POESIA PALMERIANA

Los poetas somos como los leones, después de que nos disparen podemos lanzar nuestras garras. Página administrada por el poeta Ramón Palmeral, Alicante (España). Publicamos gratis portadas de los libros que nos envían. El mejor portal de poetas hispanoamericanos seleccionados. Ramón Palmeral poeta de Ciudad Real, nacido en Piedrabuena.
Contacto: ramon.palmeral@gmail.com.
La mayor satifacción que tengo al escribir es saber que alguien me lea cuando yo esté muerto.

martes, 30 de abril de 2019

viernes, 26 de abril de 2019

Rosalía de Castro. Poeta española de Galicia. En Serescritor.org


Categoría (El mundo del libro, El oficio de escribir, Estafeta literaria, General) por Manu de Ordoñana, Ana Merino y Ane Mayoz el 26-04-2019

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Mujer sensible, amorosa, que supo imprimir la pasión que sentía por su tierra y sus gentes. Mediante su obra —distanciada del modelo tradicional, avanzada para su época y no apreciada— dignificó a Galicia: “descubrió” a España y al mundo la verdadera faz de su tierra y lo hizo en su propio idioma.
Rosalía de Castro (1837-1875) nació en Santiago de Compostela y murió en Padrón a los 48 años, en la Casa da Matanza, donde vivió sus últimos años. El edificio fue restaurado en 1971 y convertido en Casa-Museo. Conserva su estructura original de dos plantas, y lo que rodea el edificio, antes huerta, ahora es un jardín floreado de distintas especies de camelias, que forma parte de la Ruta de la Camelia. Su interior propone un recorrido que permite al visitante acercarse a la vida y obra de la escritora gallega.
En 1945 la escritora Luisa Carnés (1905-1964), estando exiliada en México, recibe el encargo de escribir una biografía de Rosalía, con el fin de exaltar la imagen de España allí y buscar la convivencia de los exiliados republicanos con los nacionalistas de Galicia, Cataluña y Euskadi. En Rosalía de Castro. Raíz apasionada de Galicia consigue una recreación de la vida de la poeta, de sus sentimientos, como si realmente hubiera convivido con ella. El libro vuelve a estar al alcance de todos gracias a la reedición de Hoja de Lata en 2018.
Otra obra consultada, que se centra en sus últimos días de vida, es la escrita por el poeta, crítico y narrador coruñés Xavier Seoane (1954). Se trata de una biografía novelada (gran parte de su correspondencia fue destruida por su esposo para preservar su memoria y la imagen idílica del matrimonio) que busca compaginar la visión exterior (la gente de su pueblo, su hija…) con una perspectiva más cercana e íntima (reproduce en forma de soliloquio sus emociones, sentimientos…).
Kathleen N. March, filóloga e hispanista interesada en la literatura gallega, en De musa a literata: el feminismo en la narrativa de Rosalía de Castro, Ediciós do castro (1994) se centra en dar a conocer su desconocida obra prosística.
Rosalía llegó a esta vida siendo fruto de amores secretos entre doña Teresa de Castro y el canónigo de la parroquia de Santa María de Iria. Según reza el documento obtenido del párroco, nació el 21 de febrero de 1837, como hija de padres incógnitos y fue bautizada con el nombre de María Rosalía Rita. Señala Xavier Seoane que no fue entregada a la inclusa porque la amadrinó la fiel sirvienta de su madre, que pertenecía a la nobleza. Lo inusitado en este caso quizá sea que la madre fuera una doncella puesto que en Galicia abundaban las madres solteras y los curas, que surgían únicamente por deseo paterno, sin una verdadera vocación.
Luisa Carnés nos describe a una Rosalía triste, tanto en su infancia como en su adolescencia; agraciada, no bella; alta, de complexión robusta, con caderas anchas y busto desarrollado; observadora, a través de sus ojos negros, y delicada: la tuberculosis (el tifus, según Xavier Seoane) le acompaña desde la pubertad.
Con diecinueve años, sale de Galicia y se instala en Madrid, en casa de su tía María de Castro. Mientras trabaja traduciendo del francés (idioma que junto al dibujo le fue enseñado por su madre), toma consciencia de que hay muchos gallegos afanándose en una situación de inferioridad social y cree que es por el desdén con que se les mira en la corte castellana.
Tras editar su primer libro, en el periódico La Iberia de Madrid aparece un artículo crítico donde se lee “ha nacido una poetisa verdadera”. Lo firma el historiador y brillante prosista, natural de La Coruña, Manuel Murguía. Fino, sensible y apasionado de Galicia, sabe leer, y será el único que comprenda lo que valdrán sus poesías en el ambiente dulzarrón y ampuloso de la época. Y es esta admiración lo que le mueve a querer conocerla.
