POESIA PALMERIANA

Los poetas somos como los leones, después de que nos disparen podemos lanzar nuestras garras. Página administrada por el poeta Ramón Palmeral, Alicante (España). Publicamos gratis portadas de los libros que nos envían. El mejor portal de poetas hispanoamericanos seleccionados. Ramón Palmeral poeta de Ciudad Real, nacido en Piedrabuena.
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lunes, 31 de octubre de 2016

Patricia Coto. Escritora Argentina. Por Rolando Revaglietti

Un adolescente puede ser el mejor de los lectores porque pone en juego un porcentaje muy alto de intuición: Patricia Coto


Por Rolando Revagliatti / Buenos Aires, Argentina / Especial para Libros & Letras.





Patricia Coto nació el 17 de junio de 1954 en La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires (donde reside), la Argentina. Es Profesora de Enseñanza Normal, Especial y Superior en Letras (1976), Licenciada en Letras (1983) y Doctora en Letras (2010) por la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata. Entre otras distinciones, obtuvo el Premio Nacional otorgado por el Fondo Nacional de las Artes en la categoría Ensayo, en 1986, por su libro De narradores populares y cuentos folklóricos argentinos, publicado en 1988 a través de Ediciones Filofalsía; en el mismo género se edita en 2013 ¿Qué dicen los migrantes cuando cuentan? (Editorial de la UNLP, 2013). Fue incluida, por ejemplo, en las antologías Relatos para morir con los ojos abiertos (1997) y Poesía 36 autores (1998). Publicó los poemarios Libro del vigía (1978), Libro de la memoria (1982), Libro del espejo ardiente (1985), Libro de la frontera (1992), Libro de navegación (2003), Libro del humo (2014).



— ¿Residís en la misma casa en que naciste?

— En la misma casa umbrosa donde vivieron mi madre y mi abuela. Allí, desde muy chica, hubo más libros que otros objetos. Mantengo la imagen de mi madre, regresando de diligencias, con compras y uno o dos libros. Mi padre, que trabajaba frente a EUDEBA, en su vieja sede de la Avenida de Mayo, en Buenos Aires, volvía con el diario “La Razón” y un modesto tomito de esa editorial. Ninguno de esos libros se salvó de mi curiosidad. En ese caserón, las paredes estaban tapizadas de libros, al punto de que, en ocasión de un asalto, los policías que vinieron a relevar huellas, no podían creer que fuera una casa de familia: pensaban que era una biblioteca. Esa es mi sensación: haber nacido y vivir en una biblioteca donde los libros son bienes más valiosos que una caja fuerte. Por lo menos son cajas de otra fortaleza. Sin embargo, también de mis padres aprendí a prestar libros y, por una insólita magia, siempre volvieron. En la adolescencia, como todo el mundo (exagero), empecé a escribir para que maestras y profesoras me dijeran que todo era muy lindo y me hicieran leer en actos escolares. Lo que no fue útil ni formativo. Se necesita la crítica y, si es despiadada, mejor. Me presenté a concursos literarios y obtuve premios, pero yo prefería los comentarios que me permitieran crecer.






— Y habrá comenzado a suceder cuando en 1977 integraste el grupo literario “Latencia”.

— Espléndida experiencia, porque era una cooperativa intelectual. Compartíamos lecturas de poetas contemporáneos y también nuestros textos, intercambiábamos pareceres con enorme libertad. Trato de repetirla en cada ámbito en el que me toca actuar. En aquel grupo estaban Abel Robino, que lo dirigía, Juan Carlos Gago, César Cantoni, Graciela Buzetta, Ricardo Klala Domián, Aníbal Amat, entre otros. Yo había estudiado Bachillerato en Letras y quise entrar en la Escuela de Periodismo, que fue clausurada en esa época. Lo que me llevó a inclinarme por Letras en la Facultad de Humanidades, sin que la docencia fuera mi principal objetivo. Sin embargo la carrera me gustó, sobre todo porque tuve muy buenos profesores que, además, eran excelentes poetas, como Rodolfo Modern [1922-2016]. Él nos leía poemas, propios y ajenos, y muchos nos quedábamos, después de la clase, para disfrutarlos. Fue para mí un ejemplo, porque, cuando nos explicaba las circunstancias de su escritura nos estaba transmitiendo lo más importante: la “cocina” de su escritura, sus dudas, su trabajo para transformar sus intuiciones en palabras. Ese rigor en la tarea poética fue lo que más me impresionó.



— También en plena dictadura publicaste tu primer poemario.

— Asesorada por Ernesto Girard, quien para todos fue un apoyo en los temas referentes a la gráfica de la poesía. Con él todos los poetas de la generación del ‘70 comprendimos la importancia del poema bien impreso. Ese aspecto debe ser un puente entre el autor y el lector, porque si la impresión no es clara, se nos cae el poema. Aprendimos a valorar el espacio en blanco, la disposición de dibujos, los márgenes. Fue como los copistas medievales, un maestro. Y así tomamos conciencia de que el libro es un objeto valioso en su totalidad, no sólo por su contenido.





— ¿En qué lapsos, con quiénes integraste los grupos literarios “Contrastes” y “Los Albañiles”?

— “Contrastes” fue un grupo que trabajó mucho en torno a la década del ‘80. Recuerdo a Víctor Hugo Valledor y Susana Dakuyaku; a Hugo Insaurralde, que editó poco pero de muy buen nivel; a Rubén Ángel Gutiérrez, que falleció, dejando poemas y prosas que sería necesario releer; a Cristina Sathic, a Celia Álvarez, quien casi no ha publicado;a Martha Roggiero, que sigue escribiendo aunque difunde poco. “Los Albañiles” se constituyó después del ‘84, con, por ejemplo, Julián Axat, quien ha publicado varios poemarios y se halla muy comprometido con la defensa de los derechos humanos; Jorge Pineiro, que escribió poesía y cuento y, después de su muerte, permanece prácticamente inédito; Diego Vallejo, con prácticamente un único libro editado. Nuestras charlas eran interminables porque todos los temas derivaban hacia la poesía, hacia el valor de la palabra.

Los dos grupos eran muy distintos. “Contrastes”, como su nombre lo indica, estaba conformado por gente de distintas edades y trayectorias: Pedro B. Palacios (Almafuerte) se daba la mano con Oliverio Girondo. “Los Albañiles” opinábamos, leíamos y escribíamos mucho, vivenciando la poesía como una construcción, algo de un orden colectivo. Lo que fui internalizando lo dispuse para mi tarea al frente de talleres literarios: comunidades libres, autogestionadas, respetuosas pero edificando diferencias. Tal vez no haya mayor poesía que esa “metapoesía”, la que surge del discurrir de lectores, escribidores, hablistas, palabristas.



— Tu veta de investigadora ya habría despuntado. Y prosiguió a lo largo de las décadas.

— Despuntó respecto de la narrativa oral, casi una cenicienta de los estudios literarios. Durante mucho tiempo tomé ómnibus que me trasladaban a los suburbios semi-urbanos de La Plata y de Berisso, donde estaban arraigados residentes provincianos, que, después de rondas de mates, contaban sus anécdotas, cuentos, leyendas y fábulas. Con esos trabajos logré obtener mi licenciatura y mi doctorado. Mi tesis de doctorado, resumida, fue publicada por la Editorial de la Universidad Nacional de La Plata. Me centré especialmente en las narraciones orales de provincianos y, como grupo de contraste, los migrantes europeos, como los ucranianos y los lituanos. Es un mundo tan mágico como la poesía donde se unen la Telesita y un famoso mendigo: Sietesaco, y un no menos famoso delincuente: Caballo Loco.





— ¿Qué dicen los migrantes cuando cuentan?...

— Precisamente ese es el título de la tesis porque, como se aclara en el prólogo, lo que deseo es transcribir sus narraciones; pero también mostrar su contexto. Los provincianos de Berisso y de Los Hornos pueden contar historias muy parecidas, pero sus vivencias son muy diferentes e influyen en la interpretación de sus narraciones. En el libro transcribo narraciones iguales en su contenido, pero el contexto les da otra significación social. Recuerdo algunas sobre milagros de curación, realizados por la advocación de María Rosa Mística. En Berisso, se centraban en problemáticas de salud; en Los Hornos, en la desocupación. Una conclusión posible sería que la falta de trabajo era vivida por una comunidad como una enfermedad.



— ¿Y en tu actualidad?...

— Próxima a mi jubilación, no quiero renunciar a la docencia de la poesía y al estudio de la oralidad, como signo de identidad de un grupo. He comenzado a estudiar Antropología en la Facultad de Ciencias Naturales y a leer toda la poesía en prosa y en verso que pueda. Nací entre libros; espero envejecer y morir entre ellos. Son amigos silenciosos, que escuchan, preguntan y dan todo de sí.



— De las varias reseñas que te han difundido en la “Revista de Investigaciones Folklóricas”, una es sobre Cuentos orales de adivinanzas de Constantino Contreras, y otra sobre Mesías y bandoleros pampeanos de Hugo Mario.

— Sí, Martha Blache, la directora de la publicación, me confiaba la realización de comentarios sobre libros concernientes a la narración oral. Siempre me pareció admirable que los antropólogos sociales se detuvieran en la intrahistoria, en la historia de la vida cotidiana que se manifestaba, con todos sus matices, alegrías y amarguras, en las breves expresiones de un narrador popular, de un testigo de los hechos. Escribir esos comentarios fue muy positivo porque me permitió pensar qué clase de investigaciones deseaba efectuar. No me atrae el planteo teórico puro. Quiero lo que muestran esos volúmenes comentados: la vida, la experiencia individual y colectiva que se convierte en patrimonio de todo un grupo y evoluciona con el tiempo. Tal vez esa sea la tradición oral. Especialmente pensar en cuentos que enmarcan poemas o adivinanzas me permitió una flexibilidad mental para las estructuras de los distintos textos, que no tenía. El volumen sobre mesías y bandoleros me incitó a reflexionar sobre los héroes populares, no quedándome en simples biografías, sino en su significación social.



