POESIA PALMERIANA

Los poetas somos como los leones, después de que nos disparen podemos lanzar nuestras garras. Página administrada por el poeta Ramón Palmeral, Alicante (España). Publicamos gratis portadas de los libros que nos envían. El mejor portal de poetas hispanoamericanos seleccionados. Ramón Palmeral poeta de Ciudad Real, nacido en Piedrabuena.
Contacto: ramon.palmeral@gmail.com.
La mayor satifacción que tengo al escribir es saber que alguien me lea cuando yo esté muerto.

martes, 18 de mayo de 2021

Carta a la libreria Nobel de Almería, directo Rafar. Ni responder


 

Juan Antonio Urbano, poema "Lágrimas" en Repoelas.com

 


 

https://www.repoelas.com/escritores/Juan_Antonio_Urbano.htm?fbclid=IwAR1pwyoTr_Dy2DLNmS_5g2Lm_kkTcGSMe4l4F37ECYMV398Yy5MIowgcYzg

 

Leer LÁGRIMAS:  https://www.repoelas.com/escritores/poesia-JAU01.htm

Leer GAVIOTAS: https://www.repoelas.com/escritores/poesia-JAU02.htm

Son 13 poetas los poemas de Urbano en Repoelas

Libro: "De la creación poética". Ensayo. Ramón Fernández Palmeral

 






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“De la creación poética”,  más que un ensayo teórico sobre poesía es un libro de creación poética para aprender y entender la composición y construcción de poesía actual o contemporánea. Hace un repaso a los antecedentes históricos de la poesía en española, con objeto de conocer los tiempos y autores en que se crearon.
Una vez entrado en materia, en la segundo capítulos  un taller que es un curso práctico de creación poetica, muy útil para los poetas que empiezan y para los que se han iniciado en ella. Te enseñará a entender la poesía académica y la poesía libre, los términos estilísticos y las figuras y licencia práctica. Ramón Fernández Palmeral ha sido jurado varios certámenes de poesía, ha ganado varios premios de poesía, ha escrito varios libros de poemas, dirige el portal de POESÍA PALMERIANA, blog donde imparte sus conocimientos de cuarenta años de poesía. Tiene su biografía en Wikipedia. Dedica un apartado a la técnica de ser un buen rapsoda, puesto que ha participado en más de doscientos recitales en Alicante y su provincia. Tiene grabado vídeos de sus actuaciones. Este libro que puede ayudar a ganar premios de poesía.
Fragmento del libero pagina 78-79:


       c) ¿Cómo llegar a ser un buen rapsoda?

     El autor de este libro, un servidos, ha participado en más de doscientos recitales, por ello creo que puedo hablar de mis experiencias en los estrados y escenarios. Recitar y rezar son palabras sinónimas, cuestión que hemos de tener presente.

    EL RAPSODA es el poeta que recita de memoria en público. El rapsoda en un actor en el escenario, y la técnica de aprendizaje de los poemas es las mismas que para un actor dramático: La de memorizar los textos. Es similar a un cantautor o cantaor de flamenco. Cuando consigues recitar en público sin miedos consigues alcanzar las nubes de la libertad individual, y un halo espiritual te rodea, y si ese día te llega el duende no hay quien te pueda, decía la cantaora flamenca Tía Anica «La Pirañica» que cuando la boca le sabía a sangre nadie podía con ella. Escribe Federico García Lorca en su conferencia «Teoría y juego del duende»:
    «Su voz ya no jugaba, su voz era un chorro de sangre digna por su dolor y su sinceridad, y se abría como una mano de diez dedos por los pies clavados, pero llenos de borrasca, de un Cristo de Juan de Juni».

    Entre RECITAR Y DECLAMAR, existen diferencias. Recitar es decir en alta voz y de memoria versos. Declamar es recitar con la entonación precisa, ritmos e interpretación adecuada los versos, interpretando y poniendo, sobre todo, pasión en lo que recitas. Un poema no existe mientras no se recita o declama. Antiguamente, los poemas se componían para ser cantados. Hoy día los poemas se pueden escribir para ser leído o no leídos. No se trata de dramatizar el poema –se nota mucho– sino de sentir el poema.

