POESIA PALMERIANA

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jueves, 24 de septiembre de 2026

"Azul Calado": un diálogo entre lo visible y lo invisible, comentario de Ramón Palmeral

 

                                            (Composición de Ramón Palmeral con  IA)

Azul Calado: un diálogo entre lo visible y lo invisible

Azul Calado, de Joaquín Martín Quirosa, es su último poemario, una obra que ha sido presentada en el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert ante una notable asistencia de público. Presentado por Jésica Chang, gestora cultural.  Hubo recital. Más allá del acto de presentación y recital, el libro se plantea como una invitación al lector a detenerse, mirar hacia dentro y establecer un diálogo con aquello que, aun siendo invisible, forma parte esencial de nuestra existencia humana.

Estamos ante un poemario de 82 páginas, estructurado en tres partes: “Ataraxia”, “Diánoia” y “Ágora”. Tres espacios que pueden entenderse como diferentes estaciones de un mismo viaje interior. En ellos, Quirosa se desnuda espiritualmente ante el lector y deja al descubierto inquietudes, pensamientos, dudas, certezas y búsquedas que pertenecen tanto al individuo como al ser humano en su dimensión más universal.

Antes de adentrarse en la “torre de este faro del espíritu” que constituye Azul Calado, resulta especialmente recomendable detenerse en el prólogo de Jesús Pérez Peregrina, quien realiza un análisis crítico de algunos de los poemas más significativos del libro. Su lectura ofrece al lector una primera aproximación a las claves de una obra que, aunque aborda cuestiones de naturaleza espiritual y filosófica, no pretende levantar barreras entre el poeta y quien se acerca a sus páginas.

Uno de los valores de Azul Calado reside precisamente en su vocación de claridad. "Quirossa" como a mí me gusta llamarle (con dos SS) no parece necesitar artificios innecesarios para comunicar lo que quiere decir. No encontramos una poesía encerrada en el hermetismo ni construida a partir de metáforas imposibles de descifrar. Por el contrario, el poeta apuesta por una escritura accesible, directa y comprensible, capaz de llegar a lectores diversos sin renunciar por ello a la profundidad.

Esa aparente sencillez es, precisamente, uno de los retos más difíciles de la poesía: decir mucho utilizando las palabras necesarias. El lector no tiene que enfrentarse a un laberinto lingüístico, sino recorrer un camino que le permite detenerse, pensar y reconocerse en determinados versos. Todos los poemas llevan títulos.

Joaquín Martín Quirosa, nacido en Jayena en 1970, llega a esta obra con 56 años y con una experiencia vital que inevitablemente se proyecta sobre su escritura. Padre de familia y cocinero de profesión —porque, como bien sabemos, también los poetas tienen que comer—, su trayectoria personal le proporciona una perspectiva desde la que contemplar la vida con una mirada más reposada. Hay en Azul Calado una necesidad de compartir esa experiencia, pero no desde la imposición de certezas, ni hermetismos, sino desde la invitación a la reflexión.

El poeta no pretende ofrecer respuestas definitivas. Más bien abre puertas. Y quizá ahí se encuentre una de las principales virtudes de este libro: permitir que cada lector encuentre su propia interpretación.

El propio título, Azul Calado, contiene ya una importante carga simbólica. El azul es un color tradicionalmente asociado con la paz interior, el equilibrio, la armonía, el idealismo y determinadas virtudes relacionadas con el espíritu. Pero “calado” introduce otra dimensión: aquello que penetra, que atraviesa, que deja huella. El azul de Quirosa no parece quedarse en la superficie; pretende calar en el lector.

De este modo, el poemario puede entenderse como un ejercicio de introspección, pero también como una llamada a la libertad interior. Una de las frases que mejor sintetizan esta idea aparece en la página 62:

“No esperes más a que te den permiso para volar: -las alas siempre han sido tuya-”.

El verso posee la sencillez de una afirmación cotidiana, pero encierra una reflexión de mayor alcance. ¿Cuántas veces esperamos una autorización externa para hacer aquello que, en realidad, ya está en nuestras manos? La metáfora de las alas convierte el poema en una invitación a asumir la propia libertad y a reconocer las posibilidades que cada persona lleva consigo.

En este sentido, Azul Calado puede leerse como un libro sobre la espiritualidad, pero también como un libro sobre la condición humana. Sobre nuestras búsquedas, nuestros límites, nuestros miedos y nuestra capacidad para mirar más allá de lo inmediato.

Las tres partes que articulan el poemario —Ataraxia, Diánoia y Ágora— parecen sugerir, además, un recorrido que va desde la serenidad interior y el pensamiento hasta el encuentro con los demás. Del yo al nosotros. Del silencio interior al espacio compartido. De la reflexión personal al diálogo.

Y es precisamente el diálogo una de las palabras que mejor podrían definir la intención de esta obra. Diálogo del poeta consigo mismo, diálogo con el lector, diálogo entre lo visible y lo invisible, entre la palabra y la imagen, entre la experiencia cotidiana y esa dimensión espiritual que todos, en mayor o menor medida, tratamos de comprender.

Quirosa escribe desde la experiencia, pero no escribe únicamente para sí mismo. Su poesía busca al lector y le ofrece un espacio en el que detenerse. Quizá por eso la sencillez de su lenguaje no debe confundirse con falta de profundidad. Al contrario: en ocasiones, la verdadera dificultad consiste en expresar con palabras sencillas aquello que llevamos mucho tiempo intentando comprender.

Azul Calado es, en definitiva, un poemario que invita a la lectura pausada y a la reflexión. Un libro que no necesita levantar muros de complejidad para hablar de asuntos profundos y que encuentra en la claridad de la palabra su principal herramienta de comunicación.

Mi conclusión es clara: estamos ante una obra recomendable para quienes buscan en la poesía no solo belleza, sino también un espacio de reflexión personal. Quirosa ha construido un libro honesto, cercano y profundamente humano, en el que el poeta se desnuda para que el lector pueda, quizá, reconocerse. Y lleva una carrera meteórica en la poesía de la experiencia. En la presentación amezó con una novela que esta en desarrollo,

Que ese azul siga calando como la lluvia persistente, en quienes abran sus páginas y que las alas a las que alude el poeta continúen acompañando su vuelo literario y artístico.

Le deseo a Azul Calado una larga trayectoria y a Joaquín Martín Quirosa muchos éxitos en este nuevo viaje poético.

 

Ramón Palmeral (Asistió en la presentación del libro)

Poeta, escritor y pintor 

Alicante 24-09-2026 

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                                                            Solapa del libro

 


 

     Dice el texto: "Para mi amigo Palmeral, espero que te encuentres en este azul". Firmado.-Alicante 22-09-2026