POESIA PALMERIANA

Los poetas somos como los leones, después de que nos disparen podemos lanzar nuestras garras. Página administrada por el poeta Ramón Palmeral, Alicante (España). Publicamos gratis portadas de los libros que nos envían. El mejor portal de poetas hispanoamericanos seleccionados. Ramón Palmeral poeta de Ciudad Real, nacido en Piedrabuena.
Contacto: ramon.palmeral@gmail.com.
La mayor satifacción que tengo al escribir es saber que alguien me lea cuando yo esté muerto.

miércoles, 31 de mayo de 2023

LA FUNDACIÓN MIGUEL HERNÁNDEZ CONVOCA EL PREMIO INTERNACIONAL DE POESÍA 2024

 

LA FUNDACIÓN MIGUEL HERNÁNDEZ CONVOCA EL PREMIO INTERNACIONAL DE POESÍA 2024 CON UNA DOTACIÓN ECONÓMICA DE 8.000 EUROS Y SU PUBLICACIÓN POR LA PRESTIGIOSA EDITORIAL DEVENIR 

Orihuela, 01-06-23

La Fundación Cultural Miguel Hernández convoca el Premio Internacional de Poesía 'Miguel Hernández-Comunidad Valenciana 2024’, dotado con un único premio de 8.000 euros y un elemento artístico acreditativo, así como su publicación a cargo de la prestigiosa editorial madrileña Devenir. Pueden participar todos los escritores que lo desearan, con una única obra original e inédita escrita en castellano. La obra, de tema libre, debe contar con un mínimo de 500 y un máximo de 1.000 versos. Para la convocatoria del premio colaboran con aportaciones económicas la Conselleria de Cultura de la Generalitat Valenciana, el Área de Cultura de la Diputación de Alicante y la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Orihuela.  

Se puede participar mediante dos vías: por correo postal o mensajería y por correo electrónico. En caso de correo postal o mensajería, se presentarán las obras grapadas o encuadernadas debidamente, por quintuplicado, en formato Din-A4. En los originales sólo se hará constar el título de la obra y un seudónimo, así como un índice de los poemas incluidos. En sobre aparte dentro del mismo paquete, cerrado y con el título de la obra y el seudónimo en el exterior, se incluirán los datos personales del autor: nombre y apellidos, dirección, teléfono de contacto y correo electrónico, fotocopia del DNI o del pasaporte y una breve nota bio-bibliográfica. En el sobre donde se incluyan la obra y los datos del autor debe figurar clara y obligatoriamente que opta al “Premio Internacional de Poesía Miguel Hernández-Comunidad Valenciana 2024”. Las obras que no se ajusten a las Bases serán desestimadas. Los originales se enviarán a: Fundación Cultural Miguel Hernández, calle de Miguel Hernández n.º 75, 03300 Orihuela (Alicante).

En la opción de correo electrónico, se enviará a la dirección administracion@miguelhernandezvirtual.com un único correo que contendrá dos archivos adjuntos, un PDF o Word con el poemario original, indicando título de la obra y seudónimo y un archivo con los datos personales del autor: nombre y apellidos, dirección, teléfono de contacto y correo electrónico, fotocopia del DNI o del pasaporte y una breve nota bio-bibliográfica.

El plazo de presentación de las obras finalizará el 30 de octubre de 2023. Se considerarán incluidas dentro de este plazo las obras que se envíen por correo y tengan matasellos de origen de esta fecha o anterior. El fallo será hecho público en marzo de 2024, en fecha cercana a la de la muerte del poeta oriolano. La Entidad convocante designará un comité de lectura previo, integrado por especialistas, que seleccionará las obras sobre las que deliberará posteriormente el Jurado.

Las Bases reguladoras de los Premios Literarios estarán disponibles en la página web de la  Fundación: www.miguelhernandezvirtual.es

 

martes, 30 de mayo de 2023

Colegiados de honor: Colegio de doctores y licenciados en Ciencias y en Letras de Alicante

 

Queremos dar la enhorabuena a Mari Carmen Martínez, Consuelo Giner y
Francisco Burló (de Espejo de Alicante) por haber sido nombrados “Colegiados de honor” del
Colegio de doctores y Licenciados en Ciencias y en Letras de Alicante,
recibiendo un diploma, un broche y una estatuilla que representa una de las
“Cariátides”, de Teresa Cía, también socia de EDA. Ella dice: “con la
Cariátide he querido expresar la fortaleza, voluntad férrea en el trabajo y el
estudio de toda una vida profesional. Con la Minerva/Atenea, diosa de la
lucha y de la sabiduría, deseo hacer patente el homenaje a los colegiados que
tan merecidamente son vértice de nuestra sociedad”.

domingo, 28 de mayo de 2023

Antonio Gala se fue a los cielos a comprar tebaco. Elegía breve de Ramón Palmeral 28-malo-2023


 Enlace al obituario:https://poesapalmeriana.blogspot.com/2023/05/muere-antonio-gala-un-ciudarealense.html

Muere Antonio Gala, un ciudadrrealeño universal, a los 92 años

 

                               Dibujo a lápiz de Antonio Gala por C.Q.C

Literatura

Muere Antonio Gala, el último icono del éxito literario del siglo XX

Actualizado

El autor de 'La pasión turca' fallece a los 92 años en el convento cordobés donde creó una fundación para impulsar a jóvenes creadores y donde se 'enclaustró' voluntariamente hace 15 años

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Muere Antonio Gala: 7 frases para el recuerdoFoto: JOSÉ AYMÁ | Vídeo: EL MUNDO

Hasta hace una generación y media, Antonio Gala era el escritor que más aparecía en televisión. El que habitaba en lo alto de las listas de libros más vendidos. El que más teatro estrenaba. El que hablaba con mejor gracia desde una fulminante maledicencia. El que llevaba los bastones más descarados (su colección suma 3.000). El que mejor se anudaba al pecho las mangas del jersey echado previamente sobre los hombros, tan okey de paseo marítimo. El que se abrigaba con ponchos. El que comentaba sin sonrojo los enredos de culebrones como Cristal. El que escribía en los periódicos con desafío y con almíbar, según el momento. El que ocupaba horas de televisión sin perder la gracia.

