POESIA PALMERIANA

Los poetas somos como los leones, después de que nos disparen podemos lanzar nuestras garras. Página administrada por el poeta Ramón Palmeral, Alicante (España). Publicamos gratis portadas de los libros que nos envían. El mejor portal de poetas hispanoamericanos seleccionados. Ramón Palmeral poeta de Ciudad Real, nacido en Piedrabuena.
Contacto: ramon.palmeral@gmail.com

sábado, 17 de agosto de 2019

Libro en preparación: "FEDERICO GARCÍA LORCA EL DE POETA EN NUEVA YORK"

Enyaso ilustrado de Ramón Fernández Palmeral

En las vacaciones de agosto de 2019 he empezado el ensayo ilustrado de Poeta en Nueva York de Federico García Lorca, no sé ni cuando lo acabaré ni cuando lo publicaré en LULU y Amazón

Lo anticipo para los aficionados al poeta de Granada Federico García Lorca.

Asesinado en Alfacar en la noche del 18 de agsoto de 1936, hace ahora 83 años.

miércoles, 14 de agosto de 2019

Poema. "Prohibido soñar", por Ramón Palmeral



Estela de prohibidos como señales de trafico
prohibido soñar con el cielo
prohibido soñar con ser joven
porhibido soñar con lo que no alcanzas
prohibido soñar con ser famoso
prohibido soñar con ser escritor
prohibido soñar que eres poeta
prohibido soñar que está bien de salud
prohibido soñar que eres pintor
Prohibido soñar que eres rico, alto y guapo
prohibido soñar que ganas a la loteria
prohibido soñar que tienes un taller propio
prohibido soñar que tienes un estudio propio
prohibido soñar que tienes una habitacion propia
prohibido soñar que tienes felicidad
prohibido soñar que tienes salud
prohibido soñar que caminas y corres
co las los deportitas de élite

Todo está prohibido para los que soñamos con soñar

Ramón Palmeral
15 de agosto de 2019
Día de la Virgen

martes, 13 de agosto de 2019

Ofendidos e ignorantes, por José Antonio Asensio Mellado

Ofendidos e ignorantes

12.08.2019 | 22:58 
 
"Ofendidos e ignorantes"
 
