POESIA PALMERIANA

Los poetas somos como los leones, después de que nos disparen podemos lanzar nuestras garras. Página administrada por el poeta Ramón Palmeral, Alicante (España). Publicamos gratis portadas de los libros que nos envían. El mejor portal de poetas hispanoamericanos seleccionados. Ramón Palmeral poeta de Ciudad Real, nacido en Piedrabuena.
Contacto: ramon.palmeral@gmail.com

jueves, 30 de enero de 2020

"Robinsón por Alicante", obra de Ramón Fernández Palmeral


                                                                 Libro de 100 páginas
Ramón Fernández Palmeral



Canto a Alicante (España). A 40 klm. de Benidorm. Tiene hermosas playas, una vida tranquila en una ciudad Mediterránea cosmopolita de unos 330.000. Ramón Fernández Palmeral (escritor y poeta) se ha enamorado de su ciudad y le escribe 50 cartas o reflexiones emocionantes. Ramón Palmeral reside en Alicante desde 1990. Son cartas de amor Alicante, su nueva tierra de adopción y, como resultado en el tiempo, porque el tiempo es un tirano y el mejor de los testigos nos asombran sus frases, su léxico y la forma de relatar. Su estilo y punto de vista alcanza cotas de lirismo elevado con una prosa dulce y poética. Un placer de lectura para lectores antentos. Palmeral ha ganado varios premios de poesía en Alicante. Considerado una persona afable y cercana en la cultura de la ciudad. Un libro de los considerado RARO. 
Libro con fotografías de Alicante
100 páginas
Recomendado para turistas


      Crónica  5.-     La Explanada de España

       «El corazón es un piano en mitad del pecho», asegura mi amigo Algazel, un filósofo ambulante del que desconozco su nombre, al que he bautizado así en honor al filósofo árabe medieval crítico de la metafísica aristotélica.
        Es asiduo de la biblioteca pública del Paseíto Ramiro, entre cuyas palmeras, antes de la remodelación, se erigía un pedestal sin busto de Rubén Darío, y cada día Algazel pasa por el arco detector de ladrones de libros, se sienta en aquellos «semibajos» asientos hojea/ojea todos los periódicos y se emborracha de noticias frescas y luego las medita, saca sus propias conclusiones, sus razonamientos y sus propios pareceres críticos.
         Tal vez mi amigo tertuliano tenga razón en que el corazón y el piano es la misma cosa, por eso, yo, cada mañana me echo el piano al hombro con alegría y salgo a tocar música a mi ciudad, a inventar la ciudad alicantina, calle a calle, plaza a plaza, edificio a edificio, a contar esquinas y las  palmeras que se han ido de visita a Elche. Me siento en una de las sillas plegables y coloreadas de la Explanada de España, sillas de arco iris pintadas y rescato las que faltan o se llevó la noche con su manita de estrellas, y la complacencia de la luz de la luna que raptó los ojos de las farolas, insomnes y pálidas, y allí toco mi piano mientras observo cómo los jardineros de las manos afiladas en la húmeda manguera riegan las onduladas olas pétreas, apaciguadas, lentas de solería del paseo hasta borrar la marea negra (chapapote) de la suciedad de los sonámbulos en el cubalibre derramado que rompieron sobre las teselas los vasos de cristal.
         Como un Robinson urbano, desertor de la cama usada, he madrugado, los coches han madrugado más que yo, la ciudad no duerme porque le sobra voluntad para sobrevivir y sobreponerse a la luz que, parsimoniosa, desviada furia de lo invisible, se apodera del amanecer sobre el mar harapiento de tornasoles matutinos, y no deja que la yema solar rompa el huevo del día. 
        Siempre empiezo el día por el emblemático paseo de mi amada Alicante, por la Explanada de España, al borde del ponto, sin esquinas, condecorado de olas y sillas de colores, y, alcanzado por esta soberbia luz levantina que te sana de los años acumulados en sexenios, y luego, borracho de verdes esmeraldas, bajo los abanicos de las orgullosas palmeras, tomo mi piano entre los brazos cual guitarra de niño de pecho, y espero a que la olas petrificadas de la solería se eleven como un sunami y lleguen a mi encuentro y me bañen los pies y la quilla de la música, porque soy nave anclada en el muelle imaginario de tu cuerpo y de tu espíritu que late a la sombra quieta de una ilusión perdida porque adoro esas palmeras «desenlace de surtidor hernandiano»,  como cañones de corsarios puestos en batería y en pie, apuntando al vetusto edifico del Hotel Palas  que recuerda una arquitectura ya arqueológica en la historia de la ciudad. 
      Las palmeras son un fuego lacio de ramas color vejiga y curvados que ocultan las ventanas con formas poliédricas de cristal. Algunas  arecáceas se balancean y se pliegan entre ellas, arriba, besan al sol sin odio, a toda risa sin prisa que la brisa les carcajea.
         He dejado el piano/nave de mi corazón navegar a la deriva en medio del puerto y me he puesto a improvisar sonetos viejos de catorce mástiles, canciones románticas que el añejo olor a rosas empalagosas, emboscada del amor, cerró heridas y restaño resentimientos. 
       Camino hasta el Ícaro que con su tabla de winsurf quiere salir del puerto sin mojarse. ¿Cómo está el agua?, le pregunto, y no sé por qué, él no me contesta. 
       Viejos domadores de años pasean sin destino fijo, perdidas las ambiciones y los proyectos arriesgados, empeñados en ahuyentar la artrosis,  fotógrafos del tiempo, y turistas, no japoneses, con las armas inteligentes de sus cámaras digitales atestiguan de que estoy vivo, que lo dudo, y toco una canción que acabo de componer: «Fugitivos rayos del terco sol levantino».    
         Cuando las musas, ya viejas profanadoras de la inspiración,  se han cansado de oírme aporrear las teclas de mi corazón/piano,  cometas de amor puro en arco de cuerdas románticas,  todos los rayos de sol como un arpa  se han confabulado en acordeones, se han sentido proclives a la mansedumbre de la tierra que amasan raíces y abrigo de soledades que nunca puedes quitarte de encima.  Los músicos han de partir hacia las sinfonías, este domingo sin honores, han cosido con imperdibles de acero niquelado las partituras sobre los atriles que vuelan notas en do, en sí, en fa... Luego pliego mi corazón de música y navego sin remos con cuidado de no salirme de las crestas de las altas olas/palmeras con música de acordeón, hacia las blancas horchaterías para hacerme la prueba del nueve en cordura y sin alcohol.
         Y cuando he dado un paseo completo al estadio de la Explanada,  termino cerca de la parada de blancos taxis con fondo a la fuente «artesanía del agua» cual enhiesto surtidor de sombra y sueño de Gerardo Diego, y el mástil con la adorada bandera roja y gualda, los tres soldados de bronce que custodian la Plaza Puerta del Mar.
      Mi corazón es un piano melódico y una bandera grande como una Explanada de España.


miércoles, 29 de enero de 2020

"Os pido perdón" poema de Ramón Palmeral 2003



                         

                                                   (Flores minmalistas de Palmeral 2015)
                        


                             OS PIDO PERDÓN


                  
                                             Dedicado a todas la cosas de este mundo
                                             que nos hacen la  vida posible.
                                             y, sin embargo,  por cercanas, no las
                                             apreciamos.

                       Perdón pido al aire por este oxígeno que respiro.
                       Perdón pido al cielo por este azul que no merezco.
                       Perdón pido a los mares por esta agua que bebo.
                       Perdón pido a los campo por este ramo de flores.
                       Perdón pido a los árboles por escribir sobre papel.
                       Perdón pido a los bolígrafos a los que he molestado tanto.


                      Perdón pido a mi corazón por la música de mis latidos.
                      Perdón pido a mis ojos por dejarme ver en colores.
                      Perdón pido al sueño por alejarme del insomnio.
                      Perdón pido a los poetas por soportar mis cantos.


                       Pido perdón al mundo por dejarme vivir en él.
                       Pido perdón a la Tierra por estas malditas guerras.
                       Pido perdón a la sangre por la muerte de inocentes.
                       Pido perdón al hombre por esta ONU de ineptos.
                       Pido perdón, perdón, perdón pido a la inteligencia,
                                               a la sensatez,
                                               a la verdad,
                                               a la cordura,
                       Pido perdón al primer mundo que no merecemos.
                       Pido perdón, os quiero pedir perdón,
                                                       infinito perdón os pido.

                                                                                                                                                                         
                                                      Ramón Fernández Palmeral  

                              Recitado por primera vez en  El Campello, 31 de Octubre de 2003

"Desolación sin nombre" Poesías de Ramón Palmeral









 

           RAMÓN PALMERAL




       DESOLACIÓN
          SIN NOMBRE



(POESÍAS















                                  COLECCIÓN  BROTES / PALMERAL


   











                                



               







                      ÍNDICE

DESEMBARCAR EN TI............................
    1.-Con la madrugada desembarco en ti.......
    2.-Empeñada forma en la grisélida.............
    3.-Entre bornes oxidados............................
    4.- Noviembre sobre las tapias...................
    5.- Aquellas sucias venas...........................
    6.-Oh, grávida granada deshabitada...........
    7.-Hoy si detiene mi garganta....................
    8.-Límite de tus lacios ausentes..................
    9.-Falta de inversión en mi corazón..........
  10.- Soy fuego................................................
  11.- Amor perverso........................................
  12.- Estoy hasta.............................................