En 1858 se casan. Rosalía no le pregunta por sus medios pecuniarios ni por su edad (dieciocho años más), solo suspira porque tendrá esposo y sus hijos, padre. Si como marido hará desdichada a la poetisa por sus veleidades amorosas, sin embargo, como artista la hace dichosa al revelarle valores propios que ella ignora. Y por sus palabras, no cabe duda de que sintió una tierna admiración por ella: “Es demasiado pura; es demasiado sensible para habitar en este mundo”. También señala en su obra Los Precursores (1885) que “Fue muy desgraciada toda su vida. Parecía llevar en su corazón los secretos temores que sintió su madre todo el tiempo que la llevó en su seno”.
Ella, a su vez, siempre tuvo el sentimiento de no ser comprendida por él; ese fue el drama en su vida conyugal. Pero, como esposa, en varias ocasiones abandona su Padrón natal para seguirlo a donde le lleve su trabajo: Santiago, Simancas, la corte de España.
Fue madre de siete hijos. Sobrevivieron cuatro chicas y un único hijo, Ovidio, pintor. Pero todos aluden a Alexandra, la primogénita, la confidente, su más ferviente admiradora. Es delicada y sensible, como su madre, y cuida de que sobre su mesa de trabajo nunca falte un ramo de sus flores preferidas (violetas o pensamientos) y de que sus hermanos no lleguen a molestarla mientras escribe. Y ella da otra imagen de su madre contraria a la de los demás, como confirman sus propias palabras extraídas de la entrevista con el periodista coruñés Victoriano Fernández Asís en 1959: “¡Diga que no era triste mi madre! Nada de eso. Muy alegre, siempre estaba de broma, y tenía verdadero ingenio para decir ocurrencias”.
Si nos centramos en su obra, es a los once años cuando se revela la gracia poética, la espontaneidad que la caracteriza. Escribe versos, pero no los da a conocer; ella misma los rompe. En el Liceo San Agustín de Santiago de Compostela con diecisiete años empieza a subirse a los escenarios, donde protagoniza varias obras de teatro. Pero prevalece su vocación poética y años más tarde mostrará sus poemas en los periódicos de A Coruña, Vigo y Santiago. En 1857, publicará su primer libro titulado La flor. Porque sus versos son simples, sencillos, sobrios y están escritos en gallego son acogidos con indiferencia y a veces con hostilidad.
Con la aparición de Cantares gallegos (1872), son sus paisanos quienes más la atacan: diciendo que “no son cantares, ni gallegos”. Esta obra dio resonancia de gloria a su nombre y fue exaltada en Cataluña y en América. Por mucho tiempo la incomprensión de los intelectuales de su época hiere a Rosalía. Es el pueblo quien la exalta y ama, mientras que la crítica rehúsa aceptarla.
A causa de la muerte de su madre, a la que estaba profundamente unida, su voz enmudece durante ocho años. Entonces llega Follas Novas (1880) escrito en Simancas. En él se leen las más ardientes rimas de cariño a su tierra; poemas que marcan un periodo de la vida atormentada de la autora, versos que encierran toda la amargura contenida en su corazón.
En las orillas del Sar, obra escrita en castellano y editada en 1884, deja de lado su localismo y obtiene calidad universal. Su sencillez se engrandece. Sus penas son más hondas, reposadas. Resulta innovadora su poesía, con la métrica y las combinaciones que luego se pondrían definitivamente en vigor. Pero es su último libro y muestra la idea del dolor y de la muerte. Eso sí sin un destello de rebeldía contra su prematuro fin que advierte cercano; con una total resignación. Tiene 47 años, pero el dolor físico le arrebata todo deseo de vivir y la torna una vieja decrépita.
Esa calidad íntima y profundamente humana de su poesía es vasta como el mundo. Su dolor por los emigrantes, por la miseria y el abandono de Galicia, es el dolor de todos cuantos han emigrado empujados por la adversidad o atraídos por falsos soles lejanos. Sus emociones poéticas tan limitadas al espacio breve de su aldea son las emociones de toda la España sufrida, de todo el universo dolorido. Por eso conquista a su pueblo, por haberlo comprendido y compadecido como una madre amorosa comprende y compadece a sus hijos desdichados. La intimidad de sus versos es lo que la hace grande, es lo que imprime rango universal a su obra poética. El corazón de los emigrantes, perdido y desparramado en los mares y bosques americanos, es recogido por ella.

Galicia é sempre un xardín
donde se respiran aromas puros,
frescura e poesía.

