POESIA PALMERIANA

Los poetas somos como los leones, después de que nos disparen podemos lanzar nuestras garras. Página administrada por el poeta Ramón Palmeral, Alicante (España). Publicamos gratis portadas de los libros que nos envían. El mejor portal de poetas hispanoamericanos seleccionados. Ramón Palmeral poeta de Ciudad Real, nacido en Piedrabuena.
Contacto: ramon.palmeral@gmail.com

domingo, 28 de diciembre de 2014

"La extraterreste", obra de Palmera, óleo sobre tabla de 2007

Llegó con elegandia de bailarina, pilotando,
ella misma su nava estelar,
su planeta se había degrado
quizás por ello vino a la Tierra
y dijo "pondré orden antes de que
estos simios cabrones" la jondan
como mis antepasados hicieron con el mío.
Esto no es una pelicula del espacio
de Star 3, sino la realidad absoluta y cierta.

Bodegón minimalista de Palmeral, naturaleza muerta

Las forma juegan a ocultarse
a hacer preguntas a la naturaleza muerta
por si, acaso, quiren tomar vid en el cuadro.
Ya lo hizo Morandi con su botellas
y sus fondos color pastel.
Solamente hay que detenerse
y pensar en formalas nuevas
que dfejen recuerdo en la imaginación.
Mundos nuevos y seres inteligente nuevo,
geométricos o no, simplemente vida oculta
que reflota en los lienzos a través del ARTE.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Felicitación Navidad de Maria Ángeles Fernández Jordán


No sé si es feliz encuentro
mi semblante en navidades,
con buen tono te lo ofrezco
y deseo felicidades.
Que soy muy friki en poesía,
dejar de versar no puedo,
con en el verso  te deseo
lo mejor para estos días:
Que haya paz y haya armonía,
que la luz se haga alegría,
y que el amor se haga vida.
Que si vivimos debemos
sonreír, porque podemos,
si no nos cuesta dinero,
ni sonreir ni ser buenos,
demos amor a raudales,
con sonrisas y bondades,
que lo demás lleva el viento,
y lo queda es silencio
y las limpias amistades.
Solo queda lo que diste,
tendrás lo que ya perdiste
si lo ofreciste a sabiendas.
Que lo demás lleva el viento
y todo queda en silencio
menos el amor que truena
más cuando fue silencioso,
porque suena estrepitoso
entre la gente que es buena,
Buena música, buen verso,
Buena Luna y buena estrella,
Buenos ángeles del cielo
Que anuncian la nochebuena.
Hoy como ángeles hago
Con los versos esperanza,
que nace siempre tan bajo
que los altos nunca alcanzan.
Buena música, buen verso
cantan ángeles al niño,
que siempre nace en lugares
que no esperan los altivos.
Buena música, buen verso
en la noche oscura y llena
porque siempre hay esperanza,
si buena gente la espera,
porque siempre hay esperanza
en tiempo de Nochebuena.

Autora: María Ángeles Fernández Jordán
Madrid, 24 de diciembre de 2014

¡¡FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO 2015!!

María Ángeles Fernández Jordán


jueves, 18 de diciembre de 2014

FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO 2015

Con todo mi corazón abierto en canal por donde entran las corrientes y estos fríosssssssssssss de diciembre, os deseo al calor de esta acuarela, a todos mis amigos físicos y virtuales de esta vida en libertad que es Facebook: PAZ Y FELICIDAD EN NAVIDAD y por supuesto un PRÓXIMO 2015, lleno de fortuna y suerte para todos.

jueves, 11 de diciembre de 2014

"Paisajes íntimos" de Paloma Fernández Gomá

Hemos recibido el poemario "Paisajes íntimos" de Paloma Fernández Gomá. Edición de Biblioteca General Corona del Sur. Málaga. Depósito legal MA-9-2000

Un breve poemario pero lleno de intensidad poética, que nos ha parecido a poco.