— Has ejercido la docencia en distintas facultades y en otras instituciones, y de varias materias —por ejemplo, de Oratoria—, además del dictado de cursos, talleres y seminarios.

— Lo estimulante de la docencia, lo que a mí me conquistó, fue la posibilidad de transmitirles a los alumnos el valor de la palabra, la capacidad de la palabra para crear un mundo ficticio que, en la imaginación del lector, puede tener más vida que la vida misma. Al mismo tiempo, me interesó incluir en los programas de estudio, la lectura y el comentario de poetas contemporáneos. He disfrutado enormemente la fascinación de mis alumnos ante un poema bien escrito, que, tal vez, les costaba comprender totalmente y, luego, escuchar sus interpretaciones. Un adolescente puede ser el mejor de los lectores porque pone en juego un porcentaje muy alto de intuición.

De la materia Oratoria he sido profesora (de 2002 hasta marzo de 2005, cuando fue suspendida en su dictado por cambio de programa) en el segundo año de la carrera de Locución, en el Instituto Superior de Enseñanza Radiotelevisiva. Un Locutor Nacional puede ser un gran difusor de poesía en un programa de radio. Nunca se sabe quién puede escuchar un poema y qué emociones provoca.



— Pedro Salinas. Obtuviste una beca de investigación y docencia en el Instituto de Cooperación Iberoamericana de Madrid por tu tesina “La preocupación estética en la poesía de Pedro Salinas”.

— En 1980 asistí al XXIV Curso para Profesores de Lengua Española y escribí esa tesina porque la poética de Pedro Salinas me deslumbró. Escribía poesía, pero desarrolló una gran labor como ensayista, para analizar obras literarias y estudiar la relación del ser humano con el lenguaje. Mi asombro provino de esa capacidad para ser poeta, iluminando a otros poetas. Su obra poética es prácticamente ignorada. Asimismo sus ensayos sobre otros poetas y sobre la épica medieval son poco leídos. En la actualidad, hay una preferencia por formas muy estrictas de análisis de discurso (la semiótica, la pragmática); pero se pierde su valoración como testimonio de una cultura, de una época y de un modo de encarar e instrumentar el lenguaje. La reflexión debería asentarse en el lugar que ocupa un determinado poeta en su contexto y en qué cambios (no solamente literarios) generó con su obra.



— Incursionaste en el periodismo cultural: gráfico y radial.

— En radio, muy poco. Me sentí motivada a difundir poesía por ese medio no tan habitual. Mientras lo hice, trataba de imaginar un enfermo en un hospital o un sereno en una guardia y, entonces, me parecía que ese momento los reconfortaría.



Vigía, memoria, espejo ardiente, frontera, navegación, humo. Nuestros lectores habrán advertido que los títulos de tus poemarios comienzan con la palabra “libro”.

— Sí, enlaza con lo que conté sobre el protagonismo que los libros tuvieron y tienen en mi casa. Diría que son seres vivos, espejos vivos y no solamente se dejan leer, nos llenan de preguntas, nos inquietan, nos empujan a la vida, nos colman el espíritu y se desbordan. El libro es una de las creaciones más extraordinarias de la humanidad y dará permanente testimonio de lo que somos. En la actualidad, cuando veo a mi hijo leer un libro en la computadora y, cuando se entusiasma con un autor, comprar otros títulos, me convenzo de que el libro no morirá nunca. Se han diversificado las formas textuales, pero el libro perdurará. Pergaminos, códices, cuadernillos, pantallas, siempre habrá palabras sobre una superficie, para sembrar en las miradas.



— “Donde mueren las palabras” es el título de un filme de 1946, dirigido por Hugo Fregonese y protagonizado por Enrique Muiño. ¿Dónde mueren las palabras, Patricia?...

— Las palabras mueren donde y cuando son usadas con insidia, con negligencia, con agresividad. Como yo creo en el poder de la palabra, siento que si es mal instrumentada, se la asesina. Felizmente para las palabras también hay modos de resurrección. Se reconstruyen, se resignifican, en el habla cotidiana, en la literatura, en el teatro, en el cine. No puedo olvidar el asombro que me provocó escuchar a un Ingeniero Agrónomo hablar de “la dormición de la hierba”. Supuse que era una frase personal; pero me aclaró que era un tecnicismo para definir el proceso de sequía del césped para resurgir en primavera. La misma sensación tuve un día, dando clase, cuando les pedí a mis alumnos que propusieran ejemplos de oraciones unimembres, como títulos de películas, por ejemplo. Era la época de la guerra en Yugoeslavia y uno de los chicos dijo: “El cielo de Kosovo”. Me quedé impresionada porque había captado un nivel de lenguaje que va más allá de la comunicación lineal.

— ¿Has intentado la narrativa? ¿A qué cuentistas latinoamericanos destacarías y porqué?

— Sí, he realizado algunos intentos, pero tengo el inconveniente de que la prosa se me contagia de lirismo. La narración me queda como un puente inconcluso, que cuelga en el aire. Como narradores, me captura Julio Cortázar, con su juego aparentemente inocente con el lenguaje; Jorge Luis Borges, por supuesto, que desafía la inteligencia del lector; y destaco a Juan Carlos Onetti y a Juan Rulfo, por la capacidad para describir atmósferas emocionales y lugares, con sus seres humanos y sus problemáticas. También me impresiona Roberto Arlt. Fue el maestro de una literatura muy testimonial. Pudo mostrar vidas marginales, con un estilo excepcional. Además (sale mi veta docente) me parece cautivante el uruguayo Horacio Quiroga. Hay cuentos suyos a los que no les sobra una coma. Otro autor interesante es Manuel Mujica Láinez. Puede parecer un preciosista de la prosa; pero va más allá, cuando plasma travesías humanas sometidas al desencanto. Y hay narradoras magistrales como Silvina Ocampo.

— ¿Nutria, búho, oso, reno o foca?

— No sé qué responder porque creo que todos los animales son una parte de este rompecabezas que constituye la vida. Me llama particularmente la atención el búho: pude ver uno, en casa de unos amigos, y observar cómo el animal, aparentemente imperturbable, participaba de las impresiones que nos provocaba. Durante todo el tiempo de nuestra visita, sentí que el ave nos analizaba pero con una mirada pacífica, no inquisitiva, como una mirada de estudio, de conocimiento. No debe ser casual que aparezca como símbolo de la sabiduría.

— ¿Acordarías con la poeta Irene Gruss en que de las corrientes poéticas del siglo XX, las más interesantes son “el surrealismo, el objetivismo y el neoclasicismo”?

— Todas aportaron para lograr que la prosa y la poesía se revolucionaran. A partir del surrealismo se gestó una nueva manera de escribir y de leer, una manera de independizar a la literatura de la explicación lógica de la realidad. Después, el objetivismo y el neoclasicismo trataron de lograr un equilibrio, en medio de visiones tan caóticas. Lo importante es que no volvemos a acercarnos a la literatura como si fuera una manera natural de leer. Estamos más exigidos, como lectores, desafiados a no caer en interpretaciones fáciles o cómodas. Lo interesante también es que esta rigurosidad de la lectura y de la escritura se puede trasladar a otros planos, como los estudios sociológicos, políticos, económicos. Revolucionar la literatura ha servido para revolucionar el mundo y eso es impagable.

— ¿Dos o tres lugares donde hubieras querido nacer y crecer?

— Yo estoy muy contenta con haber nacido y crecido en La Plata, que me garantizó una vida bastante provinciana, a una hora de los grandes avances de la ciudad de Buenos Aires. Por afinidad de mi trabajo de campo, también me hubiera gustado nacer y crecer en la cercana Berisso. Es una ciudad de escasas dimensiones pero que reproduce una imagen del mundo: hay comunidades de distintos países y de nuestras provincias. Otra es Santiago de Compostela, por la tradición de los peregrinos que, a lo largo de siglos, han ido con su fe a un lugar que hasta hoy es un faro de cultura y de comunicación entre distintos grupos.

— ¿Qué poetas argentinos considerás que han sido cruciales en tu formación como lectora y como poeta y qué encontraste en sus obras de decisivo?

— Ricardo Molinari, por su capacidad para describir con gran lirismo y hacerme sentir en el ámbito descripto; Hugo Mujica, por el carácter metafísico de su poesía. Me conmueve Roberto Juarroz: es como leer poemas-preguntas, poemas donde queda abierto un interrogante que no puede ser respondido. Olga Orozco, por su modo de delinear estados anímicos, con un vigor fortísimo. En la misma línea, Amelia Biagioni o Diana Bellesi. Y de mi ciudad, por su disciplina, por su rigor en el uso del lenguaje, destaco a César Cantoni.

— ¿Qué encuentros con escritores han ejercido en vos una influencia perdurable?

— Recuerdo largas tertulias con Horacio Castillo, un poeta excepcional, que permanentemente promovía a los más jóvenes y toleraba nuestras inmadureces. Horacio Preler, quien nos inquietaba con sus dudas. Rafael Felipe Oteriño, explicándonos los procesos de creación de sus poemas. Y un escritor significativo, aun para disentir, es Víctor Redondo: gran reflexivo de la función del poeta en la sociedad.

— ¿Qué opinión te merecen las poéticas de estos tres europeos?: el inglés John Keats (1795-1821), el italiano Giacomo Leopardi (1798-1837) y el alemán Hermann Hesse (1920-1962).