Hubo un tiempo en España en que Antonio Gala lo hizo todo. Pero un día, descifrando bien el mensaje de los vientos, decidió retirarse. Fundó una fundación con su nombre para jóvenes creadores en un enlaberintado convento cordobés del siglo XVII y allí cumplió -en 3.500 metros cuadrados- con su lenta retirada a tiempo, mientras favorecía a poetas, narradores, dramaturgos, músicos y artistas a los que asumió como su descendencia. La fundación ha sido su obra más intensa. Y será, probablemente, la más duradera.

Antonio Gala ha muerto a los 92 años en Córdoba, donde pasó la adolescencia. La capilla ardiente se instalará en el salón de actos de la Fundación Antonio Gala y permanecerá abierta desde las 10 hasta las 17 horas del lunes.

Nació de rebote en Brazatortas (provincia de Ciudad Real). Era 1930. En la fachada de la que fue su casa hay una placa que lo recuerda como el más cordobés de los escritores de bautismo manchego. Creció como un niño extraño, destinado a algo distinto desde el nombre: Antonio Ángel Custodio Sergio Alejandro María de los Dolores Reina de los Mártires de la Santísima Trinidad y de Todos los Santos Gala Velasco. No se llega a ser Antonio Gala de cualquier manera.

Sin adornos, Antnio Gala se fue desconectando del proceloso fervorín del mundillo literario que tan bien exprimió, que tanto le aupó. Quizá estaba cansado de ser esa marca de sí mismo. De adolescente descubrió con fervor la poesía de san Juan de la Cruz, Garcilaso y Rilke. A los 15 años comenzó la carrera de Derecho en la Universidad de Sevilla. Después Filosofía y Letras. También Ciencias Políticas en Madrid. Y de postre, Económicas. Se licenció en las cuatro. Incluso empezó las oposiciones al Cuerpo de Abogados del Estado, pero una disputa con su padre (médico) le empujó a dejar aquello para ingresar en el monasterio cartujo de Nuestra Señora de la Defensión -votos de pobreza, silencio, obediencia y castidad- donde lo pasó estupendamente hasta que le invitaron a irse. Antonio Gala llevaba demasiada pasión bajo el hábito cuando aún estaba postulando. Lo llevaron a la estación de Jerez en un isocarro, para asegurarse de que se iba, y en el trayecto atravesaron un barrio popular de la ciudad y de algunas ventanas salía a todo volumen la canción del verano de 1949, Y sin embargo te quiero, de Juanita Reina.

Antonio Gala
Antonio GalaJosé Aymá

De entre su baraja de títulos académicos escogió el otro camino: la literatura. Y se lanzó con empeño. Después de unos años haciéndose el sitio, decidió instalarse en Portugal. Allí aprendió a vivir de cualquier manera. Es decir: arriesgando noches, disfrutando de otros cuerpos, gozando de estar fuera de sitio. A finales de los años 50 regresó a España y en 1959 ganó un accésit del Premio Adonáis por su primer libro de poemas, Enemigo íntimo. También había empezado a escribir teatro. Aún necesitaba ocuparse en otras cosas para vivir y el sustento lo encontró como profesor de Historia del Arte y Filosofía hasta 1962, cuando cambió Madrid por Florencia. Allí escribió los poemas de La deshonra. Tenía decidido, sin vuelta atrás, que la escritura era su manera de estar en el mundo.

Fue desde el teatro y el periodismo -en Pueblo y Sábado Gráfico- como pudo salir de otros oficios -también trabajó en una galería de arte-. Era 1963. Los verdes campos del Edén, la primera comedia que estrenó y para la que escogió a Concha Velasco como actriz de su teatro, le concedió el primer gran éxito. La escribió en la vieja Underwood de su amigo Fernando Quiñones. Aquella obra fue una pieza jubilosa donde la gente conseguía divertirse en un tiempo de pocas jacarandas. Ya asomaban en el texto propuestas morales y cívicas contrarias al grisú de la dictadura.

Casi de seguido llegaron otras obras: Noviembre y un poco de hierba (1967), Spain's strip-tease (1970), Los buenos días perdidos (1972), Anillos para una dama (1973), Las cítaras colgadas de los árboles (1974) y ¿Por qué corres, Ulises? (1975). Antonio Gala era ya uno de los autores teatrales más famosos. Eso es: famoso. En las televisiones lograba proyectar a un personaje propio, que no era él exactamente sino lo que quiso que aplaudiesen de él entre la maldad oportuna, la repentización asombrosa y la cursilería calculada. Escogió personajes femeninos como paradigma de su escritura teatral y narrativa -que llegó más tarde-, y el desamor como el lugar desde donde explorarlo todo. Le gustaba de rodearse de gente a la que extraía secretos, confesiones, malestares, modales... Esas declaraciones eran parte de la argamasa de sus libros. Sacó provecho de algunos cisnes, como un Capote con menos decilitros de ginebra en sangre y capaz de jugar mejor la misma partida. Así se confeccionó buena parte de su triunfo, dando pista a las cosas de otros.