DESOLACION SIN NOMBRE.....................
                          1.-Al gato que murió en combate..............
                          2.-Os pido perdón.....................................
                          3.-Contra Ramón Fernández....................
                          4.- Lágrimas por Miguel  Hernández........
                          5.- Llanto por José Hierro..........................
                          6.- La luz.................................................... 

                        A LAS COSAS PEQUEÑAS.......................
                            1.- Al clavo del abanico..........................
                            2.- A un garbanzo negro........................
                            3.- A una lentejuela..............................                               
                            4.- A un viejo pincel..............................
                            5.- A una milésima de segundo............
                            6.- Al cero...........................................
                            7.- A un tornillo perdido......................
                            8.- A una pestaña................................                               
                            9.-  A un pelo púbico...........................

















 



                     INTRODUCCIÓN


   En esta desolación sin nombre que uno vive con alma de poeta y con las manos metidas en el corazón caliente, y el sentimiento arañando cada segundo de nuestras existencia,
   Lo he dividido en tres grupos, en el primero recogido algunos poemas del rico bagaje del desamor y las infidelidades.
   Otro grupo lo he dedicado la soledad de mi yo interior, a algunos poemas sueltos y necesarios.
   El tercer bloque dedicado a las cosas pequeñas de este mundo, que no por pequeñas, dejan de tener su necesaria utilidad.































    DESEMBOCAR EN TI


                         Al arte de la pintura
1.    CON  LA MADRUGADA DESEMBARCO EN TI,
                                  en playas mediterrrrráneas que huelen a mujeres
    de urrrrrrbes adorrrrrmecidas en la suave esencia,
    mujeres desnudas,
    marcadas por  eternos deseos de ser poseídas,
    mujeres de urbes agobiadas de soledades
           en este tiempo estrangulado,
           adorablemente decadente,
           miradas sin ojos sin tiempos,
    sin formas, sin lógica,
    desde que nacieron los colores-luz.
           Cada mañana desembarco en ti,
    en las despejadas formas secretas de los lienzos
    sin límite del colores-pigmento,   
    sucios y dóciles dedos gastados...,
                      y sin conocer demasiadas teorías,
    extendiendo mi piel cual óleo perfumado de lizana
    en marinas sin sombras, amarrando el sol hasta morir.
           Si tú no existieras, pintura, llama viva.
    deseos del incomprendido arte
    qué busca con el aguijón encendido,
    vanos esfuerzos de hermosura, aún más lejos
    que Picasso, si dejaras de arder en mí tu inexistencia.
             Yo, hoy, de nuevo desembarcaré en ti
     como una semilla derretida en mi pincel
     sobre un plano abstracto e incomprendido.



                     2.  EMPEÑADA FORMA EN LA GRISÉLIDA     
              cenáculo vegetal en lila y violetas,
              aguarda en el momento de la leyenda
              de la abeja y el soportar fábulas añejas
              ahora, aquí, salvar la memoria del pensar
              de la tranquila calma del jardín concebido
              en meda  noche con hojas como faroles.
              De un olvido por culpa de una mentira
              que nunca debí depositar en tu equivocado
              rostro confundido y sugerente.
             
              Renovar lo activos de tu amor y que
              la financiación del capita, sin plazos, 
              incremente nuestro padrimonio de besos y
              abrazos,
              sin almas heridas por un impuesto indirecto
              ni la soledad de los balances e inventarios
              del insomnio en las madrugadas sin tus caricias,
              ni el sustantivo de tu corazón palpitando
              a mi lado sobre colchón de plumas
              sin saldo de besos, sino en un activo positivo,
              la dignidad de la hacienda de nuestro amor.




                 3.  ENTRE BORNES OXIDADOS                    
          de mi memoria, aromas secos de otros instantes,
          la detenida calma de un  ayer cercano,
          sin demasiadas sombras, tantas palabras...,
          oprimen mi emoción hasta vaciarla
          como sacramentos que ya nadie cumple.
          De primera comunión vestida memoria,
          retroceder en el tiempo sin tregua
          en la corta memoria de la última resaca
          más cercan la “depre” del siguiente amanecer.
          Con la prisa de los pasos que nos elevan
          azul sinfonía de trompetas, bainas de cobre,
ilusión de la infancia almarchareña en el
hirviente tiempo de la posguerra.



                  4. NOVIEMBRE SOBRE LAS TAPIAS DE UN
cenáculo de piedras y cabezas de mármol,
ángeles inmóviles que de carne momificada
consuelan y limpian del temor del tiempo,
 lo que fue Zorrilla, padre del Tenorio,
honor del romanticismo  y de la cuerda
que columpia la meditación de la vida
dormida en campanario con vísceras de bronce.
Un testigo sobrenatural  con su aldaba lengua
acusó a un hidalgo del asesinato de un gallardo
noble mozo Osorio detrás de la Antigua.




                 5. AMO AQUELLAS SUCIAS VENAS
                              tus venas limpias y
aquellas flaquezas del silencio
bajo las sábanas de quien arde en amor,
de quien ama con fidelidad de cometas,
íntimos y vacío suspiros
de ciudades apagadas y
                                        arboledas como sarcófagos de sombras,
de un jazmín encendido de astillada luz,
herido por tu mirada soslayada y huidiza.
         Tus venas arropadas al desprecio
de una sonrisa que ya no es mía, tuya, nuestra,
y no nos pertenece.
              ¡Maldita sea!,  la inocente vanidad
de un orgullo resistente e irrompible
que nos separa y nos enfrenta constantemente
cuales vidrios de asteroides siderales
cuajados en sangre generosa y gélida
             ahora contaminada
por este mundo de parejas imposibles
              de separaciones múltiple,
y desencadenadas guerras domésticas 
              por una gilipollez.






              6.  OH, GRÁVIDA GRANADA DESHABITADA
en la Alhambra pace mi corazón desconsolado
a la espera de un ayer que se resiste
a madurar en la grana Granada
del paseo de los triste y tísicos grávidos
de un poder inexplicable, trance,
bálsamo que se resiste a ser descubierto
en un renglón pálido de memorias ausentes,
cenizas de tiempo pasado y burlado.
Albaicín suspendido en el vértigo
de un momento que el sordo espacio
de un pálido resistir del río con colmena
de chopos en sacrosantos cáliz de hojas
que en el recuerdo, abandonan el otoño.



                  7. HOY SE DETIENE MI GARGANTA
    cuando “el labio te nombra”  temblorosa
    desgastada de llamar a  tu piel de mujer
    y ya no me responda con el triste recuerdo de un
    placer ausente que en su agonía furtiva y
    de la memoria que vuelve resistente
    como las debilidades de un mortal asustado
    oscuridad de tu nombre en mi pensamiento
    trémulo de vaivenes de desamores y destiempos
    desiertos en mi corazón que no habito
    las alas que un día se resistieron a abrirse,
    a perderse y el nudo de hilos en mi garganta
    resucitan voces ese miedo a  semejar
    la vanidad de un falsa alegría



                8.- LÍMITE DE TUS LABIOS AUSENTES
        del celeste jirón temprano
        de tu roído y desgravado corazón,
        que escondido en doble fondo, contrabando,
        del recuerdo alejado y ya olvidado
 de tus últimas caricias y de la renta
 que me queda de tu primer amor
        que agoniza cual olas muerta de carnes
         entre mis brazos.
         y  ya son declaraciones de Hacienda.
         índices subyacentes,
         sustracción a la renta de tus corrompidos    
                                besos,
        besos  gramáticos,
                   económicos,
                  matemáticos,
                  gélidos, de saludo,
        producto de tu interior bruto y letal desamor
        que este Horacio diminuto que perdona
        y tú siempre me rechazas con la arista aduanera
        de tus aranceles y demonios ojos encendidos,
        este amor que me arde como un cóctel molotov
                   la fuerza del embrión al nacer del pájaro
                   rompiendo el trémulo cascarón de su prisión
                   y yo me ahogo con dolor,
                                     porque sé, que tú ya no me amas.






                  9. FALTA INVERSIÓN EN MI CORAZÓN
                        Rozan la renta percápita de otros amores
                                  en los que rezarás oraciones a un ídolo de oro
                                  corrompido y lejana Ítaca,
                                  en el paraíso mismo desgravados impuestos                       
    tregua de la memoria falsificada
    pisoteando estambres
    cabalgar sobre pétalos recién cortados,
    racimos de la esencia de un ser delicado
    y a la vez, podridos de la vida que resucita
    entre acantilados, aquella tarde
    que olía el mar a hombres,


    10. SOY FUEGO
Como el fuego, sin ojos, sin guía, torbellino,
partido en tres  pedazos, subo y me elevo,
cuando la llave carnal entra en tu juramento de mujer,
cerradura abierta, sin matrimonio, sin abismo breve,
empujado por el retorcimiento de tu hermosura,
como el fuego soy, trueno y rayos que cesan
en el celo de tu buena tierra bien sementada.
                       Volcán semilla cuando entro y sangrante de fuego
cuando salgo derretido, nadando sobre el licuante
dolor de no ser tu hombre, y es que te quiero
sin límites en el terrenal mundo espiritual
de las últimas y apagadas noches sin luz ni
manos de lava a la que pertenezco. 



