Ciudad Real, nacido en Piedrabuena.
Contacto: ramon.palmeral@gmail.com.
La mayor satifacción que tengo al escribir es saber que alguien me lea cuando yo esté muerto.
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jueves, 17 de marzo de 2022

Valente epistolar (Correspondencias de José Ángel Valente con sus amistades), Claudio Rodríguez Fer,

 

Claudio Rodríguez Fer: «Nas cartas de Valente consérvase a intrahistoria da cultura»

 
Montse García SANTIAGO / LA VOZ DE GALICIA

CULTURA

El libro «Valente epistolar (Correspondencias de José Ángel Valente con sus amistades)», editado por Claudio Rodríguez Fer, fue presentado en Santiago.
El libro «Valente epistolar (Correspondencias de José Ángel Valente con sus amistades)», editado por Claudio Rodríguez Fer, fue presentado en Santiago. Paco Rodríguez

Expertos analizan en un libro parte de la correspondencia del escritor y poeta ourensano

17 mar 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Los miles de cartas que el poeta José Ángel Valente (Ourense, 1929-Ginebra, 2000) intercambió con centenares de escritores, artistas y filósofos, entre otros, sirven de base para la construcción del libro Valente epistolar (Correspondencias de José Ángel Valente con sus amistades). Un trabajo que permite no solo descubrir novedades sobre la vida y la obra del escritor ourensano, sino también de otros intelectuales, tanto de Galicia y España como a nivel internacional.

«Nestas cartas de Valente consérvase a intrahistoria da cultura, porque está aquilo que non se facía público pero que si se contaban eles por escrito. Figura como se fixeron certas obras, as relacións que había entre eles, incluso novas de tipo amoroso. O que nos interesa a nós son as relacións literarias e intelectuais», destaca Claudio Rodríguez Fer, autor de la introducción y de la edición, y director de la Cátedra José Ángel Valente de Poesía e Estética de la Universidade de Santiago (USC), que conserva y difunde todo este legado.

En el libro editado por el Servizo de Publicacións da USC se recopilan las intervenciones de 14 expertos en un encuentro celebrado en otoño analizando el intercambio epistolar de Valente con Luis Cernuda, Ramón Xirau, Rafael Gutiérrez Girardot, Vicente Risco, Rafael Dieste, Antón Risco, Camilo José Cela, Edmond Jabès, Emilio Adolfo Westphalen y Juan Gelman, además de asuntos relativos a la traducción al inglés, al alemán, al italiano y al portugués.

Valente epistolar incluye trabajos de Claudio Rodríguez Fer, Dolors Perarnau, Manuel Fernández Rodríguez, Olga Novo, Carmen Blanco, Armando Requeixo, Arantxa Fuentes Ríos, María Lopo, Juan Manuel do Río Surribas, Cristina Fiaño, Adina Iona Vladu, Rosa Marta Gómez Pato, Cristina Marchisio y Saturnino Valladares. «Hai especialistas na obra de Valente e tamén creadores, que nos reunimos para examinar casos de interese que nunca foran estudados ou dados a coñecer suficientemente», explica el director de la cátedra, recordando que con anterioridad se publicó la relación epistolar del poeta con María Zambrano, Borges, Jorge Guillén, Octavio Paz, Vargas Llosa y Julio Cortázar, entre otros.

En Valente epistolar —que fue presentado este miércoles en la Cátedra Valente de la Facultade de Filoloxía— no se recogen las misivas completas, sino únicamente pasajes. El libro aporta novedades. Una de ellas se incluye en la propia portada: una postal —que muestra unos naranjos y al fondo una cumbre nevada— oculta mucho tiempo y enviada por Cernuda a Valente. «Non é só o que se quere comunicar, senón o que se escolle para enviar», afirma Rodríguez Fer, apuntando que Cernuda, que era parco en elogios, se refirió a Valente como «inteligente en extremo» tras realizar el ourensano un ensayo sobre el autor de Las nubes.

En las misivas con Cela, por ejemplo, queda en evidencia «a amizade e o respecto mutuo». Pese a todo lo publicado sobre el epistolario de Valente, el director de la cátedra apunta que todavía queda mucho por estudiar y dar a conocer sobre él.

 

 


 


jueves, 8 de abril de 2021

"A Madame Chi", José Ángel Valente, fotografia de Pío Cabanillas, presentado en el Instituto Cervantes

 

... ...

A Madame Chi

José Ángel Valente / Pío Cabanillas

Estos deslumbrantes poemas de amor dialogan con las sensuales fotografías de Pío Cabanillas y quizá sea el parentesco que le une al poeta el que determine la extraordinaria sintonía. Fue Pío quien nos propuso esta aventura y a él le agradecemos que haya llegado a su destino. Sus imágenes casan con la voluptuosidad del mensaje poético aportando miradas y texturas que indagan en la profundidad del deseo. El derroche de color responde al amor apasionado que no ha sucumbido ni al paso del tiempo ni a la ausencia del amado y las diferentes series añaden matices que dibujan todo el arco amatorio.

 http://www.lacamasol.com/libro/32/a-madame-chi

 



 Club ¨La cama sol. ediciones

500 ejemplare numerados para socios del Club

 


 Biografia en Pío Cabanillas en Wikipedia, abogado y fotógrafo


(José Ángel Valente retrato a plumilla y lápiz del pintor alciantino Palmeral, 2021)