— Desgraciadamente a los tres los he leído en versiones al castellano y eso no me permite apreciar la fuerza de sus palabras. Sin embargo, John Keats me impresionó por su búsqueda de un nuevo lenguaje, que anticipa el Romanticismo. De Giacomo Leopardi me ha parecido excepcional su capacidad descriptiva; he visto y sentido los paisajes. Hermann Hesse me ha interesado por su capacidad para mostrar el drama del existir humano, la desazón, el camino hacia un horizonte que siempre se aleja.



*Entrevista realizada a través del correo electrónico: en las ciudades de La Plata y Buenos Aires, distantes entre sí unos sesenta kilómetros, Patricia Coto y Rolando Revagliatti, 25 de octubre de 2016.

www.revagliatti.com.ar

sábado, 29 de octubre de 2016

CONVOCATORIA OFICIAL 6to ENCUENTRO DE POETAS EN CUBA “LA ISLA EN VERSOS”

CONVOCATORIA OFICIAL
6to ENCUENTRO DE POETAS EN CUBA
“LA ISLA EN VERSOS”


Estimados Poetas, Promotores y Gestores Culturales:



Es con inmenso placer que los invitamos al 6to Encuentro de Poetas en
Cuba “La Isla en Versos” del 30 de abril al 9 de mayo del 2017. Cada
año hemos sumado ciudades cubanas, con su historia y poetas de varias
generaciones, al grupo de poetas internacionales que nos visita desde
el 2012, iniciativa nacida dentro de las Romerías de Mayo, evento
múltiple que cada año convoca todas las manifestaciones artísticas
para desarrollar un festival en la ciudad de Holguín, Capital del Arte
Joven en Cuba.


Estaremos auspiciados por la Casa de Iberoamérica, el Centro
Provincial del Libro en Holguín, el Comité Organizador de las Romerías
de Mayo, la Asociación Hermanos Saíz, la Unión Nacional de Escritores
y Artistas de Cuba y las instituciones cardinales de cada ciudad que
nos acoge. Se desarrollarán lecturas poéticas, encuentros con
editoriales, escritores, presentaciones de libros, espectáculos,
actividades infantiles, conciertos, ponencias, visitas a universidades
y a sitios de interés histórico-cultural. Siempre con el espíritu del
intercambio artístico e intelectual.


Iniciaremos la travesía en La Habana con cena inaugural, hacia la
ciudad de Cienfuegos donde realizaremos una actividad literaria con
los escritores de dicha ciudad, rumbo a Holguín en Romerías de Mayo,
dejaremos nuestra huella en la ciudad de Las Tunas antes de volver a
La Habana. Estaremos el último día en Pinar del Río, con parada en la
Comunidad Ecológica de “Las Terrazas”.


Más de 15 ciudades cubanas, más de 100 poetas de 20 países, de 4
continentes y más de 350 poetas cubanos pueden dar fe de nuestro
evento. Será un honor poder contar con su presencia y así lograr un
intercambio con escritores jóvenes y consagrados, con artistas
plásticos, estudiantes universitarios y niños, dejar libros en
bibliotecas públicas y diferentes centros culturales que visitaremos.



¡LES ESPERAMOS EN NUESTRA ISLA EN VERSOS!



Adjunto enviamos la Convocatoria, Cartel, Programa General, Contactos
Oferta Comercial.




Un abrazo sincero



Kiuder Yero Torres
Poeta Organizador
6to Encuentro de Poetas en Cuba “La Isla en Versos”
Comité Organizador Romerías de Mayo,
Festival Mundial de Juventudes Artísticas.
Holguín, Cuba. kiudery@gmail.com



Posdata: Los Organizadores agradecemos la promoción del 6to Encuentro
de Poetas en Cuba “La Isla en Versos”, a través de e-mails, web,
blogs, redes sociales o por medios de comunicación tradicionales, en
sus círculo de amigos, escritores y artistas plásticos.


Contactos:

Kiuder Yero Torres
Poeta Organizador
6to Encuentro de Poetas en Cuba “La Isla en Versos”
Comité Organizador Romerías de Mayo,
Festival Mundial de Juventudes Artísticas.
Holguín, Cuba. kiudery@gmail.com




Msc. Yuricel Moreno Zaldívar
Coordinadora General de Actividades
6to Encuentro de Poetas en Cuba “La Isla en Versos”
Comité Organizador Romerías de Mayo,
Festival Mundial de Juventudes Artísticas.
Holguín, Cuba. yuricelm@gmail.com
yuricel@baibrama.cult.cu
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miércoles, 19 de octubre de 2016

"Cántica" es un libro colectivo de poetas de Ciudad Real. Coordina Nieves Fernández



"He aquí una obra colectiva de poetas de Ciudad Real, una cantiga muy particular lanzada desde el cielo interior, enriquecida con la voz de los poetas de una tierra de paso y sol adrede, locutores del alma manchega, duendes del arte y la palabra, voceadores de siega y corazón, juglares modernos actuales del siglo XXI, donde ni la edad, ni los diferentes estilos les hacen desentonar, ni les separan del todo del lugar de origen, del que sueñan, del que habitan…" NF

Portada del libro

En la portada del libro resalta el cuadro del pintor de Piedrabuena (Ciudad Real) Pedro Castrortega, titulado Sobre_vivir.

................
Entre los poetas se incluye a Ramón Fernández Palmeral, natural de Piedrabuena 1947

"Nunca Volveré, cuando me haya ido". José Carcasés. Se presenta en Club Información, 5 de noviembre 2016 a las 19 horas


Ramón Fernández Palmeral, está en la web Poetas del Mundo


Ramón Fernández Palmeral
Nacionalidad:
España
E-mail:
Biografia
DESEMBOCAR EN TI
Por Ramón Fernández Palmeral

LLANTO POR JOSÉ HIERRO

esa calva de cera,
de tártaro bigote, hirsuto,
calentaste tus manos de fumador
en mi corazón ardiendo de poemas,
de cafés sin azúcar y granos sólidos
de tardes solitarias, como ombligos
en aquel gran universo crespo, lírico real.
Ahora te acercas a la tierra última y sola,
a la luminosa estación del transito, límites,
unas gotas de una lámpara azul cobalto tieso,
cuyas cadenas de hojas tristes sólidas
viajan al otro lado de la nada,
donde te esperan verdes
paraísos de versos,
cafés mal iluminados
de colores tabaco negro
cajetillas de Santander
primigenio como ariscos
humos de demonio pecho.
Hoy empiezas el viaje de
regreso al cercano Nueva York...

Al arte de la pintura

A PICASSO Y SUS MUJERES

Con la mañana desembarco
en playas mediterrrrráneas que huelen a mujeres
de urrrrrrbes adorrrrrmecidas en la suave esencia,
mujeres desnudas,
marrrrrcadas por eterrrrnos deseos de ser poseídas,
mujeres de urbes agobiadas de soledades
en este tiempo estrangulado,
adorablemente decadente,
miradas sin ojos sin tiempos,
sin formas, sin lógica,
desde que nacieron los colores-luz.
Cada mañana desembarco en ti,
en las despejadas formas secretas de los lienzos
sin límite del colores-pigmento,
sucios y dóciles dedos gastados...,
y sin conocer demasiadas teorías,
extendiendo mi piel cual óleo perfumado de lizana
en marinas sin barcos, amarrando el sol hasta morir.
Si tú no existieras, pintura, llama viva.
deseos del incomprendido arte
qué busca con el aguijón encendido,
vanos esfuerzos de hermosura, aún más lejos
que Picassssssssso, si dejaras de arder en mí
tu inexxxxxxxxxxxistencia.
Yo, hoy, de nuevo desembarcaré en ti
como una semilla derretida en mi pincel
sobre un plano abstracto e incomprendido.

EMPEÑADA FORMA EN LA GRISÉLIDA

cenáculo vegetal en lila y violetas,
aguarda en el momento de la leyenda
de la abeja y el soportar fábulas añejas
ahora, aquí, salvar la memoria del pensar
de la tranquila calma del jardín concebido
en media noche con hojas como faroles.
De un olvido por culpa de una mentira
que nunca debí depositar en tu equivocado
rostro confundido y sugerente.

Renovar lo activos de tu amor y que
la financiación del capita, sin plazos,
incremente nuestro patrimonio de besos y
abrazos,
sin almas heridas por un impuesto indirecto
ni la soledad de los balances e inventarios
del insomnio en las madrugadas sin tus caricias,
ni el sustantivo de tu corazón palpitando
a mi lado sobre colchón de plumas
sin saldo de besos, sino en un activo positivo,
la dignidad de la hacienda de nuestro amor.

biografia:
Ramón Fernández Palmeral


-Nació en la calle Cristo número 7 de Piedrabuena [Ciudad Real] España, el 7 de mayo de 1947, hijo de José y de Carmen naturales de Cómpeta [Málaga]. Pasó su infancia y juventud entre Ancón [Marbella], Almarcha y Málaga. Residió en Sevilla entre 1969/73; Játiva [Valencia], Barcelona, Castellón y Bilbao entre los años 1975/83. En Almería de 1983/90. Afincado en Alicante en 1990, donde reside actualmente y se dedica a las artes plásticas, su tiempo libre lo dedica a la investigación literaria, colabora con varios medios de comunicación y revistas especializadas con los autores: Cervantes, Zorrilla, Azorín, Miguel Hernández y Ramón Sijé.

FORMACIÓN

-Realizó estudios primarios en Almarcha [Málaga], dos años de formación profesional y artística en el Colegio de Formación Profesional San José Obrero [Calle Pozos Dulces, de Málaga], dos años de Bachiller en Colegio Don Francisco de la Cruz de Humilladero.

-Realizó el BUP en el Instituto Ribalta de Castellón [Clases nocturnas].

-Realizó Acceso a la Universidad para mayores de 25 años en Geografía e Historia en el Colegio Universitario de Castellón. No terminó estos estudios e inició Derecho en Granada, que tampoco acabó.

-Talleres de escritura creativa de Fuentetaja.