En la Transición, entre 1976 y 1981, participó activamente en algunos de los debates políticos del momento. Ahí proyectó aún más su nombre. Se reveló en público como un hombre de izquierdas -de una izquierda "huérfana" de partido- y se posicionó frontalmente contra el ingreso de España en la OTAN. Contra la Iglesia. Contra los modales de aquel Ejército golpista del 23F. No esquivaba las consecuencias de lo que pensaba. Para entonces ya escribía en El País una serie de artículos titulado Charlas con Troylo. Sus apariciones públicas tenían la condición del espectáculo.

En los años 80, con mediación de su amigo Teodulfo Lagunero -uno de los avalistas económicos del PCE- adquirió su casa de verano, La Baltasara, en Alahurín de la Torre (Málaga), hoy casa museo. Allí escribió sin pausa, blindado de soledad. Obras como Petra regalada (1980), Samarkanda (1985), Carmen, Carmen (1988) y La truhana (1992). Allí también impulsó negocios urbanísticos que le dispensaron nuevas polémicas.

Pero aún le quedaba un territorio más por explorar: la narrativa. Llegó tarde, pero llegó. Con su primera novela, El manuscrito carmesí ganó el premio Planeta de 1990. Tres años después redobló ventas con La pasión turca, que llevó al cine Vicente Aranda con Ana Belén de protagonista. Ahí rompió todos los récords. Gala era ya un figurón capaz de someterse también a un aislamiento tajante, aunque algunas de las fiestas que daba en su casa de la calle Triana tenían ecos míticos en Madrid. Por el desfase. Por los excesos. Por las confidencias. Algo tendrá que ver aquello con que Antonio Gala estuviese dos veces al borde de la muerte. Lo cuenta en su autobiografía, Ahora hablaré de mí (2000).

Ahí comenzó la desconexión lenta del ruido mundano del que tanto gozó. Tenía obra poética inédita que fue publicando como un último testamento, aunque sin el jolgorio de lo demás de su obra: Sonetos de La Zubia, Poemas de amor, o El poema de Tobías desangelado (2005). Había cambiado sus colaboraciones en prensa a EL MUNDO, donde mantuvo su recuadro de La tronera por dos décadas. Jugó con acierto a la confusión. Y le fue bien.

Antonio Gala, sin pretenderlo, fue el último sujeto pop de su generación. Un tipo que supo leer los apetitos de un tiempo ya diluido. Decidió disolverse en las brumas de sí mismo, huyendo del exhibicionismo de la decrepitud. Centró su entusiasmo de la última década y media en la fundación. Y allí desplegó una generosidad discreta, callada. Fue quitándose de todo: de la gente, de los periódicos, de las cámaras, de las entrevistas, quizá de la escritura. En su amplia celda del convento acumuló decenas de cuadernos escritos con letra de hormiga. Algún día saldrá algo de aquello. La última vez que lo vi, hace cinco años, se despidió con una frase diseñada para ser escrita: "A veces se vive de más. Y esa es otra condena". Para entonces llevaba años repitiendo una suerte de epitafio elegante y algo fatigado: "No os molestéis. Conozco la salida".

..................... Biografía literaria y dramaturgia........................

Comenzó a escribir desde muy joven y se inició en la literatura en el círculo de la revista Cántico. Por encima de todo, Gala se consideraba un poeta y toda su obra gíra entorno al lirismo. Después de ganar el premio Adonais por el libro de poemas "Enemigo íntimo" (1959), publicó el poemario "La deshonra" (1962) y comenzó su su trayectoria como autor teatral con "Los verdes campos del Edén" (1963), galardonada con el Premio Calderón de la Barca (1963) y el Ciudad de Barcelona (1965).

Después llegaron "El caracol en el espejo" (1964), "El sol en el hormiguero" (1966), "Noviembre y un poco de yerba" (1967), "Los buenos días perdidos" (1972) y "Anillos para una dama" (1973), obras con las que obtuvo grandes éxitos de taquilla aunque la crítica no siempre estuvo de su lado.

Otros títulos importantes fueron "Las cítaras colgadas de los árboles" (1974), "Petra regalada" (1980), "El cementerio de los pájaros" (1982), "El hotelito" (1985), "Séneca o el beneficio de la duda" (1987), "La truhana" (1992) y "Los bellos durmientes" (1994). El autor tuvo una larga trayectoria como en diversas publicaciones y ha escrito guiones de televisión como los de la serie "Paisaje con figuras".

En la década de los 90 decidió probar en la narrativa y obtuvo el premio Planeta con su primera obra "El manuscrito carmesí" (1990). "La pasión turca" (1993) y "La regla de tres" (1996), llegarían después con unos personajes femeninos cargados de erotismo y poesía. "La pasión turca" fue llevada al cine por Vicente Aranda y protagonizada por Ana Belén, aunque el resultado no fue del todo del agrado de Gala.