Llevo toda la semana pensando sobre qué escribir sin ofender a nadie y he de confesar que he tenido que rendirme a la evidencia: es imposible en esta España de hoy escribir sobre algo que no ofenda a la legión de sensibles seres que conforman el paisaje cotidiano de la mediocridad. Cada cual está adherido, casi fanáticamente, a algo, lo que sea, desde religiones practicadas por cuatro ascetas de fachada, pero que molan y dan al creyente una cierta pátina de progresista, pasando por ideologías políticas que se basan en el llanto permanente, más propias de plañideras que de personas capaces y responsables, y, terminando por los que se adscriben a reivindicaciones de todo pelaje, los ismos más curiosos, muchos de ellos bien regados con subvenciones públicas cuya justificación reside en las entendederas obtusas de quienes las conceden.
Imposible no ofender a tantos fanáticos de cualquier memez que agreden nuestros valores, los de nuestra civilización y especialmente los cristianos, de los que se mofan con nula armonía y belleza, mientras que acuden prestos a llenar sus inquietudes con las más variadas y estrafalarias ideologías, creencias o, mejor dicho, banalidades vacías de todo sentido y que los convierten en estrafalarios mensajeros de la tontería.
Ante este panorama desalentador y frente a la idea generalizada de que todo debe ser respetado, debemos reaccionar de forma urgente y severa con algunas verdades que ofenderán a buen seguro, pero que son verdades o certezas comprobadas secularmente. Una cosa es el respeto a la persona y otra, bien distinta, a las estupideces que ésta puede parir. Una cosa es no insultar y otra, diferente, que la tontería merezca la misma consideración que la ciencia o que la fe contrastada en la experiencia milenaria. Y, el respeto a la persona, cuando ésta exhibe sin pudor sus demenciales desvaríos, no puede pretender la ausencia de crítica o incluso de la ironía merecida por la estupidez de sus mensajes y aspiraciones.
No nos equivoquemos con el igualitarismo exagerado que equipara a premios Nobel y mentecatos, todos ellos dignos de la misma consideración para los que han hallado en la igualdad absoluta espacio para una gloria que la inteligencia no les hubiera nunca ofrecido. No. Que las redes sociales permitan que un memo sea célebre, no significa que deje de ser memo o que sus paridas alcancen valor de verdad comprobada. Si lo dicho es una estupidez, lo es y no es ofensa afirmarlo y calificar al promotor de la burrada de burro integral. Basta ya de corrección política. Reivindico mi derecho a llamar zopenco a quien lo es, sin disfraces y sin atender a derecho alguno a disimular su torpeza. No es insulto calificar las barbaridades de tales y de bárbaros a sus pregoneros. La ofensa no es una patente de corso que sirva para legitimar la tontería y elevarla a la condición de normalidad respetable. No lo es y así debe decirse.
Porque, ese es el problema hoy, propio de la sociedad de las masas convencidas de la igualdad plena porque sí y del valor igual de toda opinión por ser tal. Una opinión es una opinión, una forma de ver algo, una perspectiva, con perdón, no un descubrimiento científico, ni una conclusión racional.
Hoy se reivindica el derecho a opinar y hacerlo de lo que sea. Bien. Cada cual es dueño de hacer el ridículo y mostrar públicamente su ignorancia como quiera. Pero, que exista un derecho-mejor hablar de posibilidad o riesgo-, a opinar de lo que se ignora no significa que el opinante deba ser equiparado en su formulación a quien es experto en la materia, normalmente tras años de estudio duro. Algo debe significar el saber frente a la intuición, la adscripción a una secta -entendiendo por tal los «ismos» tan de moda y amplios-, y ese algo se ha de reflejar en el respeto a quien lo merece por la profundidad de sus conocimientos y el desprecio intelectual, como suena, a quien, sin saber, se posiciona y formula una teoría absurda. Ofenderse porque quien tiene conocimiento en una materia califique de inculto a quien profana ese saber con sus banalidades y errores garrafales es muestra de estupidez y defender el derecho de quien opina y vierte tonterías a ser tratado igual que al sabio, es indicativo del nivel de una sociedad a la que no cabe augurar un futuro muy feraz. La ignorancia es la causa de tales desafueros y su recepción engolada de presuntos derechos, la expresión máxima del reino de la incultura.
La corrección política y el igualitarismo por el suelo están llevando a que lleguen a niveles de gran responsabilidad sujetos de incapacidad comprobada, cuyos exabruptos son dañinos para la salud mental y cuya inteligencia es notablemente reducida. La razón de encumbrar a tanto memo es, precisamente, la noción de respeto formulada, sin más intención que el propio beneficio, por quienes, en un mundo en el que primara la capacidad y el mérito, no serían nada. De ahí su empeño en ser tratados con respeto, en no ser ofendidos rebajando el concepto de ofensa al de crítica a la memez. En ello les va el sueldo y el pasar a la historia, aunque estoy convencido de que en poco tiempo las cosas volverán a su sitio. No hay quien resista mucho más esta vulgaridad insoportable.