Pero Rosalía, aunque como novelista no fue popular, también dejó escritos cinco libros en prosa. Kathleen N. March, quien ha analizado exhaustivamente su obra narrativa, concluye que tiene variedad y volumen, y que muestra una búsqueda por una literatura auténtica en el sentido de que refleja las verdaderas experiencias de la propia autora y de los que ella conoce. Añade que tal vez por ser la novela el género burgués, las escribió en español y que tuvo muy claras las posibilidades y responsabilidades del discurso narrativo porque no sólo pensó que había algo que decir, sino que sabía que ese algo necesitaba escribirse. También quiere dejar constancia de que en veinticinco años editó nada menos que diez libros, mientras cumplía con las exigencias familiares.
Tal y como ha quedado claro fue una escritora bilingüe. El gallego que había sido idioma de prestigio literario durante la Edad Media y cuya importancia fue tal que habían llegado a escribirse documentos y obras de creación en gallego fuera de Galicia, vuelve a aparecer gracias a Rosalía tras siglos de silencio.
Al escribir en gallego, Rosalía muestra la viabilidad de la lengua del país para la creación literaria. He ahí el enorme esfuerzo realizado en una sociedad donde las clases acomodadas hablan y escriben en lengua castellana. Además, coloca el centro de su mundo en Galicia y crea un nuevo territorio: la cultura gallega contemporánea. No es de extrañar que la bandera gallega surgiera ligada a ella en 1891.
Rosalía se ha convertido en el verdadero símbolo del renacimiento de las letras gallegas y, en virtud de sus logros literarios, es la figura honrada en el primer O día das Letras Gallegas, fecha conmemorativa establecida en 1963. Anualmente se celebra el 17 de mayo por ser el centenario de la publicación de los Cantares Gallegos.
Otra de sus grandes preocupaciones fue la condición de la mujer. Mujer libre, mujer intelectual supo como nadie entender a las mujeres del campo y del mar. Y es en sus escritos narrativos donde más claramente se manifiesta este tema: Lieders es un texto muy breve aparecido en 1858 con un contenido denunciatorio y una actitud antirromántica, por lo que no se puede incluir en el tipo de lieder tradicional; expresa un concepto de libertad y un rechazo de los elementos que tradicionalmente han clasificado a las personas según su sexo. Las Literatas (1866) reúne en sus pocas páginas juegos irónicos y revelaciones acerca de la condición que caracterizaba los esfuerzos creativos de las mujeres decimonónicas. En dos de sus novelas La hija del mar (1859) y El caballero de las botas azules, el tema de la esclavitud femenina figura en primer plano.
Después de haber sentido tanto, amado tanto, de llevar el peso de la casa, de los problemas económicos continuos nota que su enfermedad progresa. Con los primeros síntomas del cáncer (1883) los nuevos dolores terribles y pertinaces poco tienen que ver con las molestias de su juventud. Pasa los últimos meses de su vida en Padrón. Consciente de su final le pide a Alejandra que queme delante de ella todos sus retratos, así como sus últimas obras. Además, le pide que abra la ventana, quiere ver el mar. La mujer de corazón fuerte sabe enfrentarse con su destino. Muere el 15 de julio, día soleado, de 1885.
¿Qué somos? ¿Qué es la muerte? La campana
con sus ecos responde a mis gemidos
desde la altura y sin esfuerzo el llanto
baña ardiente mi rostro enflaquecido.

Sus restos primero fueron enterrados en Padrón, pero desde 1891 (a pesar de lo reacia que se mostró la iglesia católica a participar en la ceremonia de traslado por considerarla hereje), descansan en Santo Domingo de Bonaval, en el Panteón de Gallegos Ilustres.
El silencio que rodea a Rosalía de Castro después de morir impulsa al escritor Azorín a tomar la pluma en su defensa, se revuelve contra la indiferencia y la incomprensión que rodeó a la gran compostelana en vida. Murguía la incluye en su libro Los precursores, aparecido en el mismo año de su muerte. Con esta obra empieza el proceso de mitificación de la escritora. Entonces los poetas españoles lloran la muerte de la poetisa gallega. Su nombre forma parte del callejero de varias ciudades. La Real Academia Española edita en 1901 cinco poesías suyas, hecho que queda registrado en una lápida que ostenta la casa-museo. Más tarde Unamuno, Azorín, Enrique Díez-Canedo y Lorca la declaran creadora de la moderna poesía gallega.
La convierten en la autora más musicada de la literatura gallega: primero, Juan Montes en 1892 y luego Amancio Prada en su disco LP de 1975. En el año 2000, se traducen sus obras al japonés y al ruso en 2005. Su imagen, a pesar de que pidiera a su hija que quemara todos sus retratos, ha sido ampliamente mostrada. Estampada en un sello de correos en 1968, en los billetes de banco de 500 pesetas a partir de 1979 y hasta en la cola de un avión; fue en 2017 cuando la compañía noruega (Norwegian) escoge la figura de Rosalía para decorar su Boeing 737-800, de 186 plazas, y lo hace por su doble papel pionero en la recuperación del gallego como lengua de cultura y en la emancipación de la mujer.
No cabe duda de que durante su trayectoria vital no hizo otra cosa que enarbolar la tierra donde nació, el idioma en el que se crió y su condición de mujer. Y aun así, llegó hasta las cimas más altas para depositar su desmedida sensibilidad, su inmenso amor: “La mejor poeta nacida en la Península Ibérica desde la Edad de Oro española hasta García Lorca”, según The New York Times. Esa bandera suya sigue presente por ser, como toda buena literatura, atemporal.
Y es que todas las fuentes consultadas han querido meterse en sus entrañas, reconstruir sus sentimientos, gustos… De ahí que esa incertidumbre que rodea su vida pasa a ser certeza únicamente cuando leemos su obra. Y de sus escritos podemos aseverar que fue una gran mujer, avanzada poeta y fervorosa gallega.

