POESIA PALMERIANA

Los poetas somos como los leones, después de que nos disparen podemos lanzar nuestras garras. Página administrada por el poeta Ramón Palmeral, Alicante (España). Publicamos gratis portadas de los libros que nos envían. El mejor portal de poetas hispanoamericanos seleccionados. Ramón Palmeral poeta de Ciudad Real, nacido en Piedrabuena.
Contacto: ramon.palmeral@gmail.com.
La mayor satifacción que tengo al escribir es saber que alguien me lea cuando yo esté muerto.

viernes, 21 de marzo de 2014

Festival internacional de poesía en todas partes.

fip palabra en el mundo
                                                     festival internacional de poesía en todas partes!
 
 
VIII edición - del 12 al 25 de mayo del 2014
 
Vorto en la mondo, Palavra no mundo, Parola nel Mondo, Worte in der Welt, Rimayninchi llapan llaqtapi, Paràula in su Mundu, Cuvânt în Lume, Parole dans le Monde, Ordet i verden, Word in the world, Palabra no mundo, Ñe’ê arapýre, Paraula en el Món, Chuyma Aru, Koze nan lemond, Kelma fid-dinja, milá baolam, Nagmapu che dungu, Tlajtoli ipan tlaltikpaktli, Vort in Velt, Dünyada kelime,  lhamet ta íhi honhát, Titzaa Yeezii Loyuu, Dunyoda so’z , Слово в мире, Pallabra nel mundu, Hitza Munduan, T'aan yóok'ol kaab
 
 
 
convocatoria
La poesía
como acción poética universal
por la paz
 
Cifras que ofenden en su variedad y exceso, multiplicadas hasta el infinito en función de la defensa y el ataque armado, justificadas por hipotéticos terrorismos, figuras necesarias para crear benéficas figuras del peligro que todo vendedor de armas necesita para embarcar sus mercaderías.

Así la lógica mundial en esta hora de luto. No todo es cuestión de ganancias. Los muertos no entran en estos cálculos.

Los muertos y heridos son una variable inútil para los balances de los mercaderes de muerte. Nuestros muertos y heridos son solo un resultado que en ciertas ocasiones, bien utilizado, puede servir para redoblar la venta de armas, de sofisticados equipamientos (para evitar daños colaterales). Sì importa aquello destruido (edificios, casas, estructuras públicas).

Todo lo destruido por las bombas será reconstruido por los empresarios amigos de las grandes causas. La historia da muestras palmares de este mecanismo perverso que las fuerzas más oscuras del planeta han vendido por décadas como única terapia para los díscolos y medicina contundente para lograr la paz planetaria.

Desde Palabra en el mundo llamamos a todas las mujeres y a todos los hombres comprometidos con el futuro, con la diversidad, la identidad, la cultura, la paz en el planeta. Poetas, artistas, gestores culturales, docentes, trabajadores de un gremio y otro, jóvenes y niños, hacedores de fraternales alianzas universales, a cada “Yo soy el Otro” de este mundo convocamos a la gran reunión de los corazones libres, de la alegría constructora.

La 8va edición del Festival Internacional de Poesía Palabra en el mundo se desarrollará en cada ciudad, por cada casa - de la mano- debe pasar la poesía llamando al canto compartido. Y entonces nosotros, en las esquinas, en el patio y la escuela, en cada plaza... con un verso y otro y una canción al unísono, plantaremos un árbol, pintaremos de metáforas las paredes del barrio, escribiremos en el pizarrón y en la ronda nuestro testimonio de Paz, de futuro de amor, el gran sueño de Fraternidad.
Organicemos en cada palmo de planeta una acción poética junto a nuestros vecinos.

Convoquemos a cada prójimo a la resistencia poética. Convocamos a unirnos en una acción poética universal por la paz.

Llamemos a las cosas por su nombre! Hay un futuro posible si hay Paz.
La poesía es un camino de Amor hacia ese Futuro.
Para Organizarnos:
Manual de operación

Lo posible (y también lo imposible) en breves líneas
Palabra en el mundo es una iniciativa unitaria y se construye desde la participación de todos. La idea básica es que cada uno de nosotros arme una actividad poética en su ciudad, la suma de todas nos dará como resultado un Festival de Poesía En Todas Partes.

Quienes lo acojan en cada lugar, están en la plena libertad de integrarle las variantes que estimen necesarias: música, teatro, artes plásticas, títeres, fotografía, cine, danza, ciencia, historia, etc.

La publicidad llevará el encabezado:
 
fip palabra en el mundo
                                                ¡festival internacional de poesía en todas partes!
 
Vorto en la mondo, Palavra no mundo, Parola nel Mondo, Worte in der Welt, Rimayninchi llapan llaqtapi, Paràula in su Mundu, Cuvânt în Lume, Parole dans le Monde, Ordet i verden, Word in the world, Palabra no mundo, Ñe’ê arapýre, Paraula en el Món, Chuyma Aru, Koze nan lemond, Kelma fid-dinja, Milá baolam, Nagmapu che dungu, Tlajtoli ipan tlaltikpaktli, Vort in Velt, Dünyada kelime, lhamet ta íhi honhát, Titzaa Yeezii Loyuu, Dunyoda so’z , Слово в мире, Pallabra nel mundu, Hitza Munduan, T'aan yóok'ol kaab
 
VIII edición - del 12 al 25 de mayo del 2014
La poesía
como acción poética universal
por la paz
 
y se añade la institución, el grupo, etc, que convocan a nivel local en cada punto de encuentro.

Promoción:
Todos los organizadores asumen la misión de promover entre sus contactos el Festival, en la idea de lograr la más amplia participación de público y ampliar el Festival a otras ciudades y países.

Poesía en la escuela:
Charlas de poetas en escuelas; docentes trabajan con poesía; los alumnos la escriben, ilustran; Las ilustraciones pueden montarse como muestra en la escuela o intercambiarse con otras que participen e incluso exponerlas en las vidrieras comerciales de la ciudad. Actividades lúdicas en torno a la poesía. Interacción de la poesía con la escultura-pintura-música-teatro-circo-títeres-etc.

Universidad:
Organización de coloquios, seminarios, conferencias en torno a aspectos de la poesía, obra de autor/es, generaciones, etc. Homenajes a poetas locales y universales, debates sobre el papel de la poesía hoy. Actividades de extensión: Realización de recitales, muestras de poesía ilustrada y/o poesía visual. Las secretarías de Extensión u órganos de vinculación con la comunidad ya tienen la dinámica necesaria para estas propuestas, en el espíritu de integración: comunidad universitaria – sociedad.

Canto y poesía:
Invitamos a los músicos, cantautores, grupos musicales, que programen un recital con participación de uno o más poetas. Compartir escenario, musicalizar poemas u otras variantes novedosas. Lo esencial es que la música y el canto se den la mano para expresarnos poéticamente.