lunes, 12 de agosto de 2019

VENDER LOS DERECHOS DE UNA NOVELA PARA EL CINE EN ESPAÑA

CONSULTORIO: VENDER LOS DERECHOS DE UNA NOVELA

por David Muñoz.
“Hola a todos,
Buscando por la red he encontrado vuestro blog, que me parece muy interesante, y quisiera haceros una consulta.
Me llamo L y soy la autora de una novela, “G S”. Esta novela me la auto edité y afortunadamente, este año una pequeña editorial será la que se encargue de distribuirla y comercializarla.
Por casualidades he contactado con una productora que se ha interesado en ella y quiere llevarla a la pantalla. No tengo ni idea de cómo se negocia un contrato de cesión de derechos. ¿Cuál es la cantidad normal que pedir por los derechos?, ¿se puede poner en el contrato la supervisión de la obra, se puede pedir un porcentaje bruto de la taquilla? ¿Y se puede negociar si se hace una versión en lengua no castellana?
Espero que podáis responderme con la mayor celeridad, pues pronto me voy a reunir con los productores y quisiera tener al menos, una idea aproximada de por dónde van las cantidades y otros puntos a tener en cuenta.
Un saludo,
L”.
Hola L,
Espero haber llegado a tiempo de servirte de ayuda.
Lo más habitual cuando vendes los derechos de una obra literaria para que pueda ser adaptada al cine, es negociar un contrato que llamamos de “opción”. Eso quiere decir que lo que vendes no son los derechos en sí, sino la posibilidad de que esos derechos lleguen a ser comprados por el productor que se ha interesado por ellos. En ese contrato lo que permites es que se escriba un guion a partir de tu novela y que se mueva para ver si suscita interés en, por Ej., alguna cadena de televisión que pueda invertir en ella, ya sea adquiriendo los derechos de emisión o coproduciéndola. Esa “opción” suele hacerse por un precio menor que el que tiene la ejecución  de dicha opción, para la que lo normal es redactar un nuevo contrato vendiendo por fin los derechos del libro.
Como puedes imaginarte, si esto se hace así es porque antes de saber si van a poder financiar la película hay pocos productores dispuestos a gastar un euro de más.
Respecto al tiempo que puede abarcar la opción, no hay una norma general. Pero a mí me parece razonable limitarla a dos años, renovables a tres en el caso de que el productor demuestre que se han dado pasos decisivos para poner en marcha la película.
En menos tiempo me parece imposible coneguirlo, y más de tres años quizá es demasiado. Si en ese tiempo no se ha logrado nada, quizá es que ese productor no está capacitado para hacer realidad el proyecto.
De todas maneras, todo esto es muy relativo. Como en tantos otros asuntos relacionados con nuestros oficios,  no hay una sola manera de hacer las cosas.
Eso me lleva a otro tema importante: el del dinero.
No puedo darte una cifra. Tu obra vale tanto como lo que esté dispuesto a pagar un productor por ella. De todas maneras, si no has escrito un best seller de esos que de vez en cuando se disputan varios productores, te adelanto que la cantidad que vas a recibir no te va a sacar de pobre. Y menos aún en este momento, cuando los precios de por Ej. los guiones están por debajo de lo que se cobraba hace diez años.
Además, como te he dicho antes, una cosa es la cifra que vas a cobrar por la opción y otra muy distinta la que vas a cobrar por los la ejecución de esa opción y la venta de esos derechos. La primera cifra puede ser muy pequeña, pero si la película se financia y puede llegar a rodarse, no hay ninguna razón para que el productor no te pague algo razonable después. Pero cuidado, que por “razonable” puede que no estemos hablando de una millonada.
Por Ej., hace poco vi un contrato de una novela medianamente conocida cuyos derechos se habían vendido por alrededor de 24.000 euros. Quítale el 21% y ya ves en qué se queda. Un piso no te compras.
En cuanto al resto de tus preguntas, es raro que se permita que el autor supervise la obra. Yo de hecho, si fuera productor no lo permitiría. Un novelista no tiene por qué tener ni idea de cómo se escribe (o como funciona desde el punto de vista narrativo) un guion de cine y si está muy obsesionado porque se respete lo que él escribió, puede llegar a volverte loco. Pero claro que puedes pedirlo. Hay autores que lo consiguen. Aunque suelen ser superventas a los que se quiere tener contentos para que no empiecen a hablar mal de la película antes de que se estrene. Así, si ruedas un bodrio con su libro, en cierta manera es también “su” bodrio, con lo que no pueden quejarse mucho. También puedes pedir un porcentaje bruto de la taquilla. Y aunque tampoco me parece fácil que te lo den, sí que es un poco más realista. Luego, lo de la versión en otro idioma, pues también. Aunque me parecería más lógico fijar unas cantidades para ejecutar la opción relacionadas con el presupuesto final de la película. Si dices lo del idioma supongo que lo que te preocupa es vender los derechos para que hagan una película en español de bajo presupuesto y que acaben rodando una superproducción en inglés. En ese último caso, lo del idioma es indiferente. Lo importante es el presupuesto. Otra cosa es que te preocupe que llegue a hacerse un remake de la película. En ese caso, sí que deberías asegurarte de que si se hace, cobres de nuevo.
Y eso es todo lo que puedo contarte.
¡Suerte!

Centenario del nacimiento del escritor cubano Lezama Lima

Crítica:OPINIÓN

Lezama Lima en su 'Paradiso'