Tomado del porta Serescritor.org

Presentación del número 45 de la revista impres AUCA.

Ramón Fernandez Palmeral participa con una publicación sobre el bicentenario de la muerte de Dr. Francisco Javier Balmis y Berenguer. Portada del pintor alcoyano, afincado en Alicante Rafael Llorens Ferri. Homenaje a Vicente Andrés Estellés.

Marte 30 de abril 2019 a las 20.h. Sede Universitaria de Alicante Sala Miguel Hernández.

miércoles, 24 de abril de 2019

Ramón Palmeral recita Federecio García Lorca en "Prendimiento y muerte de Antoñito el Camborio camino de Sevilla


......
 Romance de "Prendimiento y muerte de Antoñito el Cambiro camino de Sevilla" de Federicao García Lorca, recitado por Ramón Palmeral en Ámbito Cultural de El Corte Ingles de Alicante, el 24 de abril de 2019, con el grupo poético de Espejo de Alicante que dirge Pilar López Mompó. Donde tambien hubo otros magnífico poetas.

sábado, 20 de abril de 2019

Uma SUPER dica de fotografia. Original. Las flores me suben por las venas


Oi oi gente!!

o post de hoje é uma SUPER dica de fotografia. Para você que começou no mundo da fotografia e quer aprimorar as sua fotos. Hoje vou indicar meu 5 apps favoritos, que uso para editar as fotos que vão para o meu insta pessoal @alicemendxs e o meu insta do blog @enjoybookss .

.........................La lectora de las flores.........................
Hay flores de palabras
bellas que forman tus manos
que me suben por las venas
hasta el límite del amor.

Tu manos me acarician 
por el tacto de tu sentibilidad
como olas dulces y mares violetas
como globos de aventuras
como sonidos silenciosos.

El la esencia de la lectura
lo que me atrae entre símbolos
que son ángeles que envia el Cielo
y sonrisa de lluvia de este Sábado Santo.

Escríbeme a la lluvia que yo te escribiré.

Escribeme a la tierra que yo te escribiré.

Escríbeme al cielo que yo te responderé.

Alicante, 20 de abril de 2019
Ramón Palmeral

Nace una estrella. Nasce uma estrella. Somo solidarios.

[CRITICA] Nasce uma estrela

sexta-feira, outubro 12, 2018 3 comentários

   Hoje irei falar do filme Nasce uma Estrela, que é estrelado por Bradley Cooper e Lady Gaga.
Ele nos trás a história de Ally uma garçonete que compõe músicas e tem o sonho de ser tornar cantora e temos Jackson Maine um cantor consagrado, mas está vendo sua carreira ruir por causa do seu alc noolismo e vicio em drogas. Os dois se encontram, se dão super bem e começam um relacionamento, Jackson vira mentor de Ally e a ajuda a ir atrás do seu sonho, mas seus vícios podem estragar tudo. 
   O filme é um drama com musica e já começa bem, com uma cena de um show com um solo de guitarra incrível, me senti em um festival realmente. As músicas são lindas e todas são cantadas pela maravilhosa Gaga e por Cooper. A fotografia está incrível e o jogo de câmera foi muito bem escolhido, os closes nos atores mostrando com mais detalhes as suas emoções deram outro toque para o filme.

       Confesso que fui assistir sem muitas expectativas para não sair frustrada da sala de cinema, nem li críticas e nem vi todos os trailers. Essa foi a melhor coisa que fiz, porque me surpreendi completamente, chorei e sorri muitas vezes, amei e odiei um personagem em poucos minutos.
    A química do casal principal é palpável e funcionou muito bem, se você tinha dúvidas do potencial da Lady Gaga como atrás assista esse filme e mude de ideia, ela está incrível no papel. Amei a participação de duas drags de Rupaul’s Drag Race, Shangela e William, as duas protagonizaram os momentos engraçados do longa.
   Apenas assista esse filme, a história é muito bem contada, as letras das músicas se encaixam e você sentirá um misto de emoção. Filme digno de Oscar, com certeza será indicado em várias categorias e ganhará.

CURIOSIDADES
-É a terceira refilmagem do original de 1937, pois também teve a versão de 1954 e uma de 1976.
-Todas as canções foram gravadas ao vivo por exigência de Lady Gaga.
-Bradley Cooper além de estrelar o filme ele também escreveu o roteiro, dirigiu e produziu o longa metragem.

