POESIA PALMERIANA

Los poetas somos como los leones, después de que nos disparen podemos lanzar nuestras garras. Página administrada por el poeta Ramón Palmeral, Alicante (España). Publicamos gratis portadas de los libros que nos envían. El mejor portal de poetas hispanoamericanos seleccionados. Ramón Palmeral poeta de Ciudad Real, nacido en Piedrabuena.
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La mayor satifacción que tengo al escribir es saber que alguien me lea cuando yo esté muerto.

lunes, 11 de julio de 2011

MONOGRÁFICO LORQUIANO. federico garcia lorca y el flamenco. Erotismo. Boca. Impreso y ebook



MONOGRÁFICO LORQUIANO . federico garcia loraca y el flamenco.
Por Ramón Fernández Palmeral





Este articulo ha pasado a libro "federico garcia lorca y el flamenco", publicado en LULU\AMAZON  por 6.2 € en ebook
Edición impresa por 7.39 €.

Contiene ilustraciones del viaje Granada, Viznar y Fuentevaqueros.

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INTRODUCCIÓN


“Federico García Lorca y el Flamenco”, empezó siendo una conferencia del autor de este monográfico, dada en Ámbito Cultura del El Corte Inglés de Alicante el 8 de julio 2008, organizada por la Asociación Espejo de Alicante. Fui presentado por Consuelo Giner Tormo presidenta de dicha asociación. ......

Dado la aceptación que tuvo en su día, me solicitaron una segunda parte, que, una vez acabada la he incorporado a este monográfico lorquiano o lorqueño....

Nos vamos a ceñir a la relación del flamenco con el poeta granadino, pero primeros hemos de conocer qué es flamenco y los “andares” del flamenco como le gusta decir al flamencólogo sevillano Antonio Burgos. ......

Estudiaremos los supuestos orígenes del flamenco, porque su historia continúa aún sin resolverse, no existe un tiempo concreto de creación e inicio, tampoco se conoce bien sus raíces históricas ni su forja artística. Los expertos coinciden es que flamenco es el resultado de la fusión de la cultura musical rom (gitana-asiática) con lo andaluz (moriscos, judíos o hebreos y campesinos cristian.............


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El flamenco es un yacimiento arqueológico vivo. La raíces del flamenco se pierden en la historia, no hay constancia de su creación inicial, porque es una fusión de culturas musicales andaluzas, sin embargo, cada vez toma más fuerza que naciera en Andalucía Oriental: Jerez de la Frontera, Cádiz y Triana en Sevilla se extiende por Andalucía Oriental (Málaga, Jaén y Almería) y llega a La Unión (Murcia) a través de la minería, cante de las minas, pero no sube para al Levante, se queda en Murcia, aunque en los años 30 el Salón España de Alicante, luego Cinema Capitol, desfilaron cantaores de la llamada ópera flamenca como Manuel Vallejo o “El Niño Marchena “ o “La Niña de la Puebla”. Pero no arraiga quizás por la falta de cantaores autóctonos. El año pasado hubo un ciclo de flamenco en el Mubag, cantaores actuales alicantinos son: Antonio Santiago y Antón Moreno. Hay un "Niño de Orihuela", Alejandro Cintas de los años 50, que se debe a un error, ya que era de Sorihuela (Jaén) y por error de imprenta pusieron Orihuela.
La primera figura histórica conocida del flamenco es Tío Luis el de la Juliana, jerezano del siglo XVIII, hay un festival en Madrid que lleva su nombre. Y le siguen otros como Juanelo, El Planeta, Juan Encueros…
Lamentablemente hoy en día al flamenco se le asocia con la etnia rom (gitanos caló hispánicos) tiene una imagen social negativa. A pesar de ser una etnia errante, y sometida a esclavitud, represiones, persecuciones y extermino en campos de concentración nazi… Como el flamenco clásico o “jondo” es en realidad un cante íntimo, una forma de desahogo personal, por eso este pueblo lo ha conservado como una forma de expresión primero privada y luego folclórica casi como medio de vida… Hoy se ha internacionalizado.
En el siglo XIX el flamenco era un espectáculo muy importante que llenaban teatros, circos, cafés cantas, luego llegan los tablaos, los teatros, la radio, los primeros tiempos de la televisión, ahora el flamenco se ha perdido en TVE, se conserva en Canal Sur TV de Andalucía. Los medios de comunicación se someten a la tiranía y a la presión de las casas discográficas que imponen sus canciones generalmente en inglés que no entiende nadie, amén de conciertos de oportunismo político. Y la televisión del Estado más politizada que nunca, elude lo que sea de raíz española para no herir la cultura de otras comunidades autónomas, y equivocadamente, no dar una imagen de una España tópica de castañuelas y panderetas. En fin, que lo que yo quiero analizar en esta conferencia, es el por qué Federico Garcia Lorca, un señorito andaluz, le dedica su tiempo al flamenco como arte, arte autóctono español, (La Zarzuela es la ópera española) que por algunos lo ven como arte de gitanos y arte menor, pero esto no es así, el flamenco es milenario, arqueología viviente musical. Las facultades de un cantaor/ra flamenco nacen, no se hacen, además tiene que tener duende y unas cualidades muy difíciles de poseer, más años de practica y dolor en la garganta. El flamenco se ha internacionalizado, no porque nosotros lo hayamos aupado y promocionado oficialmente, sino porque el flamenco (cante, baile, música), él solo, ha sido reconocido como arte fuera de nuestras fronteras. No hay artista que se precie que no haya recorrido América o Japón.
En distintas universidad de Andalucía existen cátedras de flamencología donde se estudia la historia del flamenco y sus autores. La más antigua es la Cátedra de Jerez de la Frontera fundada en 1958. Además de que hay una bibliografía extensísima, e interés por parte de hispanista como fue Gerald Brenan que recogió canciones populares, estudioso de costumbres y supersticiones en La Alpujarra, años veinte. Existe La Ruta flamenca de la Junta de Andalucía. El Centro Andaluz del Flamenco de Jerez de la Frontera. Se puedes ser flamenco y nos ser gitano, que los hay, pocos pero los hay como don Antonio Chacón “El rey del cante jondo”, Manuel Vallejo, Pepe Marchena, Antonio Mairena, Pepe Pinto, Juanito Valderrama (cancionero) que tanto nos hizo llorar con su copla El Emigrante, o el “Yo soy minero” de Antonio Molina.
No creamos que el flamenco es algo vulgar y sin sentido, existe la Cátedra de Flamencología de Jerez, de Sevilla, Córdoba y Málaga y además existe un Diccionario de flamenco, amén de flamencólogos, eruditos o aficionados. Federico es uno de los grandes impulsores internacionalmente del flamenco esperemos que el nuevo centro garcía lorca de Granada, cuya primera directora es Laura García-Lorca de los Ríos (1) no olviden el flamenco.