El autor cubano no pertenece a otra escuela que a la que él creó y se extinguió con él, una vez cumplida su difícil y espléndida heterodoxia artística. El 19 de diciembre se cumple el centenario de un escritor cuya personalísima tarea de invención de la realidad, de juego de espejos y máscaras, fundamenta su entera actividad poética.
Hay efemérides que quedan oscurecidas, desplazadas por otras de más acusada notoriedad o de mayor divulgación por los extrarradios de la literatura. Eso es lo que ocurre con José Lezama Lima, nacido el mismo año que Luis Rosales o Miguel Hernández, de quienes se han venido conmemorando de modo elocuente sus respectivos centenarios. Tampoco resulta imprevista la desatención que ha merecido a este respecto Lezama Lima. Por uno u otro motivo, Hernández y Rosales son poetas que, al margen de sus merecimientos literarios, disponen de un estimable repertorio de incentivos extraliterarios. No es ese el caso de Lezama Lima, cuya compleja personalidad dista mucho de estar mayoritariamente valorada. Y menos en un clima literario cuya subordinación a unos hábitos preferentemente realistas tiende a desestimar cualquier operativo desacato a la tradición.
Siempre asocio la imagen de Lezama a la de un docto caballero renacentista bien acomodado entre el humanismo y la buena mesa. Un poco distante de lo que tenía más cerca, viajero por los alrededores de un reducido mundo en cuyo fondo cabía el mundo, Lezama es un escritor desclasificado, un poeta, un narrador, un ensayista de anómalos y más bien exiguos vínculos con la historia lineal de la literatura del siglo XX. Decía Cernuda que era un poeta "inusitado en cualquier tierra de habla española, admirable y diabólicamente hermético". En el universo literario de Lezama comparecen efectivamente unas constantes estéticas de intrincados y exquisitos aparejos, una magistral potencia indagatoria en las contingencias de un lenguaje sibilinamente personalizado: la supra verba entendida como una nueva dimensión simbólica de la palabra. Lezama no pertenece a otra escuela que a la que él creó y se extinguió con él, una vez cumplida su difícil y espléndida heterodoxia creadora. Recomiendo a este respecto la correspondencia entre el poeta y Rodríguez Feo (Ediciones Unión, La Habana, 1989), donde -aparte de las valiosas referencias a Orígenes, la memorable revista que ambos fundaran- se despliega una luminosa radiografía de los modales humanos y los asombrosos registros culturales del autor de Paradiso.
La obra entera de Lezama es un paradigma de avidez de conocimiento a través de la escritura, de una escritura que, como él dijo del Góngora de las Soledades, "nos impresiona como la simultánea traducción de varios idiomas desconocidos". Sin duda que sus normativas poéticas incurren en distintos préstamos culteranos -barrocos-, pero el resultado final va más allá: es un barroco enriquecido con una serie de innovaciones léxicas, sintácticas, morfológicas sólo atribuibles al rango de una técnica de la imaginación de extraordinaria vitalidad. Su hermetismo, de existir, vendría a ser como la consecuencia del exceso de iluminación, del mismo modo que la presunta exuberancia de su código estilístico depende de la propia exuberancia sensitiva del autor. Imposible no reconocer la sugestión múltiple de ese paradigma que puede parecer excesivo y que de hecho tiene mucho de excéntrico en el ámbito de nuestra cultura literaria contemporánea. En cierto modo, la afanosa empresa poética de Lezama queda fijada en esa abrumadora tarea de renovación lingüística, cuyas claves parecen laboriosamente extraídas de "las profundas cavernas del sentido". Por ahí se llega sin duda a la esencia misma de la creación poética.
Yo me adentré por primera vez en el complejo y fascinante corpus poético de Lezama durante unas cinco semanas de 1966, justo cuando apareció Paradiso. José Ángel Valente y yo -que estábamos pasando una temporada en Cuba- fuimos a visitarlo a su casa de la habanera calle Trocadero, 162. Recuerdo muy bien al poeta, un señor cortés y orondo, mordaz y asmático, recluido como a perpetuidad en una habitación bien abastecida de cuadros, libros y cachivaches de varia redundancia, aposentado en un sillón abacial entre cuyos brazos se apoyaba una tabla a manera de pupitre, fumando con fruición un tabaco de "las mejores vegas de Bayamo". Tenía aspecto de criollo ilustrado, devoto sensual de la naturaleza y mal avenido con las mediocridades urbanas. Su conversación era una larga secuencia de figuras retóricas, en especial de epítetos y perífrasis, con lo que resultaba muy difícil mantener un diálogo más o menos convencional. Sólo una fugaz mención a la cocina popular cubana introdujo aquella vez en la profusa alocución del poeta algún que otro improperio contra los deplorables vínculos entre gastronomía y revolución. Decía Cortázar que Lezama hablaba como escribía, a lo que podría añadirse que lo hacía en una lengua adecuadamente concebida con el propósito de que el oyente o el lector no se llamara a engaño. Su secreta idea del mundo era su lenguaje secreto, el "eterno reverso enigmático", como él decía. Supongo que si hubiese empleado otro habitual uso lingüístico no habría sido viable esa personalísima tarea de invención de la realidad, de juego de espejos y máscaras que fundamenta la entera actividad poética -en prosa y verso- de Lezama. Ya se sabe que una cosa es la verdad literaria y otra muy distinta la verdad a secas.
Paradiso ha merecido toda clase de asedios críticos a cuenta de su condición de anti-novela, de su irracionalismo palmario, de sus desconexiones temáticas. Todo eso quizá pueda ser cierto, no estoy seguro, pero lo que de veras importa en este caso es la excepcional voluntad creadora de Lezama, su promulgación de un "sistema poético" que trasciende los cánones al uso y asume un tratamiento artístico de la realidad absolutamente seductor, regido por una verbosidad que parece como proyectada en un entramado mitológico. Por ahí, por esa selva virgen del texto, puede uno internarse sabiendo que lo aguardan frecuentes extravíos, pero también copiosos deslumbramientos. Las pérdidas posibles se compensan con los hallazgos magníficos.
La poesía de Lezama -desde Muerte de Narciso a Fragmentos a su imán- responde en puridad al mismo planteamiento estético que su narrativa -desde Juego de las decapitaciones a Oppiano Licario- o que su trabajo ensayístico -desde Analecta del reloj a Las eras imaginarias-. Con alguna episódica salvedad, en todos los casos se verifica como una especie de similar desalojo de una realidad que va a ser lujuriosamente sustituida por otra versión posible de esa realidad, o de ese enigma que para entendernos llamamos realidad. La diferencia de géneros apenas interfiere esa peculiarísima osadía compositiva. Lo que llamó Valente a este respecto "la apertura infinita de la palabra" viene a ser aquí como una celebración del más depurado arte de escribir, de un arte que se mantiene magistralmente vivo porque nació sin ningún condicionamiento temporal. Releer a Lezama continúa siendo un muy acreditado ejercicio de literatura comparada para neutralizar el desánimo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de noviembre de 2010