-Jornadas de creación y teoría de la poesía con el grupo Utopía-poetica de la Axarquía [Málaga].

-Fue lector en la «Sala Cervantes» de la Biblioteca Nacional de Madrid para documentar su libro Buscando a Azorín por la Mancha.

-Asiste a las tertulias del Grupo Poético y Literario Miguel Hernández, Círculo De Bellas Artes, Círculo Literario de Alicantino.

-Fundó la revista ilustrada impresa PALMERA [Poético-Artístico] en Alicante, hoy desaparecida. Donde tuvo la oportunidad de conocer y relacionarse con gran número de poetas y artistas.

-Es coordinador de la revista PERITO [Literario-Artístico] que dirige Rosario Salinas.

CONGRESOS

-Asistió al II Congreso Miguel Hernández en Orihuela [2002]

-Asistió al Congreso Juan Gil-Albert en Alicante [2004]

-Conferencias y charlas en la Fundación Cultural Miguel Hernández de Orihuela.

-Congreso Internacional. \'La herencia de Azorín\' [2005]. Casa-Museo de Azorín en Monóvar. La CAM Obras sociales.

-Charlas en la Fundación Cultural Miguel Hernández de Orihuela [Abril 2005]

-Ponencia \'Introducción al Guernica de Picasso\', Asociación de Artistas Alicantinos y El Campello [2007]

-Conferencia sobre \'Picasso y sus estipos pictóricos\' en Ámbito Cultural de El Corte Inglés, enero 2008

RECITALES

Participó en los recitales y lecturas siguientes:

-Recital de poesía en El Campello invitado por el grupo Anuesca [Octubre 2003].

-Recital de poemas de Amor y Desamor en Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Alicante. [Febrero 2004]

-Recital de Poesía Mística y Espirituales Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Alicante. [Mayo 2004/05/06]

-Recitales en salones del Ayuntamiento de Elche [2003 y 2004, 2005, 2006] ACOTE.

-Recital de poesía el Encuentro Nacional de poetas en la red, Sede de la Universidad de Alicante, 2004.

-Papsodas de poemas dedicados a Miguel Hernández.

-Ha sido invitado por Canal-37 TV en el Hotel Sidi San Juan de Alicante, con temas taurinos.

-Ha sido invitado a recitar en Elche [Ayuntamiento, Centro ACOTE].

-Innumerables recitales en Ámbito Cultural de el Corte Inglés, EL Campello, y en centros benéficos.

-Invitado en varios recitales en el Patronato Municipal de Cultura de Alicante.

-Invitado en recitales privados en el domicilio del matrimonio Thomson en San Juan [2004, 2005]

-Lecturas del Quijote en el Ateneo de Alicante [2005].

-Lecturas de La ruta de don Quijote de Azorín en la Casa-Museo de Monóvar [2005].

-Lecturas en salón de actos de la Biblioteca Gabriel Miró de CAM con motivo del Día del Libro, 2006.

-II Recital Poético “Poetas en la Red” Sede de la Universidad, abril 2005

-Invitado en el recitales en Homenaje a Miguel Hernández en la Sede de la Univeridad de Alicante [marzo: 2004,2005,2006]

-Invitado a recitar en la Senda del Poeta Alicante [Cementerio los Remedios]. 2006

-Seleccionado en el 4º Encuentro Provincial de Alicante y 2º Encuentro Nacional de Poseía [Organizado por Espejo de Alicante]. 2006

-Seleccionado en el encuentro por Recuperación de la Memoria Histórica, Sede de la Univeridad de Alicante, 13 febrero 2007

-Participa en el V Encuentro Provincial de poetas, organizado por \'Espejo de Alicante\', 25,26 y 27 de octubre 2007.

-Invitado en el recital del Grupo Numen en Ámbito Cultural de El Corte Inglés diciembre 2007

PRESENTACIONES

-Presentación de poemas de Manuel Parra en el Ateneo de Alicante, 2004

-Presentaciones de los libros de poemas de Consuelo Franco, Dolor de un Alma Blanca y Libertad Cautiva [2005,2006].

-Presentación de la I Ruta Nocturna de Senderismo en Orihuela, agosto del 2006.

-Presentación del Libro Libertad cuativa, Miguel Hernández de Cosnuelo Franco, 2007

OBRAS PUBLICADAS

Poesía:

1. Desolación sin nombre I [Almería, Editorial Palmeral 1983]

2. Desolación sin nombre II y III [Alicante, Editorial Palmeral 2004]

3. Homero en Tarsis [Alicante, Editorial Palmeral, 2005]

4. Hombres, bestias y máquinas [en preparación]

5. De la creación poética [en preparación]

Ensayo:

-El hombre acecha como eje de la poesía de guerra. Colección Brotes de Palmeral [2004].

-Simbología secreta de El rayo que no cesa de Miguel Hernández, Colección Brotes de Palmeral, Alicante, 2004.

-Simbología secreta de Perito en lunas. [Colección Brotes. Palmeral, Alicante, 2005].

-Encuentros en el IV Centenario, Colección Brotes, Palmeral [2004]

-Simbología secreta de la decadencia de la flauta y el reinado de los fantasnas, de Ramón Sijé [2006]

-Cervantes y la filosofía española [Baiquiana,Miami, EE.UU], 2005

-La huida de Cervantes a Italia [2005]

-José Fernández, mi padre.

-Azorín, en Vicente Ramos.

Libros de viajes:

-Buscando a Azorín por la Mancha [2005]

-Tras los pasos de Juan Goytisolo por los Campos de Níjar [2005]

-Singladuras por la comarca del Vinalopó [Libro I] [2006]

-Tras los pasos de Camilo J. Cela por Viaje a la Alcarria [en preparación]

-Buscando a Juan Benet por el pantano del Porma [en preparación]

-Buscando a Miguel Hernández por Andalucía

-Buscando a Gerald Brenan en el Sur

Novela:

- El héroe de Nador. Colección Brotes, Palmeral 2005].

- El rey de los moriscos [inédita]

- La muerte de Ofelia [inédita]

- La baronesa desnuda [inédita]

-Thelémaco [inédita]

- El cazador del arco iris [inédita]

OBRA PUBLICADA EN INTERNET

-Seis de sus libros se encuentras publicados en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes [Alicante].

-Tiene actualmente cinco trabajos publicados en la sección: Puntos de Vista de la revista digital Orihueladigital, Revista Baquiana de Maimi [Estados Unidos], Mundo Cultural Hispano, Monòver punto com. Ser Poeta. Pinoso Digital.

-En la revista El Eco Hernandiano digital, número Especial del II Congreso, publicó un artículo sobre la revista El Gallo Crisis de Ramón Sijé. Crítica de su obra en el número 9 por César Moreno. El Eco Hernandiano papel números 3,4,

-Nueve artículos en Comisión del IV Centenario de Aranjuez, sobre el Quijote.

-Vicente Bautista Belda, vida y obra en colaboración con Mati Bautista [hija del escritor y pintor].

-Buscando a Antonio Machado en Soria y Baeza

-Buscando a Geral Brenan en el Sur

-¿Por qué fusilaron a Federico García Lorca?

-Impresiones de Granada

ENTREVISTAS

-Ha concedido entrevista a la revista digital El Eco Hernandiano, nº 17. Octubre 2005. Sección: El rayo que no cesa, Hemos hablado..., por Cecilia Esponosa.

-Entrevista en Novelda Digital, febrero 2007, por Carmen M. López

-Blog de Pepe Zapata, sobre pintura

COLABORACIONES EN PRENSA Y REVISTAS

-Ha colaborado con artículos de opinión en El País, Información y La Verdad de Alicante.

-Colabora con artículos y poemas en distintas revistas: Utopía poética de la Axarquía [Málaga], iaio de Orihuela, El Eco Hernandiano, impresa, número 3 y 4. La revista Auca de Alicante, le hizo una entrevista para su número 1. En la revista PALMERAL [Poético-Artístico], de la que fue su director y fundador.

-Colabora con la Fundación Miguel Hernández de Orihuela. Centro Hernandianos de Estudios e Investigación de Elche.

-Colaboraró en el documental para Canal Sur TV. \'Releyendo Campos de Níjar\' del realizado Nonio Parejo [junio 2006].

-Revitas la Red: LAS LUNAS DE PERITO [Blog], PEPE BRAGAS y COMO EL RAYO [Revista digital de Literatura]. Coordinador de la revisa PERITO [Literario-Artístico].

ramon.fernandez@ono.com

domingo, 16 de octubre de 2016

Dolores Redondo, la reina del valle del Baztán, gana el premio Planeta. Finalista Marcos Chicot, el asesino de filósofos



La ganadora del premio Planeta Dolores Redondo (i), junto al finalista Marcos Chicot (d). AFP