Radio:
Durante los días del Festival pueden emitirse programas o microprogramas de poesía, con poetas invitados, entrevistas, lectura, etc. Transmisión de encuentros poéticos en el marco de Palabra en el mundo. Apoyo desde las radios a las actividades de la ciudad.

Televisión:
Puesta al aire de programa o serie de entrevistas a autores locales o incluso cápsulas culturales con poesía leída en el estudio o exteriores. También placas musicalizadas con audio de lectura de una poesía. Etc.

Prensa y revistas:
Publicación en diarios y periódicos de una página o suplemento de poesía. Las revistas pueden participar con un número especial dedicado a la poesía.

Bibliotecas:
Organizar homenajes a poetas o recitales de poesía. Difundir en esa semana, de manera especial, el patrimonio poético de la Biblioteca acercando los libros al público, invitaciones a charlas, debates, lecturas con participación de autores y comunidad. Realizar campañas para acrecentar el patrimonio de libros de poesía. Difusión de su patrimonio poético en los medios.

Jardínes Botánicos, campus iniversitarios, parques:
Organizar una lectura y plantar un árbol por la poesía o en homenaje a uno o varios poetas, con la idea simbólica de crear, con el tiempo, un “Bosquecito de la Poesía” o “Bosquecito de la Palabra Poética en el mundo”, etc.

Municipios:
Muchas municipalidades han declarado la actividad de la ciudad en el marco de Palabra en el mundo: de interés municipal. El interés de las autoridades culturales del municipio o la provincia se ha manifestado en varias oportunidades y esto ha ayudado mucho a los organizadores locales.
Para ser declarado de interés se realiza un simple trámite ante las autoridades de Cultura con el debido tiempo de antelación. Los municipios que lo han hecho se han visto retribuidos enormemente con el éxito de cada convocatoria, que ha tenido eco en diversos medios, no sólo locales.
Los municipios a través de su gestión cultural pueden realizar con gran éxito actividades vinculadas a la poesía en todo su territorio, dando un importante aporte a las dinámicas culturales locales.
 
Otras Acciones:
Diversos grupos culturales y-o poéticos han llevado poesía a las calles, estaciones ferroviarias y de subterráneos, centros comerciales, cárceles, hospitales, parques y museos. Se han trazado recorridos en parques y bosques bautizando árboles con nombres de poetas finalizando el camino con la plantación de un árbol y una lectura o pequeño acto artístico. También varios grupos distribuyeron poesía por las calles, realizaron afiches con poesía ilustrada que se mostraron en vidrieras, carteleras, paredes, vehículos de transporte público de pasajeros. Se realizó un papiro poético trashumante, se colgaron pasacalles poéticos...
¡La imaginación es inagotable!
 
Compromisos:
A cada organizador se le enviará el poster promocional vía mail para que pueda ser impreso y distribuído; también – por la misma vía – el certificado de participación para los asistentes.

Muy Importante:
A cada organizador le solicitamos los siguientes datos (que serán incluidos en los programas generales y dados a difusión):
 
país:
ciudad:
lugar exacto:
día y hora:
Organizadores:
Poetas participantes:
Coordinador para Palabra en el mundo y mail de contacto:
Apoyos de:


Para programas de radio y tv agregar:
Emisora / programa/ conductores, si tiene emisión por la web, el link.

Para las escuelas:
Niveles que participan, docentes y otros datos institucionales que sean oportunos.

Cada organizador debe comunicar los avances y hacer un resumen de resultados.
 
¡Nada puede acallar el canto, cuando existen justas razones!
En poesía!
 

Un abrazo cordial

 
Proyecto Cultural Sur ( pcsur@aei.ca )
Revista Isla Negra ( revistaislanegra@yahoo.es)
Festival Internacional de Poesía de La Habana (proyectosurcuba@uneac.co.cu)
 
Festival integrante de la Red Nuestra América de Festivales Internacionales de Poesía-
Festival co-fundador del Movimiento Poético Mundial.
 
 
Vorto en la mondo (esperanto), Palavra no mundo (portugués), Parola nel Mondo (italiano), Worte in der Welt (alemán), Rimayninchi llapan llaqtapi (quechua), Paraula in su Mundu (sardo), Cuvânt în Lume (rumano), Parole dans le Monde (francés), Ordet i verden (danés), Word in the world (inglés), Palabra no mundo (gallego). Ñe’ê arapýre (guaraní), Paraula en el Món (catalán), Chuyma Aru (aymara), Koze nan lemond (creole), Kelma fid-dinja (maltés), מילה בעולם (milá baolam), (hebreo), Nagmapu che dungu (mapuche), Tlajtoli ipan tlaltikpaktli (nahuatl), וורט אין ועלט (Vort in Velt),Idish, كلمة في العالم (árabe),  Dünyada kelime (turco), lhamet ta íhi honhát (Wichi), Titzaa yeezii loyuu,  (zapoteco), Dunyoda so’z ( Uzbeco), Слово в мире (ruso), Pallabra nel mundu (asturiano), Hitza Munduan (vasco), T'aan yóok'ol kaab (maya)
 
VIII fip palabra en el mundo
                                                     festival internacional de poesía en todas partes!
 
Coordinadores: Carolina Orozco, Tito Alvarado, Alex Pausides, Gabriel Impaglione

viernes, 14 de marzo de 2014

El novelista José María Guelbenzu cierra hoy en el ADDA el ciclo «Cada cual» del Gil-Albert

14.03.2014 | 00:23/Información
 
El mercurio, La noche en casa, El río de la luna (Premio de la Crítica), La cabeza del durmiente, Esta pared de hielo y Mentiras aceptadas, hasta ahora su última publciación, son algunas de las novelas que han plagado la trayectoria del escritor José María Guelbenzu (Madrid, 1944) que hoy cierra el ciclo Cada cual, que organiza el Instituto de Cultura Juan Gil-Albert en el ADDA.
Este autor fue codirector del Cine Club Imagen de Madrid, colaboró en periódicos nacionales y revistas literarias, y dirigió las editoriales Taurus y Alfaguara. A partir de 1988 se dedicó en exclusiva a la creación y a la crítica literaria. También ha publicado seis novelas policiacas protagonizadas por la juez de Instrucción Mariana de Marco.
En el acto de hoy, que comenzará a las 20.15 horas, charlará con el catedrático de Literatura Española de la Universidad de Alicante Ángel Luis Prieto de Paula.

jueves, 13 de marzo de 2014

"Otras corrientes líricas en los años ochenta y noventa"