La capilla ardiente se instalará en el salón de actos de la Fundación Antonio Gala y permanecerá abierta de 10:00 a 17:00 horas del lunes. Gala llevaba años enfermo y en una de sus últimas entrevistas, que mantuvo con Jesús Quintero en 2013, Antonio Gala hablaba de su enfermedad. "No os molestéis, conozco la salida", fue el título del espacio.

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Novicio, erótico, disidente y 'best seller'

Antonio Gala, en Sevilla, en 2008. | Reuters

Antonio Gala, en Sevilla, en 2008. | Reuters

"Dice que está mayor, que su reino empieza a no ser de este mundo y que una reciente operación, que califica de horrible y de salvaje, le ha dejado con el aparato digestivo reducido a la mínima expresión". Esa era la entradilla de una entrevista realizada por Ángel Vivas as Antonio Gala... en 1998. Han pasado 14 años, y el escritor cordobés nacido en la provincia de Ciudad Real, vuelve a estar justo de fuerzas. Tiene cáncer y sabe que va a ser difícil de curar, pero, esta vez, promete ponérselo difícil a la muerte.

Tantos años lleva Gala con nosotros, con su personaje dandiesco y airado, con sus novelas tan personales, que su persionalidad verdadera se ha convertido en un misterio. ¿Que sabemos de Antonio Gala? Mucho y nada. Por ignorar, ignoramos hasta su fecha de nacimiento, aunque se impone la teoría de que nació en 1936.

Sí hay un año importante y cierto: 1963. El año en el que murió Luis, el padre de Gala, un médico que quiso dirigirlo hacia una vida burguesa más o menos convencional (carrera de Derecho, oposición), pero el que también le apoyó en sus derivas. "Mi madre estaba menos orgullosa de mí", confesó Gala en una entrevista a Ignacio Amestoy en 2004.

Un vagabundo llamado Juan

1963 fue también el año en el que Gala conoció a "su único amor", del que sólo se conocen unas siglas (R.M.) y, sobre todo, el de su primer gran éxito en el teatro, 'Los verdes campos del Edén', la historia de un vagabundo llamado Juan que se establece en el panteón de su abuelo.

Gala, por entonces, sólo tenía 26 años (presuntamente) pero ya tenía una biografía compleja. Tras abandonar su oposición, ingresó en un convento de monjes de Jerez. Lo dejó pronto, el abad lo despidió diciendo que lo veía como a una oveja que partía para estar entre lobos, pero Gala no dudó y se alistó a trabajar de obrero peón. Después consiguió un puesto de profesor y, más tarde, una beca para estudiar en Florencia. Y así, hasta 1963, la muerte del padre, el amor y el éxito.

El éxito fue atronador: de la mano del dramaturgo José Luis Alonso, Gala se convirtió en la estrella del teatro español del momento. 'Noviembre y un poco de hierba', 'Spain's strip-tease', 'Los buenos días perdidos', '¡Suerte, campeón!', 'Anillos para una dama'... Y, entonces, en 1973, otra vez, la enfermedad. Otra vez una enfermedad misteriosa que lo dejó en 49 kilogramos de peso y le regaló el bastón dandiesco para su personaje.

A partir de ahí, Gala se convirtió, definitivamente, en el personaje que hoy conocemos: autor de artículos de opinión punzantes (fue el último procesado, en 1985, por un artículo que ofendió a las autoridades militares); novelista de muchísimo éxito con novelas históricas como 'El manuscrito carmesí' y obras eróticas como 'La pasión turca', fuente de colas eternas en la Feria del libro de Madrid ("Adoro la Feria de Madrid. ¡Es la más hermosa que hay en el mundo! No me extraña que me corresponda un poco..."), anticlerical, orientalista, erotómano, activista en defensa de los enfermos de sida, polemista, promotor de las artes a la antigua, transgresor (en su biografía habla de su interés por las drogas), personaje mediático...

Desde 2008, su obra literaria está detenida. Quedan, al menos, los artículos que publica a diario en EL MUNDO para mantener vivo el misterio Gala. En ellos, el escritor habla mucho del mundo que lo rodea y poco de sí mismo, pero, entre líneas, es posible retratarlo íntimamente: "Mi salto tecnológico más espectacular es haber pasado de la pluma estilográfica al rotulador: aún me siento exhausto y con un cierto complejo de adúltero. Al internet lo miro y él me mira: eso es todo".

viernes, 26 de mayo de 2023

El Conde de Lautréamont, por Juan Batalla en la revista Infobae

 

El Conde de Lautréamont: el poeta uruguayo, olvidado y maldito, que inspiró al surrealismo

Hace 175 años nacía en Montevideo Isidoro Ducasse, autor de “Los cantos de Maldoror”, una obra que por escandalosa ni su editor quiso vender y que se convirtió en la base de la poesía moderna. Un repaso por su vida y su emblemático libro

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De fondo "La tentación de San Antonio", de El Bosco y a la derecha el retrato de Isidoro Ducasse
De fondo "La tentación de San Antonio", de El Bosco y a la derecha el retrato de Isidoro Ducasse

Una sombra siniestra rodea su vida y su obra. Como si lo único que quedara de él fuese misterio, la sombra de un hombre que vivió sitiado, que escribió un libro blasfemo que ni siquiera firmó con su nombre y que se convirtió en un mito en muerte.

El Conde de Lautréamont, el autor, y Los cantos de Maldoror, la obra, se han fundido en uno con el tiempo a tal punto que la historia del escritor parece ser tan demoníaca como la de sus poemas.

