POESIA PALMERIANA

Los poetas somos como los leones, después de que nos disparen podemos lanzar nuestras garras. Página administrada por el poeta Ramón Palmeral, Alicante (España). Publicamos gratis portadas de los libros que nos envían. El mejor portal de poetas hispanoamericanos seleccionados. Ramón Palmeral poeta de Ciudad Real, nacido en Piedrabuena.
Contacto: ramon.palmeral@gmail.com

lunes, 31 de marzo de 2014

Centenario del nacimiento del poeta mexicano Octavio Paz







Octavio Paz Lozano (Speaker Icon.svg escuchar) (Ciudad de México, 31 de marzo de 1914-19 de abril de 1998) fue un poeta, escritor, ensayista y diplomático mexicano, Premio Nobel de Literatura de 1990. Se le considera uno de los más influyentes escritores del siglo XX y uno de los grandes poetas hispanos de todos los tiempos.1 Su extensa obra abarcó géneros diversos, entre los que sobresalieron poemas, ensayos y traducciones.

Biografía

Octavio Paz nació el 31 de marzo de 1914, durante la Revolución Mexicana. Fue criado en Mixcoac, una población cercana que ahora forma parte de la ciudad de México. Lo cuidaron su madre, Josefina Lozano, su tía Amalia Paz Solórzano y su abuelo paterno, Ireneo Paz (1836-1924), un soldado retirado de las fuerzas de Porfirio Díaz, intelectual liberal y novelista. Su padre, Octavio Paz Solórzano (1883-1936), el menor de siete hermanos, trabajó como escribano y abogado para Emiliano Zapata; estuvo involucrado en la reforma agraria que siguió a la Revolución, fue diputado y colaboró activamente en el movimiento vasconcelista.2 3 4 Todas estas actividades provocaron que el padre se ausentara de casa durante largos periodos.
Su educación se inició en los Estados Unidos, en donde Paz Solórzano llegó en octubre de 1916 como representante de Zapata.5 Regresaron a México casi cuatro años más tarde, en 1920, con su padre, que se retiró de la política en 1928 y, en 1936, murió en la colonia Santa Marta Acatitla como consecuencia de un accidente ocasionado por su embriaguez.[cita requerida] Después de la muerte de su padre, se trasladó a España para combatir en el bando republicano en la guerra civil, y participó en la Alianza de Intelectuales Antifascistas. Al regresar a México fue uno de los fundadores de Taller (1938) y El Hijo Pródigo.
Estudió en el Colegio Williams, ubicado en Benito Juárez, la preparatoria en el Colegio Francés Morelos (hoy Centro Universitario México) en la ciudad de México, y la licenciatura en las facultades de Derecho, Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Finalizados sus estudios universitarios de Derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). En 1937 viajó a Yucatán como miembro de las misiones educativas del Gral. Lázaro Cárdenas en una escuela para hijos de obreros y campesinos de Mérida. Ahí comenzó a escribir Entre la piedra y la flor (1941, revisado en 1976), poema sobre la dramática explotación del campo y el campesino yucateco. Estuvo casado con Elena Garro (1938-1959), con quien tuvo una hija, Laura Helena. En 1959 se unió a Bona Tibertelli de Pisis, con quien convivió hasta 1965, mientras era embajador de México en la India. Al año siguiente contrajo matrimonio con Marie José Tramini, su compañera hasta el final.
En 1937, Paz fue invitado a España durante la guerra civil como miembro de la delegación mexicana al Congreso Antifascista, donde mostró su solidaridad con los republicanos, y donde conoció y trató a los poetas de la revista Hora de España [Miguel Hernández, Antonio Machado, María Zambrano, Juan Gil-Abert], cuya ideología política y literaria influyó en su obra juvenil. Sin embargo, como confesó años después en la serie televisiva Conversaciones con Octavio Paz, ese sentimiento de solidaridad con la causa republicana se vio afectado por la represión contra los militantes del Partido Obrero de Unificación Marxista de Cataluña, entre quienes tenía camaradas. Este prolongado proceso de desilusión lo llevaría a denunciar los campos de concentración soviéticos y los crímenes de Stalin en marzo de 1951.
..............
Se había casado con la escritora Elena Garro, con la que tuvo una hija Helena Paz Garro, recientemente fallecia a los 74 años en Cuernavaca (México). "En una entrevista realizada en febrero, para la revista Quien, Helena Garro recordó el distanciamiento que tuvo con Octavio Paz tras los sucesos de 1968 en Tlatelolco done murieron cientos de estudiantes, cuando fue acusada junto a su madre de ser orquestadoras del movimiento estudiantil.