    Paloma Fernández Goma (Madrid, 1953), reside en Algeciras desde 1969, ciudad donde ejerce la carrera de Magisterio. Ha publicado los poemarios: El ocaso del girasol (1991), Calendas (1993) y Sonata floral (1999). Está incluida en las antologías: Relatos de mujeres II, Poesía y democracia, Las flores idílicas y Laberinto de amor. Ha obtenido los premios de poesía: «Victoria Kent» y «María Luisa García Sierra». Colabora en diversos periódicos y revistas, siendo columnista fija del suplemento literario «La Isla», del periódico «Europa Sur».

jueves, 4 de diciembre de 2014

El numero 32 de la revista AUCA de las Letras se presenta en la Sede de la Universidad (Alicante)

El 5 de diciembre de 2014 a las 20.15 horas en la Sede de la Universidad, Sala Miguel Hernández, se presenta el número 32 de esta revuistas de la Asociación Cultural Auca de la Letras (Alicante), con la colaboración especial de la artista Beatriz Giro.

martes, 2 de diciembre de 2014

La nueva novela de Antonio Muñoz Molina se titula "Como la sombras que se va"

El escritor recrea la fuga del asesino de Martin Luther King en su "relato sobre cuánto cuesta aprender a vivir"

29.11.2014 | 01:42


           Antonio Muñoz Molina recrea la larga fuga del asesino de Martin Luther King en su nueva novela, "Como la sombra que se va", pero también examina "con honradez y sin medias tintas" etapas de su propia juventud, de cuando aún no era un escritor consagrado, y revela episodios "poco gloriosos" de su vida.
          "En España, las cuestiones personales son muy difíciles de tratar, porque es un país muy áspero, muy pudibundo, y la gente tiene miedo a hablar de sentimientos", dice Muñoz Molina.
Publicado por Seix Barral, "Como la sombra que se va" es "el relato de un aprendizaje, de cuánto cuesta aprender a vivir, si es que hemos aprendido, y aprender a escribir", asegura este gran narrador, que reflexiona en su novela sobre el proceso de escritura de "El invierno en Lisboa", la obra que cambió su vida tras ganar con ella el Nacional de Narrativa y el Premio de la Crítica.
"Lo atractivo de la literatura es lo inesperado"
           Y es que, cuando hace unos años empezó a escribir un relato sobre James Earl Ray, el hombre que asesinó a Martin Luther King el 4 de abril de 1968, en Memphis, el escritor no tenía ni idea de que esa historia se convertiría finalmente en una novela sobre la dificultad de recrear el pasado, la construcción de la identidad y la vulnerabilidad de los derechos humanos.
Lisboa ocupa un lugar esencial en el nuevo libro. En esa ciudad pasó diez días Ray durante su fuga, tratando de conseguir un visado para Angola, y a la capital portuguesa viajó un joven Muñoz Molina en 1987 para encarrilar su novela "El invierno en Lisboa".
Cuando hizo ese viaje, Muñoz Molina trabajaba como funcionario en el Ayuntamiento de Granada y acababa de nacer su segundo hijo. Su vida era "un sinvivir de deseos frustrados, de piezas dispersas que no cuadraban". Los únicos mundos en los que se encontraba a sus anchas "eran los de la literatura y el cine".
             En 2012 fue de nuevo a Lisboa a celebrar el veintiséis cumpleaños de ese hijo. "Me di cuenta de ese marco temporal y de que la primera vez que yo fui a esa ciudad mi hijo tenía veinte días. Me dio como una especie de palpitación y ahí se desataron mis recuerdos", cuenta.
           En octubre de 2013, Muñoz Molina tenía bastante avanzada otra novela "sobre científicos", pero, tras recibir el premio Príncipe de Asturias, decidió irse a descansar a Lisboa junto con su segunda mujer, la escritora Elvira Lindo, muy presente también en "Como la sombra que se va" (el título está tomado de un salmo).
           Y fue en este viaje cuando empezó a recordar los días que había pasado James Earl Ray en Lisboa y comprobó que el hotel donde el asesino se había alojado estaba muy cerca de donde vivían Elvira y él. "Y ahí se apoderó de mí la historia". "Ha sido una cosa tumultuosa", asegura Muñoz Molina, que ha tardado menos de un año en escribir la novela.
El asesinato de Luther King le interesó "siempre" como parte de su "curiosidad histórica" y de su "interés por el movimiento de los derechos civiles en Estados Unidos".
Pero, para escribir la novela, fue "fundamental" la conexión con Lisboa y la apertura de los archivos del FBI sobre el asesinato.
           "Una gran parte de mi novela procede de esa abundancia de datos, de saber muchas cosas a las que la imaginación no llega", comenta el autor de "Sefarad", que ha reconstruido de forma minuciosa el tiempo en que Ray permaneció en fuga.
            A Muñoz Molina le ha costado "mucho" confesar algunos de los episodios de su juventud que cuenta en su nueva novela, de esa época en la que permanecía en "una adolescencia retardada, y eso solo genera dolor". "Tienes que vencer una resistencia y tienes que pensar en las personas que van a leer eso, pero creo que se puede encontrar la manera de hacerlo", afirma.
Aquel primer viaje a Lisboa de 1987 fue tan absorbente para él que apenas llamó a casa "para preguntar por el niño recién nacido". Cuando regresó, era el cinco de enero y quedó con su mujer en que, por la tarde, llevarían al hijo mayor a la cabalgata de los Reyes Magos.
Pero, un rato antes, Muñoz Molina se encontró con un amigo al que llevaba "años sin ver" y se fueron de copas. La cosa acabó muchas horas después y sin que el escritor hubiera llamado por teléfono "para inventar una excusa, para justificar el retraso, la deserción", cuenta en el libro.
                "Creo que, tras estas confesiones, hay un impulso que es noble: te haces examen de conciencia. Y ese examen, con mucha frecuencia, no va a darte resultados consoladores, pero es muy importante que uno lo haga con claridad y sin medias tintas", afirma en la entrevista.
Y que no le digan que sentirse culpable por algo que se ha hecho mal es "remordimiento judeocristiano". "No lo es; eso es decencia humana básica", concluye.