1.- Orígenes del Flamenco

Primero hemos de tener una somera idea de qué es FLAMENCO.
Antes de seguir con la conferencia es necesario hacer una reflexión sobre FLAMENCO qué es el flamenco. Como ya se ha dicho los orígenes son inciertos. Para que no creamos que es un arte de gitanos y gente carcelera. Recordemos en varias universidades andaluzas existe la Cátedra de Flamenco. Según Molina Fajardo el cante flamenco se formó en base a toda la experiencia andaluza acumulada no se sabemos cuantos siglos....




3.5.-Muerte (R.G.). A Antoñito el Camborio los mataron sus cuatro primos Heredia, hijos del Benamejí, cerca del río Guadalquivir, un veinticinco de agosto, por envidia.
El poema “Muerte de Antoñito el Camborio” se lo dedicó Federico a Jose Antonio Rubio, más conocido Pepín Rubio, compañero de la Residencia de Estudiantes, que murió hace poco.

Voces de muerte sonaron
cerca del Guadalquivir.
Voces antiguas que cesan
voz del clavel varonil.

(En otra estrofa describe a este señor gitano)

Antonio Torres Heredia
Camborio de dura crin,
moreno de verde luna,
voz del clavel varonil:
¿Quién te ha quitado la vida
cerca del Guadalquivir?
Y contesta el muerto:


Mis cuatro primos Heredia
hijos de Benamejí. (Córdoba)
Lo que en otros no envidiaban
ya lo envidiaban en mí.

¡Ay Federico García,
Llama a la Guardia Civil!
Ya mi talle se ha quebrado
como caña de maíz


“Lo que en otros no envidiaban/ ya lo envidiaban en mí”. Importa la reiteración como forma de acentuación de la idea ya expuesta. El motivo que en apariencia fuera burdo, es muy significativo ya que desean los “zapatos color corinto/ medallones de marfil/ y este cutis amasado/ con aceituna y jazmín”.
La tristeza, la amargura del autor se hace presente ante la muerte del gitano a través de las interjecciones y los signos de exclamación. Además, las imágenes de muerte muestran la delicadeza del gitano: “Ya mi talle se ha quebrado/ como caña de maíz”.Por un lado, la fragilidad, y por otro, la eternidad: “viva moneda que nunca/ se volverá a repetir”.
Federico García Lorca nos ha pintado al gitano nómada, en tribus, ajeno a la sociedad, viviendo una vida libre y crear así un mito moderno. El gitano de García Lorca es más bien un marginado; al decir de Jorge Albístur, un hombre arrojado por las ciudades andaluzas al arrabal, y transformado allí en un ser a medias social. Dicho crítico literario sostiene que este gitano defiende aún más, con uñas y dientes, su condición de tal; al sentirse relegado se vuelve más agresivamente orgulloso todavía, y, al no aceptar sino la ley de su tribu, vive en rebeldía con respecto a su sociedad.
La Guardia Civil es el ente antagonista, pero también el elemento de salvación, siempre presente en este poemario. A la vez el propio Federico forma parte de uno e los personajes del poema.




¡Ay Federico García,
Llama a la Guardia Civil!
Ya mi talle se ha quebrado
Como caña de maíz

Se le crítica pero en lo momentos malos, le dice Antoñito el Camborio, herido de muerte ¡ay que venga la Guardia Civil!.