sábado, 10 de agosto de 2019

María del Monte vendio mas de 1.200.00 copias por esta canción "Cántame", una rociera

María del Monte

Cántame

María del Monte

LETRA

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1-.
Yo iba de peregrina y me cogiste de la mano,
Me preguntaste el nombre, me subiste a caballo,
Fuimos contando las flores que salen nuevas en mayo,
Y me di cuenta enseguida que estabas enamorado.

ESTRIBILLO:
Cántame me dijiste cántame, cántame por el camino y
agarrado a tu cintura te canté a la sombra de los pinos.
Mirando estabas para el cielo en la mitad de la raya,
Me acariciaste el pelo me besaste en la cara,
Sonroja mire para el cielo para no mediar palabra
Y soltaste un te quiero que se me clavó en el alma.

Estribillo.
Cuando la noche caía y el frío más se calaba,
Tu sonrisa busca en la sombra para recrearme en tu cara
Tu cogiste la guitarra y yo canté por sevillanas,
Y bailaron las estrellas que desde el cielo nos miraban.


Estribillo.
Me despertaste temprano aun quedaban estrellas,
Los dos rompimos llorando cuando saltaron la reja,
En mi virgen del Rocío la que a la puerta se asoma,
Viva la madre de Dios oh viva esa blanca paloma.
Estribillo.

jueves, 8 de agosto de 2019

La mujer por Gabriel García Márquez

EXCELENTE ESCRITO DE GABRIEL GARCÍA MARQUEZ
Si te atrae una mujer
por la talla de su pecho,
por su cintura o por sus caderas,
te estás equivocando.


Si lo que más valoras en ellas son los rasgos de su cara
el color de sus ojos, la longitud de sus piernas
o como se le ve con minifalda
te sigues equivocando .

Una mujer es su actitud,
su forma de ser, la forma en que te trata y te mira,
su risa y sus silencios.

Una mujer es su inteligencia, su rebeldía
su entrega, su generosidad, su capacidad de hacer varias
cosas simultáneamente, sus manías.

Lo mejor de una mujer no es su envoltorio, es lo que hay dentro:
Su humor, sus ocurrencias, su valentía , su forma de pensar...
Un hombre de verdad,
un hombre inteligente,
se enamora de lo que otros ni se imaginan
Ese hombre puede ver, lo que otros ni imaginan que exista
y eso, amigos tiene un premio..

Y se llama FELICIDAD..

Un gran éxito: el primer concierto de la Xª edición de ITHACA

Un gran éxito: el primer concierto de la Xª edición de ITHACA
Aunque es una combinación bastante inusual, una flauta travesera, un fagot y un violonchelo, el trío de Siete Claves ha entusiasmado a un gran público. "Maravillosa música y hermosos poemas", escribió una entusiasta visitante, lo que también fue confirmado por los invitados de muchas nacionalidades. No sólo la música romántica, sino también la composición del compositor japonés moderno inspiraron a la numerosa audiencia. La exposición Paisajes de Mar del pintor argentino también fascinó a los numerosos asistentes. Como siempre, los alemanes eran los más numerosos, pero también más de una docena de parisinos habían venido, como cada año, e incluso habían traído amigos de Canadá. Los amantes de Ithaca de muchos años lamentan que sólo queden tres en lugar de nueve años de cinco conciertos poéticos nocturnos, como afirmó el presidente de la fundación cultural Germain Droogenbroodt en su saludo de bienvenida, la ciudad de Altea, que mientras tanto a nivel internacional, incluso en China conocía los conciertos, ni financieramente ni periodísticamente apoyados.