    Ejercicios de memoriza:
    Hemos de partir de que nuestro cerebro es un músculo que se desarrolla con el ejercicio.
    Un truco que uso para memorizar un poema nuevo es el de copiarlo a mano, luego intentar recordarlo tapando renglones y esforzándome por recordar lo que he tapado. Una vez medio aprendido lo vuelvo a escribir de memoria. Posteriormente, cada día los memorizo ante de acostar, es la repetición la que facilita la retención del poema. Sucede como con el Padre Nuestro, nos lo sabemos de memoria por su repetición, por eso dije al principio que recitar y rezar son palabras sinónimas. Luego se ha de recordar cada 7 días, y luego cada mes. Yo tengo un bloc color rojo con todos los poemas que me sé memoria: son unos treinta, y de vez en cuando los repaso, para no olvidarlos. Por memorizar no se nos van a romper las neuronas, sino que es un ejercicio útil contra el Alzheimer, y te puede hacer más inteligente, pero este no es mi caso.
    Si es posible, debemos recitar a toda voz en el campo o en una playa solitaria, para probarnos y oírnos. Y la forma de articular las palabras.
Autor "De la creación poética": poeta Ramón Fernández Palmeral

Libro: "Buscando a Gernald Brenan al Sur de Granada". Yegen, Chuurrian, Málaa. La Consula. Hemingway

 

 


 

  Autro: Ramón Fernández Palmeral

 Disponible en Amazon, libro de 188 páginas

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                                                 I

 

                            CARTAS A  GERALD BRENAN 

 

 

 

   1.- Primera carta a Gerald Brenan 

 

   Estimado don Gerardo:

 

   Mucho ha cambiado esta España y sus laberintos desde que usted se fuera en cuerpo pero no en alma por la laguna Estigia.  El próximo 19 de enero de 2007 se cumplirán los veinte  años de su último viaje con Caronte, a mejor vida, sí, a pasar a mejor vida, como solemos decir los más castizos, si partimos de que esta vida tiene ciertas incomodidades.   Este modesto  trabajo quiere rendirle un pequeño homenaje  particular en agradecimiento por haberme abierto los ojos en esto del investigar y del reportaje periodístico y mantener vivo el recuerdo de nuestro pasado cercano, en uno de sus mejores libros, para mí  siempre será Al sur de Granada,  un libro que siempre nos aguarda con sus secretos, siempre nos guarda alguna sorpresa como todos los verdaderos tesoros literarios. He de decirle que ha sido un libro que me gustó mucho leer y me sigue atrayendo porque me hace transportar a las costumbres que me enseñaron mis padres y mi familia oriunda de la Axarquía malacitana, unida, no separado con Granada por, la cremallera cerrada que es la Sierra Tejeda y Almijara.

    Ahora le escribo estas cuartillas con todos mis respetos, y le pido perdón de antemano por si en algo le pueden molestar mis comentarios. Tan sólo pretendo ponerle al corriente de lo que ha pasado durante estos veinte años después  de su último viaje terrenal. Quiero contarle  cómo están los estudios "brenianos" o sobre sus libros, o del lamentable estado de su Fundación y lo mucho que se le ha criticado su actitud tan británica en el ámbito sentimental. Quiero tomarme la libertad de hacerle algunas preguntas, preguntas  insidiosas de periodista ocasional e inoportuno, preguntas de asuntos personales que como hombre mediterráneo y latino que soy me activan los puntos  sensibles, es hora de rendir cuentas, como por ejemplo, por qué se marchó usted en mayo de  1930 a Inglaterra dejando a Juliana embarazada en Yegen, y luego vuelve, tres años después casado con la señora Gamel  y  adopta a la niña de Juliana, también su hija natural para llevársela a Churriana y ser educada con los modales de una lady británica, a la que no se le podía contar nada de su madre alpujarreña ni hablarle en cristiano. Y esto supuso dos despropósitos, uno privar a una madre de su hija, y dos, privar a una hija de su madre...

Fotos del viaje de Ramón Fernández  en Yegen,  Churriana, Málaga:

                                                  Ramón en Yegen
                                           Ramón en Churriana
                                              Ramón en el cementerio Inglés de Málaga
                          Ramón en la casa de Gerald Brenan en Churriana C/. Torremolinos (año 2005)
                             Ernest   Hemingway, Gamel Woolsey y Gernal Brenan en Churriana  .............