    Son pocos los poetas que permanecen situados inamoviblemente en uno solo de los caminos en que se despliega la poesía en estos años; y pocos los caminos que permiten una fijación conceptual inequívoca. Desconectados de la estética dominante, algunos autores trataron de revitalizar la lección del surrealismo y, más en general, de las vanguardias de los años veinte. Es el caso de Blanca Andreu, cuyo libro De una niña de provincias que se vino a vivir en un Chagall (1981) consiguió el premio Adonais y tuvo singular eco entre poetas coetáneos. En parecida línea hay que referirse a Miguel [Ángel] Velasco, autor de Las berlinas del sueño (1982), premio Adonais del año anterior, y cuya poesía de madurez -El sermón del fresno, Bosque adentro y El dibujo de la savia- canalizaría unos elementos visionarios que encontraron el cauce de la contemplación demorada en La miel salvaje (2003), uno de los títulos que indicaban el camino hacia la reflexión de la poesía de comienzos del nuevo siglo. Otros nombres -Amalia Iglesias, José Luis V. Ferris, Eduardo Moga...- evidencian que la poesía de finales de los noventa mostraba un afán de liberación de los complejos referenciales que la afectaron durante años. Pero a esas alturas el caos había perdido ya buena parte de su prestigio, tan notable en la exaltación surrealista; un libro de Miguel d'Ors sobre poetas españoles finiseculares se titula La aventura del orden: una nueva actualización de la antigua dialéctica entre tradición y vanguardia, o logocentrismo y experimentalismo, que articula buena parte de la poesía del siglo xx.
    Más vinculada a la tradición, la corriente elegíaca volvía a los temas de la desposesión y la pérdida, y al viejo y recurrente tópico del tempus fugit. Los nuevos poetas tomaron como modelos a los modernistas, reivindicados tras el largo ostracismo que habían sufrido en los años del compromiso poético, y al Cernuda del exilio, a quien durante la postguerra diversos grupos y promociones habían rendido homenaje desde el interior: el de Cántico en 1955, y el de la revista valenciana La Caña Gris, que en realidad era un tributo de admiración de los jóvenes de los cincuenta, en 1962. Pero, sobre todo, los precedentes inmediatos resultaron ser poetas del segundo tramo sesentayochista: Francisco Bejarano, Eloy Sánchez Rosillo, Miguel d'Ors, Fernando Ortiz, Javier Salvago. En la constitución de esta senda poética, tanta importancia como los modelos tienen los grupos poéticos que la defendieron y difundieron, formados alrededor de tertulias, editoriales o revistas. En este sentido, es relevante la función de las editoriales Renacimiento, en Sevilla, Comares (colección La Veleta), en Granada, y Pre-Textos, en Valencia, que actúan como centros irradiadores de dicha estética. Ésta, por otra parte, no supone enfrentamiento o segregación respecto de la mayoritaria poesía de la experiencia, sino que constituye una de sus ramificaciones. En la mayor parte de los libros se aprecia la andadura armónica del verso, de base endecasilábica, y el declive de los motivos selectos del arte y la cultura, habituales en los maestros, frente a los que ascienden temas relativos al discurrir cotidiano y a la viñeta costumbrista. Su condición estéticamente conservadora se expresa en la aquiescencia ante un entorno del que pueden disentir pero contra el que no se rebelan. Son frecuentes las notas de humorismo y distanciamiento, a veces con una veta maldita que contribuye a aliviar los excesos confesionales. Entre los nombres de esta corriente destacan algunos como el de Juan Lamillar o José Julio Cabanillas. Otros poetas encauzan su análisis de la fugacidad en poemas que rehúyen la previsibilidad característica de esta corriente poniendo el acento en la pureza de la construcción, la contención del lenguaje, la sequedad antipatética o la dilución de los elementos temporalistas en una reflexión de carácter más ampliamente metafísico. Vienen aquí a colación nombres como los de Álvaro García, José Manuel Benítez Ariza, José Antonio Mesa Toré, Aurora Luque o Juan Antonio González Iglesias.
    Una de las corrientes más interesantes de este tiempo es la que enlaza las vivencias personales de carácter subjetivo con las de índole coral; no porque se trate de una poesía de plaza pública o declamatoria desde el punto de vista formal, sino porque parece proceder de un acervo colectivo: el de los mitos constituidos y consolidados en las leyendas orales y en los sueños sucesivos de las generaciones. Habría que citar aquí el caso de Julio Llamazares, autor de La lentitud de los bueyes (1979) y Memoria de la nieve (1982), donde se plasma un universo ancestral inscrito en el mundo rural de la infancia del autor, enriquecido por esos símbolos y arquetipos antropológicos de un tiempo sin memoria. En realidad, este tipo de poesía no carecía de precedentes casi inmediatos, entre los que es obligado citar a Antonio Gamoneda. El ejemplo de éste influyó, además de en Llamazares, en Juan Carlos Mestre, autor de Siete poemas escritos junto a la lluvia (1981), La visita de Safo (1983) y, sobre todo, Antífona del otoño en el valle del Bierzo (1986), donde los versículos se amplían hasta tocar la prosa y las imágenes se agrupan en secuencias rítmicas con algo de salmodia, todo ello al servicio de un clima telúrico de gran intensidad expresiva y fuerte pálpito emocional. Posteriores a éstos son títulos como La poesía ha caído en desgracia (1992) y La tumba de Keats (1999), donde la vocación de solidaridad humana y la radicalidad pasional alientan con una notable riqueza melódica.
    Con notas muy personales, aunque conectado a los anteriores, figura Tomás Sánchez Santiago, que conjuga una trama de arranque costumbrista, en el sentido noble del término, con hondas cavilaciones existenciales, un poderoso imaginario y una densa rehumanización, en títulos como La secreta labor de cinco inviernos (1985) o En familia (1994). José Luis Puerto, tal vez más cerca de Colinas que de Gamoneda y Llamazares, daba cuenta en su primer libro, El tiempo que nos teje (1982), de una forma de contemplación en torno a la epifanía de la naturaleza; pero es a partir de Un jardín al olvido (1987) donde asoma con pujanza el universo de la infancia, identificado con la pureza de lo elemental y las señales de un mundo auroral y definitivamente desaparecido. Libros posteriores de Puerto son Paisaje de invierno (1993), Estelas (1995) o Señales (1997), donde la discursividad anterior se comprime en unos poemas en torno a las consideraciones nucleares sobre la naturaleza humana, ya casi sin anclajes en la anécdota exterior.
    Al lado de ellos, la poesía de Julio Martínez Mesanza (1955) presenta caracteres distintivos que impiden una asimilación a la lírica del telurismo referida atrás. La crítica ha insistido en su carácter épico, por sus evocaciones arcaizantes y fantásticas, aunque de clara ascendencia histórica, que propician el contraste entre las gestas medievales y el mundo de la contemporaneidad. Mesanza es autor de un libro, Europa, engrosado en las sucesivas ediciones a partir de su primera salida en 1983, y cuyas figuraciones corales no están afectadas por la subjetividad exacerbada ni por la melancolía retrospectiva.
    La poética de la experiencia, trivializada ya como marca de escuela, había tendido a dar protagonismo a los elementos verdadera o ficticiamente biográficos frente a los más abstractos o conceptuales. El agotamiento y el cansancio hicieron que, a veces como reacción contra ella y otras como desarrollo interno de sí misma, fuera adquiriendo una presencia cada vez más pronunciada una poesía de «reflexiva», o «de pensamiento», orientada a menudo en la dirección de la esencialidad minimalista.
    En el primer caso, de estricta reacción contra lo que consideraban banalidad de tal estética, fue cobrando cuerpo una poesía de minimalismo expresivo, indagación fenomenológica y huida de lo anecdótico o circunstancial, con nombres como los de Olvido García Valdés, Esperanza López Parada, Diego Doncel o Ada Salas.