Un numeroso público el 4.8.2019


El Trio Siete Claves a Ithaca el 4.8.2019


" Noche Española "
La segunda velada ITHACA, domingo 11 de agosto a las 20.30horas
María José Martos, 
y Telmo Gadea al piano

Vicent Ballester, director de arte de la fundación cultural, también ha programado un concierto especial para el segundo concierto de Íthaca. Una "Noche de Poesía Española" es un manjar para los amantes del arte lírico. María José Martos, que hace años asistió a clases magistrales con cantantes de renombre mundial como Renata Scotto, Ileana Cotrubas y Carlo Bergonzi, es ahora más conocida en España por sus actuaciones en Zarzuelas, las operetas españolas, pero incluso cantó junto con el mundialmente famoso tenor Plácido Domingo en Parsifal y en salas tan importantes como el Teatro Real de Madrid.  Para la primera parte del Concierto la soprano ha seleccionado Canciones de Enrique Granados, Joaquín Turina y Manuel de Falla, y en la segunda nos deleitará con una selección de romanzas de zarzuela,  aunque secretamente sabemos que para mimar a los amantes de la ópera ha preparado dos bises con arias de Bizet y Puccini. Será, sin duda velada una  inolvidable .
.


La soprano María José Martos canta el 11 de agosto

Una exposición muy interesante: Las marinas poéticas del artista argentino Oscar Bento.
Nacido en 1950 en Buenos Aires, el pintor Oscar Bento, que vive en Jávea desde hace muchos años. Dejó su patria durante la dictadura de Videla. No sólo es un gran pintor, sino también un fascinante fotógrafo y escultor. Ha expuesto en varios países. No sólo en España, sino también en Argentina, Bélgica, Alemania, Francia, Gran Bretaña, Luxemburgo, Austria y Suiza. Sus pinturas se pueden encontrar en muchos países. Es obvio que el constante cambio de color del mar Mediterráneo fascina e inspira al artista que vive en esta región. Los Marines que se pueden admirar y posiblemente comprar durante los Conciertos Poéticos de la Noche son paisajes marinos muy poéticos. Una exposición muy especial. El artista estará presente el 11 de agosto.

                                            “Luna de abril”, Oscar Bento

Luna y mar
como si nunca un hombre
hubiese puesto el pie sobre ella:
la luna
reflejando su belleza
en el espejo azul del mar
aparentemente tan pulcro
pero irrevocablemente contaminado
con la basura y los desechos
por la voracidad de los hombres.
Germain Droogenbroodt
Traducción en colaboración con el autor de Rafael CarcelénIthaca 3.8.2019

La exposición inspiró al poeta de renombre internacional Germain Droogenbroodt a escribir un poema dedicado al pintor. Como siempre, leerá sus poemas cortos en cinco idiomas, que son muy apreciados por el público. ¿Por qué lee cada uno de sus poemas en cinco idiomas y no un poema diferente en cada idioma? un visitante -también multilingüe- quería saber. No, no es que le aburriera escuchar cada poema 5 veces, porque cada idioma tiene su propio sonido, pero sólo quiere escuchar más poemas, dijo....

Hasta en China publican información sobre la Noches Poético-Musicales de Ithaca!

亲爱的朋友们,亲爱的读者们,
为总公司在西班牙的伊萨卡岛文化基金会的组织 8 月第十版的诗意晚上
乐会的伊萨卡,们将暂停,直到 9 月开始邮寄一周的诗和重新开始发布,9
月开始,但我们将 contune, 8 月出版诗歌——总共 594诗已经被点及其
版本——选择的诗歌发表之前在其他语言中,但不是在中国。随函附上伊
诗情联谊晚会的资料,以供参考。
Las tres cuartas partes de las localidades ya están reservadas para el último concierto del 18 de agosto. Los visitantes satisfechos traen a sus amigos y casi todos los años no hay asientos para el último concierto. Si no quieres perderte el concierto "Camerata Virtuosi", con cuerdas realmente virtuosas como la del Maestro Joaquín Palomares, no tardes en reservar.
El último concierto domingo 18 de agosto a las 20.30
“CAMERATA VIRTUOSI”
Uno de los mejores ensambles de España
director concertino el afamado violinista Joaquín Palomares. Guitarra: Vicent Ballester
Programa“De Vivaldi a Piazzolla”, Concierto RV82 con guitarra de A. Vivaldi, de A. Piazzolla: Estaciones Porteñas, Adiós Nonino…


