POESIA PALMERIANA

Los poetas somos como los leones, después de que nos disparen podemos lanzar nuestras garras. Página administrada por el poeta Ramón Palmeral, Alicante (España). Publicamos gratis portadas de los libros que nos envían. El mejor portal de poetas hispanoamericanos seleccionados. Ramón Palmeral poeta de Ciudad Real, nacido en Piedrabuena.
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sábado, 25 de abril de 2015

Mario Benedetti, doctor honoris causa por la Universidad de Alicante

DISCURSO PRONUNCIADO POR DON MARIO BENEDETTI 
CON MOTIVO DE SU INVESTIDURA COMO DOCTOR HONORIS CAUSA 
POR LA UNIVERSIDAD DE ALICANTE 
Excmo. y Magfco. Sr. Rector de la Universidad de Alicante, 
Excmas. e Ilmas. Autoridades, 
Claustro de Doctores de la Universidad,  
miembros de la comunidad universitaria,  
señoras y señores: 
Quiero agradecer a todos ustedes, y en especial al señor Rector y a las autoridades de la Universidad de Alicante, una alta distinción que en cierta manera culmina mis largos años de vinculación con la cultura española y en especial con esta Universidad, a la que he procurado brindar lo poco que he podido y que en compensación me ha dado mucho; entre otras cosas su amistad, su comprensión, su generoso interés por mi obra literaria,  por añadidura un espacio siempre abierto para dialogar acerca de los temas y problemas de nuestro castigado continente mestizo. Gracias también a quienes, en estas fecundas jornadas, se han ocupado de mis libros y de mis personajes. 
  
Me parece adecuado recordar en este ámbito que la autonomía universitaria es una trascendental conquista que, en América Latina y concretamente en mi país, ha significado un sustancial aporte al desarrollo de nuestras respectivas comunidades. Es precisamente debido a esa autonomía (consagrada a partir de la Ley Orgánica de 1958) que en Uruguay la Universidad de la República ha podido desarrollar (con la sola excepción de los doce años de dictadura) tres postulados esenciales: expandir la cultura, defender las libertades, procurar la justicia y el bienestar social. De ahí que, en mi compromiso a defender la Universidad en la que se me propone como Doctor, no podré olvidar la defensa de la autonomía universitaria que la misma resguarda y mantiene con firmeza y responsabilidad ejemplares. 
  
Es por ésa y muchas otras razones que me siento orgulloso y conmovido. Espero que mis pasos venideros no defrauden a quienes hoy me conceden este venturoso galardón. 
  
Para responder mínimamente a tanta generosidad, me he permitido traer uno de mis últimos poemas, «Zapping de siglos» que hasta ahora he mantenido inédito, a fin de estrenarlo aquí, con ustedes. 
 
Zapping de siglos
Ahora que este siglo  
uno cualquiera  
se deshilacha, se despoja  
de sus embustes más canallas  
de sus presagios más obscenos  
ahora que agoniza como una bruja triste  
¿tendremos el derecho de inventar un desván  
y amontonar allí / si es que nos dejan  
los viejos infortunios / los tumores del alma  
los siniestros parásitos del miedo?  
  
lo atestigua cualquier sobreviviente /  
la muerte es tan antigua como el mundo  
por algo comparece en los vitrales  
de las liturgias más comprometidas  
y las basílicas en bancarrota  
  
lo vislumbra cualquier atormentado  
el poder malasombra nos acecha  
y es tan injusto como el sueño eterno  
por algo acaba con los espejismos  
y la pasión de los menesterosos /  
archisabido es que sus lázaros  
no se liberan fácilmente  
de los sudarios y las culpas   quiero pensar el cielo cuando estaba  
sin boquetes y sin apocalipsis  
quiero pensarlo cuando era  
el complemento diáfano del mar  
pensar el mar cuando era limpio  
y las aletas de los peces  
acariciaban los tobillos  
de nuestras afroditas en agraz  
pensar los bosques / la espesura  
no esos desiertos injuriosos  
en que han ido a parar  
sino como árboles y sombra  
como follajes bisabuelos  
  
¿a dónde irán los niños y los perros  
cuando el siglo vecino nos dé alcance?  
¿niños acribillados como perros?  
¿perros abandonados como niños?  
  