    De signo distinto, en cuanto que procede de una poesía de apoyatura más biográfica, es la obra de autores cuyos primeros libros tenían un apagado componente biográfico, entre otros vínculos con la poesía de la experiencia, que se resolvía en reflexión pura sobre una realidad que, en la mayor parte de ellos, satisfacía las pretensiones gnoseológicas: se trata de una poesía sobre la realidad más que sobre la ultrarrealidad; más física que metafísica; más esencialista que trascendente. En este sentido, la obra de autores como Lorenzo Oliván, Antonio Cabrera, Vicente Valero, Antonio Moreno o Jordi Doce presenta zonas de convergencia con la de poetas provenientes de una estricta experiencialidad  -Marzal, Gallego, segunda época de Miguel Ángel Velasco- que evolucionaron hacia una mayor densidad reflexiva. Unos y otros vigilaban los excesos imaginativos; sirva de ejemplo Lorenzo Oliván, que en Único norte y Visiones y revisiones (ambos de 1995), Puntos de fuga (2001) y Libro de los elementos (2004) mantiene la capacidad aforística de otras obras, muy cercanas a las greguerías ramonianas, pero reprimiendo las exuberancias imaginativas y canalizando los poemas en un lenguaje de estricta sobriedad. Y otro tanto puede decirse de Antonio Cabrera, poeta de publicación tardía, cuyo libro En la estación perpetua (2000) es un paradigma de poesía de formulación lógica, pero tendente a la expresión prístina de la naturaleza de lo real.