11.- ESTOY HASTA
           Los cojones de soportar la ingratitud
           las malas caras, la soledad del cuerpo viejo,
           el silencio sonoro de mi oídos ruidosos,
           de la monotonía y del aburrimiento, de la misma fruta,
           del mismo postre de carne salda, siempre.
                no soporto la indiferencia de tus ojos vacíos
                no tengo ganas de leer, ni de amar a la mujer de ojos azules 
                no de aplaudir a las guitarras,
                los malos poemas, ni a los grillos de la noche.



       12.- AMOR PERVERSO, LAPIDADO POR INFIDELIDADES,
                         Tú, Afrodita de otros hombres
                      corrompido amor desengaño,
                      donde mi fuerza blanca, corrida y eyaculada,
                      reseca en mis dedos volcados
                      de un desamor deshabitado,
                               cargados cual pinceles de color amargo
                      entre sedosos lienzos en blanco, todo blanco
                      como lagunas gélidas de esperma.
                           Tú, Afrodita de otros hombres,
                      fuerza blanca que no cuajó en tu vagina ensalivada
                      de desperdicios en el fango egoísta,
                      escondido entre algas de tristes abismos
                      donde la fuerza de las estrellas descargan su odio 
                               universal de ondas malignas,
                         ya nada queda en tu piel cerrada,
                         en los esfínteres cerrados, cual fracaso agonizante            
                         y  lascivos juramentos no cumplidos, amor.
                                 Tú, Afrodita de otros hombres
                 en el dolor de mis cenizas cálida sobre del mar,
                 del átomo líquido, del beso torturados por un fracaso,
                 sudor que rompe su llanto cual lamento de un placer
                 que nunca llegó a  orgasmo, bajo las campanas de un    
                 final que sabe a tu piel recién lamida.
                                 Tú, Afrodita de otros hombres
                         amor y dolor, dolor y sangre, saliva  licuante
                         como la mordida de la muerte,
                         indómita pasión, lengua perversa, amor, yo
                         fui tu esposo arrodillado en el perdón de tu   
                         vientre quebrado de perfumes
                         delicadamente sugerente.    
                                 Tú, Afrodita de otros hombres,
               soy el sultán que perdió su harén geométrico,
               hipotenusa persistente de la nada.
           


                             DESOLACION SIN NOMBRE

1.-   AL GATO MURIÓ EN COMBATE
     Mis recuerdos consisten
en un bodegón de naturaleza muerta:
dos perdices colgadas de un clavo,
la escopeta de postas, la pregunta de tus ojos,
una balanza antigua, un molinillo,
y un gato que flota como un globo.
     Y de golpe: nervios abiertos,
                    universos con traumatismo de estrellas                   
                    las garras desplumadas del odio hermano,
                    la verdad del hueso visible: la herida.

      El gato, de inválidos ojos, a rayas, azafranados,
albahaca en lingotes y flautas dulces en los colmillos,
orejas como antenas puntiagudas
era un lince feliz entre la jara 
                         o
era una leona de ojos hambrientos de amor
no lo sé, lo que recuerdo bien,
lo cierto es que al gato lo mataron en combate,
le decomisaron la piel de tigre,
                       y sin rechistar le lavaron el cerebro
                       con agua a presión caliente
a dos mil revoluciones (rusas) por minuto.

   Todo cambió cuando supieron que yo maté al gato.
Sí, yo lo maté con una metáfora, con un verso agudo,
un puntapiés de estrofas afiladas, tan afiladas
como cornamenta de búfalos en el Serengueti,
Ahora, me creo que yo soy el búfalo criminal de la pradera,
otro dicen que no, que yo soy el gato muerto en combate.


























            2.-    OS PIDO PERDÓN
                  
                                             Dedicado a todas la cosas de este mundo
                                             que nos hacen la  vida posible.

                                             y, sin embargo,  por cercanas, no las

                                             apreciamos.

Perdón pido al aire por este oxígeno que respiro.
                       Perdón pido al cielo por este azul que no merezco.
                       Perdón pido a los mares por esta agua que bebo.
Perdón pido al los campo por este ramo de flores.
Perdón pido a los árboles por escribir sobre papel.
Perdón pido a los bolígrafos a los que he molestado tanto.


Perdón pido a mi corazón por la música de mis latidos.
                           Perdón pido a mis ojos por dejarme ver en colores.
Perdón pido al sueño por alejarme del insomnio.
                           Perdón pido a los poetas por soportar mis cantos.


Pido perdón al mundo por dejarme vivir en él.
                       Pido perdón a la Tierra por estas malditas guerras.
                       Pido perdón a la sangre por la muerte de inocentes.
                       Pido perdón al hombre por esta ONU de ineptos.
                       Pido perdón, perdón, perdón pido a la inteligencia,
                                               a la sensatez,
                                               a la verdad,
                                               a la cordura,
                       Pido perdón al primer mundo que no merecemos.
                       Pido perdón, os quiero pedir perdón,
                                                       infinito perdón os pido.
                                                                                                                                                                        
                                                         

                              Recitado por primera vez ene  El Campello, 31 de Octubre de 2003
                                  

                                           


3.  CONTRA RAMÓN FERNÁNDEZ                         

Eres más inútil que la humanidad ha parido
Aborto deformado, estás escacharrado,
si no,  mírate,
esa torpe maquinaria de tu rodilla
sometido al dolor, ciega de carreras y saltos
llorando tu inutilidad.
        De una puta vez ¡Déjate de lamentos!.
       de excusas,
       de llorar  por dentro banderillas de acero,
       hipócritas, desconocida hierba humana,
       pedazos de cocho que no flotan
       en lo zapatos ortopédicos.

       ¿Quién crees que eres?,
no más que un simple y mortal ser humano,
nada de genialidades, no fuiste niño superdotado
aventajado, sobresaliente, nada, uno más del montón.

          Y  ahora, qué eres, Ramón,
megalómano, arrogante, orgullos,
desaliñado corazón taladrado,
atascado por el ancla del fondo,
ruedan olas minerales en tu garganta,
manos que no soportan el peso del niquel.
        
          Eres larga lengua  aduladora,
sin corazón en el costado, recargado de
sueños líquidos de una fantasía irrealizable,
utopías inconquistable, fastasmón constante,
o vendedor de vanas esperanzas, vómitos últimos,
sin límite hiperagradable, sin medida en el ridículo y
sin reposo del humano aliento, partículas sin riesgo.

        Eres  la escondida mano 
que  lanza piedras asustadas y lapida
                           descalabra fértiles abrazos de la muerte.









 4.-     LÁGRIMAS POR MIGUEL HERNÁNDEZ
                                 I
Ayer visité tu tumba en el alicantino cementerio
heladas piedras recuerdan que aquí yaces tú cuerpo
tomé tus manos frías y las puse en mi pecho
segué los cardos silvestre y los matojos secos
los jazmines negros y supe que no estabas muerto.

Qué tiempos aquellos del 31 de Ohiruela partiendo
a Madrid en tren,  viajaste muchos amigos
y  recuerdos, a Pablo Neruda y  Alexandre,
a Alberti y a los gongorinos del 27
De Madrid de la guerra y en Huelva preso.

Miguel, aguardó con inútil ansiada la libertad,
y mientras esperaba en las cárceles oscuras
jugaba con su lápiz de bambú
y su cuadernito nuevo,
     cartas a Josefina y a su hijo pequeños
     patios y pasillos de juramento
     letrinas sucias y pestilentas
     y amigos con sus lamentos.
                
                               II
Que sola se quedó la luna
sin su perito-arquitecto
agrimensor de higueras
cabrero de firmamentos.
Un rayo de dolor partió la luna.
Un rayo de desconsuelo.
Un rayo loco no cesa de llorar.
Un rayo de luna nueva.
Un rayo de luna tuerta.
Qué triste se quedó la luna
tras Miguel se fue gimiendo
lloraba de desconsuelo
con los angelitos del cielo.
Se murió la luna de pena,
lenta y menguando presto
camino de un corral que el Orihuela
le abrieron.

                                 III
¡Qué desmedida amargura!
           suave ebriedad del sueño
¡Qué inmenso desconsuelo!
              prados de versos paganos
¡Qué dilatada aflicción!
          piedras amarradas al suelo
¡Qué vigoroso sufrimiento!
           máquina de hilar consuelos
¡Qué intensa repugnancia!
      esclavos de la tierra sin aliento        
¡Qué aumentada tristeza!
      forja caliente de sentimientos

            
                       IV
Ayer visité tu tumba en el alicantino cementerio
heladas piedras recuerdan que aquí yace tu cuerpo
segué la hierbas amargas y recé un padrenuestro,
qué pena más grande tengo,
ríos de lágrimas por Miguel y un lamento
qué dolor, qué sufrimiento....

                        Alicante, 18 de Noviembre 2003














  

 
          5.-   LLANTO POR JOSÉ HIERRO

                                    Calentaste tus manos de fumador
                                    en mi corazón ardiendo de poemas,
                                            Ahora te acercas a la tierra  última,
                                  a la luminosa estación del transito,
                                  unas rotas de un lámpara azules
                                  cuyas cadenas de hojas tristes
                                  viajan  al otro lado de la nada.,
                                  donde te esperan verdes paraísos de versos,
                                  cafés  mal iluminados y tabaco de colores
                                  cajetillas de Santander primigenio
                                  como arisco humo de un demonio pecho.