¿a dónde irán los caciquitos  
los náufragos de tierra firme  
los alfareros de la envidia  
los lascivos y los soplones  
de las llanuras informáticas?  
  
¿dónde se afincarán los coitos baladíes  
las gargantas profundas / los colores  
del ciego / los solemnes esperpentos /  
los síndromes de chiapas y estocolmo?  
  
¿qué será del amr  
y qué del odio  
cuando el siglo vecino nos dé alcance?  
  
este fin de centuria es el desquite 
de los rufianes y camanduleros 
de los callados cuando el hambre aúlla 
de los ausentes cuando pasan lista 
de los penosos vencedores 
y los tributos del olvido 
de los abismos cada vez más hondos 
entre carentes y sobrados 
de las erratas en los mapas 
hidrográficos de la angustia 
los peregrinos reivindican 
un lugarcito en el futuro 
pero el futuro cierra cuentas 
y claraboyas y postigos 
los peregrinos ya no rezan 
cruje la fe de los vencidos 
y en el umbral de la carroña 
un caracol arrastra el rastro 
los peregrinos todavía 
aman / creyendo que el amor 
última thule / ese intangible 
los salvará del infortunio 
los peregrinos hacen planes 
y sin aviso fundan sueños 
están desnudos como amantes 
y como amantes sienten frío
los peregrinos desenroscan 
su corazón a la intemperie 
y en el reloj de los latidos 
se oye que siempre acaso nunca  los peregrinos atesoran 
ternuras lástimas inquinas 
lavan sus huesos en la lluvia 
las utopías en el limo 
los que deciden cantan loas 
a los horteras del dinero / 
los potentados del hastío 
precisan mitos como el pan 
los que deciden glorifican 
a los verdugos del placer 
a cancerberos y pontífices 
inquisidores de los cuerpos 
desde su cúpula de nailon 
una vez y otra y otra vez 
los que deciden se solazan 
con el espanto de los frágiles 
tapan el sol con un arnero 
se esconde el sol / queda el arnero 
los memoriosos abren cancha 
para el misil de la sospecha 
¿cómo vendrá la otra centuria? 
¿siglo cualquiera? ¿siglo espanto? 
¿con asesinos de juguete 
o con maniáticos de veras? 
Cuando no estemos ¿quién tendrá 
Ojos que ahora son tus ojos? 
¿quién surgirá de las cenizas 
para bregar contra el olvido? 
¿quiénes serán amos del aire? 
¿los pararrayos o los buitres? 
¿los helicópteros? ¿los cirros? 
¿las golondrinas? ¿las antenas? 
temo que vengan los gigantes 
a concedernos pequeñeces 
o el dios silvestre nos abarque 
en su bostezo universal 
el pobre mundo sin nosotros 
será peor / a no dudarlo 
pero en su caja de caudales 
habrá una nada / toda de oro 
¿dará vergüenza ese silencio? 
¿será tal vez un saldo del bochorno? 
¿habrá un mutismo generalizado? 
¿o alguna sorda tocará el oboe? 
damas y caballeros / ya era tiempo 
de baños unisex / el buen relajo 
será por suerte constitucional 
durante el rictus de la primavera 
no nos roben el angelus ni el cenit 
ni las piernas de efímeras muchachas 
no elaboren un siglo miserable 
con fanatismo y sábanas de virgen 
¿habrá alquimistas que divulguen 
su panacea en inglés básico? 
¿habrá floristas para putas? 
¿verdugos para ejecutores? 
¿cabrá la noche en los cristales? 
¿cabrán los cuerpos en la noche? 
¿cabrá el amor entre los cuerpos? 
¿cabrá el delirio en el amor? 
el siglo próximo es aún 
una respuesta inescrutable 
los peregrinos peregrinan 
con su mochila de preguntas 
el siglo light está a dos pasos 
su locurita ya encandila 
al cuervo azul lo embalsamaron 
y ya no dice nunca más
Alicante, 16 de mayo de 1997 
MARIO BENEDETTI