Poema de Octavio Paz. (México, 1914-1998)

Inmóvil en la luz, pero danzante,
tu movimiento a la quietud que cría
en la cima del vértigo se alía
deteniendo, no al vuelo, sí al instante.
Luz que no se derrama, ya diamante,
fija en la rotación del mediodía,
sol que no se consume ni se enfría
de cenizas y llama equidistante.
Tu salto es un segundo congelado
que ni apresura el tiempo ni lo mata:
preso en su movimiento ensimismado
tu cuerpo de sí mismo se desata
y cae y se dispersa tu blancura
y vuelves a ser agua y tierra obscura.

Del verdecido júbilo del cielo
luces recobras que la luna pierde
porque la luz de sí misma recuerde
relámpagos y otoños en tu pelo.
El viento bebe viento en su revuelo,
mueve las hojas y su lluvia verde
moja tus hombros, tus espaldas muerde
y te deshuda y quema y vuelve yelo.
Dos barcos de velamen desplegado
tus dos pechos. Tu espalda es un torrente.
Tu vientre es un jardín petrificado.
Es otoño en tu nuca: sol y bruma.
Bajo del verde cielo adolescente.
tu cuerpo da su enamorada suma.

sábado, 29 de marzo de 2014

Vuelos baratos (Low cost). Poema de Ramón Palmeral



Busco vuelos baratos, de bajo coste (low cost)


No importa la seguridad ni el mantenimiento
quiero volar, aunque sea mi último viaje precipitado al mar,
a lo eterno, a lo infinito, sin regreso cierto.
Aunque lamento y lloro por los pasajeros del perdido avión
de Malasia en el  Océano Índico junto a Australia.
Quiero volar gratis, en compañías de bajo coste chinas
con una tripulación antipática y sin test psicológicos
con feas azafatas que deconocen el castellano o español,
con los servicios llenos de pedos, sin agua.
con la maleta pequeña y el pasaporte confiscado.

Avión de 10 euros:
Una superficie de sustentación, avión comercial frágil,
aerodinámica de arquitectas alas de papel,
superficies diseñadas en alas planas, fuerza de reacción  en movimiento
siempre  relativo con respecto al aire espeso
circundante y de ataque insoportable.

Hélices o motores de reacción sin mantenimiento.
Las alas aerodinámicas sin plumas.
Cajanegra que es caja amarilla blindada y apagada.
 la curvatura de la parte superior del ala
 que hace que el aire fluya por encima y se acelere
desastre en el mar bajo presión
sustentación fuera del contraataque vaporoso cielo.

Aeropuertos sin seguridad, y agencias de viajes oscuras.
Lo que deseo y quiero es volar, nadar en el aire.
Sin paracaídas, lo más barato posible para no volver.

-Caídos en el mar, sin ser encontrados, increíble suceso-.
Lo lamento y lloro a gritos por las víctimas.

Ramón Fernández Palmeral
(Al avión de Malasia). Marzo 2014

El mayor derrame de petróleo de la historia en el Amazonas (Ecuador). -Noticia que merece ser conocida.

Ecuador vs Chevron, impunidad y corrupción en el derrame de petróleo más grande de la historia

Consierado "el Chernobyl de la selva", un desastre ecológico 30 veces más grande que ha cobrado numerosas víctimas (entre ellas el ecosistema), los daños realizados por Chevron en Ecuador siguen prácticamente impunes.