INFORMAÇÕES
Nome: Nasce uma Estrela
Nome original: A Star is Born
Diretor: Bradley Cooper
Elenco: Bradley Cooper, Lady Gaga, Sam Elliott, Dave Chappelle
Data de lançamento: 11 de outubro de 2018
Gêneros: Drama/Romance
Duração: 2h 16 min
Crítico: Natália Cunha
Avaliação da crítica: 9,5/10
Data Crítica: 12/10/2018

Recital de la Primavera el miércoles 24 de abril en Ámbito Cultura del El Corte Inglés. Espejo de Alicante

Recital de Poesía. Grupo de Teatro Espejo de Alicante
Las musas se perfuman con aromas de Primavera.
Miércoles 24 a las 19 horas en Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Alicante. Federico Soto 1, 1ºplanta

Participan por orden alfabético del 1º apellidos:

Carmen Amérigo.
Mery Arellano
María Amparo Benido
Maravillas Cano
Mari Carretero
José Antonio Charques
Mariló Cruz
Isabel Doménech
Rocío Espinosa
Ramón Fernández Palmeral
Isaac García
Fernando Gessa
Aurora Hernández
Paqui López
Pilar Lopez Mompó
Araceli Pérez
Rita Quinto
Eumenia Rodríguez
María Teresa Rodríguez
Ramoncita Ruiz
Antonio Tomás
Alicia Victoria Merino de la Cruz

Poeta invitada: Valeriana Llácer Berna
Presenta: Pilar López Mompó. Vocal de Artes Literarias de Espejo de Alicante

viernes, 19 de abril de 2019

I Antología de poetas del Valle del Vinalopó (Alicante)



LIBRO A LA VENTA EN AMAZON:
https://www.amazon.es/Valle-del-Vinalop%C3%B3-Antolog%C3%ADa-Po%C3%A9tica/dp/1796427373




Relación nominal de poetas que aparecen en el libro:


Lucía Pastor Amorós

Gabriela Ruiz Gomiz

Juan Ramón Prieto Jambrina

Antonio Muñoz Roca

Alicia Victoria Merina de la Cruz

José Torres Martínez

Josefina Campo Rodríguez

José Manuel Gutiérrez

Germain Droogenbroodt

Antonio Francisco Buitrago Fernández

Juan Antonio Urbano Cardona

Ramón Fernández Palmeral

JoséPoveda Pérez

Harmonie Botella Chaves

Valeriana Llácer Berna

Antonio Costa Imbernón

Santiago Hernández Pérez

José Payá Valdés

Maruja Peinado Marco

José Miguel Gil Corbí

Luis Pascual Limiñana García

Poetas Invitados al Valle

Miguel Juárez Quiles

José Romero Muñoz

Juan Antonio Pellicer

María Presentación Regueira López

jueves, 18 de abril de 2019

Revista de Arte, Cultura y Opinión desde Alicante. NUEVO IMPULSO

FRANCISCA (PACA) AGUIRRE. HOMENAJE

FRANCISCA AGUIRRE. HOMENAJE

Francisca Aguirre (1930-2019)
(Madrid, imagen de
La Razón
in memoriam
    FRANCISCA AGUIRRE. HOMENAJE

