POESIA PALMERIANA

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lunes, 12 de junio de 2017

José Asunción Silva, poeta colombiano. Precursor del Modernismo.


José Asunción Silva (Bogotá, 27 de noviembre de 1865 - Ib., 23 de mayo de 1896) fue un poeta colombiano modernista. Se considera que su obra de mayor relevancia es ¨El libro de versos¨.1 Fue uno de los más importantes precursores del modernismo, y según otro sector de la crítica, uno de los más importantes escritores de la primera generación de modernistas.
Se suicidó a sus 31 años dándose un tiro en el corazón con un revólver Smith & Wesson, y se cuenta que se encontró el libro D'Annunzio, El Triunfo de la muerte, a la cabecera de su lecho.2 Su suicidio sería debido a su escasez de dinero, entre otras varias causas detalladas por expertos y conocidos suyos y del medio social bogotano de la época.3 Una carta del escritor Emilio Cuervo Márquez describe cómo él, de primera mano, constata que Silva gastó sus últimos centavos en la compra de un ramo de flores para su hermana, con un cheque girado el mismo día que se quitó la vida.3

José Asunción Silva

José Asunción Silva fue uno de los primeros oetas en impulsar el Modernismo; nació en Bogotá, Colombia, en el año 1865 y se quitó la vida 30 años más tarde. Se crió en el seno de una familia aristocrática y su padre era considerado un talentoso escritor; esto le proporcionó acceso a infinidad de libros y le abrió las puertas al mundo de las letras desde muy pequeño. Su formación académica también fue privilegiada, aunque dadas las enseñanzas que recibía en su casa, colmadas de imposiciones relacionadas con la elegancia y las buenas costumbres, su personalidad se caracterizó por la introversión y se dice que prefería la lectura al contacto con otros estudian niño, y esta serie de sucesos funestos ciertamente lo marcaron. Por otro lado, debió encargarse del negocio familiar siendo muy joven, lo cual tuvo como repercusión positiva el crecimiento que le aportaron los viajes al extranjero, en especial a Francia.
Una porción considerable de su obra se perdió en el mar, pero han trascendido un centenar y medio de poesías, tales como "Las voces silenciosas" y Enfermedades de la niñez", y su novela "De sobremesa", entre otros escritos dispersos.

VEJECES

Las cosas viejas, tristes, desteñidas,
sin voz y sin color, saben secretos
de las épocas muertas, de las vidas
que ya nadie conserva en la memoria,
y a veces a los hombres, cuando inquietos
las miran y las palpan, con extrañas
voces de agonizante dicen, paso,
casi al oído, alguna rara historia
que tiene oscuridad de telarañas,
són de laúd, y suavidad de raso.
¡Colores de anticuada miniatura,
hoy, de algún mueble en el cajón, dormida;
cincelado puñal; carta borrosa,
tabla en que se deshace la pintura
por el tiempo y el polvo ennegrecida;
histórico blasón, donde se pierde
la divisa latina, presuntuosa,
medio borrada por el liquen verde;
misales de las viejas sacristías;
de otros siglos fantásticos espejos
que en el azogue de las lunas frías
guardáis de lo pasado los reflejos;
arca, en un tiempo de ducados llena,
crucifijo que tanto moribundo,
humedeció con lágrimas de pena
y besó con amor grave y profundo;
negro sillón de Córdoba; alacena
que guardaba un tesoro peregrino
y donde anida la polilla sola;
sortija que adornaste el dedo fino
de algún hidalgo de espadín y gola;
mayúsculas del viejo pergamino;
batista tenue que a vainilla hueles;
seda que te deshaces en la trama
confusa de los ricos brocateles;
arpa olvidada que al sonar, te quejas;
barrotes que formáis un monograma
incomprensible en las antiguas rejas,
el vulgo os huye, el soñador os ama
y en vuestra muda sociedad reclama
las confidencias de las cosas viejas!
El pasado perfuma los ensueños
con esencias fantásticas y añejas
y nos lleva a lugares halagüeños
en épocas distantes y mejores,
por eso a los poetas soñadores,
les son dulces, gratísimas y caras,
las crónicas, historias y consejas,
las formas, los estilos, los colores
las sugestiones místicas y raras
y los perfumes de las cosas viejas!