La 65ª edición del premio Planeta, número redondo, demandaba un nombre de relumbrón, pero que, a su vez, cumpliera los requisitos de la gran difusión y eso ahora lo garantiza la novela negra, el género de moda. Y además, como ya suele ser norma del galardón en sus últimas ediciones, a poder ser de alguien que ya sea de la casa. Y todo eso converge de manera espectacular en la escritora Dolores Redondo, uno de los últimos grandes fenómenos de la edición española con su Trilogía de Baztán (más de 400.000 ejemplares, editada en Destino, sello del grupo; ruta turística creada; película en ciernes...).
En Todo esto te daré, la novela con la que ha ganado en Barcelona y se embolsó los 601.000 euros de dotación, Redondo no prosigue las aventuras de la policía foral protagonista de la trilogía, pero sí mantiene el tono de novela negra en la que un escritor famoso descubre, tras una accidente, la doble vida de su compañero. La obra finalista, para no desentonar en una velada que ha contado con la presencia de los Reyes de España y la plana mayor de la política española y catalana, también recayó en otro fenómeno: Marcos Chicot, autor de uno de los e-books en español más vendidos  (El asesinato de Pitágoras), que, a rebufo de su gran éxito, vuelve a ambientar una trama a caballo entre la novela negra y la histórica en la Grecia clásica de los filósofos: ahora, El asesinato de Sócrates (150.250 euros).
“Tenía que tomarme un respiro y contar otra historia que llevaba mucho tiempo dentro de mí, seis años, una novela sobre la servidumbre al mal; el título es una proposición de codicia, palabras del demonio en el Evangelio", aseguró Redondo (San Sebastián, 1969) que finalizó hace poco más de un año Ofrenda a la tormenta, con la que cerró un ciclo iniciado en 2013. En realidad, en su nueva novela sólo ha dejado de la trilogía un cierto regusto por los fantasmales secretos familiares y una ambientación rural, si bien aquí se trata de un pueblo de Galicia (la escritora tiene ascendentes gallegos) y no del valle de Navarra. A aquella localidad llega un escritor tras las huellas de su compañero que ha sufrido un grave accidente. El percance desvela una supuesta doble vida del finado que intentará averiguar el escritor, apoyado en un guardia civil retirado y un cura amigo.
La obra siembra las sospechas en todo el mundo, muy al estilo de las obras de Agatha Christie, una de las referencias literarias de Redondo junto a P.D. James y Ruth Rendell. Son solo algunos de los referentes de una escritora que fue lectora voraz ya desde niña y ayer especialmente emocionada: admitió haber participado ya hace años en un premio que de pequeña "miraba por la televisión soñando estar ahí".
El premio no hace más que reforzar una trayectoria ascendente de Redondo, que tras escribir algunos cuentos infantiles y relatos breves, arrancó hace siete años con la novela Los privilegios del ángel (2009) y que se disparó con El guardián invisible (2013), primera entrega de una trilogía protagonizada por la de fuerte carácter comisaria de la policía foral de Navarra Amaia Salazar y traducida ya a 15 idiomas. Y cuyo eco parece no tener fin: para 2017 está previsto tanto el tercer y último volumen de la novela gráfica como el estreno de la adaptación cinematográfica de la primera parte, dirigida por Fernando González Molina y producida por Atresmedia, pata audiovisual de Planeta.
Al escenario de la concurrida gala (monarcas aparte, y entre intimidatorias medidas de seguridad, estuvieron presentes la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría y el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, entre otros), subió otro fenómeno porque Chicot (Madrid, 1971) cuenta ya con un best-seller mediáticamente más silencioso, El asesinato de Pitágoras (2013).
Aquí, Planeta arrebata a Duomo (sello donde ha publicado hasta la fecha Chicot) a un psicólogo clínico de profesión que con hasta ahora sólo tres libros publicados pero con especial querencia por jugar con el género negro y la época clásica de los grandes filósofos griegos (lo hizo también en La hermandad, en 2014), aquí repite la fórmula de su éxito. Con tintes también de novela de acción y aventura con la guerra del Peloponeso como telón de fondo, ahora la figura central es Sócrates, quien, según el oráculo de Delfos, morirá a manos de un hombre de clara mirada. Querofonte, amigo del filósofo, cree que podría ser Perseo, el de ojos transparentes y terribles secretos."Reincido como asesino de filósofos", admitió Chicot, que dedicó la obra a su hija Lucía, de siete años, con síndrome de Down. "Por ella soy escritor, para dejarle una novela para su futuro". En Planeta ya saben que no deberán recurrir a oráculo alguno: los dos galardonados venderán lo suyo.


Dolores Redondo la reina del valle del Baztan gana el Planerata 2016.
Su agente literario es la prestigiosa Agencia de Carmen Barcells de Barcelona.

Dolores Redondo cuenta cómo se gestó el éxito de su trilogía policiaca

Ha vendido 600.000 ejemplares, será traducida a 32 idiomas y llegará al cine







La escritora Dolores Redondo posa en la galería de tiro de la Policia Foral en la comisaría de Pamplona durante un ejercicio de tiro. EL PAÍS
La salida del tren marca el inicio de la lectura de la viajera que va en el asiento al otro lado del pasillo. Durante las casi tres horas que dura el trayecto entre Madrid y Pamplona, no la interrumpe; está tan inmersa en la historia que decide cerrar el libro solo cuando suena el anuncio de la llegada a la estación. El título: El guardián invisible(Destino) de Dolores Redondo (San Sebastián, 1969). Dicen que las brujas no existen pero en las cuevas de Zugarramurdi, en el valle del Baztán, saben algo de esto. En el andén de la estación se encuentra la autora del libro que leía la viajera, a la que la vida le dio un giro absoluto cuando los editores de Destino decidieron apostar por ella tras una primera lectura de su trabajo en 2012. La autora había logrado ensamblar con frescura una historia en la que se mezclaban temas como la mitología, el matriarcado, la investigación policial y el crimen.



Otros 'best sellers'


La catedral del mar (Grijalbo) de Ildefonso Falcones ha vendido 7 millones de ejemplares en 43 idiomas en 40 países. Antena3 realizará una miniserie en inglés que se rodará en Barcelona.
El tiempo entre costuras (Temas de hoy) de María Dueñas. Se ha traducido a más de una treintena de idiomas .En 2014 se estrenó una serie de televisión de 11 capítulos que fue seguida cada uno de ellos por 5 millones de personas.
La sombra del viento (Planeta) de Carlos Ruiz Zafón ha llegado a vender más de 10 millones de ejemplares.
La cena secreta (Planeta) de Javier Sierra se coló entre la lista de los diez más vendidos del The New York Times. La preproducción de la película está paralizada.
¿Qué había en El guardián invisible para lanzar 15.000 ejemplares de un novel cuando lo normal son 2.000 en la primera edición? “Tenía personalidad y una serie de elementos singulares como el uso de la mitología vasco navarra, el pasado de los personajes, el ámbito geográfico en el que se desarrolla, las técnicas más avanzadas de investigación criminal y una escritura brillante”, responde contundente Emili Rosales, director editorial. El salto internacional de esta autora se produjo meses más tarde en la Feria de Fráncfort cuando editoriales de otros cinco países compraron los derechos del libro —Alemania, Francia, Italia, Holanda y Brasil—. “Cuando me lo contaron me pellizcaba para saber si estaba soñando o el correo que me habían enviado era real”. El primero de los libros se editó en 2013 y en dos años la trilogía completa estaba en manos de los lectores.
Nadie conocía a esta autora que durante años, en su casa de Cientruénigo (Navarra), robando horas a la noche o mientras sus hijos estaban en el colegio y su trabajo le permitía —estudió Derecho y montó un pequeño restaurante en San Sebastián— decidió escribir una trilogía que situaba el valle del Baztán en el mundo. “No me enfrento jamás al folio en blanco. No sé qué es esa sensación de vértigo que dicen algunos porque para cuando me pongo a escribir ya tengo todo el proyecto construido, los personajes, los lugares, la historia” cuenta sentada en la misma silla en la que Amaia Salazar, inspectora de la Policía Foral de Navarra, se reúne con el juez Markina en el restaurante Rodero de Pamplona para hablar de los casos que están investigando. Ambos son personajes creados en su imaginación para sus novelas aunque cobrarán vida, al menos cinematográfica, a partir de 2016. Peter Nadermann, productor de la saga Millenium, basada en la obra del escritor sueco Stieg Larsson, compró los derechos para llevarla al cine en cuanto se percató del éxito de ventas. Su idea es rodarla en inglés en el valle del Baztán, donde actualmente existe una ruta que recorre los lugares de paseo de Amaia Salazar, la casa familiar, la comisaría e incluso la pastelería Malkorra en la que además de los famosos pastelitos txantxigorri elaboran unas placas de chocolate con almendras de tres kilos que venden en porciones.
La trilogía del Baztán ha vendido hasta el momento alrededor de 600.000 ejemplares. El guardián invisible lleva 29 ediciones; Legado en los huesos, 12 y Ofrenda en la tormenta, 7. Un total de 32 editoriales internacionales han traducido el primero de los libros a 28 lenguas. Diez de ellas lanzarán El guardián invisible a lo largo de este año. La edición inglesa saldrá el 23 de abril en el Reino Unido y Australia, y en 2016 en Estados Unidos.
Con esta obra de 1.500 páginas en total, Redondo quería hablar de mitología, de personajes que viven en un universo muy especial, de otros mundos culturales, del matriarcado.
La chispa que encajó todo el puzzle que la escritora tenía en la cabeza fue la información que apareció en un periódico en la que se hablaba de la investigación del asesinato de Ainara, una bebé que murió a manos de una secta en los años ochenta del siglo pasado. Los padres ofrecieron a la hija en sacrificio a su comunidad. Se consumó con el asesinato de la niña que fue enterrada en el caserío de Lesaka (Navarra) en el que vivía la secta.
Dolores Redondo lo tenía todo para que el mundo que había fabulado quedase reflejado en su ordenador: fichas con todos los elementos y características de los personajes, datos sobre los lugares en los que se desarrollaba la acción y los crímenes que se producían en las novelas. Eligió a una mujer, la inspectora Amaia Salazar, como responsable de las investigaciones porque, entre otras circunstancias, en ese cuerpo policial no hay ninguna mujer que se dedique a ese trabajo entre sus 1.083 agentes. La Policía Foral, creada como tal hace medio siglo, posee siete comisarias, una de ellas en Elizondo a la que Salazar tiene que trasladarse para poder investigar los crímenes. La colaboración de este cuerpo policial con ella ha sido absoluta. “He tenido que preguntar desde la cantidad de explosivo que se necesitaba para hacer una voladura, el tipo de arma, las balas de las que tenía que hablar... Información que desconocía y de la que no podía escribir sin estar perfectamente documentada. Los errores en determinadas cosas se detectan enseguida y soy una persona muy minuciosa”, explica la escritora mientras recorremos la sala de tiro de la Policía Foral de Pamplona. ¿Por qué ubicar la historia en el Baztán? “Contaba con todos los elementos necesarios para recrear el ambiente de mis historias, era perfecto. Las casas son espectaculares y el bosque tiene algo de mágico, especial, misterioso...”.
Ahora ya no tiene que robarle horas a la noche para poder escribir, todos saben en su casa que cuando está en el cuarto de trabajo el silencio debe ser total. Ella está metida en su mundo ya sea el Baztán o Nueva Zelanda, país al que viajará en verano para descubrirles a los habitantes del otro lado del mundo cómo es el valle por el que transita su fantasía.