Ha deshonrado su casta. Sólo en la riña del romance siguiente, Antoñito se reivindicará. En la “Muerte de Antoñito el Camborio” vamos a encontrar un poema formado por tres estrofas de versos octosílabos. Distinguimos que en la primera se narra la pelea del gitano; en la segunda tenemos el diálogo de Antoñito con el autor; y en la tercera apreciamos la narración de su muerte y la repercusión de ésta.
Comienza el poema con imágenes auditivas. Ya desde el comienzo se percibe el tono lúgubre con los anticipos de la muerte. Nos da también la coordenada espacial: el río Guadalquivir. Las voces que suenan por el río se caracterizan por ser antiguas y de “clavel varonil”, aludiendo a la juventud del personaje. Se nos sugiere la lucha a través de metáforas con animales: para mostrar la fuerza, el jabalí, y lo escurridizo, el delfín. Reconocemos actitudes totalmente opuestas al poema anterior: aquí lo vemos pelear y muy bien, porque es contra sus primos, sus iguales gitanos. Es más heroico luchar con ellos que con seres inferiores, como los guardias. El mejor contrincante para un gitano es otro gitano.
Luego se agrega:”Pero eran cuatro puñales/ y tuvo que sucumbir”. La conjunción adversativa “pero” nos adelanta el final, sacándonos toda expectativa de triunfo. Es recién en el diálogo del gitano con García Lorca es que nos enteramos contra quién luchaba y porqué. Sus primos de Benamejí, los cuatro primos Heredia que envidian a Antonio por ser la representación del mundo gitano.
La moneda aparece como prolongación de la existencia más allá de la muerte. Importa destacar que en ningún momento la muerte aparece como algo truculento y temeroso, sino que surge como un descanso del trajín:
“Un ángel marchoso pone/ su cabeza en un cojín./ Otros de rubor cansado, / encendieron un candil.”
La muerte resulta algo trascendente, y el ángel que aparece es, como no podía ser de otra manera, un ángel gitano. El ambiente es de recogimiento, de paz.
El poema culmina y también la vida del gitano al reivindicar su nombre. Hay un paralelismo en los dos últimos versos con los dos del comienzo: “Voces de muerte cesaron/ cerca del Guadalquivir”. También hay diferencias, ya que en el inicio decía: “sonaron” y ahora afirma “cesaron” dando idea de acabamiento, de finalización. Es el cierre perfecto del poema si reconocemos también que esas voces terminan cuando “los cuatro primos / llegan a Benamejí” y antes decía “voces antiguas”...”Mis cuatro primos Heredia/ Hijos de Benamejí.” Ellos llegaron, ejecutaron su acción y se retiraron; en ese momento, cuando ellos llegan a su aldea, las voces de muerte finalizan.

3.6.-En el poema "Romance del emplazado" (R.G). (Dedicado a su más que íntimo amigo Emilio Aladrén). Es como una predicción de "El Amargo".

Porque dentro de dos meses
yacerás amortajado.
El veinticinco de junio
abrió sus ojos Amargo,
y el veinticinco de agosto
se tendió para cerrarlos.
Hombres bajaban la calle
para ver al emplazado,
que fijaba sobre el muro
su soledad con descanso.




El 11 de agosto de 1934 le mató en Manzanares un toro manso y astifino llamado “Granadino” del hierro de Ayala. Lorca escribiría el celebre poema Llanto por Ignacio Sánchez Mejías. Una elegía considera por Ángel Prieto de Paula como lo mejor en lengua castellana de todos los tiempos. Donde tanta veces se repetirá el bordón “A las cinco de la tarde”.



A las cinco de la tarde.
Eran las cinco en punto de la tarde.
Un niño trajo la blanca sábana
a las cinco de la tarde.
Una espuerta de cal ya prevenida
a las cinco de la tarde.
Lo demás era muerte y sólo muerte
a las cinco de la tarde.

El viento se llevó los algodones
a las cinco de la tarde.
Y el óxido sembró cristal y níquel
a las cinco de la tarde.
Ya luchan la paloma y el leopardo
a las cinco de la tarde.
Y un muslo con un asta desolada
a las cinco de la tarde.
Comenzaron los sones del bordón
a las cinco de la tarde….



Además le escribió otra especie de elegía:

La Sangre Derramada (A Ignacio Sánchez Mejías)

Por las gradas sube Ignacio
con toda su muerte a cuestas.
Buscaba el amanecer,
y el amanecer no era.
Busca su perfil seguro,
y el sueño lo desorienta.
Buscaba su hermoso cuerpo
y encontró su sangre abierta.

¡No me digáis que la vea!
No quiero sentir el chorro
cada vez con menos fuerza;
ese chorro que ilumina
los tendidos y se vuelca
sobre la pana y el cuero
de muchedumbre sedienta...
¡Qué gran torero en la plaza!
¡Qué gran serrano en la sierra!
¡Qué blando con las espigas!
¡Qué duro con las espuelas!
¡Qué tierno con el rocío!
¡Qué deslumbrante en la feria!
¡Qué tremendo con las últimas
banderillas de tiniebla!


Ignacio Sánchez Mejías



5.- ¿POR QUÉ FUSILARON A FEDERICO GARCÍA LORCA?