La figura del Conde es la de un hombre sumergido en una espesa neblina, que con los años se ha ido disipando pero que aún perdura. Se ha investigado y escrito sobre él, sobre todo a partir de su resurgimiento, a inicios del siglo pasado, cuando su obra y figura fue restacada por los surrealistas.

Cuando Paul Verlaine publicó en 1884 su ensayo Los poetas malditos creó un canon de la literatura, una categoría en la que incluyó a Tristan Corbière, Arthur Rimbaud, Stéphane Mallarmé, Marceline Desbordes-Valmore, Auguste Villiers de L’Isle-Adam y así mismo. En la obra se recorre tanto el estilo de su poesía como historias personales de cada uno. De Lautréamont, ni una palabra y sin dudas ingresa en esta categoría de manera mayúscula.

"Los cantos de Maldoror" en diferentes publicaciones en español
"Los cantos de Maldoror" en diferentes publicaciones en español

Bautizado como Isidoro Ducasse, nació en Montevideo, Uruguay, hace ya 175 años; hijo de François, un hombre distante y frío que se desempeñaba como canciller delegado del Consulado General de Francia en el país sudamericano, y Celestina Davezac, que falleció antes de que tuviera dos años.

El médico psiquiatra franco-argentino Enrique Pichon-Rivière fue uno de sus máximos admiradores e investigadores sobre la vida de Ducasse, incluso fue convocado por los surrealistas, a quienes relató muchas de las historias que se hicieron conocidas con el tiempo. Sobre sus cantos publicó Psicoanálisis del Conde de Lautreamont, que reúne un grupo de conferencias pronunciadas en 1946.

“Su infancia fue terriblemente desolada. Desde niño vivió sin compañías, sin afecto, era un verdadero ‘guacho’. Y finalmente morirá, a los 24 años, sin que se tengan datos muy ciertos sobre lo que fue su existencia e incluso sobre cómo ocurrió su muerte. Posiblemente se haya suicidado. Lo que se sabe sin dudas es que sus huesos fueron a parar al osario común del cementerio Norte, en París. El acta de defunción está firmada por el hotelero y un mozo del mismo hotel donde él vivía; un factor más que nos habla de su completa desvalidez (...) Su madre posiblemente también se suicidó”, dijo en entrevista con Vicente Zito Lema, que se publicó en Conversaciones con Enrique Pichon-Rivière sobre la locura y el arte.

Y agregó: “Esta muerte trágica constituyó para Isidoro una pérdida irreparable, fuente de todo su resentimiento. Y el silencio con que se rodeó la desaparición de su madre (fue enterrada sólo con su nombre de pila) configuró para el Conde todo un ‘misterio familiar’”.

Enrique Pichon-Rivière y lso dos libros en los que habla sobre el poeta
Enrique Pichon-Rivière y los dos libros en los que habla sobre el poeta

Lo que parece anecdótico, otra historia más de un niño que adolece de afecto en su desarrollo, sería esencial en este caso, como también el haber crecido durante la Guerra Grande (1839-1851), cuando se produjo el Sitio de Montevideo, que duró ocho años, situación que volvería a atravesar en el Sitio de París, que comenzó en 1870, año en que termina con su vida.

Sin su madre, la relación con su padre tampoco fue cercana. Por su labor de canciller, se la pasaba la mayoría del tiempo fuera del hogar y cuando sí estaba, realizaba reuniones para discutir las intrigas políticas del Sitio de Montevideo y albergaba también encuentros literarios. Así, en la mayor de las soledades, el pequeño Isidoro pasaba sus horas contemplando desde la terraza el movimiento de barcos en el Río de la Plata.

“Ese río o mar de su niñez será objeto de su gran amor, y allí proyectará toda la fantasía de su mundo desgarradoramente humano, alucinado y moral”, dijo Pichon-Rivière. Ducasse vivió en Montevideo hasta los 13 años, cuando fue enviado como interno al Liceo imperial de Tarbes y después a la ciudad de Pau.

En Francia no tardó en inquietar a sus compañeros de estudio, como cuando en una oportunidad debía pronunciar un discurso en el colegio y lo externalizó con tanta pasión que su lenguaje y gestos se tiñeron de violencia y erorismo y los alumnos llenos de pánico lo denunciaron. También se conoce que uno de sus hábitos consistía en ir a un arroyo y hundir la cabeza en el agua fresca para “aliviar su fuego”.

Escribir sobre el deseo de cortarle las mejillas a un bebé con una navaja no era algo a lo que los poetas se atrevieran a fin del siglo XIX, ni aún los malditos, por lo que la salida de Los cantos de Maldoror no fue sencilla.

Primera edición de "Los cantos de Maldoror"
Primera edición de "Los cantos de Maldoror"

Ducasse publicó el primer canto, sin mención de autor, en el ’68 y dos años después se imprimió la primera tirada de 10 ejemplares ya como el Conde de Lautréamont, bajo el sello del Albert Lacroix, de Bruselas, el editor que dio a conocer a los hermanos Goncourt, Émile Zola y en el ’62 sacó Los Miserables, de Victor Hugo.

El origen de su seudónimo sigue siendo materia de controversia. Para los investigadores uruguayos, Lautréamont es “l’autre á Mont”, lo que refiere a ‘el otro en Mont(evideo)’, mientras para los franceses no hay dudas de que lo tomó de la novela histórica Latréaumont del escritor francés Eugène Sue. En esta novela de 1838 está inspirada en la vida de Gilles du Hamel de Latréaumont, ideólogo de un complot contra el rey de Francia Luis XIV.