lunes, 1 de diciembre de 2014

ESPADAS COMO GOTAS DE LLUVIA



(Plaza de la Viña, calle Prudencia de la Viña -Alicante)



                            La lluvia volvió a dejar sus espejos
en el asfalto negro –ceniciento de sufridos neumáticos-
de esta calle bajo mi ventana –balcón efímero-
no es mi calle, sino la posada errante
de un mosaico de gente móvil en mano

la lluvia volvió a posarse
-gota a gota- con el reflejo de los faroles
con un lenguaje silencioso
lento y conocido y candente.

                               Enlutado de deseos
camina –ella- sin chaqueta
apagada los colores de Mondrian
-cremas recatados- se puso una tarde clara
parecido a un amanecer claro

con la inefable armadura de la noche a pintar.
Se acercan a las 4 pm  en punto
y con una sorna desilusionante
los perros  -en cueros- en ceremonia
de fornicación –de llanto rezan oraciones-
profanas, evidentemente,
en la ribera del río –si lo tuviéramos.

                            La sombra de las sombras y
y las lágrimas de la sombras son invisibles,
sombra que existen con cintura de yudoca
talles metálicos de fuerza inaudita…

¿Qué fue del hilo negro
que cosí en tu  faja de seca cárdena
 -ilusionando verte las bragas-
y que yo mordí con mis dientes a dentelladas secas
recién tejido de marfil? Fue la lluvia quien te hirió, no yo.

                               Tejido de horas y día pasan los años
en bordado de bolillo de meses. Mi cuerpo avanza
hacia la putrefacción de la prometida ausencia

la esperanza de la lluvia metálica pasó
 - nunca de oro-
la paciencia espera de acero en la boca
de la noche -gruta imantada-
 A luz plomiza y ferruginosa espada
-zinc de lo sueños blandos-
borda los espejos que dejó la lluvia…
y siguen ahí fuera convertida en chacos amarillos
todavía del aluminio –ventana-, mojado

y la ciudad marítima sigue ahí fuera: Alicante,
defendiéndose del blandir de la espadas
como gotas de lluvia: Plaza de la Viña

Ramón Palmeral

Alicante, 1 de diciembre 2014