Gamel Woolsey, una poeta inédita a la sombra de Gerald Brenan

En otoño aparecerá la poesía completa y desconocida de la autora estadounidense en un volumen coeditado por la Casa Gerald Brenan y la editorial Renacimiento

Hay personas cuya sombra es más alargada que la del común de los mortales. Y eso implica, claro, que todo aquel que ande cerca quede opacado, por mucho que su luz sea bien intensa. Si a esa conjunción astral añadimos la cuestión del género, el efecto es doblemente perverso, en detrimento, siempre, de la mujer. Hablamos de una pareja de artistas. Él, Gerald Brenan (1894-1897), afamado escritor británico hispanista crecido al abrigo del Círculo de Bloomsbury (amigo de Virginia Woolf que estuvo en Yegen) y amante de España y todas sus circunstancias. Ella, Gamel Woolsey (1895-1969), autora estadounidense a la que se conoce por haber escrito «Málaga en llamas», sus memorias de la Guerra Civil, y, sobre todo, por haber sido mujer de Brenan...


EL ARTE DE LEER. ¿CUÁNDO EMPEZAR A ENSEÑAR A UN BEBÉ A LEER? ¿Y CÓMO SE HACE?

 

 



EL ARTE DE LEER.

 ¿CUÁNDO EMPEZAR A ENSEÑAR A UN BEBÉ A LEER?

 ¿Y CÓMO SE HACE?

En el año 1956 en España, yo tenía nueve años y no sabía leer ni escribir. Cuando empezaron a enseñarme no lo entendía y me enseñaron a tortazos. Las lágrimas se me caían sobre las letras de la cartilla escolar de lectura y se me turban las palabras de la «ma- me- mi- mo- mu» para leer mama. Así aprendí, a porrazos (la letra con sangre entra, decían) en un cuartel solitario de playa donde no había una escuela.  Luego a los diez años trasladaron a mi padre a un pueblo y empecé a  ir a una escuela de primaria para los retrasados, cuando yo no lo era. No me gustaba la escuela porque yo no sabía leer ni escribir, y ya tenía diez años.  Día sí y día también hacía novillos y lo pasaba en el campo, solo dando vueltas y cogiendo cigarrones o lagartos. 

El maestro nos pegaba con una vareta de olivo fina y vibrante como una vívora. Miedo y más miedo y yo no quería ir a la escuela. Por eso soy día de mayor leo muy mal. Se me viene a la cabeza el recuerdo de la disciplina de la vareta de olivo cuando me sangraban las manos por no saber leer. Como yo llevaba un retrato de 5 o 6 años, respecto a los demás niños, éstos se reían de mí, y como yo me liaba a mamporros con ellos, y más palos recibía yo para “enderezarme”.  Empecé a tartamudear involuntariamente del  miedo que de niño tuve en el cuerpo por maestro, monja y padres autoritarios que no sabían enseñar a leer a un niño ni a escribir. Porque con lágrimas en los ojos no se ven bien las letras. La cartilla mía era un charco de lágrimas.

¿Cómo se enseña a leer? La respuesta es simple, jugando, letra a letra, deletreando o «letralia».  Se compran unos dados grandes al bebé para que no se lo puedan introducir en la boca. Y a la vez que se le dice el nombre de las letras, él las amontona. Se le enseña a hacer castillitos o las figuras que él quiera hacer libremente. De esta forma: jugando el niño o niña aprenderá a conocer las letras. Y cuando vaya a párvulo no le serán ajenas, y aprenderá muy pronto el arte de leer.

Lo cierto es que, una gran parte de la población no sabemos leer bien, es decir comprender el significado de todas las palabras, lo que se llama lingüísticamente vocabulario. Para comprender lo que hay escrito hay que conocer su significado y significante, es decir entremos en la Semántica, que dice que la cosa no es la palabra, es decir una mesa no es una palabra, es una cosa. Significado y significante. Con lágrimas no se enseña a leer. Se enseña jugando.  Cuando el niño/a empieza a leer de corrido y se equivoca, no corregirle, dejadlo, porque puedo provocarle un trauma y un mal recuerdo, y falta de seguridad para leer en público (es horrible) porque le acudirán los fantasmas de su memoria que son demonios y varetas de olivos. Era cierto el refrán de que "La letra con sangre entre". Que fue mi caso. La escuela era como un martirio. Un sala de ejecuciones, una Inquisión con maestros como frailes verdugos. Un maestro no puede ser un verdugo, meno mal que se prohibió pegar a los alumnos/as.

Los perros aprenden a obedecer jugando. Los delfines jugando y los seres humanos jugando. Hay que observan si el niño/a es disléxico o no ve sin gafas. Bien está enseñar al que no sabe, pero  de forma pedagógica.