Pero el respetado Lacroix no quería saber nada con el libro y recién se animó a sacarlo cansado por el acoso obsesivo de Ducasse, quien además pagó el costo de la impresión. Sin embargo, con la obra en la calle, se negó a venderlo temiendo ser procesado por blasfemia y obscenidad. Así, una obra que hoy es considerada un hito fundamental de la historia de la poesía moderna, tuvo una corta e invisible vida en su época.

Los Cantos de Maldoror pueden leerse como la expresión máxima del romanticismo, la exacerbación y rabia del canto monológico. Por otro lado, autores como Bataille estudian a Lautréamont y a Sade a partir de la literatura como transgresión (muerte y erotismo). Una transgresión que se opone a un sistema político y moral de la burguesía. Se trata de aquello que planteaba Klossowski en términos de ‘simulacro’: ver en el deseo no el acontecimiento de un momento, el avatar de una relación, sino el triunfo de los demonios, escuchar en la voz que seduce sus voces múltiples y múltiplemente torturantes”, explica a Infobae Cultura el poeta Juan Arabia, fundador y director del sello editorial y revista Buenos Aires Poetry.

"Máquina de coser con paraguas en un paisaje surrealista", obra de Dalí inspirada en "Los cuentos de Maldoror"
"Máquina de coser con paraguas en un paisaje surrealista", obra de Dalí inspirada en "Los cuentos de Maldoror"

Por su parte, Kévin Saliou, director de la revista anual Cahiers de Lautréamont, comentó a EFE: “Lautréamont tenía la convicción de que la literatura debía abandonar el lloriqueo y devolver a los lectores al bien y a la moral, es lo que vemos en su poesía al contrario que en ‘Maldoror’, y esto explica por qué sus cantos no fueron bien entendidos”.

Sobre su vida, el también presidente de la Asociación de Amigos Pasados, Presentes y Futuros de Isidore Ducasse: “La mayoría de personas que se interesan por él lo hacen por su aura de poeta maldito, pero esta idea solo reposa en el desconocimiento de su biografía y en que los primeros escritores que lo descubrieron trataron de explicar su obra dándole una biografía y añadiendo que había muerto loco a los 24 años, pero no hay nada que permita establecer que realmente lo estuviera”.

En ese sentido, para Pichon-Rivière, el franco-uruguayo “no era un enfermo mental… Tenía, sí, cuando murió a los 24 años, rasgos epileptoides francos, pero sin delirios. Esto no quita un comportamiento algo especial, al punto que sus compañeros de colegio lo consideraban un poco ‘chiflado’ en el sentido popular y amplio de la expresión”.

En los últimos años, “gracias a la renovación de los vínculos con investigadores uruguayos y argentinos” se sabe mucho más “sobre sus relaciones familiares, el frente que más se ha desarrollado en los últimos años. Las últimas investigaciones han podido establecer ciertas alusiones biográficas en Los Cantos de Maldoror y algunas relaciones personales, aunque quedan huecos sobre los círculos hispanos que el poeta frecuentó en París y un par de años de su corta biografía permanecen en blanco”, dijo el investigador francocanadiense Michel Pierssens.

 Isidoro Ducasse, el Conde de Lautréamont
Isidoro Ducasse, el Conde de Lautréamont

En 1874, el librero-editor J.B. Rozez compró el stock de copias de la edición original y la sacó a la venta con una nueva cubierta; para 1885, el escritor, poeta, crítico y dramaturgo belga Max Waller publicó un extracto en la publicación Jeune Belgique, que fue en sí la primera vez que comenzó a ser comentada por los círculos literarios.

En 1890 el poeta francés León Bloy, a quien puede considerarse como el “descubridor” antes de los surrealistas, escribía que se debía evitar la “intromisión en Francia de un libro monstruoso... obra sin analogía y probablemente llamada a tener resonancia”.

“Cuando Los Cantos... se vuelven a publicar en 1890, la obra recibe la atención de los surrealistas, impresionados por la inquietante yuxtaposición (algo que encontramos en la poesía recién a partir del imagismo en el siglo XX) de imágenes extrañas y difusas. Hasta ese momento, incluso sus grandes influencias (desde el Apocalipsis, pasando por Byron, Baudelaire, Poe, Sade o Musset), escribían desde una tradición. Es lo mismo que Rimbaud, contemporáneo de él, le reprochaba a Baudelaire en materia de “forma”: haber nacido en un medio demasiado artístico y mezquino”, explica Arabia.

“Todo el que aborda su obra por primera vez queda sorprendido por la fuerza, la originalidad de las imágenes y el misterio de este texto. Hay una gran potencia literaria y un formidable enigma que persiste, dos excelentes razones para encariñarse con Lautréamont, a quien solo comprenderemos mejor si entendemos a Isidore Ducasse”, suma Pierssens.

Publicada ya en el siglo XX por la reconocida Biblioteca de la Pléiade, la obra fue un golpe estético que no solo marcó el camino de poesía moderna, sino también se la considera precursora del surrealismo. Para André Breton, el libro fue “la expresión de una revelación total que parece exceder las posibilidades humanas”. Y su figura termina de ser reivindicada cuando es nombrada como ejemplo literario en el Manifiesto del surrealismo.