5.7.- Elegías a la muerte de Federico García Lorca
Muchos fueron los poetas que lloraron la muerte de Federico con sus elegías, recojo algunos de los que se escribieron en su momento, y no a toro pasado.
5.7.-Antonio Machado publicó en la revista Ayuda. Semanario de la solidaridad, n.º 18, 19 de septiembre de 1936, p. 3. Luego en Antonio Machado, La guerra (1936-1937), Madrid, Espasa-Calpe, 1937, pp. 25-29.
I EL CRIMEN
Se le vio, caminando entre fusiles
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas, de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle a la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
—sangre en la frente y plomo en las entrañas—.
... Que fue en Granada el crimen
sabed —¡pobre Granada!—, ¡en su Granada!
(Fragmento)

Rafael Alberti
Aitana Alberti León, la única hija de Alberti, manifestó que su padre, al enterarse del crimen de Lorca, pensó que "esa muerte brutal, ese asesinato inenarrable al principio de la Guerra Civil, le correspondía a él" por su activismo político, y no a Federico -"la inocencia, un ángel"- lo que le originó un "sentimiento de culpa que arrastró durante toda su vida". (EL MUNDO 15-12-02 CENTENARIO DE SU NACIMIENTO de Rafael Alberti). Recoge este diario que Rafael Alberti se reconcilió con Granada un 26 de febrero de 1980, cuando pisó por primera vez la ciudad que nunca antes visitó pese a las invitaciones de Federico. 'Balada del que nunca fue a Granada' Entró por el Arco de Elvira, la puerta de entrada de la antigua Granada, donde pudo por fin recitar la célebre "Balada del que nunca fue a Granada". La Universidad de Granada, que nombró a Alberti Doctor Honoris Causa en 1991.
Su poema se titula “Elegía a un poeta que no tuvo su muerte”, donde une sus sentimiento de dolor hay una transposición de la fuerte de Federico en la suya. Es muy significativa la última estrofa:

Mas si mi muerte ha muerto, quedándome la tuya,
si acaso le esperaba más bella y larga vida,
haré por merecerla, hasta que restituya
a la tierra esa lumbre de cosecha cumplida.
Alberti, se lamentó de que nunca estuvo en Granada, lo hizo a primeros de junio de 1980 con motivo de los actos del nacimiento de Lorca, le acompañó el profesor Antonio Rivas, primero estuvo en la Huerta de San Vicente, y tiene un encuentro con Isabel García Lorca (1909-2002) (Hermana menor) y Laura de los Ríos, hijo de Fernando de los Ríos y mujer de Fernando Garcia Lorca. Cuando en la Huerta de San Vicente fue invitado a tomar una limonada comentó Alberto : “Yo creía que las limonadas sólo se tomaban en las obras de tu hermano” .
Luego subió en taxi a Víznar como lo hizo Brenan, cuyas impresiones escribiera para sus memorias “La arboleda perdida”.
Miguel Hernández, el universal poeta oriolano, perito en lunas había conocido a Lorca el 2 de enero de 1933 de Murcia, a su muerte escribió “Elegía Primera” a Federico García Lorca, que publicó en si libro Viento del pueblo, Ediciones del Socorro Rojo, a comienzos del verano de 1937, su primera estrofa dice:
Atraviesa la muerte con herrumbrosas lanzas [19] ,
y en traje de cañón, las parameras
donde cultiva el hombre raíces y esperanza,
y llueve sal, y esparce calaveras.


Emilio Prados, el poeta malagueño, le decidió “Llega”, A Federico Garcia Lorca, publicado en Romancero de la Guerra civil Española, en noviembre de 1936, las últimas estrofas dicen:

¿En dónde está Federico?
a él sólo de menos hecho,
y a él tengo más que contarle,
mucho que contarle tengo.
¿En dónde está Federico?
sólo responde el silencio:
un temor se va agrandando,
temor que encoge los pechos…

…Desde Málaga a Granada.
rojos pañuelos al cuello,
gitanos y pescadores
van de anillos de hierro:
sortijas que envía la muerte
a tus negros carceleros.
Aguárdame, Federico.


Francisco Salinas, poeta de Callosa de Segura (Alicante), ganó el Premio Madrid en 1937, con un poema dedicado a la muerte de García Lorca “Por qué mataron al ruiseñor” (publicado en la “Antología poética Francisco Salinas”, Imprenta Molina, Callosa de Segura, pp. 124.125. Las primeras estrofas.

Mataron al ruiseñor
Tan sólo porque cantaba.

Sobre los Cármenes nuevos
está llorando Granada
mientras los puños se crispan
pidiendo pronta venganza.

En las torres de mi pueblo
doblando están las campanas.
En las ventanas moriscas
Se oyen sonar las guitarras.
Y su gemido resuenan
en el patio de la Alhambra.


Concha Méndez, poeta del 27, había conocido a Lorca, éste fue quien le presentó a Manuel Altolaguirre, su esposo hasta 1944.
De altos sueños y anchas luces
encendías el ambiente
cuando por mi casa ibas
con los amigos de siempre.
Con Luis, con Pablo, con Delia,
con Rafael, con Vicente,
con Concha, Rosa y Miguel [Hernández]
—¡que tuvo tu misma muerte!—
(Y con Don Luis.. .y Don Lope...
con Tirso... y el Arcipreste...
con Calderón... con Teresa...
con Machado... y Gil Vicente...
con Rosalía... y Darío...
con el Gran Miguel... y Bécquer...
con Boscán... y Garcilaso...
Francisco Goya y Lucientes...
y el otro Francisco el grande...
—que usó quevedos por lentes—
Con Juan Ramón y con Falla
—todos juntos en tu frente—
Y con el vals de las olas...
Y tu gracia sorprendente.)
Tu presencia era verbena
de poesía; una fuente,
que se hacía un ancho río
y arrastraba en su corriente.
Clavel y olivo traías
de tu Andalucía fuerte
al Madrid de aquellos días
que más se animaba al verte.