 

lunes, 22 de febrero de 2021

Ahora, amiga mía... Ahora, amiga mía que una flor de papel preside el aire, que el aire se deshace en dulces pétalos de jadeante miel en tus rodillas, ahora que no hablamos del otoño ya nunca más para no tropezar con tu mirada, ahora que te adentras por la vida, ligera, según dices, desposeída al fin de prejuicios, ideas recibidas, tiempo estéril, incomprensibles normas y principios, ay -ahora que la virginidad navega todavía como un barco vacío por oscuros telares, por intactos desvanes y sueños sin sentido, qué hacer en medio de la tarde, cómo entregarse sin terror de pronto y cómo confesar que detrás de tu lecho odiosa la inocencia, inservibles los claros pensamientos, traicionan palabras aprendidas en revistas de moda, tópicos de vanguardia, digo, tópicos que tan libre te hacen, aunque no de ti misma, aunque no de tu vientre inopinado donde súbito baja, feroz y sofocante, el duro golpe del corazón. Qué tierna insensatez la de estar solos, la del estremecimiento vergonzoso ante la voz del hombre Y el no estar a la altura de las propias palabras con esfuerzo aprendidas, pues ahora bien sencillo sería el acto del amor sin aquel eco soez de sumergidas tradiciones no expurgadas a tiempo, ahora que la misma indiferencia de las frases audaces y ante oídas del loro varonil tan propicia parece, si la conversación no fuera ya pretexto, argumento de un miedo mal oculto a no saber qué hacer en este trance. Demasiado tarde vuelves a recaer en frases y agudezas, mientras escondes el temblor que sube, absurdamente provinciano y burdo, de niña de agua dulce, desusada y antigua, hasta tus labios, mientras repites al pic-up la misma canción francesa que nos gusta tanto, que nos hace sentir más al corriente, casi no necios ni burgueses tristes. Qué fácil fuera ahora desnudarse, dejar caer el velo simplemente sin el terror oscuro que te ata a los núbiles senos, qué fácil fuera acaso si no fuera por la flor jadeante de papel amarillo que preside la tarde, por el desasosiego súbito que oprime hasta el dolor tu tímida cintura por la imposible confesión aciaga de tu añeja inocencia, por el urbano gesto de loro aclimatado a otras regiones con que el varón disfraza su animal procedencia, por los pasos de alguien que se acerca, por el timbre que suena como un ángel guardián ( te ruboriza sin poder evitarlo el pensamiento ) y la ocasión disuelve, mientras tú más segura recuperas ingenio y frases hechas, piensas que, al fin y al cabo, volverá a repetirse, prefabricada como es, y entonces no dudarás en entregarte, entonces- es decir, sin que llegue el deseo a pasión ni la pasión a amor ni el hálito terrible del amor al abrasado borde de tu cuerpo.

 

                        (Retrato a lápiz y  plumilla de José Ángel Valente, po Ramón Palmerl)

 

 

 Ahora, amiga mía... / José Ángel Valente (1929-2000)

Ahora, amiga mía
que una flor de papel preside el aire,
que el aire se deshace en dulces pétalos
de jadeante miel en tus rodillas,
ahora que no hablamos del otoño
ya nunca más
para no tropezar con tu mirada,
ahora que te adentras por la vida,
ligera, según dices,
desposeída al fin de prejuicios,
ideas recibidas, tiempo estéril,
incomprensibles normas y principios,
ay -ahora
que la virginidad navega todavía
como un barco vacío por oscuros telares,
por intactos desvanes y sueños sin sentido,
qué hacer en medio de la tarde,
cómo entregarse sin terror de pronto
y cómo confesar que detrás de tu lecho
odiosa la inocencia,
inservibles los claros pensamientos,
traicionan palabras aprendidas
en revistas de moda, tópicos de vanguardia,
digo, tópicos que tan libre te hacen,
aunque no de ti misma,
aunque no de tu vientre inopinado
donde súbito baja,
feroz y sofocante, el duro golpe
del corazón.

Qué tierna insensatez la de estar solos,
la del estremecimiento vergonzoso
ante la voz del hombre
Y el no estar a la altura de las propias palabras
con esfuerzo aprendidas,
pues ahora
bien sencillo sería el acto del amor
sin aquel eco
soez de sumergidas tradiciones
no expurgadas a tiempo,
ahora que la misma indiferencia
de las frases audaces y ante oídas
del loro varonil tan propicia parece,
si la conversación no fuera ya pretexto,
argumento de un miedo mal oculto
a no saber qué hacer en este trance.

Demasiado tarde vuelves
a recaer en frases y agudezas,
mientras escondes el temblor que sube,
absurdamente provinciano y burdo,
de niña de agua dulce,
desusada y antigua, hasta tus labios,
mientras repites al pic-up la misma
canción francesa que nos gusta tanto,
que nos hace sentir más al corriente,
casi no necios ni burgueses tristes.

Qué fácil fuera ahora desnudarse,
dejar caer el velo simplemente
sin el terror oscuro que te ata
a los núbiles senos,
qué fácil fuera acaso si no fuera
por la flor jadeante de papel amarillo
que preside la tarde,
por el desasosiego súbito que oprime
hasta el dolor tu tímida cintura
por la imposible confesión aciaga
de tu añeja inocencia,
por el urbano gesto
de loro aclimatado a otras regiones
con que el varón disfraza su animal procedencia,
por los pasos de alguien que se acerca,
por el timbre que suena
como un ángel guardián ( te ruboriza
sin poder evitarlo el pensamiento )
y la ocasión disuelve, mientras tú más segura
recuperas ingenio y frases hechas,
piensas que, al fin y al cabo, volverá a repetirse,
prefabricada como es, y entonces
no dudarás en entregarte,
entonces-
es decir, sin que llegue
el deseo a pasión ni la pasión a amor
ni el hálito terrible del amor
al abrasado borde de tu cuerpo.

José Ángel Valente

 Enla del manual: "DE LA CREACIÓN POÉTICA", Ramón Fernández Palmeral