Por: Alejandro de Pourtales - 21/02/2014 a las 08:02:22

TEXACO OIL WASTE PIT IN THE AMAZON

 El juicio que se siguió en Ecuador determinó en 2011 que Chevron era responsable de graves daños ecológicos y debía indemnizar a la población con 19 mil millones de dólares. El año pasado una nueva sentencia redujo esta cifra a 8,644 mil millones de dólares, una cifra que sigue siendo la más alta aplicada a una petrolera por daños ambientales.

 Las operaciones de la empresa petrolera Texaco (actualmente Chevron) en Ecuador a lo largo de 28 años, de 1964 a 1992, dejaron profundos daños en la selva amazónica de ese país, trastornando la vida de miles de indígenas que vieron cómo su hogar se fue contaminando hasta el punto de hacerse inhabitable e incluso acabar con la vida de algunos. Actualmente Chevron, que adquirió Texaco en el 2001, se encuentra en un intrincado pleito legal con un grupo de demandantes apoyados por gobierno ecuatoriano que lleva ya dos décadas y que pronto recibirá un nuevo fallo en una corte de Nueva York (se espera que a favor de Chevron). La situación es sumamente compleja, pues combina corrupción corporativa y gubernamental; lo único claro es que los grandes afectados son las poblaciones indígenas del Amazonas ecuatoriano y los ríos y bosques tropicales que  han sido contaminados con 18 mil millones de galones de agua tóxica generada en las perforaciones, 30 veces más que el derrame de Exxon Valdez en Alaska y seis veces más que el derrame del Golfo de México. El caso de la contaminación en Ecuador ha sido descrito como “el Chernobyl de la selva”.

Lo que sería una de las grandes tragedias ecológicas de la historia humana, comenzó en 1964 cuando Texaco recibió el permiso de fundar un pueblo en el Amazonas, el cual llamó de manera ominosa Lago Agrio, en honor a su lugar de origen en Texas: Sour Lake. El gobierno ecuatoriano “confió” en Texaco como una empresa moderna capaz de activar la industria petrolera emergente en el país. Según argumentan los demandantes, a diferencia de derrames como el de Exxon Valdez o el del Golfo de México que se produjeron en un sólo evento —accidente, corrupción o negligencia— lo que ocurrió en Ecuador fue una devastación ecológica sostenida, aparentemente debido al sistema de Texaco de utilizar tecnología sub-estándar para ahorrar costos (hasta 3 dólares por barril) y de reintroducir el agua contaminada (produce water) a ríos y esteros —y probablemente también a la connivencia del gobierno y su propia empresa Petroecuador.

Pinchar para eer más información

Ramón Fernández Palmeral se suma a la reivindicaciones ante este impunidad.