                        6.- LA LUZ
                                Nada es la vela sin la luz
                                Sólo cera y un poco de tela,
                                Es la desnuda verdad, la verdad misma,
                                Esa llama que escuece y persiste,
                                Que quema y como mariposa
                                Aletea buscando su libertad.








                      A LAS COSAS  INSIGNIFICANTES


1.- EL CLAVO DEL ABANICO
              Cada vez que tú te abanicas el pájaro pintado
                      en el abanico, sale volando,
pero yo, que soy el clavo del abanico, y sin mí,
no podrías darte aire, amada mía,
soy quien más golpes recibe y quien menos gloria tiene.
              Sí, me quejo, puesto que soy el gran unificador
de las varillas de marfil del este abanico
valenciano, pintado a mano, que se pavonea tanto,
trabajo y trabajo para que el pájaro se luzca
como dibujos animados en aleteos.
             A pesar de que soy pequeño y de hierro
tengo mi  corazoncito, y guardo un secreto:
pues cuando la sonaja de tu manita se abanica
consigo algunos goces solitarios
que con nadie puede compartir.
              Las estiradas varillas de marfil
cual mástiles al viento
me levantan infundios a coro:
       “ No te da pena tenerle celos al pobre
         pajarillo del abanico pintado a mano”.





            2.- A UN GARBANZO NEGRO
                    Yo no sabía que era negro hasta que
mis hermanos blancos me lo dijeron,
no, no lo sabía, me había criado con ellos,
crecimos alegres y felices
en los páramos soleado de Castilla
allá muy  lejos, donde hace frío,
donde escarcha el cielo, donde nadie te visita,
si no es que estás muy enfermo.
                   Ahora, ya sé que soy un garbanzo negro,
solitario y sin familia que no te echan de menos,
voy por los caminos buscado aliento,
compañía, conversación y alimento,
pero no lo encuentro, sigo solo y sin que me quieran
porque soy negro, negro y además pequeño.

               No me quieren ni para el puchero
porque tengo poca cuerpo,
me llaman el “Chato negro”,
porque nariz no tengo, pero no desespero
algún día encontraré a alguien que me quiera
por mi color y mi poco sustento.
                 Ahora voy camino de Granada
porque me han contado que allí, en la vega,
hacen un puchero muy rico
con su tocino y su hueso, donde todos,
todos los garbanzos son negros.



            3.- A UNA LENTEJUELA
                      Yo era brillante y me gustaba el baile,
                             los cabaret, las luces, los focos,
                             la música, el champán y el cava,
                             los amoríos y los abrazos, pertenecía
                             al mundo de la farándula, del teatro,
                             a las ferias y a la fiesta, estaba mal acostumbrada
                             al halago de los aplausos.
                     Yo pertenecía a la decoración
                              de un vestido de coche vanidoso y elegante
                              el favorito de una vedette alta y rubia como las cañas
                                                                      [de un arroyo,
                              seductora, mundana, cantante de cuplés,                           
                              fumaba puros como la Montiel,
                              tenía amantes y ricos a sus pies.
                     Pero una noche, después de la última función.
                              entró un caco y robó el vestido de luces,
                              el vestido sufrió un desgarro, y yo
                              caí volando al suelo, rodé y rodé
                              hasta caer debajo de un biombo floreado
                              donde me quedé huérfana y sola.          
                      El vestido se fue llorando
                               con la manguita rota
                               y los flecos volando, rozando el suelo,                                   
              triste de luces y aplausos
              pero, hoy estoy contento, porque
              han barrido el suelo y me han metido
              en un rico joyero.
     Ahora mi ama me mima en el joyero
              junto a las pulseras de diamantes,
              los anillos de oro, los collares de perlas
              los pendientes de topacio y esclavas de platino,
              porque ve, en esta humilde lentejuela
              al vestido favorito, de luces y noche
              que se llevaron los cacos tan buenos. 

                                    Dedicado a mis amigos asociados de la Once
                                    De calle Aguilera, 45. (Alicante)
                 4.- A UN VIEJO PINCEL 
                             Los pinceles se hacen viejos, inservibles,
                            inútiles, cascarrabias y calvos,
                            y llega un momento
                            que no los quiere nadie y
                            siempre están solos en el cubilete,
                            apartados, tristes y olvidados,
                            porque ya no sirven,
                            no tiene fuerzas para arrastrar colores.                                                      
                       Sin embargo, yo tengo un pincel anciano
                            de los primeros que me regalaron
                            que es de pelo de meloncillo, estupendo,
                            está gastado, sucio y casi sin pelos
                            pero no, no lo he tirado, porque yo lo quiero
                            es un buen pincel, trabajador, educado y sobre
                            todo, tiene lo  más preciado: la sabiduría del viejo.                                                      
                       Mi anciano pincel de meloncillo, me lo legó
                            en  testamento mi maestro pintor, y me  aconsejó:
                            “Ramón, si quieres que este pincel te dure,
                             has de cuidarlo, límpialo con aguarrás,                                 
                            lávalo con jabón,  y luego, has de secarlo
                            con toalla de algodón y darle un paseo, y tu
                            verás como  te servirá siempre”.
                      Mi maestro pintor tenía razón.
                            y yo seguí sus sabios consejos,
                            con este viejo pincel he pintado maravillosos paisajes,
                            marinas luminosas, crepúsculos y retratos
                            como el que le pinté al poeta Miguel Hernández
                            que tanta fama y gloria me ha regalado,
                            por ello, este cascarrabias estará siempre conmigo
                            y nunca te abandonaré porque lo quiero.
                           



     
                            
5.- UNA MILÉSIMA DE SEGUNDO
           No soy nada,
                  no tengo cuerpo, dominuto,                
                  solamente soy una milésima de segundo,
                  ¿y qué es eso?, nada,
                  un instante invisible, insignificante,
                  menos que una chispa de luz,
                  soy tan rápido que cuando he nacido ya estoy muerto. 
          No sé que es la felicidad ni la tristeza
                  porque no tengo tiempo de pensar en ella,
                  no me han dado tiempo para nada,
                  vivo corriendo a toda velocidad,
                  de aquí para allá,
                  la prisa es mi destino y mi sino,
                  siempre estoy en movimiento, trajinandilli,
                  haciendo cosas y perseguido por los segundos.               
          Vivo dentro de un reloj digital,
                  es mi planeta, desde un telescopio puedo
                  ver otros mundos, otros soles, minutos y
                  la eternidad infinita de las horas,
                  mi tiempo es tan diminuto, tan efímero,
                  que soy como si yo no existiera, y saberlo
                  no me preocupa, porque no tengo tiempo.
        Vivir en la nada, tiene sus ventajas
                  no gasto energía, soy invisible,
                  no soy nadie, no tengo amigos,
                  sin embargo, mi padre el segundo,
                  me dice:  no te lamentes, que sin ti,
                  sin tu mínimo tiempo, sin tu pequeño esfuerzo
                  el reloj  digital no existiría,
                  tú también eres importante.
           Y yo, con esas palabras de aliento
                  me pongo muy alegre y  muy contento
                  y respiro fuerte, y saco pecho,
                  dentro de mi imperceptible tiempo,
                  pero con el estudio he descubierto que no soy
                  el más pequeño, debajo de mí
                  viven otro espacios de tiempo, aún más insignificantes:
                                         las micromilésimas de segundo.         



            6.- AL CERO                            
                     Soy gordo y a la vez  estoy vacío por dentro,
                             soy  el símbolo del anillo perfecto ,
                             algunas veces soy rebelde y me entra la gula
                             y el médico me manda dietas
                             y me ponen castigado a la izquierda,
                             y es cuando ya no valgo nada.                           
                      Pero cuando les conviene, me ponen a su derecha
                              y los números crecen y todos están contentos,
                              me respetan y como amigo me buscan, porque
                              elevan su valor por diez, engordan...
                              y somos apetecidos por todos
                              y es que esta sociedad de Matemáticas es
                                                 hipócrita y compleja.
                      Me inventó un indio de la India, no recuerdo el siglo,
                              yo tengo mucho amigos y enemigos, como:
                              el punto cero, los grados bajo cero.
                              la aceleración cero y del cero menos cero.
                       Mañana vamos de excursión a una multiplicación,
                              cantaremos, reiremos, veremos ciudades,                                          
                              pero qué ingrata es esta sociedad de los números,
                              con todo lo que yo hago por ellos,
                              y a pesar de mi valor, tengo que pagar el billete
                                                               de ida y vuelta.
                       En fin, seguiré con mis amigas las cuatro reglas:
                             sumando, restando, multiplicando y dividiendo                           
                             porque desde que inventaron las matemáticas
                             a mí me han hecho un lío tremendo.    