Enmedio de este interrogatorio el teniente coronel sufre un ¡Ayyyyyy! Y muere como si hubiera recibido una maldición, es como una muerte de infarto y García Lorca nos lo cuenta así: (El alma de tabaco y café con leche del teniente coronel de la Guardia Civil sale por la ventana). Es como una venganza del poeta. Luego cuatro guardias civiles apalean al gitanillo en el patio del cuartel, al que le dan veinticuatro bofetadas en “Canción del gitano
apaleado”, como venganza como posible autor de la maldición que ha provocado la muerte el teniente coronel.
Pretendía Lorca imprimir al poema una fuerza de imágenes extraordinarias, no se conforma con que fuera un número el que interrogara al humilde, pobre y desvalido gitanillo, sino que ha de ser el jefe supremo de la Comandancia y un sargento, lo que provoca en el lector una tremenda lástima por el gitanillo que no ha cometido ningún delito, con ello lo que consigue el poeta en este desfase de fuerzas encontradas es la de sublimar al infeliz gitano.



I
CUARTO DE BANDERAS
Teniente coronel
Yo soy el teniente coronel de la Guardia Civil.
Sargento

Teniente coronel
Y no hay quien me desmienta.
Sargento
No
Teniente coronel
Tengo tres estrellas y veinte cruces.
Sargento
Sí.
Teniente coronel
Me ha saludado el cardenal arzobispo con sus veinticuatro borlas moradas.
Sargento
Sí.
3
Teniente coronel
Yo soy el teniente. Yo soy el teniente. Yo soy el teniente coronel de la Guardia Civil.
(Romeo y Julieta, celeste, blanco y oro, se abrazan sobre el jardín de tabaco de la caja
de puros. El militar acaricia el cañón de un fusil lleno de sombra submarina. Una voz
fuera)
Luna, luna, luna, luna,
del tiempo de la aceituna.
Cazorla enseña su torre
y Benamejí la oculta.
Luna, luna, luna, luna.
Un gallo canta en la luna.
Señor alcalde, sus niñas
están mirando a la luna.
Teniente coronel
¿Qué pasa?
Sargento
Un gitano.
(La mirada de mulo joven del gitanillo ensombrece y agiganta los ojirris del teniente
coronel de la Guardia Civil)
Teniente coronel
Yo soy el teniente coronel de la Guardia Civil.
Sargento
Sí.
Teniente coronel
¿Tú, quién eres?
Gitan
Un gitano.
Teniente coronel
¿Y qué es un gitano?
Gitano
Cualquier cosa.
Teniente coronel
¿Cómo te llamas?
Gitan
Eso.
Teniente coronel
¿Qué dices?
Gitano
Gitano.
Sargento
Me lo encontré y lo he traido.
Teniente coronel
¿Dónde estabas?
Gitan
En el puente de los ríos.
Teniente coronel
Pero, ¿de qué ríos?
Gitan
De todos los ríos.
Teniente coronel
¿Y qué hacías allí?
Gitan
Una torre de canela
Teniente coronel
¡Sargento!
Sargento
A la orden, mi teniente coronel de la Guardia Civil.
Gitan
He inventado unas alas para volar, y vuelo. Azufre y rosas en mis labios.
Teniente coronel
¡Ay!
Gitan
Aunque no necesito alas, porque vuelo sin ellas. Nubes y anillos en mi sangre.
Teniente coronel
¡Ayy!
Gitan
En enero tengo azahar.
Teniente coronel. (Retorciéndose)
¡Ayyyyy!
Gitan
Y naranjas en la nieve.
Teniente coronel
¡Ayyyy, pun, pin, pam!!! (Cae muerto).
(El alma de tabaco y café con leche del teniente coronel de la Guardia Civil sale por la
ventana)
Sargento
¡Socorro!

(En el patio del cuartel, cuatro guardias civiles apalean al gitanillo)


II
CANCIÓN DEL GIATANO APALEADO
Veinticuatro bofetadas.
Veinticinco bofetadas;
después, mi madre, a la noche,
me pondrá en papel de plata.
Guardia civil caminera,
dadme unos sorbitos de agua.
Agua con peces y barcos.
Agua, agua, agua, agua.
¡Ay, mandor de los civiles
que estás arriba en tu sala!
¡No habrá pañuelos de seda
para limpiarme la cara!