Sinopsis de El guardián invisible:
El guardián invisible, de Dolores Redondo, autora de la novela Los privilegios del ángel, es un impactante thriller que tiene su mejor baza en el contraste entre lo racional y científico, y lo legendario y mítico. Una impactante novela negra que mezcla con originalidad el realismo de una investigación policial con elementos mágicos de la mitología vasco-navarra. Cuenta con una gran protagonista, la policía foral Amaia Salazar, una preparadísima agente que ha incorporado las técnicas del FBI y que, por otro lado, tiene un pasado oscuro y atormentado, decisivo en la trama. Un extraordinario contraste entre fortaleza y fragilidad que la sitúa como clara heredera de la Clarice Starling de El silencio de los corderos. Una lectura imposible de interrumpir, con una trama envolvente y original, que ofrece un juego de pistas honesto y múltiples bifurcaciones, con una estupenda ambientación, sugerente atmósfera de los bosques vasco-navarros, de las figuras legendarias de la zona. El guardián invisible es la primera entrega de la planeada Trilogía del Baztán, en cuya segunda parte la autora ya está trabajando de lleno.
«Ainhoa Elizasu fue la segunda víctima del basajaun, aunque entonces la prensa todavía no lo llamaba así. Fue un poco más tarde cuando trascendió que alrededor de los cadáveres aparecían pelos de animal, restos de piel y rastros dudosamente humanos, unidos a una especie de fúnebre ceremonia de purificación. Una fuerza maligna, telúrica y ancestral parecía haber marcado los cuerpos de aquellas casi niñas con la ropa rasgada, el vello púbico rasurado y las manos dispuestas en actitud virginal.»
En los márgenes del río Baztán, en el valle de Navarra, aparece el cuerpo desnudo de una adolescente en unas circunstancias que lo ponen en relación con un asesinato ocurrido en los alrededores un mes atrás. La inspectora de la sección de homicidios de la Policía Foral, Amaia Salazar, será la encargada de dirigir una investigación que la llevará devuelta a Elizondo, una pequeña población de donde es originaria y de la que ha tratado de huir toda su vida. Enfrentada con las cada vez más complicadas derivaciones del caso y con sus propios fantasmas familiares, la investigación de Amaia es una carrera contrarreloj para dar con un asesino que puede mostrar el rostro más aterrador de una realidad brutal al tiempo que convocar a los seres más inquietantes de las leyendas del Norte.

Los reyes Felipe VI y doña Leticia asisten la entrega de los premios Planeta. ¡Cómo está la cosa..., madre mía? Dolores Redondo

Lo que la política no consigue, lo consiguen las letras. Solo así se pudieron sentar en una misma mesa el rey Felipe VI, acompañado de su esposa, la reina Letizia, junto al presidente de Cataluña, Carles Puigdemont. Fue en la cena de entrega del 65º Premio Planeta. Es el mayor galardón literario de España y ambos aparcaron diferencias para celebrarlo. 600.000 euros para el ganador y 150.000 euros para el finalista. O sea, para Dolores Redondo, la ‘madre’ de Amaia Salazar, que abandonó a su heroína para adentrarse en otros registros con la novela ‘Todo esto te daré’, y para Marcos Chicot Álvarez, segundo con ‘El asesinato de Sócrates’.
El premio (que repartirán con el Ministerio de Hacienda), hizo por fin justicia a unos autores que no es la primera vez que lo intentan. Tanto Dolores como Marcos ya habían enviado novelas. “Pero esto es un sueño. Uno siempre sueña estar aquí arriba”, decía una trémula ganadora desde el atril tras recibir el galardón. Y Chicot ya concurrió hace cuatro años con la novela ‘El asesinato de Pitágoras’, que quedó en cuarto lugar. O sea, ya es casi un asesino en serie. El que la persigue la consigue.
Pero lo importante no solo estaba sobre la tarima donde se plantó el jurado y los Reyes para recibir a los ganadores. Estaba abajo. Para empezar, a la tarima solo subieron los monarcas, mientras que Puigdemont se  había de contentar con quedarse en la mesa, sin chupar cámara. “Podían haber hecho un gesto y dejarlo subir”, rezongaba un nacionalista descontento con lo que consideraba un ‘feo’ al ‘president’. Pero no era menosprecio, sino solo protocolo y advertencia: donde hay patrón no manda marinero. Un toque en toda regla dado con el protocolo para que no pueda utilizarse como nuevo agravio comparativo contra Cataluña. Y en eso, el protocolo es muy claro y tajante.
La ganadora de la 65 edición del Premio Planeta, la escritora Dolores Redondo, tras recibir el galardón. (EFE)
La ganadora de la 65 edición del Premio Planeta, la escritora Dolores Redondo, tras recibir el galardón. (EFE)
En la mesa presidencial, sin embargo, no se encontraban solos. Para empezar, era una mesa de enemigos íntimos. El Rey acudió a Barcelona a meterse en la boca del lobo, pero iba bien flanqueado, con una defensa potente: allí estaban la vicepresidenta del gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría; la presidenta del Congreso, Ana Pastor; el ministro de Justicia, Rafael Català; el secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle; y la delegada del Gobierno en Cataluña, Llanos de Luna. Puigdemont, el hombre que quiere desterrar la Monarquía y proclamar una República Catalana, se quedaba, así, en minoría en su propia tierra. Felipe VI tuvo también agallas porque se plantó en Barcelona, la ciudad cuya alcaldesa, Ada Colau, pretende borrar del callejero todos los nombres con reminiscencias a la familia Borbón. Hubiera sido interesante verles frente a frente en un momento como el presente, con la polémica de los nombres en la calle. Pero Colau no estaba: se encuentra de macroviaje en Sudamérica con un selecto séquito de amigos del Ayuntamiento. Sin embargo, la representaba la teniente de alcalde (y alcaldesa accidental) Laia Ortiz.

La damnificada de Colau

Muy pocos saben es que Ortiz es también una damnificada por Colau. La alcaldesa barcelonesa se empeñó en retirar una estatua de Juan Antonio Samaranch del Ayuntamiento. Sin embargo, se enteró de que la estatua no era una efigie del expresidente del COI, sino una escultura que él había donado a la ciudad y que consistía en una bolsa de deportes con una antorcha y los aros olímpicos. Ante tamaña confusión, se contentó con retirar la placa que llevaba la escultura y que nombraba a Samaranch. Un agravio al hombre que fue el artífice de que se concediesen los JJOO del 92 a Barcelona. ¿Y por qué? Porque eliminando el nombre de un ‘franquista’ puede blindar una porción de votos. Pero la cruda realidad quiso que precisamente la teniente de alcalde que este sábado sustituía a Colau tenga estrechos lazos con el agraviado: Ortiz es nuera de Francisco Samaranch, hermano de Juan Antonio Samaranch.
Los Reyes junto a Carles Puigdemont (3d); Ana Pastor (3i); Soraya Saenz de Santamaría (2i); el presidente del Grupo Planeta, Josep Creuheras (2d), y Rafael Catalá (d). (EFE)
Los Reyes junto a Carles Puigdemont (3d); Ana Pastor (3i); Soraya Saenz de Santamaría (2i); el presidente del Grupo Planeta, Josep Creuheras (2d), y Rafael Catalá (d). (EFE)
Pero el ambiente en la mesa, aseguran (así parecía también desde cierta distancia) era distendido. No se habló de política, al parecer. Y quizás por eso no hubo aspavientos ni malas caras. “Parece como que comienza la distensión”, aventuraba alguno de los invitados. Incluso el exnúmero dos de UDC, Josep Sánchez Llibre dejaba ir más allá su optimismo: “Creo que éste es el comienzo del deshielo y que todo acabará pronto y acabará bien”. Bendito optimismo. El presidente de Ciutadans, Albert Rivera, también invitado, era más pesimista. “He presentido que hubo cortesía, nada más”, razonaba al final de la cena. En fin, mucha cordialidad pero pocas nueces. Estamos como estábamos. Ni distensión ni deshielo. En determinadas circunstancias, el roce no hace el cariño.
La cena fue solo un escaparate de la situación. El Rey acudió a territorio comanche, a la ciudad que le quiere echar de sus calles, y salió airoso. Horas antes, el ministro Català dejaba ir en una comida con empresarios que participaban en el Salón Náutico que le asustaba el ambiente en Cataluña. “Ministro, aquí nadie muerde. Lo que tenéis que hacer los de Madrid es dejaros ver más, hacer más visitas, tocar a la gente de aquí”, le vinieron a decir. O sea, que el Gobierno español deje de hacerse el autista político con Cataluña.