            7.-  AL TORNILLO PERDIDO DE UNAS GAFAS DE SOL
                      El sol de la mañana pintándome la cara,
                             besándome las venas
                             peinándome de brillos,
                             iluminándome la belleza efímera,
                             aliento de vida, paseos con la amada,
                             ¡qué tiempos aquellos!
                       Y ahora, perdido estoy como un hijo pródigo,
                             me entero de que mi amo ha ido a la óptica
                             y han puesto a  otro tornillo en mi agujero,
                             si yo soy muy bueno...
                             sí, es cierto que tengo mis defectos,
                             soy algo tope,
                             pero lo que me pasa,
                             es que soy algo flojo y me pierdo.
                      El nuevo tornillo es de acero y azul,
                             orgulloso, joven, esbelto y
                             no puedo competir con él,
                             y aquí estoy en un rincón del comedor,
                             y como no me ven, me dan patadas,
                             me lanzan de un rincón a otro, me persigue la escoba
                             la mopa, y a la fregona sí que le temo,
                             la pasan cada semana.                                
                       Y así sobrevivo, con frío, con dolor de hierro,
                                hasta que alguien me encuentre  o lo peor de todo,
                                que me manden a la basura, porque esta artrosis
                                me tiene que no valgo ni para un cencerro.




            8.-  A UNA PESTAÑA
                         Las pestañas son los abanicos de nuestros ojos.
                         Una pestaña es un amor perdido.
                         Una pestaña es un año perdido.  
                         Una pestaña es un deseo perdido.
                         Yo he pedido tantos deseos a la vida
                         que ya no quedan pestañas para pedir uno nuevo.               



           
           9.- AL BOTÓN DE NÁCAR.
                  ¡Hijo!, recuerdas cuando te vanagloriabas:
                       qué vanidad, qué brillo, qué elegancia,
                       qué bien te lo pasabas luciendo el palmito
                       en los puños en de una camisa de gala.
                   Pero luego llegaron los gemelos de oro
                      y te quitaron el puesto,
                      y vino tu enfado y digite de aquí no me muevo
                      y tuvieron que venir tijeras y echarte al cesto.
               No te enfades ni llores por los cuatro ojos,
                      que hay quien está sufriendo,
                      mira a los corchetes tan jorobado y de acero
                      o a tus hermanos, los que están
                      debajo de la corbata, que es un puesto
                      de trabajo y sin reconocimiento.                     
               Ya sé que  eres un bonito botón de nácar,
                      y qué vamos a hacer, son tiempos malos,
                      difíciles, tienes que bajarte los humos,
                      ser condescendiente, agradable, oír a los demás.
                      no protesta tanto.
               Tampoco quieres que te cosa a la camisa de un obrero,
                     no es bueno ser tan presumido y orgulloso    
                     cuando no tienen dineros.

                    












                                
























        Ramón Fernández

 

     

     DESOLACIÓN SIN NOMBRE III


                        POEMAS










                            autorretrato









                COLECCIÓN BROTES / EDITA  PALMERAL









                      ÍNDICE

DESEMBARCAR EN TI............................
    1.-Con la madrugada desembarco en ti.......
    2.-Empeñada forma en la grisélida.............
    3.-Entre bornes oxidados............................
    4.- Noviembre sobre las tapias...................
    5.- Aquellas sucias venas...........................
    6.-Oh, grávida granada deshabitada...........
    7.-Hoy si detiene mi garganta....................
    8.-Límite de tus lacios ausentes..................
    9.-Falta de inversión en mi corazón..........
  10.- Soy fuego................................................
  11.- Amor perverso........................................
  12.- Estoy hasta.............................................



DESOLACION SIN NOMBRE.....................
                          1.-Al gato que murió en combate..............
                          2.-Os pido perdón.....................................
                          3.-Contra Ramón Fernández....................
                          4.- Artoplastica de rodilla..........................
                          5.- Llanto por José Hierro..........................
                          6.- La luz.................................................... 

                        A LAS COSAS PEQUEÑAS.......................
                            1.- Al clavo del abanico..........................
                            2.- A un garbanzo negro........................
                            3.- A una lentejuela..............................                              
                            4.- A un viejo pincel..............................
                            5.- A una milésima de segundo............
                            6.- Al cero...........................................
                            7.- A un tornillo perdido......................
                            8.- A una pestaña................................                               
                            9.-

















 



                     INTRODUCCIÓN


   En esta desolación sin nombre que uno vive con alma de poeta y con las manos metidas en el corazón caliente, y el sentimiento arañando cada segundo de nuestras existencia,
   Lo he dividido en tres grupos, en el primero recogido algunos poemas del rico bagaje del desamor y las infidelidades.
   Otro grupo lo he dedicado la soledad de mi yo interior, a algunos poemas sueltos y necesarios.
   El tercer bloque dedicado a las cosas pequeñas de este mundo, que no por pequeñas, dejan de tener su necesaria utilidad.































    DESEMBOCAR EN TI


                         Al arte de la pintura
2.    CON  LA MADRUGADA DESEMBARCO EN TI,
                                  en playas mediterrrrráneas que huelen a mujeres
    de urrrrrrbes adorrrrrmecidas en la suave esencia,
    mujeres desnudas,
    marrrrcadas por  eterrrrnos deseos de ser poseídas,
    mujeres de urbes agobiadas de soledades
           en este tiempo estrangulado,
           adorablemente decadente,
           miradas sin ojos sin tiempos,
    sin formas, sin lógica,
    desde que nacieron los colores-luz.
           Cada mañana desembarco en ti,
    en las despejadas formas secretas de los lienzos
    sin límite del colores-pigmento,   
    sucios y dóciles dedos gastados...,
                      y sin conocer demasiadas teorías,
    extendiendo mi piel cual óleo perfumado de lizana
    en marinas sin sombras, amarrando el sol hasta morir.
           Si tú no existieras, pintura, llama viva.
    deseos del incomprendido arte
    qué busca con el aguijón encendido,
    vanos esfuerzos de hermosura, aún más lejos
    que Picasso, si dejaras de arder en mí tu inexistencia.
             Yo, hoy, de nuevo desembarcaré en ti
     como una semilla derretida en mi pincel
     sobre un plano abstracto e incomprendido.



                     2.  EMPEÑADA FORMA EN LA GRISÉLIDA     
              cenáculo vegetal en lila y violetas,
              aguarda en el momento de la leyenda
              de la abeja y el soportar fábulas añejas
              ahora, aquí, salvar la memoria del pensar
              de la tranquila calma del jardín concebido
              en meda  noche con hojas como faroles.
              De un olvido por culpa de una mentira
              que nunca debí depositar en tu equivocado
              rostro confundido y sugerente.
             
              Renovar lo activos de tu amor y que
              la financiación del capita, sin plazos, 
              incremente nuestro padrimonio de besos y
              abrazos,
              sin almas heridas por un impuesto indirecto
              ni la soledad de los balances e inventarios
              del insomnio en las madrugadas sin tus caricias,
              ni el sustantivo de tu corazón palpitando
              a mi lado sobre colchón de plumas
              sin saldo de besos, sino en un activo positivo,
              la dignidad de la hacienda de nuestro amor.




                 3.  ENTRE BORNES OXIDADOS                    
          de mi memoria, aromas secos de otros instantes,
          la detenida calma de un  ayer cercano,
          sin demasiadas sombras, tantas palabras...,
          oprimen mi emoción hasta vaciarla
          como sacramentos que ya nadie cumple.
          De primera comunión vestida memoria,
          retroceder en el tiempo sin tregua
          en la corta memoria de la última resaca
          más cercan la “depre” del siguiente amanecer.
          Con la prisa de los pasos que nos elevan
          azul sinfonía de trompetas, bainas de cobre,
ilusión de la infancia almarchareña en el
hirviente tiempo de la posguerra.



                  4. NOVIEMBRE SOBRE LAS TAPIAS DE UN
cenáculo de piedras y cabezas de mármol,
ángeles inmóviles que de carne momificada
consuelan y limpian del temor del tiempo,
 lo que fue Zorrilla, padre del Tenorio,
honor del romanticismo  y de la cuerda
que columpia la meditación de la vida
dormida en campanario con vísceras de bronce.
Un testigo sobrenatural  con su aldaba lengua
acusó a un hidalgo del asesinato de un gallardo
noble mozo Osorio detrás de la Antigua.




                 5. AMO AQUELLAS SUCIAS VENAS
                              tus venas limpias y
aquellas flaquezas del silencio
bajo las sábanas de quien arde en amor,
de quien ama con fidelidad de cometas,
íntimos y vacío suspiros
de ciudades apagadas y
                                        arboledas como sarcófagos de sombras,
de un jazmín encendido de astillada luz,
herido por tu mirada soslayada y huidiza.
         Tus venas arropadas al desprecio
de una sonrisa que ya no es mía, tuya, nuestra,
y no nos pertenece.
              ¡Maldita sea!,  la inocente vanidad
de un orgullo resistente e irrompible
que nos separa y nos enfrenta constantemente
cuales vidrios de asteroides siderales
cuajados en sangre generosa y gélida
             ahora contaminada
por este mundo de parejas imposibles
              de separaciones múltiple,
y desencadenadas guerras domésticas 
              por una gilipollez.






              6.  OH, GRÁVIDA GRANADA DESHABITADA
en la Alhambra pace mi corazón desconsolado
a la espera de un ayer que se resiste
a madurar en la grana Granada
del paseo de los triste y tísicos grávidos
de un poder inexplicable, trance,
bálsamo que se resiste a ser descubierto
en un renglón pálido de memorias ausentes,
cenizas de tiempo pasado y burlado.
Albaicín suspendido en el vértigo
de un momento que el sordo espacio
de un pálido resistir del río con colmena
de chopos en sacrosantos cáliz de hojas
que en el recuerdo, abandonan el otoño.