5 de julio, 1925


10.- Introducción al “Romance de la Guardia Civil española” de Federico García Lorca

INTRODUCCIÓN

Para situar el Romancero gitano (1928) editado en «Revista Occidente», uno de los libros más populares y de mayor éxito de la llamada Generación poética del 27 y que consagró a su autor Federico García Lorca, es necesario entrar en el contexto histórico-literario. De este libro voy a analizar un romance muy polémico que es el «Romance de la Guardia Civil española», el número 15 de los 18 que se publicaron, aunque el más famoso sea La casada infiel. Antes de entrar en comentarios es necesario hacer primero una introducción al romancero de la Guardia Civil y que además está dedicado a Juan Guerrero, a los protagonistas de esta bellísimo romance épico mítico: gitanos y civiles, que tanta fama y popularidad ha dado a su autor en el mundo entero. Y que sin duda alguna nada favoreció a su autor días antes de su fusilamiento.
Federico García Lorca, es uno de nuestros poetas y dramaturgos más conocidos internacionalmente de nuestra literatos contemporáneos, nació en Fuente Vaqueros villa situado en Vega de Granada el 5 de junio de 1898, ingresó en la Residencia de Estudiantes de Madrid en 1918 hasta 1928, donde estableció amistad con Dalí, Buñuel, Pepín Bello, conoce a la pintora Maruja Mallo. A Miguel Hernández en 1933 en Murcia. Durante los años 30 recorre España con la compañía de teatro clásico español «La Barraca» (1932-1936) que también dirige Eduardo Ugarte, intentando la fusión entre lo clásico, la vanguardia y lo popular. El 13 de julio del 36 regresa a Granada, cinco días más tarde se inicia la fatídica y fraticida sublevación militar de la guarnición de Marruecos. El 9 de agosto ante la existencia de amenazas, Federico se refugia en la casa del poeta Luis Rosales que era jefe de las JONS, lo que supone un compromiso. El 16 de agosto fue detenido por el ex-diputado de la CEDA Ramón Ruiz Alonso y conducido al Gobierno Civil. El documento de detención subrayaba el apoyo del poeta al Frente Popular, su amistad con el ministro republicano Fernando de los Ríos y como espía soviético. Hasta hoy no se ha podido determinar la fecha exacta de su asesinato, pero es probable que su fusilamiento tuviera lugar entre la madrugada del 18 al 19 de agosto en un barranco de Víznar a nueve kilómetros de Granada, fue «Escoltado por guardias y falangistas de la llamada Escuadra Negra» según el polémico biógrafo Ian Ginson, junto con el maestro José Dióscoro y dos banderilleros miembros de la CNT, uno de ellos era Francisco Galadí. Federico tenía 38 años. (Para ampliar este tema recomiendo leer: “El Asesinato de García Lorca” ) .
Lorca era poseedor de una enorme cultura, leía incansablemente en la Biblioteca del Ateneo de Madrid, escuchó miles de conferencias en la Residencia de Estudiantes. Es vanguardista en su personalidad artística, como gran innovador y visionario de las artes de nuestro siglo, que como Picasso tiene una obra de raíces profundas e inconfundiblemente andaluzas, lo que le convierte en el mejor intérprete del legado del pueblo gitanoizante, precisamente por sus famosísimos poemarios Poema del Cante Jondo y Romancero gitano.
El romancero gitano consta de 18 poemas publicados en primera edición, el número 15 se titula «Romance de la Guardia Civil española», porque recordemos que hay otra Guardia Civil en el Perú. Este poema ha sido y sigue siendo uno de los más controvertidos de su creación poética, y manipulado por ocultos intereses, en la creencia errónea que está escrito en contra de la Guardia Civil, que cuando pasados los años se ha entendido que no era así. Además este estereotipo de andalucismo y gitanismo llegó a apesadumbrar y a molestar a Lorca, que no era gitano sino de una familia de hacendados agricultores de la vega granadina y respetuoso con la autoridad. El padre de Federico era gran aficionado al cante por ello en su casa se oían los cantes jondos, coplas flamencas, e incluso, a veces, se convertía en un verdadero patio flamenco donde acudían variopintos personajes. Lo que sucede es que ningún poeta había tocado el tema de la Benemérita en la poesía por ello causó innovación y rechazo, como todo lo nuevo, tomó Federico a los agentes del orden como una imagen plásticas visible de autoridad, a través de un mundo abstracto de conceptos, lunas, noches y sangre.
El Romancero… es una historia humana, habla de los sentimientos del hombre puestos en conflicto perenne, de la venganza, de los débiles, no hay que hacer una lectura literal sino entender sus significados, alusiones, símbolos, extrapolarlos a la condición humana a través de unos personaje tipos de una etnia determinada, en lo que se llama poesía mítica. Nos habla de un mundo hostil, condenado a la frustración y arrimado a la muerte, de que su éxito mundial, paradigma de lo trágico. El lector percibe el sentimiento del poema a través de una acumulación de imágenes conceptuales, extrapoladas a los símbolos de un mundo muy concreto, el de los gitanos idealizados andaluces, pero no de unos gitanos cualesquiera, sino de unos gitanos lorquianos, señores gitanos como «intérpretes» del verdadero sentido de Andalucía de la época, de un mundo gitano-andaluz del arte, guardianes de la tradición flamenca. Teniendo en cuenta que no todos lo gitanos son artistas, ni marginados ni mala gente. Lorca se refiera el mundo trágico del cante jondo, a la música, al baile, a la pandereta como elementos míticos desde Tartessos, béticos, moriscos y gitanos. Lorca usó la gitanería como cédula de identidad andaluza como imbricadas fuerzas de la naturaleza.
Lorca escribió una carta a Jorge Guillén donde expone sus intenciones artísticas:
«Las escenas del saqueo serán preciosas. A veces, sin que se sepa por qué,
se convertirán en centuriones romanos…».
En esta frase vemos, evidentemente, que la intencionalidad de Lorca son puramente estéticas y plásticas, no eran las de ofender a la Benemérita, molestar o increpar a nadie, sino que tomó su figura de autoridad suprema como elemento del mítico o símbolo del poder, que a la vez representan al Minotauro de Creta, griegos contra troyanos, el poder de los centuriones