La Camarata Virtuosi

Después de cada concierto se sirven deliciosos aperitivos y bebidas, y la Fundación Ithaca se convierte en un verdadero centro cultural internacional donde los visitantes pueden conversar con los artistas y con otras personas de diferentes nacionalidades interesadas en la cultura. ¡Algunos huéspedes incluso se quedan hasta medianoche para disfrutar del ambiente y de los alrededores....!
Después del concierto se ofrece un generoso vino de La Rioja "Medievo" y de "Bodegas Gutiérrez de la Vega". La sede de la Fundación Ithaca se convierte en un verdadero centro cultural internacional donde los visitantes, tomando unas copas de vino, pueden conversar con los artistas y encontrar otras personas de varias nacionalidades interesadas en cultura en un ambiente cultural único hasta media noche.

Donativo 15€ , incluyendo un generoso vino español
Abono para los 3 conciertos: 40€
Fundación ITHACA
Partida Monte Molar 78, 03590 Altea (La Olla)
Pequeño camino frene a la farmacia  en la N-332 Altea-Calpe
(desde Altea, pequeño camino a la izquierda al primer semáforo después del Hotel Cap Negret)
Información: 96.584.23.50 o email: elpoeta@point-editions.com
Las Noches Poético-Musicales de ITHACA:Mucho más que conciertos: experiencias culturales inolvidables...




lunes, 5 de agosto de 2019

Cuatro poemas de Abraham Guerrero Tenorio

Abraham Guerrero Tenorio (1987) nace en Arcos de la Frontera (Cádiz). Licenciado en Filología Hispánica, ejerce como profesor de español como lengua extranjera. En 2014 reside un año en Alemania, viaje que le servirá de parapeto para aventurarse en su primer poemario, titulado Los días perros, que en 2018 ha publicado la editorial La isla de Siltolá. En 2018, aparte de ser el año de la publicación de su primera obra, gana el concurso Ucopoética. Además, también en el mismo año 2018, aparece en la antología Nudos, publicada por Bandaàparte Editores.

No es tiempo de lagartijas

Yo nací en una casa donde las lagartijas
se posaban por las paredes esmerándose.
Convencido del espectáculo, las miraba
mordiéndome la lengua, declarándoles
una guerra particular, porque mi abuela me había
advertido que así no me escupirían ―un escupitajo
de lagartija era tan feroz que podía dejarte calvo―.
Ya no es tiempo de lagartijas y no sé quién es mi abuela;
procuro arriesgar sus silencios y así distinguir su sombra
cuando vienen los perros a lamerle las varices. Mi abuela
vive donde mi abuelo descendió, egoísta y torpe, a saldar
sus deudas con no sé quién muerte, dejando a mi abuela
un cigarro en ayunas y un salón enorme como un cajón
vacío.
Mi otra abuela vive en una trinchera irónica
contra la incertidumbre,
en una palabra exacta
en una daga kilométrica
en una acidez inhumana.
Mi otra abuela no conoce su cuerpo
porque estuvo veinte años pariendo,
pariendo una hilera de hormigas
que desfilaban muy obedientes
por la matriz. «Yo les decía:
¡ya basta de hacer fila para morir!»,
nos cuenta mi otra abuela, y luego se ríe.
Y mi madre, también mi madre siempre rodeada
de mujeres infelices, con sus caladas rabiosas
y sus secretos atravesados.
Yo le hago saber a Marian en la noche
que yo nací en una casa
donde las lagartijas, pero ella
no soporta mis manos azules auscultando el pasillo
ni la luna filtrándose por el patio andaluz.
(De Los días perros, La Isla de Siltolá)