   Los compartimentos generacionales suelen ser poco permeables con la obra de autores que publican tarde, cuando la nómina ya está cerrada. La nueva voz queda entonces en un territorio neutral que no se corresponde con el asignado por su fecha de nacimiento y es difícil integrarse en las promociones siguientes, con las que coincide en años de publicación. Francisca Aguirre nació en Alicante en 1930, hija del escultor Lorenzo Aguirre; por tal circunstancia habitaría la celebrada generación del medio siglo; sin embargo su opera prima, Ítaca -galardonada con el Premio Leopoldo Panero- apareció en 1972, cuando el venecianismo, de la mano de Pere Gimferrer y Guillermo Carnero se había convertido en estética dominante y marcaba el rumbo de la década.
   Aquel libro nos dejaba elementos perdurables en la poesía de Francisca Aguirre -intimismo, autobiografía, indagación existencial, sentimientos y relaciones entre el otro y el yo- y sobre todo marcaba las coordenadas de un perfil creativo que en arranque del siglo XXI podemos abarcar en toda su dimensión, cuando se publica Ensayo General, una compilación de trayecto que acoge la poesía escrita entre 1966 y 2000. La sobria edición de Calambur se abre con un extenso trabajo de Emilio Miró titulado “Mester de vida” que analiza este largo tránsito creativo.
    Ítaca está impregnado de simbolismo. La patria de Ulises es isla refugio y espacio de regreso, pero también encierro y soledad para una Penélope condenada a una larga espera. Comprimida por un anillo de agua, Ítaca es desolación que conserva los ecos y ha perdido las voces, un gran mirador para otear el horizonte o mirar la estela de los náufragos. En esa latitud del abandono, Penélope, alter ego de la autora, nos traza su panorama existencial desde la memoria y desde las paredes de ese vacío cotidiano que nos deja la ausencia de verdades. Cierra este libro umbral una colección de aforismos que condensan toda la meditación existencial abordada en las composiciones. Al ser reeditado en 2017, Ítaca incorpora un prólogo firmado por Marta Agudo en el que se resalta el tono angustiado del hablante poético y la actitud de espera. Quien aguarda es el sujeto paciente, encerrado en sí mismo en una Ítaca interior, que borra cualquier decepción para dar sentido al regreso.
  Si la reescritura de un verso de Rubén Darío -”Francisca Aguirre, acompáñate”-era el colofón de Ítaca, su segunda salida, Los trescientos escalones, comienza con un homenaje poético a César Vallejo y se prolonga con otro a Antonio Machado. No son las únicas gratitudes presentes en el libro. Además se canta la escritura de Juan Carlos Onetti, en un largo poema narrativo desgajado de El astillero. Prevalece en estos poemas la actitud meditativa; los trescientos escalones son un camino de vida y distancia, de sensaciones y vivencias.
   También florecen en el libro la mirada social-una perspectiva condicionada por la ausencia del padre y la durísima posguerra- y la preocupación metapoética. Oficio de tinieblas denomina Francisca Aguirre al recado de escribir y se nos expone otra convicción: es imposible escribir una poética que no sea  aquella que nos ayude a calcular la zona de vacío que discurre entre la vida y la muerte.
  La música, recibida como una lluvia germinadora, es el motivo central de la tercera colección, escrita entre 1970 y 1974, titulada La otra música. Ritmo y vida se emparejan a través de imágenes y metáforas que reconstruyen el clandestino pentagrama  del azar cotidiano: la soledad, el miedo, los reencuentros y las despedidas.
   En Ensayo general -premiado con el Esquío de poesía- asistimos a los pormenores de una representación teatral en la que primero se nos presentan en clarificadores monólogos dramáticos los personajes que pueblan el escenario -sombras clásicas como Casandra, Cronos o el coro...- y en la segunda parte, en boca de la troyana, se recorre un argumento nucleado sobre la relación de pareja.
  El libro que ha servido a la autora para denominar a su obra completa presenta destacables novedades formales: los poemas de la primera parte están escritos en prosa poética, mientras que en la segunda es el soneto la estrofa utilizada, hasta el epílogo.
   Pavana para el desasosiego rastrea la historia que hay detrás del tiempo. En él la escritura se convierte en un inventario de apariciones porque la palabra es restitución. Detrás de los espejos, al borde de la música, las cosas que se han ido todavía nos hablan en un suceder previsible en el que sólo el amor nos desasosiega y nos somete al ritmo lento y pautado de una pavana.
   La poesía completa agrupa también una colección de inéditos que se presentan por primera vez como libro bajo el título de Los maestros cantores. Son más de treinta poemas que enaltecen una tradición lectora, en la que duermen los grandes nombres de la poesía de siempre, con algunos creadores en prosa como Kafka. Son notas de biblioteca, invocaciones y apuntes a pie de página de quien halló en los estantes valiosos interlocutores que ensanchan la conciencia.
   Toda recopilación es un balance de resultados. Por tanto su lectura tiene el sesgo crepuscular del trayecto cumplido. Ante la obra de Francisca Aguirre el lector tiene la idea de que el ayer es herencia viva, un río cotidiano cuyas aguas nos mojan a cada instante. El otro gran legado de su poesía es la  mansedumbre de la  música, fondo sonoro que aviva la inquietud de la  memoria.
   Prosigue senda en 2006 con La herida absurda, cuya semántica nocturnal es evidente. Existir es un continuo ejercicio de respirar dolor, un gesto asmático que tiene el regusto de la sangre. No hay corazón indemne; todos habitamos la ausencia. Son pocos los poemas exentos de esta impresión tenebrista: “Al parecer sólo se alcanza el paraíso / tras haber habitado una gran temporada en el infierno “. La existencia niega y duele, es un extraño sitio donde las ilusiones nunca se cumplieron. Paul Celan abría un resquicio a la esperanza recordando que queda algo de lenguaje y algo de destino; de ese modo “Transparencias”, tramo final del poemario, argumenta en torno a la evocación, la reivindicación de la inocencia en los ojos de un niño o la ciega esperanza del sosiego: “Definitivamente amo / el escándalo deslumbrante de la vida: / muy pocos paraísos comparables / al asombro que nos regala la existencia…”    
   Con Nanas para dormir desperdicios consiguió en 2008 el Premio Valencia de Poesía. En este poemario se hace evidente un cierto tono irónico. Concede a los textos un tono evocativo y distanciado que permite la objetivación frente a la contemplación de lo real. Si la temporalidad es tránsito y terco caminar hacia la nada, la existencia apenas deja entre los dedos una estela gastada de desechos, una incisión leve que solo es posible recuperar mediante la palabra. de este modo, el poema se hace cántico para que la música redima y dé amparo a tanto escombro. Al cabo, el desperdicio mayor es la pérdida, ese incontinente diluirse en la nada como si lo vivido fuera un sueño cuyo tacto apenas nos rozó.
   La poeta abre un nuevo estrato argumental en Conversaciones con mi animal de compañía (2013), donde la vertebradura autobiográfica se mitiga para mantener un diálogo socrático con el gato. Apacible y manso, ejemplo de sosiego y ternura, el gato despierta un largo viaje a las reflexiones del devenir. Pero el empeño no es tan sombrío como en otros textos, la caricia y la piel tan cálidas y cercanas en el estar diario dan paso al humor y a un mediodía en el ánimo más dispuesto a la confidencia y al disfrute de las pequeñas cosas del entorno.
   El mismo año ve la luz la antología Detrás de los espejos (1973-2010), un recuento parcial, y algunos de sus poemarios se traducen a ámbitos cercanos como el francés o el italiano, lo que difunde un viaje singular a la palabra que siempre acerca a la condición humana.     
   El cauce poético de Francisca Aguirre, compilado en enero de 2018 por la editorial Calambur en el volumen Ensayo general. Poesía reunida 1966-2017 avanza con un empeño indagatorio. El yo mira tras los cristales del destino; percibe en los trazos del entorno los signos de un discurrir maltratado por la decepción y el desamparo. El poema entonces se hace vigilia, regresa a la memoria, tantea en los rincones de la incertidumbre hasta mostrar su carne mortal, el nido frágil de una urgente esperanza.
   Ayer fallecía la poeta en su domicilio madrileño. Nos queda su poesía, un legado poético maduro, hecho siempre con el fervor indeclinable del compromiso, con ese abrazo fuerte de tiempo, pensamiento y recuerdo. Descanse en paz, Francisca Aguirre.