                  7. HOY SE DETIENE MI GARGANTA
    cuando “el labio te nombra”  temblorosa
    desgastada de llamar a  tu piel de mujer
    y ya no me responda con el triste recuerdo de un
    placer ausente que en su agonía furtiva y
    de la memoria que vuelve resistente
    como las debilidades de un mortal asustado
    oscuridad de tu nombre en mi pensamiento
    trémulo de vaivenes de desamores y destiempos
    desiertos en mi corazón que no habito
    las alas que un día se resistieron a abrirse,
    a perderse y el nudo de hilos en mi garganta
    resucitan voces ese miedo a  semejar
    la vanidad de un falsa alegría



                8.- LÍMITE DE TUS LABIOS AUSENTES
        del celeste jirón temprano
        de tu roído y desgravado corazón,
        que escondido en doble fondo, contrabando,
        del recuerdo alejado y ya olvidado
 de tus últimas caricias y de la renta
 que me queda de tu primer amor
        que agoniza cual olas muerta de carnes
         entre mis brazos.
         y  ya son declaraciones de Hacienda.
         índices subyacentes,
         sustracción a la renta de tus corrompidos    
                                besos,
        besos  gramáticos,
                   económicos,
                  matemáticos,
                  gélidos, de saludo,
        producto de tu interior bruto y letal desamor
        que este Horacio diminuto que perdona
        y tú siempre me rechazas con la arista aduanera
        de tus aranceles y demonios ojos encendidos,
        este amor que me arde como un cóctel molotov
                   la fuerza del embrión al nacer del pájaro
                   rompiendo el trémulo cascarón de su prisión
                   y yo me ahogo con dolor,
                                     porque sé, que tú ya no me amas.






                  9. FALTA INVERSIÓN EN MI CORAZÓN
                        Rozan la renta percápita de otros amores
                                  en los que rezarás oraciones a un ídolo de oro
                                  corrompido y lejana Ítaca,
                                  en el paraíso mismo desgravados impuestos                       
    tregua de la memoria falsificada
    pisoteando estambres
    cabalgar sobre pétalos recién cortados,
    racimos de la esencia de un ser delicado
    y a la vez, podridos de la vida que resucita
    entre acantilados, aquella tarde
    que olía el mar a hombres,


    10. SOY FUEGO
Como el fuego, sin ojos, sin guía, torbellino,
partido en tres  pedazos, subo y me elevo,
cuando la llave carnal entra en tu juramento de mujer,
cerradura abierta, sin matrimonio, sin abismo breve,
empujado por el retorcimiento de tu hermosura,
como el fuego soy, trueno y rayos que cesan
en el celo de tu buena tierra bien sementada.
                       Volcán semilla cuando entro y sangrante de fuego
cuando salgo derretido, nadando sobre el licuante
dolor de no ser tu hombre, y es que te quiero
sin límites en el terrenal mundo espiritual
de las últimas y apagadas noches sin luz ni
manos de lava a la que pertenezco. 



11.- ESTOY HASTA
           Los cojones de soportar la ingratitud
           las malas caras, la soledad del cuerpo viejo,
           el silencio sonoro de mi oídos ruidosos,
           de la monotonía y del aburrimiento, de la misma fruta,
           del mismo postre de carne salda, siempre.
                no soporto la indiferencia de tus ojos vacíos
                no tengo ganas de leer, ni de amar a la mujer de ojos azules 
                no de aplaudir a las guitarras,
                los malos poemas, ni a los grillos de la noche.



       12.- AMOR PERVERSO, LAPIDADO POR INFIDELIDADES,
                         Tú, Afrodita de otros hombres
                      corrompido amor desengaño,
                      donde mi fuerza blanca, corrida y eyaculada,
                      reseca en mis dedos volcados
                      de un desamor deshabitado,
                               cargados cual pinceles de color amargo
                      entre sedosos lienzos en blanco, todo blanco
                      como lagunas gélidas de esperma.
                           Tú, Afrodita de otros hombres,
                      fuerza blanca que no cuajó en tu vagina ensalivada
                      de desperdicios en el fango egoísta,
                      escondido entre algas de tristes abismos
                      donde la fuerza de las estrellas descargan su odio 
                               universal de ondas malignas,
                         ya nada queda en tu piel cerrada,
                         en los esfínteres cerrados, cual fracaso agonizante            
                         y  lascivos juramentos no cumplidos, amor.
                                 Tú, Afrodita de otros hombres
                 en el dolor de mis cenizas cálida sobre del mar,
                 del átomo líquido, del beso torturados por un fracaso,
                 sudor que rompe su llanto cual lamento de un placer
                 que nunca llegó a  orgasmo, bajo las campanas de un    
                 final que sabe a tu piel recién lamida.
                                 Tú, Afrodita de otros hombres
                         amor y dolor, dolor y sangre, saliva  licuante
                         como la mordida de la muerte,
                         indómita pasión, lengua perversa, amor, yo
                         fui tu esposo arrodillado en el perdón de tu   
                         vientre quebrado de perfumes
                         delicadamente sugerente.    
                                 Tú, Afrodita de otros hombres,
               soy el sultán que perdió su harén geométrico,
               hipotenusa persistente de la nada.
           


                             DESOLACION SIN NOMBRE

1.-   AL GATO MURIÓ EN COMBATE
     Mis recuerdos consisten
en un bodegón de naturaleza muerta:
dos perdices colgadas de un clavo,
la escopeta de postas, la pregunta de tus ojos,
una balanza antigua, un molinillo,
y un gato que flota como un globo.
     Y de golpe: nervios abiertos,
                    universos con traumatismo de estrellas                   
                    las garras desplumadas del odio hermano,
                    la verdad del hueso visible: la herida.

      El gato, de inválidos ojos, a rayas, azafranados,
albahaca en lingotes y flautas dulces en los colmillos,
orejas como antenas puntiagudas
era un lince feliz entre la jara 
                         o
era una leona de ojos hambrientos de amor
no lo sé, lo que recuerdo bien,
lo cierto es que al gato lo mataron en combate,
le decomisaron la piel de tigre,
                       y sin rechistar le lavaron el cerebro
                       con agua a presión caliente
a dos mil revoluciones (rusas) por minuto.

   Todo cambió cuando supieron que yo maté al gato.
Sí, yo lo maté con una metáfora, con un verso agudo,
un puntapiés de estrofas afiladas, tan afiladas
como cornamenta de búfalos en el Serengueti,
Ahora, me creo que yo soy el búfalo criminal de la pradera,
otro dicen que no, que yo soy el gato muerto en combate.





            2.-    OS PIDO PERDÓN
                  
                                             Dedicado a todas la cosas de este mundo
                                             que nos hacen la  vida posible.

                                             y, sin embargo,  por cercanas, no las

                                             apreciamos.

Perdón pido al aire por este oxígeno que respiro.
                       Perdón pido al cielo por este azul que no merezco.
                       Perdón pido a los mares por esta agua que bebo.
Perdón pido al los campo por este ramo de flores.
Perdón pido a los árboles por escribir sobre papel.
Perdón pido a los bolígrafos a los que he molestado tanto.


Perdón pido a mi corazón por la música de mis latidos.
                           Perdón pido a mis ojos por dejarme ver en colores.
Perdón pido al sueño por alejarme del insomnio.
                           Perdón pido a los poetas por soportar mis cantos.


Pido perdón al mundo por dejarme vivir en él.
                       Pido perdón a la Tierra por estas malditas guerras.
                       Pido perdón a la sangre por la muerte de inocentes.
                       Pido perdón al hombre por esta ONU de ineptos.
                       Pido perdón, perdón, perdón pido a la inteligencia,
                                               a la sensatez,
                                               a la verdad,
                                               a la cordura,
                       Pido perdón al primer mundo que no merecemos.
                       Pido perdón, os quiero pedir perdón,
                                                       infinito perdón os pido.
                                                                                                                                                                         
                                                         

                              Recitado por primera vez ene  El Campello, 31 de Octubre de 2003
                                  

                                           


3.  CONTRA RAMÓN FERNÁNDEZ                         

Eres más inútil que la humanidad ha parido
Aborto deformado, estás escacharrado,
si no,  mírate,
esa torpe maquinaria de tu rodilla
sometido al dolor, ciega de carreras y saltos
llorando tu inutilidad.
        De una puta vez ¡Déjate de lamentos!.
       de excusas,
       de llorar  por dentro banderillas de acero,
       hipócritas, desconocida hierba humana,
       pedazos de cocho que no flotan
       en lo zapatos ortopédicos.

       ¿Quién crees que eres?,
no más que un simple y mortal ser humano,
nada de genialidades, no fuiste niño superdotado
aventajado, sobresaliente, nada, uno más del montón.

          Y  ahora, qué eres, Ramón,
megalómano, arrogante, orgullos,
desaliñado corazón taladrado,
atascado por el ancla del fondo,
ruedan olas minerales en tu garganta,
manos que no soportan el peso del niquel.
        