Angel L. Prieto de Paula

Hacia el tercer milenio. Critica poetica. Ángel L. Prieto de Paula


    Al final del siglo, poesía de la experiencia y poesía reflexiva marcaban las tendencias, declinante una y emergente la otra, más notorias entre los jóvenes. Cada vez fue cobrando mayor evidencia la pugna contra los supuestos ideológicos acoplados al relativismo, y contra las estéticas que les dieron cuerpo. Una de las líneas de actuación alentó la conciencia crítica frente a los pecados de un mundo alienado, de sensibilidad acorchada para la injusticia y el sufrimiento ajeno. En los años precedentes, tales preocupaciones relacionadas con la antigua idea del compromiso habían tenido su lugar en la obra de algunos poetas, pero el cripticismo, la frialdad emotiva o el distanciamiento dominantes impedían la adhesión sentimental del lector, que había de abrir demasiadas puertas para penetrar en el recinto de la complicidad ideológica. No es de extrañar que, al lado de las creaciones de la otra sentimentalidad, surgiera un modo de poesía que, sin el carácter instrumental y programático de la literatura mediosecular, y sin el habitual entramado formalista y las reticencias distanciadoras de los sesentayochistas que se ocuparon de ello, recuperaba la proximidad al hombre de la calle. Precisamente El hombre de la calle (2001) es el título de una antología temática de Fernando Beltrán, quien ha sostenido una dicción que aúna lo social y un desarraigo personal heredero del agonismo de Dámaso Alonso. En general, en las últimas dos décadas del siglo fueron constantes las vacilaciones estéticas sobre el lenguaje de la poesía «entrometida» -término propuesto por Beltrán para sí mismo, pero extrapolable con facilidad a otros autores-, que encontró materia adecuada en los temas de la globalización, la ecología, las guerras imperialistas, el desarrollo asimétrico de los pueblos o el neoliberalismo depredador. Es frecuente que este derrotero temático presente nuevas formas de lenguaje resultantes de un análisis de la poeticidad, que rechaza el idealismo y la función de la literatura como lenitivo de las heridas sociales. De este proceso, prolongado durante bastantes años hasta tocar en el fin de siglo, irían naciendo reflexiones y obras como las de Juan Carlos Suñén, Jorge Riechmann, el colectivo de teóricos y creadores valencianos Alicia bajo cero -entre los que cabe citar a los poetas Enrique Falcón y Antonio Méndez Rubio-, o los autores del colectivo onubense Voces del Extremo o vinculados por afinidad a él -Antonio Orihuela, Manuel Moya, Isla Correyero, Isabel Pérez Montalbán...-, que se basan en la insubordinación al statu quo socioeconómico (neoliberalismo, enajenación consumista) y a la clasicidad anestésica de la literatura, proponiendo una poesía de la conciencia frente a la poesía de la experiencia. Como poeta de referencia para muchos de ellos, Jorge Riechmann, autor además de una copiosa obra ensayística, funda su lírica en la «intolerabilidad del mundo en su estado actual», para lo que se precisa una palabra en que se vinculen ética, naturaleza e historia. La concepción estética de su escritura ha dado en una poesía del desconsuelo que considera el arte como el espacio de la resistencia, y el realismo como instrumento de indagación, vigilancia y alerta, que pretende la transformación del sujeto y, mediante el circuito de la comunicación, la transformación del mundo.
    Si los anteriores se oponían a la poesía de la experiencia porque la identificaban con la banalidad biográfica, el conservadurismo estético y la complacencia con el estado de cosas, en los años finales del siglo surgieron, desde diversos puntos de Andalucía, otras formas de oposición, con el marbete de «poesía de la diferencia», cuyos integrantes acusaban a los de la experiencia de «clónicos» y estéticamente intercambiables, y, sobre todo, de connivencia con el poder, a la que se debería su omnipresencia cultural en foros, premios y ferias del libro. El impulso, en el que se encontraban algunos poetas interesantes como Antonio Enrique o Fernando de Villena, movió la charca literaria sin llegar a cuajar en un corpus teórico solvente, reducido en general a una refutación de los mecanismos mediáticos y propagandísticos en relación con el establecimiento del canon.
    Por uno u otro lado, la poesía parecía asentarse en el espacio de la rehumanización, frente a la concepción del poema como un monólogo en boca de un sujeto creado, y del poeta como mero generador de voces. Se impugnaba así el agnosticismo contemporáneo, que había alentado una poesía caracterizada por la displicencia, el entretenimiento, el derrotismo o la ocultación, erigiéndose, en cambio, un arte de vocación totalizadora, vinculado en alguna ocasión, incluso, a lo trascendente religioso, en nombres como Enrique García-Máiquez, Juan María Calles o María Antonia Ortega.
    No obstante, las corrientes poéticas de los años de transición del siglo XX al XXI son difíciles de percibir, debido a la maraña de nombres, libros, manifiestos, revistas... Alguna ayuda prestan las antologías literarias, como grandes escaparates donde se visualizan las tendencias generales. Ya en la segunda mitad de los ochenta hubo un afán de categorizar las nuevas corrientes, tal como se mostró en las obras de los impenitentes antólogos Luis Antonio de Villena (Postnovísimos, 1986) y José Luis García Martín (La generación de los ochenta, 1988). En el primer caso predominaba el eclecticismo epigonal respecto a la poesía novísima, como se sugería ya en el título; en el segundo, la poesía referencialista y figurativa frente al solipsismo de los sesentayochistas más afamados, con una nómina que habla del tino del antólogo para detectar valores que habrían de consolidarse inmediatamente: Jon Juaristi, Juan Manuel Bonet, Justo Navarro, Andrés Trapiello, Julio Martínez Mesanza, Juan Lamillar, Luis García Montero, Álvaro Valverde, Felipe Benítez Reyes, José Ángel Cilleruelo, Carlos Marzal, Amalia Iglesias, Vicente Gallego, Leopoldo Sánchez Torre y Álvaro García.
    Ya en los últimos años del siglo, proliferaron las antologías de diversa índole, referidas a todo el período desde el 68 o ceñidas a los autores de la última generación. Entre las primeras, tanto la de Miguel García-Posada, La nueva poesía (1975-1992), como la de García Martín, Treinta años de poesía española (1965-1995), ambas de 1996, privilegiaron las notas de figuración realista y transitividad comunicativa. La antología de Joaquim Manuel Magalhães Poesia espanhola de agora / Poesía española de ahora (1997), con versiones al portugués, subraya nombres del segundo tramo sesentayochista, más conectado a las poéticas de los ochenta.
    En 1998 vio la luz una antología consultada, El último tercio del siglo (1968-1998). La relación de seleccionados indica los gustos dominantes entre poetas, críticos y lectores cualificados. En orden de más a menos votados, la relación de incluidos es ésta: Luis García Montero, Luis Alberto de Cuenca, Felipe Benítez Reyes, Antonio Colinas, Luis Antonio de Villena, Carlos Marzal, Jon Juaristi, Juan Luis Panero, Leopoldo María Panero, Jaime Siles, Eloy Sánchez Rosillo, Pere Gimferrer, Andrés Trapiello, Ana Rossetti, Andrés Sánchez Robayna, Antonio Carvajal, Vicente Gallego, Aníbal Núñez, Blanca Andreu, Olvido García Valdés, Jorge Riechmann, y -con los mismos votos los tres últimos- José-Miguel Ullán, Jenaro Talens y Juan Carlos Suñén. Como puede apreciarse, se mantiene, entre los mayores, el núcleo fuerte de los novísimos antologados por Castellet, a los que se añaden otros no incluidos allí, algunos de ellos debido a que su publicación fue algo mas tardía; entre los más jóvenes, predominan los poetas de la experiencia, a los que acompañan, en los lugares finales, representantes del purismo, del neosurrealismo y de la poesía del compromiso civil.
    Otras antologías reseñables fueron la que publicó Juan Cano Ballesta en la prestigiosa editorial Cátedra, Poesía española reciente (1980-2000) (2001), que adolece de cierto confusionismo categorizador; la de Antonio Garrido Moraga De lo imposible a lo verdadero. Poesía española 1965-2000 (2000), basada en los imprecisos supuestos de la «poesía de la diferencia»; la de Ricardo Virtanen, Hitos y señales (1966-1996) (2001), intento de compendiar estéticas diversas desde la aparición de los sesentayochistas; y las selecciones de poesía femenina Las diosas blancas (1985), de Ramón Buenaventura, y Ellas tienen la palabra. Dos décadas de poesía española (1997), de Noni Benegas y Jesús Munárriz.
    Específicamente dedicadas a los poetas surgidos en los últimos años del siglo, destacan las siguientes: Luis Antonio de Villena, Fin de siglo (El sesgo clásico en la última poesía española) (1992), donde predominan la entonación realista, el temporalismo y la recuperación de motivos clásicos; Antonio Ortega, La prueba del nueve (1994), un embate que conjunta esencialismo y poesía cívica contra lo que considera conformismo estético y trivialidad temática de la poesía de la experiencia; García Martín, Selección nacional. Última poesía española (1995), sobre las bases figurativas preferidas por el antólogo; Germán Yanke, Los poetas tranquilos. Antología de la poesía realista del fin de siglo (1996), de espaldas a los experimentalismos y atenta a la figuración realista; Luis Antonio de Villena, 10 menos 30. La ruptura interior en la «poesía de la experiencia» (1997), donde avisaba de la mutación de la poesía de la experiencia hacia un nuevo realismo o hacia una intensificación de lo meditativo; Antonio Garrido Moraga, El hilo de la fábula (1995), fundamentada en la «poesía de la diferencia»; Isla Correyero, Feroces (1998), que apuesta por unas poéticas «radicales, marginales y heterodoxas», con fuerte presencia del realismo sucio y el hiperrealismo; García Martín, La generación del 99 (1999), en que las tendencias defendidas por el autor se subsumen en un eclecticismo que evidencia una cierta pérdida de referentes poéticos; y Basilio Rodríguez Cañada, Milenio. Ultimísima poesía española (1999), cuya abundancia -recoge a sesenta y siete poetas- dificulta su función de observatorio de las corrientes dominantes entre los poetas jóvenes.

Ángel L. Prieto de Paula

"Pies como hojas deshidratadas". Poema nocturno.




La vida va y viene según la ilusión
que ponemos en las hojas deshidratas
que encontramos en los rincones del yo
como bisagras traidoras de los troncos secos apoyados

los pasos ciegos de mis pies
van sobre el espejo que nada reflejan,
mas las huellas de mis pisadas ven
el albero mamífero de toros muertos.

¡Oh, Dios! de los árboles retorcidos

no vuelvas más a esta casa, deja la cuna
intacta: “No la toques jamás”. "No vuelvas".
Yo vuelvo a caer en el dolor del recuerdo
en el dolor de la herida cosida a machetazos
de la selvas nocturnas de la cama de sal y hiel.

la vida va y viene, y uno se acostumbra
a vivir a medias, casi sin nada, solo con tu sombra
esa sombra que te mira desde lejos en el Palmeral

y ya está. Alguna vez llegará la paz a los pájaros
de la cabeza y a la salidas nocturnas sin disolventes,
sin aceitunas en el vermut, que ruedan ya solas,
con unos pies cual hojas deshidratadas, acolchados

no hay preguntas porque no hay quien pregunte.
No hay respuestas porque no queda una hoja virgen
leal a su árbol de cristal y fósforos de luciérnagas.