romanos con la muerte de Cristo, para de, alguna forma plástica buscar el antagonista popular de los gitanos: la Guardia Civil. Un elemento poético de las fuerzas destructoras, innovadoras y muy atrevida en aquellos años del 28. Vemos incluso un parangón simbólico con la Iliada de Homero, y la Troya incendiada como estudiaré más adelante.
El romance que nos ocupa es arte, y no una crónica negra escrita para informar. Un arte lorquiano del luto, muerte, patetismo y unas escenas que alcanzan el paroxismo de la sangre.
Esta historia de gitanos y de la Guardia Civil evocarán en el lector una simbiosis inconsciente entre el calvario de Cristo a manos de los centuriones, y el calvario de los gitanos a manos de los cuarenta civiles tomados como centuriones, es decir, buscar los elementos antagonistas para
conseguir un efecto chocante y evocador, llamativo, espectacular, como veremos en la invasión de la ciudad de los gitanos, no dice chabolas, sino ciudad, una ciudad como Jerez o la misma Troya. Lorca quiso extrapolar las escenas de los perseguidos cristianos a un tiempo contemporáneo «donde solo hay un personaje grande un oscuro, grande como un cielo de estío,
un solo personaje que es la Pena». En el poema utiliza como dijo Carlos Bousoño un mecanismo de «sugerencia irracionalista», de donde se deduce que la Guardia Civil detiene y encarcela a Antoñito el Camborio «gitano verdadero», sin miedo, por no vender su voz a los señores, según el propio Lorca.
Es un romance narrativo/lírico con drama, violencia y sangre, llenos de tradición y símbolos del cante jondo que se extrapolan de la realidad para logar el mito de la misma realidad con lúcidas metáforas, atractivas y sugerentes que se hunde en la raíces de las vanguardias, por ello es innovador y grandioso. Muchas veces dijo Lorca que este romancero no sólo se refiere a los gitanos sino que los tomó como símbolos de Andalucía, porque era lo más elevado, profundo, aristocrático y representativo de su país. «Así pues el libro es un retablo con gitanos de Andalucía». Compuesto a través de palabras que evocan y sugieren escenas almacenadas en subconsciente como monstruos que todos tenemos dentro. Fobias, temores, miedos. Colores negros y verdes le dan el toque impresionista. Lorca, por lo general, no narra, no explica, no cuenta, sino que expone, sugiere y evoca, con ello consigue la más pura línea lírica conceptista, que luego en nuestra mente hemos de recomponer.
Todo ello visto desde le prisa de los artístico y no de los político. Y si ahondamos un poco más en la filosofía de poema podríamos ver la lucha entre la libertad y el orden de una sociedad monolítica, la imaginación y el caos, la libertad individual que persiguen los gitanos en lucha constante contra las rejas de la sociedad que los margina o se auto-marginan en favor
de esa liberación de su identidad y cultura propia. La lucha de los poderes gubernamentales ejecutados a través de las temidas fuerzas del orden contra los contrabandistas, delincuentes o marginados de una sociedad. Una sociedad que lucha contra los elementos disonantes que componen la sociedad marginal. Los gitanos y su actitud ante la vida y la muerte, conservadores de la estirpe, la familia, el nombre, el destino, la venganza, el duende, el arte.
La Benemérita entra en escena irrumpiendo como en portal de Belén que se describe en el romance como un villancico: La Virgen y San José / perdieron las castañuelas… Lo que da un ambiente Navideño al romance, alegría contra lo que va a suceder. Los cuarenta civiles entran en escena aludido por los tercos fusiles agudos / por todo al noche suenan. Y toda la noche están en refriega hasta el alba. Lo veremos más adelante en el análisis de los versos.
Sin embargo, no todo fueron rosas para García Lorca, Poemas del Cante Jondo se escribió en la Huerta de San Vicente (Granada) tardó diez años en publicarse, donde se plasma y fija el difícil e insólito mundo del cante jondo a fuerza de alusiones clásicas, religiosas, sugerencias de personajes del flamenco. También el Romancero gitano es de creación lenta muy elaborado,
sometido a cambios hasta su forma definitiva para su publicación en 1928 en la revista de Ortega y Gasset, una edición de dos mil ejemplares, que al año siguiente se hizo otra tirado igual y en 1933 la editorial «Sur» hizo otra coincidiendo con su viaje a la Argentina. Pero anteriormente Lorca había recitado poemas en foros públicos y privados y se habían publicado
algunos en distintas revistas. Antonio Segura apunta que se había publicado «tarde cuando ya el poeta buscaba otros derroteros de contenidos y formas».
Como se ha apreciado por su correspondencia con Melchor Fernández Almagro y Jorge Guillén, es un mundo donde se universaliza al gitano-andaluz que emanan del cante, tanto es así que no se ve una Andalucía sin Lorca, porque recordando la obras de Jorge Guillén
Andalucía es lorquiana. Lorca creó los mitológicos gitanos. En septiembre de 1923, Lorca escribe a Fernández Almagro, agradeciéndole el que le hubiera gustado el Romancero gitano.
Lo que se deduce que ya había empezado a escribirlo.
Tomando esta brevísima reseña, podemos situar la creación de Romancero gitano, entre 1923 y 1927, como un revulsivo a las vanguardias y al surrealismo, llamado decadente, y era necesario ir directos al corazón del pueblo, el romancero español había sido desde sus inicios medievales el medio más directo para informar, contar y narrar, imbricado en una necesidad de comunicación como sucedió con el llamado movimiento «Realismo social», un estilo nacido sobre los años 1930 y que la Unión Soviética impuso con fines propagandísticos y para que fuera entendido por el pueblo, estilo que fue impuesto, por ello se había criticado el Guernica de Picasso en la exposición Internacional de París de 1937, una pintura cubista, no realista para denunciar un tema como la guerra civil española y el ataque a la villa vizcaína de Guernica por la aviación alemana de la Legión Cóndon (ver mi trabajo La cara atroz del Guernica de Picasso, que se pude leer en la red).