                                                                                  JOSÉ LUIS MORANTE

El Gondolero de la Parca de J.M.Almecija

EL GONDOLERO (pasan los años, la vida en sí y no nos damos cuenta que día a día creamos nuestro destino, y con ello nosotros nos juzgaremos en el último paso de nuestra vida)

- Una voz desde el infierno,
me reclama rompiendo
mi ser en cuatro partes.
- Mi sangre revienta mis venas, 
ultrajando mi piel tostada
por las agujas del cielo rojizo
que se abre sobre mi cabeza.
- El sonido de las catacumbas
me viene con lejanía desdén,
dejando rendidos mis pies
separados sobre el polvoriento suelo
lleno de tripas rotas.
- No son miembros, pues son partes
de misteriosas partes quemadas
por la lava que mis ojos ven, 
aunque cansadas descansan 
mis pupilas sobre mis manos heladas,
no envejecidas por los siglos
de la humanidad,
dejando huella en la verdad 
de la existencia.
- En este lapsus del tiempo
encerrado estoy sin salida, ni lamento, 
me ahogo en el mar del momento,
no soy destino, ni laberinto
en esto de vivir en el sentimiento.
- En una esquina escribo 
lo que en mi mente veo,
más bien, lo que viene a embrujarla
sin tabú, sin permiso
me gobierna en este momento.
- La sombra del pasado 
viene saludando sin mascara, 
pues nada escondido tiene,
no logro ver con que cara
sincera pero mentirosa viene,
los ojos siguen diciendo 
lo que la lengua dice.
- ¿Quizás es mi conciencia?
¿Quizás es mi inocencia?
¿Quizás es mi esencia?
¡O simplemente quizás
es mi alma a falta de ausencia!
- ¡No se! Quizás soy el resultado
de los actos de la humanidad,
disfrazada en la escarcha 
quemada de la verdad.
- Sigue acercándose la sombra 
en la noche, sin permiso prematuro
y con llave a esta vida
que llamamos nuestra,
no sé que quiere, pero el miedo
me mata por dentro,,
me destroza mi existencia,
frena mis pasos
en esta siniestra providencia.
- ¡Ya se acerca! ¡Bajo esté cielo!
Que cada vez es mas relampagueante
y oscuro, - incluso ya puedo ver,
ya puedo sentir su calor, ya puedo oler
su aroma, hasta puedo ver 
que un arma prende de su mano
derecha-.
- La corona del palo acerado condena
al ser humano, brilla más que mi propia 
tolerancia,
que hace que mi sangre sea tinta.
- Pues lo que arma marca mi destino
sobre esté suelo tembloroso
y agrietado.
- ¡No! ¡No es un extraño!
Ya lo veo enfrente mirándome 
sin corte, con sus ojos en llama,
¡No puede ser! Pero es cierto
es mi reflejo en una noche ciega y oscura,
pues yo soy el dueño de mi camino
y yo pongo final con esta guadaña
a esta trágica fabula...

Por; J.M.Almécija










Un feliz encuentro con Alfredo Gómez Gil, con "Nervio" y Rilke, al fondo






Un feliz encuentro con Alfredo Gómez Gil, con Nervio y Rilke, al fondo

 Por Ramón Fernández Palmeral





El lunes 15 de abril de 2019, en plena Semana Santa me llamó por teléfono el recién conocido amigo Alfredo Gómez Gil (Seminario de Vicente Ramos en la Sede Universitaria de Alicante), para quedar en la cafetería Gourmet de El Corte Inglés  la de la planta baja, en la zona de las vidrieras que parece que estábamos en un escaparate.