Monopolios
Coca-Cola
MacDonald
Texaco
USA
NBA
Barak Obama
Nueva York

10 Consejos para presentarse a Premios Literarios

Por Guía Literaria

1. Escoge el concurso literario adecuado
Hay muchos factores que se deben tener en cuenta al elegir a cuál premio enviar tu obra: ¿Es un premio con buena reputación? ¿Es un premio que realmente elige el mejor o siempre elige a escritores locales? ¿Es un premio que se da a escritores noveles o de trayectoria? ¿Es un premio que respeta tus derechos morales y patrimoniales? ¿Es un premio que se ajusta a la extensión, tema o género de tu obra? Lo mejor es visualizarte como autor, tener claras tus expectativas y la calidad de tu trabajo. Hay premios que dan mucho dinero pero no publican tu obra ni le dan difusión. Hay otros, que por el contrario, dan menos dinero pero publican tu libro y pueden disparar tu carrera como escritor. 
2. Conoce tu género literario
¿Eres cuentista, novelista o poeta? No hay que saltar de género en género por el impulso de un premio. Por ejemplo, si eres bueno escribiendo cuentos conoce bien ese género, perfecciona tu técnica y tu estilo; no te desvíes a escribir poemas porque ha aparecido la convocatoria de un premio de poesía que paga 10 veces más. Pero si lo único con lo que sueñas es con el dinero del premio, adelante, escribe por el dinero. Lo más seguro es que te lleves una buena desilusión.
3. Lee bien las bases
¿Se quedará la entidad convocante son los derechos de tu escrito? ¿Se admiten textos publicados o solo inéditos? ¿Se puede enviar la obra por correo electrónico? ¿Cual es la extensión máxima o mínima de los trabajos? Estas son solo algunas de las preguntas que las bases de los Premios Literarios suelen responder, pero aun así, en cada concurso se eliminan cantidades de concursantes por no cumplir con las bases, o los autores se sorprenden al ganar porque no sabían lo que implicaba enviar su texto a un concurso. Es mejor no llevarse una sorpresa. Hay que leer las bases una por una y con detenimiento.
4. Acógete por completo a las bases
Pensar que los organizadores no se van a dar cuenta de alguna falta a las bases del premio, o que van a perdonar las infracciones a estas por la calidad o creatividad del texto, es bastante inocente. El no acogerse por completo a las bases descalifica una obra automáticamente. No seas creativo con respecto al cumplimiento de las bases de los premios.
5. Céntrate en uno o en pocos concursos
Los Premios Literarios pueden convertirse en una adicción. El deseo de reconocimiento o de ganar uno de esos jugosos premios con cuyo dinero podrías hacer tantas cosas, puede despertar tu ambición y hasta tu locura. Hay quienes escriben para decenas de premios literarios a la vez, con la ilusión de que a mayor cantidad de premios presentados  mayores serán sus posibilidades de ganar. Los Premios Literarios (al menos los que son limpios y los que cuentan con jurados juiciosos en su labor) son otorgados por la calidad de las obras. En realidad la ecuación que debería hacer un autor que se precie de serlo es: a mayor calidad mayor las posibilidades de ganar.
6. No te precipites
Que le vamos a hacer, los escritores somos emocionales y pasionales. Terminar de escribir una obra es una felicidad, un orgullo y en ocasiones una emoción irrefrenable. Pero la verdad es que una obra no se termina en el primer intento: debe llevarse a un proceso de corrección, reescritura y perfeccionamiento. Precipitarse a enviar un texto a un premio literario por el afán de cumplir con una fecha limite de cierre, es un gran error. A veces se piensa con cierta inocencia: "A lo mejor, a pesar de los errores que no alcancé a corregir, le gusta al jurado. Y una vez gane habrá tiempo para corregir antes de su publicación". Existen muchos premios literarios, si no alcanzas a presentarte a uno porque tu obra no está terminada, deja el estrés de lado, mejora tu obra y escoge otro concurso para enviarla.
7. Cuida la ortografía
Un texto enviado a un Premio Literario que contenga muchos errores es una pésima carta de presentación para un escritor. Los jurados podrían perdonar uno que otro error de ortografía, pero cuando son muchos afecta la lectura de un texto por bueno que sea. No hay que confiarse del corrector de ortografía de Word, hay que conocer la ortografía lo mejor que se pueda, o tener alguien que la conozca bien y que este en disposición de corregir tus textos. La mala ortografía puede descalificar tus escritos de la posibilidad de ganar un premio.
8. Se impecable en la presentación
La presentación de una obra a un Premio Literario es muy importante. Un texto mal presentado (sucio, desordenado, mal encuadernado...) es una muestra de poco profesionalismo. La presentación impecable puede dar la idea de un escritor que es también cuidadoso en su forma de escribir.
9. Se honesto
Escribe para ti pensando en hacer tu mejor trabajo. Que no se te ocurra jamás plagiar a otro para ganar un premio, lo más seguro es que te descubran, y sea como sea, no sería honesto. Se honesto con tu escritura, con tu estilo, con lo que eres como persona y como autor.
10. No te desanimes si no ganas
No siempre se puede ganar. No siempre escribimos nuestro mejor trabajo. No siempre son justos los premios literarios. Escribir es una labor que exige continuidad y disciplina más allá del talento por si solo. Es probable que tras presentarte a varios premios literarios aun no logres ganar uno. Es cierto que el no ganar puede llevarnos a cuestionarnos sobre nuestro talento, pero los grandes escritores no lo han sido siempre: se hicieron con el tiempo y con mucho trabajo. Incluso muchos de los más grandes autores de la literatura universal jamás ganaron un p

miércoles, 26 de marzo de 2014

Homenaje a Miguel Hernández en la Sede la Universidad, día 26 y 28 de marzo

Homenaje a Miguel Hernández en la Sede Ciudad de Alicante

Una conferencia magistral y una lectura pública de poemas configuran el programa en su memoria