Ramón Palmera, 13 de marzo 2014 

Antonio Lucas y Elena Medel reciben el Premio Loewe de Poesía

Un jurado de élite destaca que las obras galardonadas" representan muy bien, algunos de los caminos que está siguiendo la poesía más joven hoy en España"

12.03.14 - 22:50 -




El periodista Antonio Lucas recibió este miércoles el XXVI Premio Internacional de Poesía de la Fundación Loewe por su libro ‘Los desengaños’ y Elena Medel el Premio a la Creación Joven por su obra ‘Chatterton, en un acto celebrado en un hotel madrileño que anualmente reune a personalidades del mundo de las letras, la danza, la música y el diseño.
  Y tejiendo tejiendo... 'Los desengaños', Premio Loewe en su XXVI edición, que publica Visor. Dicho así no parece demasiado pero si nos atenemos al jurado, la cosa se pone seria: Francisco Brines, José Manuel Caballero Bonald, Antonio Colinas, Víctor García de la Concha, Clara Janés, Juan Vicente Piqueras, Soledad Puértolas, Jaime Siles y Luis Antonio de Villena.
El actor Juan Diego Botto y el guionista de cine Jonás Trueba, ambos muy cercanos a la poesía y a estos dos autores, realizaron una presentación de los libros galardonados y de sus autores. Por su parte, Enrique Loewe tuvo un recuerdo a Leopoldo María Panero, fallecido días atrás, que fue el primer galardonado con estos premios. También recordó a también desaparecida Ana María Moix, que formó parte de los jurados de estos premios.
El jurado, presidido por Víctor García de la Concha, destacó en su fallo que los libros de Antonio Lucas y Elena Medel «representan muy bien, cada cual a su modo, algunos de los caminos que está siguiendo la poesía más joven hoy en España: amor a la palabra, temor a la realidad, contradicciones solventes en los poemas».
A esta convocatoria se han presentao 686 participantes, procedenes de 24 países. El 14% de los autores procedieron de Hispanoamérica, siendo México, Argentina y EE UU los países con más representantes. En España, las provincias con mayor numero de obras presentandas a los galardonesde Poesía de la Fundación Loewe fueron Madrid, Valencia, Barcelona y Sevilla. De estos autores, el 13% son menores de 30 años.


...............Opinion.........
A ver si Amancio Ortega, copia de Loewe y crea el premio de poesía Zara para jovenes poetas.

martes, 11 de marzo de 2014

Tu voz entró en mis huesos.


Por el campo, entre la hierba
así tan suave como el hocico de un ciervo
las amarillas orquídeas despiertan al aire marino
cada vez más aterciopeladas y mojadas de rocío.

En tu mano esta flor parece un universo
un mundo interior para ti, junto al romero
de la suerte, porque eres mi amor, y sin
saberlo mi tesoro y mi razón de vivir.

Y ya pálido de esperante en la puerta
llegas con tu ronrisa que lo perdona todo
y en mi brazo tu brazo para salir a tomar
un poléo o un chocolate con leche
en un bar de Portugal.

Tu voz entró en mis huesos doloridos
de tanta nube de oro pesado en la tarde,
de refugio del desconsuelo y reparto
de flores machistas sin pronóstico de curación.


Ramón Palmeral, 11 de marzo 2014

Echar sal en los ojos y en la polla

Echar sal en los ojos y en la polla

Qué quieren que le diga amigos de oído tiesos
como la de los linces disecados.
Qué podemos pensar después de ver tanto hijo de su madre por ahí.
Mejor sería olvidarse de todo y echarse pomada blanca en la nariz.
Nos pueden quitar los dineros, pero no los sueños ni la litrona
Nos despedirán del trabajo,  pero no las ganas de salir a tomar unas copas,
 Las pocas cosas que compramos en el bazar de los chinos,
Nos quitarán el piso, las pagas,
pero nunca las ilusiones de coger una
tarro de sal y echársela a los tomates
y si queda algo frotarla en la polla
Pero esto políticos se van a ir a tomar por…
Porque sí, la vida no acaba aquí.
Y esos privilegiados de la casa real nos mentirán
pero no nos engararán.
Y los domingos al sol en un banco del parque.
Y es que estos banqueros me van a chupar la polla
me meteran una querella pero una hostia no se las quita nadie.
Al menos gané 2 euros de  aparcacoches.

(Poema anónimo en busca de un autor)

El poeta y escritor Felix Grande.

(Retrato a lápiz de Felix Grande por Palmeral, marzo 2014)

Félix Grande Lara (Mérida, Badajoz, 4 de febrero de 1937 - Madrid, 30 de enero de 2014)1 fue un poeta, flamencólogo y crítico español, considerado uno de los grandes renovadores de la poesía española de los años sesenta.

Biografía

Hijo de republicanos —su madre trabajó en un hospital durante la guerra civil mientras su padre combatía en el frente2 —, nació en Mérida, Badajoz, pero vivió su infancia y juventud —desde los dos hasta los 20 años— en Tomelloso (Ciudad Real), donde su abuelo era cabrero. Era guitarrista flamenco cuando, según contó él mismo, decidió cambiar ese instrumento por la literatura, que en su pluma posee mucha relación con la música. En Tomelloso fue jornalero y descubrió el amor.
En 1957 se muda a Madrid, donde "sigue empleado en menesteres alejados del ejercicio profesional de la literatura hasta que en 1961 comenzó a trabajar como redactor en Cuadernos Hispanoamericanos", revista de la que llegará a ser director (1983-1996; a la caída del Gobierno socialista fue destituido y pleiteó para ser restituido a su cargo, lo que consiguió). Dirigió asimismo la revista de arte Galería (1989) y la colección El Puente Literario de la editorial Edhasa (1969-1971).2
Comenzó su carrera literaria con la poesía y obtuvo su primer premio, el Adonáis en 1963, por Las piedras, "libro de talante existencial en el que explora el tema de la soledad".3 Dos años después, en 1965, ganaría su primer galardón de narrativa, el Premio Eugenio d'Ors por su novela corta Las calles. Desde entonces no cesó de escribir y de recibir distinciones de todo tipo.
Su obra evolucionó desde la inspiración machadiana y el compromiso social del poemario Las piedras hasta una reflexión sobre el lenguaje y el erotismo.
Logró el premio Nacional de Poesía en 1978 por Las rubáiyatas de Horacio Martín, en que se inventa un heterónimo inspirado en el Abel Martín de Machado y en el Ricardo Reis horaciano de Fernando Pessoa.
Como narrador, destacan sus obras Por ejemplo, doscientos (1968), Parábolas (1975), Lugar siniestro este mundo, caballeros (1980), Fábula (1991), Decepción (1994), El marido de Alicia (1995), Sobre el amor y la separación (1996) y La balada del abuelo palancas (2003).
Aficionado a la música, letrista y guitarrista él mismo, como flamencólogo escribió García Lorca y el flamenco (1992), Agenda flamenca (1987), Memoria del flamenco (1995), que obtuvo el premio nacional de Flamencología, y Paco de Lucía y Camarón de la Isla (2000). Es miembro de número de la Cátedra de Flamencología y estudios folclóricos.
Félix Grande señalaba que los poetas que le marcaron fueron Antonio Machado, Luis Rosales —de quien fue discípulo y amigo y del que había prologado y seleccionado los poemas de la antología Porque la muerte no interrumpe nada—, y César Vallejo, entre otros.
Después de Las rubáiyatas de Horacio Martín no había vuelto a escribir poesía, pero ese silencio de más de 30 años terminó en 2010, cuando incorporó su nuevo poema La cabellera de la Shoá en la antología Biografía y a fines del año siguiente salió Libro de familia.4
Estaba casado con la poeta Francisca Aguirre (como él Premio Nacional de Poesía) con la que tuvo una hija, la también poeta, Guadalupe Grande.
Falleció el 30 de enero de 2014 en Madrid de un cáncer de páncreas. Sus restos mortales reposan en el cementerio de Tomelloso.