          Eres larga lengua  aduladora,
sin corazón en el costado, recargado de
sueños líquidos de una fantasía irrealizable,
utopías inconquistable, fastasmón constante,
o vendedor de vanas esperanzas, vómitos últimos,
sin límite hipeagradable, sin medida en el ridículo y
sin reposo del humano aliento, partículas sin riesgo.

        Eres  la escondida mano 
que  lanza piedras asustadas y lapida
                           descalabra fértiles abrazos de la muerte.








   4. ARTOPLASTIA DE RODILLA
...como muñeco defectuoso y desechado
para las revistas de moda,
para la hipocresía social, ME LAMENTO:
                                  ¿por qué me robaste todo el azul?
RODILLA de piedra,
                                 ¿por qué me robaste la juventud?
                                 ¿por qué me has robado mi pierna?

Regocijado en el intenso dolor solitario,
sobre el  yunque  quirófano,  mar de sueños,
me regalaste una artoplastia metálica, sin trapecios,
INSERVIBLE, inútil esperanza,
de caminar por el aire y huir de mi otro yo,
como me prometiste.

Triste como el mar al que le han robado
la articulación de las flexibles olas,
espumas sin recuerdos, jauría de sirenas.
               Me gritas:
        “Ahí tienes la enfermedad que me pediste,
      te quité la movilidad y te di horas para escribir,
       ¿de qué te quejas?”
              Entiendo:
     Me secuestras en la silla y en la poesía
     con el recuerdo “fatiga tanto andar sobre la arena”,
     quieres que olvide la movilidad, ahora no voy,
     en la minusvalía del muñeco defectuoso
     que otoño temprano soy.  


 
          5.-   LLANTO POR JOSÉ HIERRO

                                    Calentaste tus manos de fumador
                                    en mi corazón ardiendo de poemas,
                                            Ahora te acercas a la tierra  última,
                                  a la luminosa estación del transito,
                                  unas rotas de un lámpara azules
                                  cuyas cadenas de hojas tristes
                                  viajan  al otro lado de la nada.,
                                  donde te esperan verdes paraísos de versos,
                                  cafés  mal iluminados y tabaco de colores
                                  cajetillas de Santander primigenio
                                  como arisco humo de un demonio pecho.

















                        6.- LA LUZ
                                Nada es la vela sin la luz
                                Sólo cera y un poco de tela,
                                Es la desnuda verdad, la verdad misma,
                                Esa llama que escuece y persiste,
                                Que quema y como mariposa
                                Aletea buscando su libertad.



                      A LAS COSAS  INSIGNIFICANTES


1.- EL CLAVO DEL ABANICO
              Cada vez que tú te abanicas el pájaro pintado
                      en el abanico, sale volando,
pero yo, que soy el clavo del abanico, y sin mí,
no podrías darte aire, amada mía,
soy quien más golpes recibe y quien menos gloria tiene.
              Sí, me quejo, puesto que soy el gran unificador
de las varillas de marfil del este abanico
valenciano, pintado a mano, que se pavonea tanto,
trabajo y trabajo para que el pájaro se luzca
como dibujos animados en aleteos.
             A pesar de que soy pequeño y de hierro
tengo mi  corazoncito, y guardo un secreto:
pues cuando la sonaja de tu manita se abanica
consigo algunos goces solitarios
que con nadie puede compartir.
              Las estiradas varillas de marfil
cual mástiles al viento
me levantan infundios a coro:
       “ No te da pena tenerle celos al pobre
         pajarillo del abanico pintado a mano”.





              
            2.- A UN GARBANZO NEGRO
                    Yo no sabía que era negro hasta que
mis hermanos blancos me lo dijeron,
no, no lo sabía, me había criado con ellos,
crecimos alegres y felices
en los páramos soleados de Castilla
allá muy  lejos, donde hace frío,
donde escarcha el cielo, donde nadie te visita,
si no es que estás muy enfermo.
                   Ahora, ya sé que soy un garbanzo negro,
solitario y sin familia que no te echan de menos,
voy por los caminos buscado aliento,
compañía, conversación y alimento,
pero no lo encuentro, sigo solo y sin que me quieran
porque soy negro, negro y además pequeño.

               No me quieren ni para el puchero
porque tengo poca cuerpo,
me llaman el “Chato negro”,
porque nariz no tengo, pero no desespero
algún día encontraré a alguien que me quiera
por mi color y mi poco sustento.
                 Ahora voy camino de Granada
porque me han contado que allí, en la vega,
hacen un puchero muy rico
con su tocino y su hueso, donde todos,
todos los garbanzos son negros.






            3.- A UNA LENTEJUELA
                      Yo era brillante y me gustaba el baile,
                             los cabaret, las luces, los focos,
                             la música, el champán y el cava,
                             los amoríos y los abrazos, pertenecía
                             al mundo de la farándula, del teatro,
                             a las ferias y a la fiesta, estaba mal acostumbrada
                             al halago de los aplausos.
                     Yo pertenecía a la decoración
                              de un vestido de coche vanidoso y elegante
                              el favorito de una vedette alta y rubia como las cañas
                                                                      [de un arroyo,
                              seductora, mundana, cantante de cuplés,                            
                              fumaba puros como la Montiel,
                              tenía amantes y ricos a sus pies.
                     Pero una noche, después de la última función.
                              entró un caco y robó el vestido de luces,
                              el vestido sufrió un desgarro, y yo
                              caí volando al suelo, rodé y rodé
                              hasta caer debajo de un biombo floreado
                              donde me quedé huérfana y sola.          
                      El vestido se fue llorando
                               con la manguita rota
                               y los flecos volando, rozando el suelo,                                   
              triste de luces y aplausos
              pero, hoy estoy contento, porque
              han barrido el suelo y me han metido
              en un rico joyero.
     Ahora mi ama me mima en el joyero
              junto a las pulseras de diamantes,
              los anillos de oro, los collares de perlas
              los pendientes de topacio y esclavas de platino,
              porque ve, en esta humilde lentejuela
              al vestido favorito, de luces y noche
              que se llevaron los cacos tan buenos. 




                                    Dedicado a mis amigos asociados de la Once
                                    de calle Aguilera, 45. (Alicante)
                 4.- A UN VIEJO PINCEL 
                             Los pinceles se hacen viejos, inservibles,
                            inútiles, cascarrabias y calvos,
                            y llega un momento
                            que no los quiere nadie y
                            siempre están solos en el cubilete,
                            apartados, tristes y olvidados,
                            porque ya no sirven,
                            no tiene fuerzas para arrastrar colores.                                                      
                       Sin embargo, yo tengo un pincel anciano
                            de los primeros que me regalaron
                            que es de pelo de meloncillo, estupendo,
                            está gastado, sucio y casi sin pelos
                            pero no, no lo he tirado, porque yo lo quiero
                            es un buen pincel, trabajador, educado y sobre
                            todo, tiene lo  más preciado: la sabiduría del viejo.                                                       
                       Mi anciano pincel de meloncillo, me lo legó
                            en  testamento mi maestro pintor, y me  aconsejó:
                            “Ramón, si quieres que este pincel te dure,
                             has de cuidarlo, límpialo con aguarrás,                                 
                            lávalo con jabón,  y luego, has de secarlo
                            con toalla de algodón y darle un paseo, y tu
                            verás como  te servirá siempre”.
                      Mi maestro pintor tenía razón.
                            y yo seguí sus sabios consejos,
                            con este viejo pincel he pintado maravillosos paisajes,
                            marinas luminosas, crepúsculos y retratos
                            como el que le pinté al poeta Miguel Hernández
                            que tanta fama y gloria me ha regalado,
                            por ello, este cascarrabias estará siempre conmigo
                            y nunca te abandonaré porque lo quiero.
                           

     
                            
5.- UNA MILÉSIMA DE SEGUNDO
           No soy nada,
                  no tengo cuerpo, diminuto,                
                  solamente soy una milésima de segundo,
                  ¿y qué es eso?, nada,
                  un instante invisible,
                  menos que una chispa de luz,
                  soy tan rápido que cuando he nacido ya estoy muerto. 
          No sé que es la felicidad ni la tristeza
                  porque no tengo tiempo de pensar en ella,
                  no me han dado tiempo para nada,
                  vivo corriendo a toda velocidad,
                  de aquí para allá,
                  la prisa es mi destino y mi sino,
                  siempre estoy en movimiento, trajinandillo,
                  haciendo cosas y perseguido por los segundos.               
          Vivo dentro de un reloj digital,
                  es mi planeta, desde un telescopio puedo
                  ver otros mundos, otros soles, minutos y
                  la eternidad infinita de las horas,
                  mi tiempo es tan diminuto, tan efímero,
                  que soy como si yo no existiera, y saberlo
                  no me preocupa, porque no tengo tiempo.
        Vivir en la nada, tiene sus ventajas
                  no gasto energía, soy invisible,
                  no soy nadie, no tengo amigos,
                  sin embargo, mi padre el segundo,
                  me dice:  no te lamentes, que sin ti,
                  sin tu mínimo tiempo, sin tu pequeño esfuerzo
                  el reloj  digital no existiría,
                  tú también eres importante.
           Y yo, con esas palabras de aliento
                  me pongo muy alegre y  muy contento
                  y respiro fuerte, y saco pecho,
                  dentro de mi imperceptible tiempo,
                  pero con el estudio he descubierto que no soy
                  el más pequeño, debajo de mí
                  viven otro espacios de tiempo, aún más insignificantes:
                                         el nano segundo.         