Otra mesa de ‘enemigos íntimos’

Sobre estas cuestiones –y otras más baladíes, por supuesto- se conversaba en las mesas, trufadas de empresarios, políticos, famosos y escritores. Cerca de la mesa presidencial, se juntaban el consejero de Cultura de la Generalitat, Santi Vila, el delegado del Gobierno catalán en Madrid, Ferran Mascarell (y también exconsejero de Cultura) y el líder del PSC en la alcaldía de Barcelona, Jaume Collboni. Otra mesa de enemigos íntimos. Codo con codo estaban (tenían sillas contiguas) Collboni y Mascarell, uno de los desertores del PSC que se pasó con armas y bagajes a las huestes de Artur Mas.
"He presentido que hubo cortesía, nada más", afirmó Albert Rivera -también invitado- al finalizar la cena
El ‘expresident’ Mas, por cierto, también se dejó ver, acompañado por su esposa. Helena Rakosnik. Ambos no ahorraron en carantoñas y saludos a diestro y siniestro. Y también estaba su antecesor, José Montilla, mucho más discreto por naturaleza. Y el exalcalde de Barcelona Xavier Trias. “Mejor que nunca estoy”, afirmaba. Ciertamente, parece haberse sacado de encima algunos años. Pululaba por el amplio salón la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, que llegó acompañada del líder popular en Cataluña, Xavier García Albiol. Y el dirigente del partido y presidente del Consorcio de la Zona Franca de Barcelona, Jordi Cornet.
El evento contó con hombres de peso de la economía. El presidente de la patronal Fomento del Trabajo, Joaquim Gay de Montellà; el presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Miquel Valls; el Conde de Godó; Josep Maria Xercavins; Pedro Fontana; Miquel Roca; Carles Tusquets
El 'expresident' Artur Mas también se dejó ver, acompañado por su esposa. De igual forma, asistió su antecesor en el cargo, José Montilla
Y luego, un universo de caras conocidas: Carlos Arguiñano, Pau Donés, Manel Fuentes, Lucía Etxebarría, Jordi Hurtado (uno de los más saludados), Leopoldo Abadía, Alicia Giménez Bartlett, Ángeles González-Sinde, Pilar  Eyre, Màxim Huerta y Risto Mejide son solo algunos. El juez Fernando Grande-Marlaska llegó acompañado por Nativel Preciado. Y mientras todos buscaban conversación a la espera de los reyes, alejado del mundanal bullicio, el ‘exhermano mayor’ Pedro García Aguado lo miraba todo con ojos de experto. Solo como la una. Quizá hubiese sido conveniente poner en sus manos a la élite política y solucionar de una vez por todas el problema catalán.
Por eso no deja de ser premonitoria la explicación que Marcos Chicot dio de su novela: “Narra los entresijos de la primera democracia del mundo, en la que ya entonces había demagogos ambiciosos y desastrosos… lo mismo que en la actualidad”. Que cada cual entienda lo que quiera.

viernes, 14 de octubre de 2016

Premio Nobel de Literatura 2016 a Bod Dylan, un cantante poeta.






(Bod Dylan)




   A mí me parece que los miembros de la Academia Sueca de los Premios Nobel, se han equivocado, han perdido los papeles al darle el Premio Nobel de Literatura a un cante pop de fama mundial con un currículum impresionante, como cantante. Es una forma, innecesaria de unir el nombre de Nobel a un personaje famoso, cuando debería ser al revés, un escritor o poeta sube a la fama gracias al Nobel. Es cierto que la letras de Bod Dylan son poéticas, pero van unidas a la música. Por ello, no premian a la Literatura poética o narrativa, sino que, por esta equivocada elección no cumplen con la máxima de premiar a la literatura como ciencia, sino a la música, que no está dentro de la idea de los Nobel. En fin un error llevados por el cegamiento de la fama y de los Lobys.
  Cualquier año le dan el premio de Literatura a un pintor, porque en algunos cuadros también hay mucha poesía. 

  Pienso que los de la Academia de Sueca han caído en la trampa de los currículum preparados por una Agencia Mediática Internacional comandada por judíos de Nueva York. Han buscado recomen-daciones por todas las instituciones internacionales.

¿Acaso no hubiera sido más mediático habérselo dado a un escritor sirio, libio o israelí?
No he podido leer ni un solo libro de Bob Dylan, porque no los tiene en Inberlibro. Ni los encuentro por ninguna parte. Todos deben estar en inglés, eso lo leerá Joaquín Sabina, que es nuestrs Bod Dylan español.
En fin, yo me he quedado muy sorprendido por la concesión del premio, y para mí han perdido prestigio de neutralidad, y calidad literaria al dejarse llevar por la música embaucadoras de una guitarra y de una voz de sireno poético.

El 13 de octubre de 2016, la Academia Sueca le otorgó el premio nobel de literatura al músico por «haber creado una nueva expresión poética dentro de la gran tradición norteamericana de la canción». En 2007  los españoles del premio príncipe de Asturias cometieron el mismo error, de dárselo a Bod Dylab  y no vino a recogerlo (cosas delos divos). ¿Irás Estocolomo a recoger el premio Nobel? A mí me da igual, si va como si se toma una cerveza.

En aquella ocasión el jurado acordó concederle el Premio Príncipe de Asturias por ser un “mito viviente en la historia de la música popular y faro de una generación que tuvo el sueño de cambiar el mundo. Austero en las formas y profundo en los mensajes, Dylan conjuga la canción y la poesía en una obra que crea escuela y determina la educación sentimental de muchos millones de personas. Por ello mismo, es fiel reflejo del espíritu de una época que busca respuestas en el viento para los deseos que habitan en el corazón de los seres humanos”, tal y como señalaba el acta. 

Hoy en El País Roy Loryga dice que es un poeta del caos.





Biografía en Wikipedia.

Bob Dylan (Duluth, Minnesota, Estados Unidos, 24 de mayo de 1941),1 registrado al nacer como Robert Allen Zimmerman (en hebreo: שבתאי זיסל בן אברהם, Shabtai Zisl ben Avraham), es un músico, cantante y poeta estadounidense, ampliamente considerado como una de las figuras más prolíficas e influyentes de su generación en la música popular del siglo XX y de comienzos del siglo XXI.8 9 10 Gran parte de su trabajo más célebre data de la década de 1960, en la que se dio a conocer como cantautor folk con composiciones como «Blowin' in the Wind» y «A Hard Rain's a-Gonna Fall» con un importante contenido de protesta social.