Premios y distinciones

domingo, 9 de marzo de 2014

Falleció el poeta Leopoldo María Panero Blanc. Retratodo por Palmeral

 (Retrato a lápiz de Leopoldo María Panero por Palmeral)


Leopoldo María Panero Blanc (Madrid, 16 de junio de 1948 - Las Palmas de Gran Canaria, 5 de marzo de 2014)1 fue un poeta español, encuadrado en la poesía española contemporánea dentro del grupo de los novísimos.

Biografía

Hijo del poeta Leopoldo Panero (1909–1962) y Felicidad Blanc (1913–1990), hermano del también poeta Juan Luis Panero (1942–2013) y de Michi Panero (1951–2004), sobrino del poeta Juan Panero (1908–1937) y primo del periodista, crítico de cine y actor teatral madrileño José Luis Panero González-Barosa (1975-).
Panero fue el arquetipo de un malditismo cultivado tanto como repudiado, pero ese malditismo no le impidió ser el primer miembro de su generación en incorporarse a la nómina de clásicos de la editorial Cátedra, contar con una espléndida biografía escrita por J. Benito Fernández (El contorno del abismo, Tusquets, 1999) e insertarse en la historia literaria, las antologías y los programas académicos.
El joven Leopoldo María, al igual que tantos descendientes de los prohombres del régimen franquista, se sintió fascinado por la izquierda radical. Su militancia antifranquista constituyó el primero de sus grandes desastres y le valió su primera estancia en prisión. Tuvo una formación humanista, estudió Filosofía y Letras en la Universidad Complutense de Madrid y Filología Francesa en la Universidad de Barcelona. De aquellos años jóvenes datan también sus primeras experiencias con las drogas: desde el alcohol hasta la heroína -a la que dedicaría una impresionante colección de poemas en 1992-, ninguna le es ajena.
Desde 1970 se le consideró dentro del grupo de "Los Novísimos" (los Nueve novísimos poetas españoles de José María Castellet), aunque él se sintió excluido del mismo.2
En los años 70 fue ingresado por primera vez en un psiquiátrico. Las repetidas reclusiones no le impidieron desarrollar una copiosa producción no sólo como poeta, sino también como traductor, ensayista y narrador. A finales de la década de los 80, cuando por fin su obra alcanzó el aplauso de la crítica entendida, ingresó permanentemente en el psiquiátrico de Mondragón. Casi diez años después se estableció, por propia voluntad, en la Unidad Psiquiátrica de Las Palmas de Gran Canaria o como él lo llamaba El manicomio del Dr. Rafael Inglott 3 hasta su fallecimiento el 5 de marzo de 2014


 Soy Leopoldo María Panero. Llevo seis años en el infernal manicomio de Mondragón. Llevo seis años sin compañía porque con los locos no se puede hablar de nada más que de potorros y de cipotes. Son todos una pandilla de follaburras asquerosos, porque yo creía que eran una pandilla de angelitos porque había sufrido mucho, sobre todo los crónicos. Pero precisamente porque han sufrido mucho son los hijos de la gran perra que me he encontrado en la vida.




Con la muerte de Leopoldo María Panero, inevitablemente, se agolpan en la mente muchos recuerdos de juventud. Traté mucho a Leopoldo a principios de los 70. Él vivía aún en Madrid de una manera anárquica, desordenada y llena de adicciones espantosas. Gracias a un pacto que hicimos, él y yo, de no beber nada de alcohol durante nuestros encuentros, pudimos sostener conversaciones muy interesantes en mi casa.
Era un poeta de primer orden, lo que pasa es que siempre escribió de una forma desconsiderada, anárquica y pesada... Pero aun así era posible rescatar una esmeralda purísima buscando mucho entre la basura. De él se podría hacer una antología de una inmensa categoría poética, estética, de pensamiento y de novedad. Esa que tenía Leopoldo respecto a la poesía que se hacía entonces. Vivía en un universo absolutamente creado por él mismo, ideológicamente muy rico, confuso, pero muy apasionante. El tiempo nos fue retirando a unos y a otros. Leopoldo inició esa especie de 'via crucis' terrible de manicomio en manicomio, lo que hizo que fuera muy difícil estar con él en la última época.
Mi último recuerdo junto a él fue en Córdoba, hace un par de años, en la reunión de los Novísimos que hizo el festival Cosmopoética. Me tocó compartir mesa con él en una charla y la cosa resultó tan caótica que tuvo que suspenderse el acto porque Leopoldo se salió de madre y no había nadie que pudiera sostenerlo. Como otros grandes maestros, Panero también perdía la razón. El gremio de los poetas nunca se caracterizó por la sensatez. La inestabilidad de Panero estaba en conexión con su grandeza y a la gente que le interese de verdad la poesía tendrá que atenerse a algunas de las antologías de Leopoldo que sin duda son y serán de primera magnitud.

..............