En una larga conversación que duró una hora y media, Alfredo y yo hablamos de todo como si fuéramos viejos amigos de toda la vida, aunque teníamos como vínculos de amistad el haber conocido a Vicente Ramos y a Gaspar Peral Baeza. Como presente nos intercambiamos libros, Alfredo me regaló dedicado su obra poética Nervio, de 2013, publicada en la prestigiosa  Ediciones Vitruvio, y yo le di mi libro Exégesis de la Elegías de Duino de Rilke, publicado en Amazon. Venía Alfredo, juvenil, vestido deportivamente con un aspecto diferente a cuando nos conocimos con traje y corbata. Cuando llegó la camarera, de aspecto rubio ucraniana, le pedí un descafeinado con leche de sobre y Alfredo un Gin-Tonic, que vino en una copa grande con varios iceberg flotando, en una ginebra perfumada, que hasta a mi me llegó el olor del enebro destilado.

Al día siguiente Alfredo me mandó un emilio que decía entre otros temas: “…adecuadísimas y extraordinarias tus doce ilustraciones”.  Lo cual me congratuló bastantes. Puesto que la ilustración es mi fuerte. Además Alfredo tenía referencias mías por mi otra obra de la edición no venal de Hermenéutica de la Elegías de Guadalest de Vicente Ramos, y Rilke, que lleva las 18 elegías ilustradas. Una elegías, las de Ramos, salidas después un unos momentos dolorosos, escritas en su casa  llamada "Alone" en Benimantell.

Yo tenía el poemario Nervio, con su vestimenta de luto de los pies a la cabeza como es propios de las ediciones de Pablo Méndez, director de Vitruvio. Y como es frecuente, allí estaba en  el montó de libros que me regalan o compro, amontonados, como una pirámide asimétrica, como un jardín japonés. Hasta que ayer lo abrí, al fin, en la cama que es mi sendero de lectura, era temprano, los primerizos rayos de sol se abrieron paso  a través de las rendijas de la persiana de polietileno (domado en caprichosa arquitectura servil).  

Nervio, es un gran libro, puro nervio de sátiras, desahogos y experiencias de la vida, de quien está a vuelta de todo, después de haberle dado la vuelta al mundo en barco, en aviones y en globo como Phileas Fogg. Nervio tiene 206 páginas divido trece capítulos, un número 13 sin adición a la superstición de su mala suerte popular y populista, iniciado con un magnífico y extenso prólogo (pág. 7-13) de Vicente Ramos (1919-2011) que fuera profesor, amigo personal y compadre de Alfredo Gómez, nacido en Alicante en 1936, cuando este era alumno de los Maristas de Alicante; donde tras una presentación acorde con su erudición literaria, no escatima en datos biográficos y académicos del catedrático de Literatura y profesor en varias universidades americanas como Yale, Hartford, en la madrileña Francisco Vitoria, y doctor honoris causa por la Universidad de Richmond de Londres. Y para remate de su cosmopolitismo se ha casado con una japonesa doctora en Derecho Internacional.

En el primer capítulo «Didáctica» que agrupan como gaviotas en la playa, 17 poemas, leo el número dos: «Safo encanallada», donde he de pararme en la palabra «súcubo» e ir la diccionario para buscar la acepción de esta palabreja que significa: "Que bajo la apariencia de mujer mantiene relaciones sexuales con un hombre" lo que podía ser un travesti o travestido, porque en este mundo nuestro y sexual abundan las tendencias de todo tipo. Hemos de saber primero que Safo fue una poetisa griega de Mitilene, en Lesbos, que es de donde tiene su origen la palabra «lesbianas». En los versos: «No me traigan al súcubo/ ladino jugador, perverso maricón de playa,/ de suspiro al transverso del morro sexual/ de catinga habitación perspiratoria/ de estremecedor almizclado tufo…»  (vv.1-5), se resume la intención sáfica. Este segundo poema es un anticipo del librepensador, de la voz poética erudita de un poeta del que hay que tirar de diccionario, porque el poesía no se compone para entenderla sino para sentirla. El resto de los poemas se los dejo al juicio del lector interesado en este fino y avizor poeta.

Recuerdo de Alfredo que es un hombre inteligente, que sabe de todo y que a todos conoce, me dijo que en Murcia había estudiado dos años de medicina, pero cuando entró a una sala de disección de cadáveres, intuyó que no le gustaba la carrera de galeno, y se decidió por la carrera de Cervantes, Azorín o Gabriel Miró, mucho más limpia y a la vez más abierta al viaje y a la fantasía.

Gracias Alfredo Gómez por tu amistad, tertulia  y este poemario que leeré con fruición y sumo interés.



Alicante, Jueves Santo, 18 de abril de 2019