Si no es jugando en libertad,  la lectura dejará traumas.

Anónimo

lunes, 17 de mayo de 2021

Juan Vila y Blanco. Poeta alicantino de S. XIX

 

Juan Vila y Blanco

Biografía

Vila y Blanco, Juan. Alicante, 24.VI.1813 – 23.I.1886. Cronista y poeta.

Cursó estudios de Humanidades y Derecho en Orihuela y Valencia. Fue secretario del Liceo Artístico y Literario de Alicante y académico correspondiente de la Real Academia de la Historia y de la de Bellas Artes de San Fernando. Cronista de la provincia de Alicante poco antes de la Revolución de 1868, de cuyo cargo cesó el año 1875. Colaboró con asiduidad en los principales periódicos de Alicante, como en La Tarde, El Constitucional, El Diario de Alicante y El Graduador. Su corpus literario se circunscribe casi en su totalidad a su obra poética, tal como se percibe en sus libros de clara filiación romántica Poesías y Afectos de madre. Es autor de varios artículos de contenido histórico y de la crónica Isabel II en Alicante, útil relato en el que detalla los pormenores de la regia visita y el comportamiento de los alicantinos.

 

Obras de ~: Poesías, Madrid, Imprenta de la Viuda de Calero, 1840;

 

- Afectos de Madre, Madrid, Imprenta de A. Espinosa y Compañía, 1844;

  

-Estrellas, Alicante, Imprenta Juan José Carratalá, 1850;  

 

-Ofrendas a María. Lectura religiosa, Alicante, Imprenta y Librería de Pedro Ibarra, 1854;

 

 -Últimos días del Excmo. Sr. D. Trino González de Quijano, gobernador civil de Alicante, Alicante, Imprenta y Librería de J. Marcili, 1854; 

 

-Dos coronas, Alicante, Imprenta y Litografía de José Marcili, 1854; 

 

-Dolor y resignación, Alicante, Imprenta de José Marcili, 1854;

 

 -La cicatriz en el rostro y la herida en el corazón, Alicante, Imprenta de J. Marcili, 1854;

 

 -Emma. Fe en la Esperanza, Alicante, Imprenta de J. Marcili, 1854; 

 

-¡Quien lo pensara!, Alicante, Imprenta de J. Marcili, 1855; 

 

-Leandrita, Alicante, Imprenta de J. Marcili, 1855; 

 

-La hija del sargento Blas, Alicante, Imprenta de J. Marcili, 1855;

 

- Anacaona, leyenda histórica en cuatro cantos, Alicante, Imprenta de R. Jordá, 1856;

 

 -Isabel II en Alicante. Reseña histórica de esta ciudad desde su origen, y del viaje que a ella se dignaron hacer SS.MM. con la Real Familia en Mayo de 1858, Alicante, Imprenta y Librería de la Viuda de Carratalá, 1858;

 

-La noche. Fantasía, Alicante, Imprenta y Litografía de Pedro Ibarra, 1860;

 

 -Las flores de nuestro valle. Recuerdo de mujeres bellas, Alicante, Imprenta de Rafael Jordá, 1861;

 

-Aroma y Flor del Cielo, Alicante, Imprenta de José Marcili, 1862;

 

 -Culto a María, Lérida, Imprenta Cargues, 1868;  

 

-La ermita del Santísimo Sacramento y de Ntra. Sra. del Rosario en la Pedrera del municipio de Tibi, Alicante, Imprenta de J. Marcili y Oliver, 1873; 

 

-Cantares y otras rimas que lo parecen, Alicante, Imprenta de Rafael Jordá, 1873.

 

Bibliografía.: M. Rico García, Ensayo biográfico Bibliográfico de escritores de Alicante y su Provincia, Alicante, Imprenta Antonio Reus, 1888-1889; J. M. Milego y A. Galdó López, Alicantinos ilustres, Alicante, Imprenta de El Graduador, 1907; V. Ramos, Literatura Alicantina, Madrid, Ediciones Alfaguara, 1966; E. Rubio Cremades, “La Literatura Alicantina en el siglo XIX”, en Historia de la provincia de Alicante. Edad Contemporánea, t. V, Murcia, Ediciones Mediterráneo, 1985, págs. 443-460; J. A. Ríos, Románticos y provincianos (La Literatura en Alicante, 1839-1886), Alicante, Universidad de Alicante, 1986.

 

Enrique Rubio Cremades