Por su parte, Rubén Darío escribió en Los Raros: “No se trata de una obra literaria, sino del grito, del aullido de un ser sublime martirizado por Satanás”. Y para Ramón Gómez de la Serna, fue “el único hombre que ha sobrepasado la locura”: “Todos nosotros no estamos locos, pero podemos estarlo. Él, con este libro, se sustrajo a esa posibilidad, la rebasó”.

André Breton, Rubén Darío y Ramón Gómez de la Serna
André Breton, Rubén Darío y Ramón Gómez de la Serna

Arabia agrega: “Junto con Rimbaud, Lautréamont fue uno de los precursores del verso libre, y ha influido muy directamente en escritores como André Bretón, Albert Camus, Maurice Blanchot, Francis Ponge, André Gide, Trista Tzara, Gaston Bachelard, Paul Eluard, John Ashbery, así como a escritores argentinos como Alejandra Pizarnik, o latinoamericanos, como Roberto Bolaño”.

“Creo que debe apreciarse sobre todo su pureza y juventud, como bien decía al respecto Roberto Bolaño: ‘Rimbaud y Lautréamont son los dos poetas adolescentes absolutos, en donde la pureza es tal que quien se atreva a tocar, pero a tocar de verdad a Rimbaud y al Lautréamont, se quema’”, finaliza.

Hasta 1977, su rostro fue un misterio. Pichon-Rivière recuerda cuando en 1946 se trasladó a Córdoba, tras ser notificado que algunos familiares vivían allá. Allí encontró una calle con su nombre y un molino harinero de parientes directos. También muchísima documentación que llegaba a sus bisabuelos, pero nada sobre él. “Había sido, al parecer, cuidadosamente segregado; incluso, no aparecía ni en la correspondencia enviada por su padre y sólo figuraba su nombre en las copias de las actas de nacimiento y defunción (...) Había retratos de toda la familia, menos de Isidoro”.

El escritor Jean-Jacques Lefrère, investigador de la vida de Rimbaud y Lautréamont, fue quien llegando a los ’80 encontró una fotografía de Ducasse en casa de los descendientes de Georges Dazet, un viejo compañero de estudios del poeta. Y también quien reveló un aspecto polémico sobre su obra al descubrir que en el Canto V hay un texto copiado literalmente de una crónica de sucesos publicada en Le Figaro el 12 de septiembre de 1868. Lautréamont copió sin citar a Émile Blavet, un periodista famoso entonces.

Una investigación anterior de Guy Laflèche ya había revelado que en Los Cantos se había copiado sin citar frases o páginas de tratados de botánica y zoología,como máximas de grandes moralistas franceses, como Francisco La Rochefoucauld, Blaise Pascal, Jean de La Bruyère y Luc de Clapiers, para deformarlos, mutilarlos y colocarlos fuera de contexto, en lo que se consideró como un ejercicio de intertextualidad literaria.

Isidoro Ducasse publicó los folletos Poésies I y Poésies II -recopilados como Poesías en español- en una librería local, Gabrie, en 1870, poco antes de su muerte, aunque fue por Los Cantos de Moldoror que alcanzó la inmortalidad.

Libros de Ramón Fernández Palmeral en la Biblioteba Universitaria de Santiago de Compostela

 


 

 Dirección de enlace Biblioteca Universitaria Santiago de Compostela:

https://iacobus.usc.gal/discovery/search?query=creator,exact,Palmeral,%20Ram%C3%B3n,AND&tab=Everything&search_scope=MyInst_and_CI&vid=34CISUG_USC:VU1&mode=advanced&offset=0

miércoles, 24 de mayo de 2023

Entrevista al poeta Germain Droogenbroodt, por Elvira Rodríguez en Hoja del lunes

 

Germain Droogenbroodt: “Cuando llegué a Altea, supe que era mi Ítaca”

Germain Droogenbroodt durante su visita a la APPA (Fotografía: Redacción).

Después de recorrer medio mundo y vivir temporadas en el otro medio, en 1987 llega a Altea; allí sintió, de cara a la sierra de Bèrnia, que había llegado a su destino.

Belga (flamenco) de nacimiento, este poeta, traductor, editor y promotor de poesía moderna internacional, tiene en su haber la traducción de más de 30 libros de poesía española, alemana, inglesa, francesa y latinoamericana, entre los que se encuentran obras de Bertolt Brecht, Miguel Hernández, José Á. Valente, Francisco Brines, Juan Gil-Albert y ha realizado adaptaciones de poesía árabe, china, persa, japonesa, coreana, por nombrar algunas lenguas...

Leer completo en Hoja del lunes de alicante, 24-05-2023

Poeta internacional belga flamenco residente en Altea.

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Enlaces a la revista Perito (Literario-Alicantino) números 8 y 9 de 2006

 

Revista Perito nº 8 (2006:30)


sábado, 20 de mayo de 2023

JAVIER LOSTALÉ PRESENTARÁ ESTE MARTES EN ORIHUELA SU ÚlLTIMO POESMARIO

 


JAVIER LOSTALÉ PRESENTARÁ ESTE MARTES EN ORIHUELA SU

ÚLTIMO POEMARIO

Orihuela, 20-05-23


Este próximo martes día 23 de mayo se presentará, a partir de las 19:30
horas, en la Librería Códex de Orihuela, el poemario “Ascensión” de Javier
Lostalé.