            6.- AL CERO                            
                     Soy gordo y a la vez  estoy vacío por dentro,
                             soy  el símbolo del anillo perfecto ,
                             algunas veces soy rebelde y me entra la gula
                             y el médico me manda dietas
                             y me ponen castigado a la izquierda,
                             y es cuando ya no valgo nada.                           
                      Pero cuando les conviene, me ponen a su derecha
                              y los números crecen y todos están contentos,
                              me respetan y como amigo me buscan, porque
                              elevan su valor por diez, engordan...
                              y somos apetecidos por todos
                              y es que esta sociedad de Matemáticas es
                                                 hipócrita y compleja.
                      Me inventó un indio de la India, no recuerdo el siglo,
                              yo tengo mucho amigos y enemigos, como:
                              el punto cero, los grados bajo cero.
                              la aceleración cero y del cero menos cero.
                       Mañana vamos de excursión a una multiplicación,
                              cantaremos, reiremos, veremos ciudades,                                          
                              pero qué ingrata es esta sociedad de los números,
                              con todo lo que yo hago por ellos,
                              y a pesar de mi valor, tengo que pagar el billete
                                                               de ida y vuelta.
                       En fin, seguiré con mis amigas las cuatro reglas:
                             sumando, restando, multiplicando y dividiendo                           
                             porque desde que inventaron las matemáticas
                             a mí me han hecho un lío tremendo.    




            7.-  AL TORNILLO PERDIDO DE UNAS GAFAS DE SOL
                      El sol de la mañana pintándome la cara,
                             besándome las venas
                             peinándome de brillos,
                             iluminándome la belleza efímera,
                             aliento de vida, paseos con la amada,
                             ¡qué tiempos aquellos!
                       Y ahora, perdido estoy como un hijo pródigo,
                             me entero de que mi amo ha ido a la óptica
                             y han puesto a  otro tornillo en mi agujero,
                             si yo soy muy bueno...
                             sí, es cierto que tengo mis defectos,
                             soy algo tope,
                             pero lo que me pasa,
                             es que soy algo flojo y me pierdo.
                      El nuevo tornillo es de acero y azul,
                             orgulloso, joven, esbelto y
                             no puedo competir con él,
                             y aquí estoy en un rincón del comedor,
                             y como no me ven, me dan patadas,
                             me lanzan de un rincón a otro, me persigue la escoba
                             la mopa, y a la fregona sí que le temo,
                             la pasan cada semana.                                
                       Y así sobrevivo, con frío, con dolor de hierro,
                                hasta que alguien me encuentre  o lo peor de todo,
                                que me manden a la basura, porque esta artrosis
                                me tiene que no valgo ni para un cencerro.




            8.-  A UNA PESTAÑA
                         Las pestañas son los abanicos de nuestros ojos.
                         Una pestaña es un amor perdido.
                         Una pestaña es un año perdido.  
                         Una pestaña es un deseo perdido.
                         Yo he pedido tantos deseos a la vida
                         que ya no quedan pestañas para pedir uno nuevo.               



           
           9.- AL BOTÓN DE NÁCAR.
                  ¡Hijo!, recuerdas cuando te vanagloriabas:
                       qué vanidad, qué brillo, qué elegancia,
                       qué bien te lo pasabas luciendo el palmito
                       en los puños  de una camisa de gala.
                   Pero luego llegaron los gemelos de oro
                      y te quitaron el puesto,
                      y vino tu enfado y digiste de aquí no me muevo
                      y tuvieron que venir tijeras y echarte al cesto.
               No te enfades ni llores por los cuatro ojos,
                      que hay quien está sufriendo,
                      mira a los corchetes tan jorobado y de acero
                      o a tus hermanos, los que están
                      debajo de la corbata, que es un puesto
                      de trabajo sin reconocimiento.                     
               Ya sé que  eres un bonito botón de nácar,
                      y qué vamos a hacer, son tiempos malos,
                      difíciles, tienes que bajarte los humos,
                      ser condescendiente, agradable, oír a los demás.
                      no protesta tanto.
               Tampoco quieres que te cosa a la camisa de un obrero,
                     no es bueno ser tan presumido y orgulloso    
                     cuando no tienes dineros.

                    










                        10.-  MI SOMBRA.
                    
                       Soy ciega y obediente con el sol encendido
                             soy plana, flexible y sin volumen,
                             soy fiel y siempre callo, te sigo y te persigo
                             como la sombra de un perro al perro,
                             aunque soy sumisa no me dejo pisar.
                       Soy inmortal, imposible de recibir una herida,
                             siempre me escondo de la luz, y existo con ella,
                             no me canso, no me chivo, no hablo
                             no me desespero, soy paciente en los semáforos
                             ya hasta me quiero.
                       Soy un ser diferente, respiro y tengo mis caprichos
                             y mundanas necesidades, tengo la boca cerrada
                             y no resisto la noche sin luna.
                       En los ocasos me hago grande, alargada y
                             prolongo mi persistencia, y con el cenit
                             me hago pequeña.
                      Cuando me junto con otras sombras hablamos
                            de nuestras cosas, con cambiamos teléfonos
                            y tarjetas de vivitas. Las hay presumida, delgadas y gordas,
                            hay quien va a pie, otras es coche, e incluso,
                            hay sombras que tienen su propia sombra.
                            





                              
                   11.- A LA MINA ROTA DE UNA LÁPIZ.     
                          
                     Nací en una mina de grafico en el norte de Europa
                             fui misionera sometida a la dieta
                             de adelgazamiento de la acelga y el apio,
                             luego me embutieron en una cajita de madera
                             de cedro y un preservativo en un extremo,
                             perdí el frío del mineral primero,
                             y me dije que bien me lo voy a pasar,
                             sin embaro,
                             y esta es mi tragedia a que ahora les cuento:
                      Salí al mercado alegre y contenta, esto es vida,
                             me dije, allí tumbadita con otros lapiceros,
                             pero un aciago día me compró un niño feo
                             me metió la cabeza en una cuchilla de acero,
                             luché con ella pero nada, me afiló la nariz como un
                             un pájaro carpintero.
                     Creí que me iba a morir, me lo hizo sin anestesia,
                             con cuchilla como un bisturí no eléctrico,
                             a pelo limpio, luego vino lo peor, tuve 
                             en mi ignorancia, que aprender a escribir, sí,
                             a escribir me puso sobre un papel viejo,
                             y de vez en cuando, ¡que asco! saliva al pelo. 
                            
                       El niño ceporro me daba muy mala vida,
                             una veces me restregaba contra el suelo,
                             otra contra la pared, golpes, flexiones de ballesta,
                             hasta que un día que me calentó la nariz
                             y punta al suelo, aquí esto yo en clase de primaria
                             corriendo por los suelos.
                     Qué mala suerte la mía,
                             si hubiese sido el lápiz de un pintor
                             buenas tías en pelotas vería,
                             o la del una arquitecto
                             buenos viajes haría, 
                             pero me tocó un niño travieso.
                             mala vida me esperaría.
                     Años después conocí a la punta del lápiz de una carpintero,
                             y me dijo, qué sabrás tú lo que es trabajar,
                             todo el día soltando chispas sobre un madero,
                             así estoy yo con reuma y con artrosis en los huesos,
                             lo que viven bien son los lápices de los poetas,
                             poemas para allá, estrofas para acá,
                             recital  y al cubilete que mañana toca otra verso.

                




                           


                 12.- Al HUESO DE UNA UVA

                   Después de un duro invierno
                             una soledad primavera cantando
                             y un seco verano a la sombra de un pámpanp,
                             me veo preso dentro de una uva,
                             una perla de ámbar, líquida y jugosa,
                             gorda y rubia como las del Vinalopó.
                   Vivía feliz en el campo con mis hermanas de racimo,
                             bajo la severa mirada de mi padre: la parra,
                             y de muchas mi made: los verdes pámpanos,
                             las uvas eran redondos como huevos de palomas,
                             consumiendo azúcar y néctar del bueno
                             y sol como alimento.
                             Los campesinos riendo y la mozas retozando.
                  Pero un día llegó la tragedia, el amo de la parra
                             nos cortó el cordón umbilical y al cesto,
                             los racimos soltamos vanas lágrimas de oro nuevo,
                             nuestra madre los pámpanos entristecieron
                             ya hasta se secaron en el marchito invierno.
                   Unas uvas decían que íbamos a pasas,
                             otras que al mercado de fin de año,
                             y las más feas pisadas en un lagar.
                             ¡Yo no quiero ser vino!, gritaron unas,
                             ni aunque tenga denominación de origen.                                                                   
                     Nuestro destino era incierto,
                            nos dimos cuenta que la vida fura de la viña
                            es amarga, nos vendían y compraban como
                            esclavos tiernos, frigoríficos, transportes y
                            almacenes. Un día nos separaron del racimo
                            en grupos de a doce, y no sé qué pasó,
                            porque la vista perdí, que a la primera campanada
                            salí de la boca de un humano
                            despedido como un proyectil.
                    Alguien gritó: ¿Feliz ano nuevo!