García Lorca pronunció en varios lugares una conferencia Teoría y juego del duende, donde nos revelará las cualidades únicas, y singulares del cante jondo y del duende. Un tema muy popular en la época, porque se inspira y lee a los flamencólogos y el arte del flamenco y canciones populares.




10.1.- LOS ROMANCEROS DE LA GUERRA CIVIL
Por lo expuesto hemos de tomar el Romancero gitano como un anticipación a los romanceros publicados durante de la guerra civil, que toman un estilo más libre y donde pierden la rima de los pares, por una acuciante necesidad de publicar y quedaron en llamar poesía urgente o de guerra. Y nacen múltiples revistas entre ellas la de la sección de publicaciones como «El Mono Azul», un nombre que nos recuerdo a «El Caballo Verde de la poesía», la revista de Pablo Neruda y del malagueño Manuel Altolaguirre como editor. El Romancero de la guerra civil se publicó en 1936, por la Sección de publicaciones de le Ministerio de Instrucción Pública de la República. Autores colaboradores son: Manuel Altolaguirre, Varela, Vicente Aleixandre, Beltrán Logroño, Herrera Petere, Pérez Infante, Mariano G. Fernández, Pedro Garfias, José Bergamín, Rafael Alberti, Dieste, García Luque, Plá y Beltrán, Emilio Prados, Miguel Hernández, Bodas, Antonio Aparicio, Arturo Serrano Plaja, Ramón Gaya, Felipe Ruanova, Quiroga Plá.
También se editará por Ediciones Españolas (Madrid-Valencia 1937) Poetas de la España Leal, por los autores que se habían trasladado de Madrid a Valencia: Antonio Machado, Rafael Alberti, Manuel Altolaguirre, Luis Cernuda, Juan Gil-Albert, Miguel Hernández, León-Felipe,
José Moreno Villa, Emilio Prados, Arturo Serrano Playa y Lorenzo Varela. Otro libro con menos entidad Versos en la Guerra con prólogo de Carlos Scheneider en Alicante, con los autores: Miguel Hernández, Gabriel Baldrich, Leopoldo Urritia con ilustraciones de dibujantes alicantinos. Otras importantes publicaciones fueron «Hora de España», «Romances de Guerra»
(Santander), «Cantos de amor en la guerra» (Valladolid), «Poesía Español», «El miliciano gallego», «El Altavoz de Frente», «Acero» (Nonóvar)…, y varios cancioneros.
Para recopilar toda la poesía podemos consultar el libro Poesía de la guerra civil española (1936-1939). de César de Vicente Hernando, editado en Akal Nuestros Clásicos, 1994.
Para no alejarnos del tema de los romances. En tiempo de II República española, también se abrió un periodo de un teatro social que Federico García Lorca llevó con «La Barraca», retomando obras cervantinas que recordaran la identidad y el imperio español como una nueva forma de romanticismo. Es también Rafael Alberti y Mª Teresa León con Cerco de Numancia, quienes entraron en la dinámica de la identidad española. Miguel Hernández escribe pero no estrena sus obras: Los hijos de la piedra (1935) y El labrador de más aire (1936).
Durante la guerra civil la mayoría de los intelectuales agrupados en la Alianza de Intelectuales Antifascistas se unieron a la Republica. García Lorca fue uno de las primeras víctimas o sacrificios costosos y políticos de la guerra y posguerra, a cuyo asesinato casi todos los poetas de la época le dedicaron poemas y romances.
Como escribe Concepción Galindo en su articulo «El Romanero del 36» (Revista Xaloc nº 39, 2005, El Campello): «Dentro de este abudantísimo acervo poético destaca la aparición del nuevo Romance. Con un lenguaje directo, poco elaborado, en mucho casos, nos expresan sus temas: Los objetivos del Frente Popular, los males que obstaculizan el camino de la nueva España, los movimientos de masas, las resistencias desesperadas en los frentes, la defensa de Madrid…».
El arte experimenta un cambio hacia una realidad social como medio de comunicación, educación y participación de un pueblo español, dormido en los brazos de la religión cristiana, domadora de cualquier innovación, y sí mucha resignación imbuida en el atraso de quedarse quietos y dejarlo todo en la fe y en manos de la voluntad Dios, en la manida frase: “que sea lo
que Dios quiera”.






Alicante a 15 de septiembre 2008
Ramón Fernández Palmeral