Ramón Palmeral, poeta y escritor sin apoyo mediático de los judíos
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It seems to me that members of the Swedish Academy of Nobel Prizes
 have been wrong, they have lost the papers to give to a world famous
 pop sing the Nobel Prize for Literature with an impressive resume
 as a singer. It is a way, unnecessary to attach the Nobel name
 a famous person, when it should be the other way around, a writer or
poet rises to fame thanks to Nobel. It is true that the lyrics of Bob Dylan
are poetic, but are linked to music.
Why not reward the poetic literature or narrative, but on the wrong choice not comply with the maximum reward literature and science, but the music, which is not within the idea of ​​the Nobel.
In order led by an error cegamientos of fame and Lobys.
  Any year give the prize for Literature to a painter, because in some pictures also hya much poetry.
 .......................
La vida no es tan sencilla al fin y al cabo.
De hecho no es más que algo que leer
y con lo que encender cigarrillos.
(Bob DylanTarántula)
Ha llegado el Apocalipsis. Suenan las trompetas del último día. Un humo de sal y azufre cerca el altar sagrado de las letras. La Academia sueca ha concedido el Nobel de Literatura a un músico, un puto cantautor, un maldito escritor de canciones vulgares, ordenadas a partir de la fórmula estrofa, puente y estribillo. Es el ocaso definitivo de las humanidades, la estación término. La alfombra de honor del Grand Palais, reservada para los elegidos, va a ser mancillada por Belcebú. La tierra tiembla. El cielo se oscurece. Los volcanes expulsan fuego y piedras formando una masa informe. Los profesores se rasgan las vestiduras y arrojan los birretes por las ventanas; los poetas de provincias se arrancan los ojos. Y todavía hay tipos que dicen —y escriben— que Dylan (Bob) no ha escrito libros en el sentido estricto del término, que su arte (en el caso de que lo sea) no tiene nada que ver con la literatura y mucho menos con la poesía estricta. No es lo peor: lo imperdonable, a su juicio, es que además nunca aceptó las normas del Parnaso, que en la mitología griega era un monte donde habitaban las Musas y que desde entonces es considerado la patria metafórica de los grandes poetas.
Por supuesto, todo esto es pura mierda, si me permiten la impertinencia. Esta maldita discusión no trata (o no debería) del derecho a disentir con la designación de los académicos de Estocolmo: el arte es (y debe seguir siendo) el territorio de la subjetividad, donde la única pauta es la libertad, el criterio personal. Para gustos, los colores. La anomalía es escuchar y leer en los grandes periódicos —de cuya crisis da perfecta cuenta el tratamiento previsible concedido a la noticia— determinados argumentos que se presentan en abierta disputa. La cuestión se reduce a los inevitables bandos. A favor o en contra. Blanco o negro. Apocalípticos o integrados. Los lugares comunes de siempre. Los mismos tópicos ajados y sin sustancia. Unos dicen: sí, por supuesto. Otros advierten que es un error cósmico que traerá nefastas consecuencias. Todo el mundo grita su opinión. Everybody must get stoned! Pero casi nadie aporta argumentos para entender una decisión en la que unos ven el triunfo definitivo de la posmodernidad cultural (el relativismo, vade retro Satanás) y otros una operación de marketing. ¿Es Dylan realmente un poeta? ¿Es un farsante? Está escrito en Tarántula, su libro dadaísta: «Todo el mundo tiene el sombrero al revés en los cuentos». Es justo este caso.
Definir la personalidad del heterodoxo nobel es imposible porque nunca ha dejado de cambiar, de moverse. Lo dijo Joan Baez: «Tocará la misma canción en una clave diferente y con un tempo distinto solo por joder». Dylan nunca mira hacia atrás. Ni en la misma dirección. Especialmente si está delante de un espejo. Era folkie cuando los modernos inventaban el pop, fue un Judas eléctrico que desobedeció a los venerables tradicionalistas de los sesenta; decidió convertirse en un padre de familia en vez de liderar a los iluminados de la Era de Acuario y guardaba (por si acaso) una escopeta en la despensa de su casa en Woodstock. Más tarde se volvió un millonario que se vestía con harapos y un cristiano renacido que no renunció —ni un solo día del año— a combinar el mercantilismo con la fe evangélica. Todo esto quizás es cierto, pero también lo es que tiene muy poca importancia a la hora de valorar su literatura. Sí, literatura. Las biografías solo retratan al personaje oficial. No nos descubren al hombre real porque, como dijo Buffon, la verdadera personalidad solo se muestra en el estilo. Y ese es un campo para expertos. Nos lo enseñó Bukowski: la belleza  infalible no consiste en el orden o en la armonía. Radica en el carácter.
La poesía de Dylan es parte del código literario más importante de los tiempos contemporáneos. Pese a su trascendencia, se trata de una estirpe artística secreta y sin manifiesto. Su existencia no ha sido proclamada en ningún aula magna. No gusta del formato generacional porque prefiere el grito individual. Tampoco ambiciona crear escuela, sino devolver la poesía a las calles. Hablamos de la estirpe del prosaísmo literario, que se inicia (en inglés) con el Romanticismo —el prefacio de las Lyrical Ballads de Wordsworth—, continúa con los poetas malditos franceses, rompe todos los esquemas gracias a Laforgue (un uruguayo afrancesado), se ensancha con el largo versículo bíblico de Whitman, se disgrega entre las vanguardias, resucita con Ezra Pound y T. S. Eliot y se reagrupa en las múltiples voces del coloquialismo hasta llegar a los experimentos de escritura improvisada de los beatniks. Es una poesía que no necesita del metro para configurar el ritmo de la escritura, que usa la rima solo por burlarse sobre las fórmulas del pretérito y para la que el gran tema es la vida, escrita con ‘v’ minúscula. Dylan gritó hace décadas: «Acepto el caos». El prosaísmo literario es su melodía. Un realismo sobre el horror cotidiano.
Terry Eagleton, un crítico británico, resume muy bien el nudo central de la cuestión: «El error típico que cometen los estudiantes de literatura al leer es abordar lo que dice un poema o una novela directamente, dejando de lado la manera en la que lo dice. Las obras literarias son creaciones retóricas, además de simples relatos». Lo que dota a las canciones de Dylan de fondo literario no es su aspecto (la canción lírica frente al soporte del libro); tampoco la intención lírica, que no es suficiente. Es su dicción. Su lenguaje. Su prosodia. La melodía exacta de las palabras. Vamos a tratar de explicar las virtudes literarias del último poeta con guitarra. Un tipo que escribió: «Aquí yace Bob Dylan, asesinado por la espalda».
¿Son literatura las canciones?
Quienes dicen que la obra de Dylan es arte pero no es literatura obvian algunos hechos históricos: la poesía nació, en las civilizaciones primitivas, con el canto comunitario. Los primitivos poetas se acompañaban con instrumentos musicales. El formato poético habitual en la Grecia antigua era un espectáculo público, similar al teatro. Nadie dudaba de la condición de arte verbal de un drama o un encomio porque se pusieran en escena. Por otra parte, el significado del término literatura no es estable en el tiempo. Su campo semántico es amplio y abierto. A las obras de creación verbal solo se aplica desde el siglo XVIII. Hasta entonces, los clásicos, que fueron los primeros en definir los principios básicos de los estudios literarios, solo diferenciaban entre poesía y elocuencia. La pregunta correcta no es si las canciones de Dylan son literarias o no, sino si son poesía.
¿Son poesía?
Es la gran pregunta. Detrás de toda gran cuestión hay muchas lecturas y un mar de desacuerdos. Bajemos el balón al suelo. Cita de autoridades. En su Poética, el primer tratado de teoría de la literatura de la cultura occidental, Aristóteles define la poesía como una manifestación natural del hombre cuyo origen es la tendencia a imitar la naturaleza, ya que la mímesis es una actividad placentera. La poesía —explica el filósofo— es un «canto« que nace de la «improvisación». Es decir: un arte verbal que se exterioriza de múltiples maneras. Su clasificación depende de tres cosas: los medios que usa el poeta, el objeto imitado y el modo (la forma) en la que se concreta (narración, enunciado o mediante personajes). Entre estos medios, escribe Aristóteles, estarían «el ritmo, la palabra y la música». Todos juntos o por separado. Las canciones de Dylan son construcciones rítmicas construidas con palabras y música. Desde la óptica aristotélica no cabe duda: son una forma de poesía. Que puedan leerse sin música no las hace más literarias. Tampoco lo son menos por el hecho de que sean interpretadas con voz e instrumentos. Estos aspectos formales afectan a su tipología, no a su naturaleza. La poesía no depende del metro ni del respeto a las fórmulas líricas tradicionales. Existen versos métricamente perfectos sin cualidad poética alguna. Y se han escrito miles de poesías con versos que a muchos les parecen líneas de prosa cortada. Gran parte de la poesía moderna está escrita en verso libre, sin pauta métrica o con una retórica voluntariamente prosaica. El único requisito esencial de la poesía es el ritmo. La métrica ofrece un sistema completo de pautas verbales sancionadas durante siglos por la tradición. Pero no es la única vía para invocar la rítmica, el espíritu, del lenguaje. Existen otros: recursos retóricos, pausas, la sintaxis y hasta los recursos gráficos con los que se nos presenta un poema. Christopher Ricks, catedrático de Literatura en Oxford, lo explica así: «La rima, el ritmo y la cadencia son quienes nos traen el poema a casa». En las canciones de Dylan existe métrica (no estricta), una retórica propia, imaginería deslumbrante, tropos y un mundo singular. Son puro estilo.
La literatura es la música de las palabras 
Argumentar que Dylan no merece el Nobel porque tan solo es un músico es ignorar que el lenguaje, en especial aquel que aspira a la función poética, no es más que una forma de melodía donde las notas son las palabras y el ritmo se ordena con el patrón de la sintaxis y la puntuación. La partitura de la dicción literaria se descifra en la lectura. Pero en la música verbal no solo cuenta el léxico, sino su disposición, la prosodia, el énfasis, la intensidad, la variación de frecuencia, la elipsis, las estructuras sintácticas y todos aquellos recursos capaces de alterar los lugares donde se esconde la energía de un texto. Con independencia de su calidad, que depende del juicio estético, el lenguaje poético funciona de forma distinta al lenguaje referencial. Los vacíos de sentido son los que construyen el poema, cuyo objetivo no es describir cómo es una sensación o ilustrar un sentimiento, sino provocar esa sensación y ese sentimiento. Dylan hace esto como nadie:
Darkness at the break of noon
Shadows even the silver spoon
The handmade blade, the child’s balloon
Eclipses both the sun and moon
To understand you know too soon
There is no sense in trying.
(«It´s All Right, Ma»)
Tradición y vanguardia
Ezra Pound, al que Dylan cita en «Desolation Row», decía que lo primero que debe hacer un escritor que quiera cuestionar una tradición es saber exactamente en qué consiste. La obra de Dylan recoge la cultura oral del folk, el country & western y el blues. Es, al mismo tiempo, antigua y vanguardista. Nueva y vieja. Quizás porque, como explica Octavio Paz en Los hijos del limo, la modernidad no consiste en lo nuevo, sino en lo novedoso. La obra de Dylan es novedosa no solo en el ámbito musical, sino en el campo de la expresión literaria. Su mayor aportación artística deriva de esta asombrosa relación con el pasado y de su extraordinaria capacidad para hacerlo presente. Dylan ha sido capaz de crear una voz lírica con el rock —hasta entonces una música que cantaba la felicidad y el desamor juvenil— gracias a su infinito conocimiento de la tradición folk, a su saber enciclopédico sobre las estructuras, metáforas y recursos literarios de la poesía popular norteamericana. En el folk todos estos elementos formaban parte de una línea continua en la que Dylan era el último eslabón. Aplicados al rock adolescente de los años cincuenta provocaron la espiral que transformó al poeta norteamericano en un personaje de vanguardia. El Picasso del rock.
«Toda obra literaria se remite a su vez a otras obras literarias», escribe Eagleton. El cancionero de Dylan es profuso al respecto: los míticos discos de su etapa mercurial —Bringin´ it All Back Home, Highway 61 y Blonde on Blonde están llenos de referencias literarias. Su dicción reproduce la poesía del non-sense de Rimbaud, irracional y deslumbrante. Y en algunos casos alcanza cotas líricas superlativas, como ocurre en «Sad-Eyed Lady of the Lowlands», un canto de amor homérico, pero sin hexámetros. Son canciones, por supuesto. Pero como el mismo Dylan escribió en las notas de su cuarto disco, Another Side, también son otra cosa, «some other kinds of songs». Epifanías poéticas donde la música, la palabra y la voz forman un todo indisoluble. La retórica del prosaísmo se caracteriza por intentar no parecer retórica (en el sentido negativo del término). Nicanor Parra, el maestro de la antipoesía, ha dicho que solo por los versos del estribillo de «Tombstone Blues» ya merece el Nobel: «Mama’s in the factory / She ain’t got no shoes /Daddy’s in the alley / He’s lookin’ for the fuse / I’m in the streets / With the Tombstone blues». Como el poeta chileno, Dylan lleva toda la vida marcando distancias con la institución literaria. Dan fe los los versos que en 1964 escribió en «I Shall be Free nº10»: «Yupi. Soy un poeta y lo sé / solo espero no cagarla». O la extraña historia de «Day of Locust»: «Oh, the benches were stained with tears and perspiration / The birdies were flying from tree to tree / There was little to say, there was no conversation / As I stepped to the stage to pick up my degree». La duda no es si es un verdadero poeta (prosaico). Lo es. La gran duda es si irá a Estocolmo con esmoquin.
 
Por Carlos Mármol