VII

Ya que preguntas por el futuro comprende
Que la vida es una rosa quemada
Por el azul del silencio
Por el filo multiusos en el que yace el verso
Hablando a los hombres de la raja
De la herida de la vida que no se cura
Del mal incansable de la vida
En mí los hombres lloran
Y grita un ángel por la noche
Buenas tardes Don Leopoldo, la casa ha sido derruida
Y reina un ángel sobre la nada
Y la nada pastorea el ser
Y tiembla mi flor entre la nada
Mi nardo hecho de terror y del miedo a los cuartos oscuros
A la violeta inmunda que aguarda en el amado sepulcro
Y que reza sólo a la nada con fervor hacia el viento
Que borrará mi ser
Cuando llegue el día
En que brille la ceniza sobre el mundo
Y caigan las palabras sobre las palabras
Y un hombre repita la vida es un animal inmundo
Una conspiración de los muertos
Una estantigua, un clásico del dolor
Un perro ladrando sobre la ruina del Palacio de Buckingham
Que brilla contra el verso y contra la razón
Y que caerá algún día sobre la coronilla del hombre
Que llorará algún día por su isla perdida
Por la isla suprema del poeta
Que es un continente y no una isla
Por eso no preguntes por quién doblan las campanas
Ellas doblan por ti, Hemingway lo dijo, citando a John Donne
Y hablando a los ángeles del revolver sin balas al que se llama poesía

Del poemario Rosa Enferma de Leopoldo María que publicará Huerga y Fierr
 

sábado, 8 de marzo de 2014

A MIGUEL HERNÁNDEZ EN AGRADECIMIENTO. 2014






A MIGUEL HERNÁNDEZ EN AGRADECIMENTO . 2014


Por el cielo va corriendo una estrella,

una estrella con signos y marcas de M.H.,

iniciales que son tu hombre Miguel Hernández,

poeta universa de la Tres Heridas:

la de la vida,
 la de la muerte,
 la del amor.



tus poemas gritan como rayos estridentes,

cuchillos carnívoros y hambrientos,

hondos vientos del pueblo muertos en un hombre acecha.



poeta que con tus afilados versos como cuchillas de afeitar

cicatrizadas en el pecho reivindicas semillas y espigas

cortadas por hoces que como extensión de una mano

de jornalero cortan el tiempo en grito de libertad, libertad...



nosotro, trabajadores del mundo, como herederos de la tierra

te aclamamos por la valentía de tu palabra versificada

sobre todo

en estos tiempos encadenados a una crisis económica,

de poder, de liderazgo y de empresarios corruptos

que claman contratos  a cambio de menos salarios

y peores condiciones sociales,

en lo que llaman

encubiertamente reformas laborales, como si

el eslabón culpable fuéramos los trabajadores.



Tus poemas M.H., -estrella en el universo-,

son ejemplos de denuncia, de abuso, de vientos del pueblo

que  deben arrastrarnos hacia la lucha, la manifestación y

la incansable protesta callejera. Pues hasta los leones de la hiena

con dientes huyen, pero al contrario, desdentada sería su cena.

Hoy, un 28 de marzo, una vez más te recordamos

y te homenajeamos por grupos de poetas alicantinos,

incondicionales, agrupados, fieles émulos, pues de

 buen alumno es de ser agradecidos, para reconocer

tu impagable legado y el que nos abrieras los ojos

recién nacidos a la poesía y la protesta.


Ramón Fernández Palmeral
Alicante, marzo 2014


miércoles, 5 de marzo de 2014

Ramón Fernández Palmeral ganó el premio de Poesía del Colegio de Enfermería por "La ciudad herida por un terremoto",


(La pintora y poeta Ángela Galdón, leyendo el poema premiado de Ramón Palmeral. En Las Cigarreras)


Con este poema gané el primer premio de Poesía dedicada a la ciudad de Lorca en el Certamen del Colegio de Enfermería de (Alicante). Ángela Galdón leyó este poemas en Las Cigarreas, ayer tarde, día 4 de marzo 2014.



LA CIUDAD HERIDA POR UN TERREMOTO


Por la sierra va corriendo un terremoto
de la mano, de la mano de la destrucción
y de la muerte, sin saber dónde detenerse.

Cayó en Lorca como un rayo subterráneo
que hizo mover las espadañas de las iglesias
y las adobes casas de los lorqueños temerosos.

¿Sufres? ¿Lloras? ¿Sientes miedo?
El miedo del quirófano de la tierra abierta.
Hay razones que no tienen razón.
Hay días como el  11 de mayo de 2011
que no deben volver a amanecer.


Lorca es hidalga, posee una historia cultivada
en los siglos por la riqueza de sus tierras y
su enclave cruce de camino entre Andalucía y el Levante:
El lema de la ciudad habla de castillos y de gentes:
"Lorca solum gratum, castrum super/
 astra locatum, ensis minans pravis, regni tutissima clavis”

Pasa el río Guadalentín con pereza de agua,
algunas veces con el otoño nos enseña sus garras,
sus lágrimas enfurecidas de llanto desconsolado.

No olvidemos a Lorca ni a sus gentes solidarias,
entregadas ante la adversidad, ante los puñales
de un destino que no debe volver a suceder, aunque
se empeñe una falla terrestre en quebrarse.

Una ciudad que se está curando de las heridas
del terremoto de mayo, que sana poco a poco
sin perder la fe, ni la voluntad de sobreponerse,
pues toda esperanza se eleva sobre lo positivo.


Ramón Fernández Palmeral
Alicante, 2014
(Momentos del acto de entrega de los premios).
(Diego Zambrano, presidente del Gruo NUMEN, tiene en la mesa el trofeo de Palmeral).

sábado, 1 de marzo de 2014

Fallece la poeta Ana María Moix

La hermana del también escritor Terenci Moix ha fallecido en Barcelona a los 66 años de edad

01.03.2014 | 08:31
La escritora Ana María Moix
La escritora Ana María Moix
La novelista y poeta Ana María Moix, hermana del también escritor Terenci Moix, ha fallecido en su Barcelona natal a los 66 años tras una larga enfermedad. El funeral tendrá lugar previsiblemente este lunes en el Tanatorio de Les Cort, en la Avenida Joan XXIII de Barcelona, según informaron a Europa Press fuentes funerarias.
Nacida en Barcelona en 1947, es autora de una extensa obra que abarca la novela, la poesía, la literatura infantil y el ensayo, además de traductora y editora. Una de los voces más reconocidas de su generación, cursó estudios de Filosofía y Letras y en 1969 publicó su primera obra, el poemario 'Baladas del dulce Jim', que apareció en la editorial El Bardo y ha sido reeditado posteriormente en Bartleby Editores.
En 1970 obtuvo el Premio Vizcaya de poesía por el libro 'A imagen y semejanza' y ese mismo año fue incluida en la famosa antología 'Nueve novísimos poetas españoles' realizada por Josep María Castellet.
Entre su producción narrativa destacan las novelas 'Julia' (1970), 'No time for flowers' (1971) y 'Walter, ¿por qué te fuiste' (1973). Ha publicado también varios libros de relatos, entre los que se encuentran 'Las virtudes peligrosas' (1985), y 'De mi vida real nada sé' (2002), así como el ensayo 'Maria Girona: una pintura en libertad' (1977) y los cuentos infantiles 'Miguelón' (1984) y 'La Niebla' (1987).
Asimismo, ha traducido la obra de autores como Samuel Barclay Beckett, Margarite Duras, Michel Leiris y Mercè Rodoreda y cuenta con numerosos reconocimientos, como el Premio Ciudad de Barcelona en 1985 y 1994, por 'Las virtudes peligrosas' y 'Vals negro', respectivamente.