POESIA PALMERIANA

Los poetas somos como los leones, después de que nos disparen podemos lanzar nuestras garras. Página administrada por el poeta Ramón Palmeral, Alicante (España). Publicamos gratis portadas de los libros que nos envían. El mejor portal de poetas hispanoamericanos seleccionados. Ramón Palmeral poeta de Ciudad Real, nacido en Piedrabuena.
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sábado, 4 de febrero de 2012

Poemas contra la indiferencia.

"La Puerta del Sol ha liquidado la posmodernidad. La cultura tiene la necesidad de volver a la intervención social", afirma tajante Doncel. "Hay que volver a un modo social donde lo humano tenga mucha más importancia. La pornografía es el símbolo de nuestra época: es el deseo de alcance de la pantalla, la exhibición de uno mismo. El capitalismo nos ha llevado a un momento pornográfico, por la aceleración del consumo y los deseos", explica. El protagonista del libro es un tipo que busca un amor auténtico, pero está incapacitado para lograrlo porque ha sido educado en el goce inmediato y no se reconoce en una sociedad que sólo demanda de él consumo. (PIDO.H.Riaño)


POEMAS CONTRA LA INDIFERENCIA

La policía teme su odio porque desconoce su naturaleza.
Y teme aún más sus sueños porque pueden hacer de nuestros sueños un estado de conciencia subversiva
el sótano que ocupamos huele demasiado a yonqui.
Hay un tráfico de pensamientos clandestinos que se mueven a demasiada velocidad,
las sombras manchan todas las paredes como si fueran la superficie quemada por un cóctel molotov.
Estar al margen, es estar salvado.


Diego Doncel, en 'Porno Ficción'


TÚ estás, Tú no estás, Tú sí,
Tú no.
Era una mañana blanca y plateada
Como el mercurio.
Doscientas cincuenta personas
subimos a un tren de ganado.
Al tren de los Expedientes
de Regulación de Empleo
SIN explicaciones
sin motivos,
simplemente porque sí.
Ahora entiendo
lo que sintió esa gente
cuando patearon la puerta
de sus casas
y los sacaron de sus camas
como en un mal sueño.
La Noche de los Cristales Rotos
La Quinta Glaciación.


Almudena Guzmán, en 'Zonas comunes'


Los zombis no sólo llenan las pantallas,
también las casas, las calles y los centros comerciales
están llenos de millones de zombis,
solitarios,
angustiados,
desconsolados,
taciturnos,
maquinales,
envueltos en sus harapos de última moda,
balbuceando palabras podridas por el dinero,
alargando sus brazos en pos de la mercancía,
todos los zombis juntos
hacia la gran nada prometida por los creativos del fingimiento,
con una sola idea en la cabeza,
un solo objetivo,
millones de zombis tambaleantes camino del mercado,
pero
como en las películas, también en el mundo real
sobreviven pequeñas células resistentes,
asamblearias,
organizadas,
ellas intentan lo imposible en el mundo de los zombis,
romper el silencio,
reconocer al otro,
constituirse,
movilizarse.

Antonio Orihuela, en ‘Todo el mundo está en otro lugar'


Ese busto taxidermizado que veis estratégico, soy yo.
No soy un filósofo, en absoluto. No paso frío, charlo concolegas.
Los bulevares de París son la mejor eyaculación que he
tenido, larga, ancha, espumosa de sol, nubes, cielo gris.
La melena leonada -radiante de smog, perlada de calderilla.
De noche sí que soy pobre. Mi sueño no tiene váter. Para
dormir, he de hacerme cucaracha.
Duchas calientes, mercromina fría en las llagas: me gustaría.
La dicción no la he perdido.
Es que no he perdido nada...
Sólo pido un poco de socialismo.


Jorge Gimeno, en ‘La tierra nos agobia'

Poetas indignados