Probablemente
si hay un autor que podía aspirar al Premio Nadal, que parecía
predestinado a ganarlo ese es David Uclés. El escritor más vendido del
pasado año en nuestro país, un verdadero fenómeno editorial gracias a
«La península de las casas vacías» se ha alzado con el histórico
galardón en la tradicional velada que organiza Ediciones Destino en un
céntrico hotel barcelonés. Así lo ha decidido el jurado de este
premio que en esta edición ha estado compuesto por Víctor del Árbol,
Juan Luis Arsuaga, Inés Martín Rodrigo, Care Santos y el editor Emili
Rosales. El Nadal, dotado con 30.000 euros, contó en esta edición con un total de 1.207 originales,
una cifra que la editorial Destino ha definido como «altísima» y que
consolida al galardón como uno de los más concurridos del ámbito
narrativo en lengua castellana.
«La ciudad de las luces muertas» tiene como
protagonista a quien fuera la ganadora del Premio Nadal en su primera
edición, Carmen Laforet, transcurriendo en la Barcelona de la posguerra,
en los tiempos en los que transcurre la galardonada «Nada». Fue
allí, entre septiembre de 1939 y septiembre de 1942, que la escritora
permaneció en la capital catalana siendo una de las alumnas de su
universidad. Es en este tiempo cuando la ciudad, según la novela de
Uclés, vive una intensa niebla, casi una suerte de apagón que hace que
todo quede a oscuras. Lo peor de todo es que puede ser que la causante
de esta situación, no muy diferente de la que vivimos en todo el país el
pasado 28 de abril, sea la mismísima Carmen Laforet, algo que tratará
de aclarar el relato ganador del Premio Nadal.
Nadie
sabe qué es lo que realmente ha pasado, pero es en este tiempo y en
estas circunstancias que una serie de personajes se dan cita en esa
Barcelona entre tinieblas y que trata de encontrar algo de esperanza
pese a estar recientes las heridas de una guerra civil que hacía poco
que había concluido. Pero que no se espere el lector simplemente nombres
de la época porque Uclés juega con realidad y ficción, con los tiempos y
con aquellos que entran y salen en las páginas de su nueva obra. Y es
que por el libro aparecen desde el arquitecto Antoni Gaudí a Freddie
Mercury, el líder de la banda Queen, pasando por autores como Carlos
Ruiz Zafón o Mario Vargas Llosa, así como escritoras de la talla de
Montserrat Roig -gracias a la beca que lleva su nombre ha podido
escribir su nueva obra-, Ana María Matute o Mercè Rodoreda. En este
sentido, sobre esta última, David Uclés nunca ha ocultado su admiración
por su obra hasta el punto de haber reclamado, aunque a título póstumo,
el Premio Nobel para la autora de «La plaça del diamant». Todo esto
sirve para demostrar que la imaginación es la que nos puede ayudar
cuando no hay luz, cuando la oscuridad se apodera de nosotros.
Por
otra parte, el jurado del Premio Nadal, en su fallo, ha resaltado de
«La ciudad de las luces muertas» el hecho de querer concienciar a la
sociedad y estar escrita por un autor calificable como innovador.
El Nadal supone el reconocimiento a una carrera meteórica.
David Uclés ha sido el autor más leído en España durante el pasado año
gracias a un libro que apareció en 2024. «La península de las casas
vacías» no ha dejado indiferente con su mirada a la Guerra Civil desde
un posicionamiento cercano al realismo mágico, algo que parece que
vuelve a pasar con su nuevo trabajo en el terreno de la ficción.
Publicada
en Siruela, la primera obra de Uclés pasó por varias editoriales, como
el mismo autor ha explicado en varias entrevistas, aunque no conoció la
suerte hasta llegar al sello en el que finalmente fue editada. Se trata
de una obra en la que el escritor quiso, según sus palabras, «quería
honrar a esos santos inocentes, que no tenían una ideología y se vieron
arrastrados a una hora de barbarie. Las decisiones políticas tuvieron
consecuencias nefastas y, a nivel micro, eso provocó que cada familia
sufría. Y sufrieron por todos lados. Estos son los verdaderos perdedores
de la guerra».
No se puede olvidar que Uclés escribió
una obra marcadamente antibélica, algo que resulta muy propicio en los
tiempos que vivimos. En este sentido, en declaraciones a este diario
hace unos meses, comentó que «todo lo que he ido viendo sobre la guerra,
lo he ido denunciando. No he soslayado nada. Lo he hecho con
neutralidad. He intentado meter todas las desgracias que hubo, las
hiciera quien las hiciera. La guerra deshumaniza y, según el individuo,
lo puede convertir en un animal. El que ordena una masacre es más animal
que el que ejecuta, que a lo mejor no sabe lo que hace o no tiene
opción. Los lobos no tienen siempre las patas manchadas de sangre».
«La
península de las casas vacías» ha ido ganando lectores a la par que
reconocimientos como el Premio Cálamo Libro del Año 2024, el Premio
Andalucía de la Crítica 2025, Premio Kelvin 505 a Mejor Novela
Fantástica o el Premio Espartaco a la Mejor Novela Histórica de la
Semana Negra de Gijón, entre otros. A ello se le suma el reciente
lanzamiento de una versión en audiolibro que ha contado con la actriz
Aitana Sánchez Gijón como narradora.
Pero, ¿qué es lo que le hizo dar el salto a la letra impresa? Uclés reconoció hace unos meses a este periódico que «la
idea surgió de querer escribir un “Macondo íbero”, similar a “Cien años
de soledad”, pero con las costumbres típicas de nuestra península y con
la intrahistoria de mi familia, ese fue el origen. Pero a mitad de
camino, investigando sobre la Guerra Civil, me propuse utilizar estos
personajes y estas historias, sobre todo los personajes para
distribuirlos por toda la península y que cada uno de ellos muriera en
un lugar distinto del país para reflejar, contar y narrar el drama de la
guerra en todo nuestro territorio».
Por otra parte, no puede
olvidarse que la novela de Uclés ha sido objeto de algunos ataques
bastante desaforados, especialmente en redes sociales, lo que hizo que
Uclés decidiera abandonar X. Muchas de esas opiniones poco han tenido
que ver con razones literarias y se han fundamentado en perspectivas
ideológicas que poco tienen que ver con el mundo de las letras.
Uclés
no deja indiferente y con este Premio Nadal sigue el camino de dos
autoras que admira y reivindica como son Carmen Laforet y Ana María
Matute, ambas, por cierto, también reconocidas por este galardón de
Destino. Por otra parte, es la llegada de David Uclés a un gran grupo
editorial tras su exitosa travesía en un sello como Siruela.