Steintor


Apenas le veíamos las encías a la noche
ya el marrón se tragaba lo oscuro de los ojos.
Era Steintor, el sueño alemán, allá fuimos,
coge el 10, justo el 10, directo al extravío
del sábado. Steintor, oh Steintor, recuérdalo
como era, porque era una praxis sucia, reguetón
murmurado en las puertas de las discotecas; era
Steintor, turcos repartiendo kebabs, ignominia
a los occidentales, cura tu racismo tragando
salsa de yogur. Sí, Steintor, la herradura
de los susurros cabalgaban los cuellos de las putas,
«cuánto el francés, cuánto el griego», todo dicho
en teutón, variedad diátopica en dos metros cuadrados,
allí, en Steintor, el placer egoísta del Jägermeister
te fijó en ese viejo que te entristecía porque
bailaba solo en medio de la acera, you´re asking
me will my love grow, cantaba. Éramos Steintor,
perros defendiendo el chalé de nuestra juventud,
vasos con restos de cerveza, saunas de tabaco
eran las bocas, allí, en Steintor
las bocinas se retorcían en el aire porque el bus no encontraba su hueco
el caminar involuntario del muñeco verde del semáforo
la ciudad regando nuestras vértebras con un torbellino
de luces; todo, todo eso era Steintor, y también era el chico
de la bicicleta que no hablaba español y supo entender
que con los ojos te decía:
«Y a nosotros,
quién nos cuida».
                                        (De Los días perros, La Isla de Siltolá)

7 Cajas

Siete cajas engalanan el hueco,
siete inocentes cajas de cartón
son un pueblo, una familia, una calle,
una forma de cocinar,
una geografía
una arboleda
una relación.
Siete cajas son precariedad  laboral,
la nostalgia con olor a cerrado,
se convierten en emblemas
en raíces
en anclas.
Siete cajas siempre empiezan de nuevo.
Y ahí están, otra vez, nuestras siete cajas
con productos de Tiger,
los 150 kg. que pesan nuestras vidas.
 (De Los días perros, La Isla de Siltolá)

Bodegón


La persiana a medio cerrar
el desorden de la lavadora por tender
los zapatos desperdigados en la moqueta
el mantel cubierto de cáscaras de naranja
la luz rielando del televisor
y el hueco de tus bolsos colgados en las sillas.
El felpudo en la entrada dice:
Welcome.

Sevilla tiene la Giralda que eres tú



Sevilla tiene la Giralda que eres tú

Por Ramón Palmeral 

A mi mujer Julia Hidalgo  que es de Triana
             
Amor, no verte es un sin vivir,
si ya no me quieres
me tiro al Guadalquivir

Sevilla tiene una torre
que no la tiene Madrid
mora, sultana y alzada
que se llama la Giralda
cerca del Guadalquivir.

Pero no eres la Señora de Sevilla
Porque Sevilla tiene dos Señoras:
La Macarena y la Esperanza de Triana.

Y cuando el capataz exclama: “¡A cielo!”
Los costaleros se elevan como ángeles gigantes
y ponen el corazón en las traveseras
como maderos de una cruz.

Amor, no verte es un sin vivir,
si ya no me quieres
me tiro  al Guadalquivir

Y dice la canción:
 “Qué bonita está Triana/
cuando le ponen al puentes  las banderitas gitanas”,
y yo añado más bonito está el puente cuando pasas tú
con ese salero de cintura que parece
una sultana de velos carmesí
en el Alcázar que del cielo moro bajó.

Porque Triana tiene un puente
que se agranda solemnemente
cuando pasa el “Cachorro”
en su Cruz imponente.
Y detrás va la Estrella:
Con su rosario de lágrimas
un puñal de esmeralda en el pecho lleva
tan grande como una espada.

Amor, no verte es un sin vivir,
si ya no me quieres
me tiro  al Guadalquivir.

 
¡Ay mi alma! Quiero volver a Sevilla donde te conocí
coger tu mano y pasear por la calle Betis,
la Plaza de España, por ese parque de María Luisa
que lo hizo un francés enamorado de una sevillana
que vivió pasar por un puente de París.
Pero Sevilla tiene la Giralda que eres tú.

Y por las callejas del barrio
de Santa Cruz hasta desembocar por la Cruz de Hierro
hasta el parque de Murillo bajo un embriagado olor de azahar
de la flor de los “limoneros lánguidos”
 que escribiera Antonio Machado, el bueno.

Y ya lo más grande saludar al Gran Poder
y besar su descalzo pie divino que me da suerte y salud.

Y un guiri y se paró a preguntar, cerca de catedral:
¡¿Por qué  no tiene Sevilla lo que tiene
Arcos de la Frontera, que ni está en la frontera
ni es un varón,  sino una hembra de bandera?!

Ando con muletas por el Cielo
para rogar a Nuestra Señora de la Nieves
que nos traiga paz y salero
porque a los arcenses lo que  nos sobra
son euros y flamencos.

Amor, no verte es un sin vivir,
si ya no me quieres
me tiro al Guadalquivir.

Ramón Palmeral
Optante al premio Alcarván de poesía 2019 de Arcos de la Frontera que no ganó