En el acto, organizado por la Fundación Cultural Miguel Hernández y la
Librería Códex, intervendrán el autor, Javier Lostalé, Carlos Figueroa Lillo
y los poetas oriolanos Ada Soriano y José Luis Zerón Huguet.
Javier Lostalé (Madrid, 1942) es poeta, periodista y crítico literario.
Incluido en la antología “Espejo del Amor y de la muerte” con texto
introductorio de Aleixandre, ha publicado ocho poemarios: “Jimmy,
Jimmy” (Editorial Sala, 1976; Huerga y Fierro, 2010); “Figura en el Paseo
Marítimo” (Hiperión, 1981; Ars Poética, 2017); “La rosa inclinada”
(Adonáis, 1995); “Hondo es el resplandor” (Puerta del Mar, 1998; Polibea,
2011); “La estación azul” (Calambur, 2004; Renacimiento, 2016);
“Tormenta transparente” (Calambur, 2010); “El pulso de las nubes” (Pre-
Textos, 2014) y “Cielo” (Vandalia, 2018). Su obra ha sido reunida en
diversas antologías. Como antólogo ha publicado “Antología del mar y la
noche”, de Vicente Aleixandre (Al-Borak, 1971), “Edad presente. Poesía
cordobesa para el siglo XXI” (Vandalia, 2003) y “Árbol desnudo. Poesía de
José Cereijo” (Renacimiento, 2017). Asimismo es autor del libro de
reflexión literaria “Quien lee vive más” (Polibea, 2013) y de los ensayos
“Javier Lostalé. Lector de poesía” (Fundación Gerardo Diego, 2019) y
“Lector cómplice” (Athenaica, 2021).


Lostalé ha sido, además, reconocido con los premios Francisco de
Quevedo y Nacional al Fomento de la Lectura.

domingo, 14 de mayo de 2023

Convocatoria bases de la III Antología poetas del "Valle del Vinalopó" (Alicante)

 


Bases “Valle del Vinalopó” III Antología Poética
 
Para los poetas y escritores de nuestro Valle del Vinalopó y comarca de Alicante que quieran participar en la III Antología Poética Valle del Vinalopó pueden mandar tres poemas de unos 30 versos máximo contando espacios o dos si uno de ellos es más largo ocupando el espacio de dos poemas o equivalente si es narrativa, cuento…, una breve reseña Biográfica de 15 a 20 líneas, más una foto de perfil con calidad y peso. Podéis mandarlo al correo asorinpo@gmail.com con el Asunto Valle del Vinalopó III Antología Poética. Podrán participar poetas y escritores de nuestro entorno alicantino; comarca y pueblos de nuestro Valle del Vinalopó. La Antología se cerrará alcanzando los 25 participantes de nuestro Valle del Vinalopó y comarca. Tema... los poemas debe ser dedicados a los pueblos del Valle y comarca (a su pueblo natal a ser posible), a sus fiestas patronales, a sus costumbres, entornos rurales e históricos, sin tema de política o queja. Un participante o dos por pueblo; se trata de dejar un recuerdo de los poetas y escritores de nuestros pueblos con sus poemas o escritos dedicados al Valle Vinalopó y comarca. 
 
La fecha límite para mandar los poemas, será hasta el 25 de julio del 2023 o completar antología.
Los poemas y escritos entregados tanto la biografía como la foto de perfil, serán prestados por el autor sin perder su autoría a la Asociación Rincón poético Valle del Vinalopó, para llevar a cabo la realización de la III Antología Valle del Vinalopó; siendo dueño del material prestado el autor. Aunque el Copyright de la Antología, diseño, maquetación y portada esté al nombre Luis Pascual Limiñana representante de la asociación, nunca es ni será dueño de los poemas, biografía y foto que el autor participante en dicha antología presta para su elaboración. La antología no tendrá coste de hacer a cargo de los autores participantes, solo tendrá el coste estipulado de 10€ por ejemplar a través de la asociación adquiriendo uno o más ejemplares; los beneficios al adquirirla si lo hubieran serian para acatar gastos de la asociación como viajes, carteles y ejemplares para donar a cada biblioteca o municipio que visitemos tanto en presentaciones o en visitas habituales que hacemos a cada Ayuntamiento para la preparación de eventos, y así dejar recuerdo de ello; también los participantes pueden si lo desean adquirir antologías y ellos mismos donarlas a las bibliotecas de sus pueblos.
 
La Antología se pondrá a la venta a través de la asociación y en Amazon para quienes quieran adquirirla.
 
Gracias por vuestra participación.
Lucía Pastor y Luis Pascual Limiñana
Asociación Rincón Poético Valle del Vinalopó.

Video de Espejo de Alicante. Acto institucional de Socios de Honor. Casino Mediterráneo

 https://www.youtube.com/watch?v=0POIifWanJo

. .Video pasado por Ramón Palmeral

domingo, 7 de mayo de 2023

Oda al cumpleaños

 

 

 

 

ODA AL CUMPLEAÑOS 


Los cumpleaños son como la lluvia

que cuando cae arrastra

con violencia la basura acumulada 

en los cuaces, en la calles, en las terrazas...

 

Cuando se cumplen años

vas dejando trozos de tu cuerpo

por el camino de la vida.

 

Trozo de tu yo.

 

A pesar de este desagüe de tu yo

has de estar contento, porque los has cumplido

feliz por seguir vivo

feliz por estar sano

feliz por ver la lluvia de este amanecer

y viéndote rodeado de los que te quieren.

Siempre me acuerdo de mi madre en Piedrabuena.


Ramón Palmeral, 

Alicante, 7 de mayo de 2023