Alicante, 25 de marzo de 2014
Con motivo del 72 aniversario de la muerte del poeta Miguel Hernández, la Sede Ciudad de Alicante le rinde homenaje con un programa de actos en su memoria, coordinado por Manuel Parra.
Mañana miércoles 26 de marzo a las 20:15 horas Francisco Esteve, director de la Cátedra Miguel Hernández (UMH) y presidente de la Asociación de Amigos de Miguel Hernández, impartirá la conferencia magistral “El hombre acecha, un libro non nato, en el final de la Guerra Civil”. Al término de la conferencia integrantes del Grupo Auca de las Letras ofrecerán una lectura de algunos de sus poemas.
El viernes, 28 de marzo también a las 20:15 horas, continuará el homenaje con la Lectura de poemas dedicados a Miguel Hernández a cargo de los grupos poéticos de Alicante: Anuesca, Ateneo, Auca, El farolito, Esencias, Espejo de Alicante, Desván (teatro independiente), Grupo poético Miguel Hernández, Liceo poético de Benidorm y Numen.
La asistencia es libre hasta completar la capacidad de la sala.

viernes, 21 de marzo de 2014

Festival internacional de poesía en todas partes.

fip palabra en el mundo
                                                     festival internacional de poesía en todas partes!
 
 
VIII edición - del 12 al 25 de mayo del 2014
 
Vorto en la mondo, Palavra no mundo, Parola nel Mondo, Worte in der Welt, Rimayninchi llapan llaqtapi, Paràula in su Mundu, Cuvânt în Lume, Parole dans le Monde, Ordet i verden, Word in the world, Palabra no mundo, Ñe’ê arapýre, Paraula en el Món, Chuyma Aru, Koze nan lemond, Kelma fid-dinja, milá baolam, Nagmapu che dungu, Tlajtoli ipan tlaltikpaktli, Vort in Velt, Dünyada kelime,  lhamet ta íhi honhát, Titzaa Yeezii Loyuu, Dunyoda so’z , Слово в мире, Pallabra nel mundu, Hitza Munduan, T'aan yóok'ol kaab
 
 
 
convocatoria
La poesía
como acción poética universal
por la paz
 
Cifras que ofenden en su variedad y exceso, multiplicadas hasta el infinito en función de la defensa y el ataque armado, justificadas por hipotéticos terrorismos, figuras necesarias para crear benéficas figuras del peligro que todo vendedor de armas necesita para embarcar sus mercaderías.

Así la lógica mundial en esta hora de luto. No todo es cuestión de ganancias. Los muertos no entran en estos cálculos.

Los muertos y heridos son una variable inútil para los balances de los mercaderes de muerte. Nuestros muertos y heridos son solo un resultado que en ciertas ocasiones, bien utilizado, puede servir para redoblar la venta de armas, de sofisticados equipamientos (para evitar daños colaterales). Sì importa aquello destruido (edificios, casas, estructuras públicas).

Todo lo destruido por las bombas será reconstruido por los empresarios amigos de las grandes causas. La historia da muestras palmares de este mecanismo perverso que las fuerzas más oscuras del planeta han vendido por décadas como única terapia para los díscolos y medicina contundente para lograr la paz planetaria.

Desde Palabra en el mundo llamamos a todas las mujeres y a todos los hombres comprometidos con el futuro, con la diversidad, la identidad, la cultura, la paz en el planeta. Poetas, artistas, gestores culturales, docentes, trabajadores de un gremio y otro, jóvenes y niños, hacedores de fraternales alianzas universales, a cada “Yo soy el Otro” de este mundo convocamos a la gran reunión de los corazones libres, de la alegría constructora.

La 8va edición del Festival Internacional de Poesía Palabra en el mundo se desarrollará en cada ciudad, por cada casa - de la mano- debe pasar la poesía llamando al canto compartido. Y entonces nosotros, en las esquinas, en el patio y la escuela, en cada plaza... con un verso y otro y una canción al unísono, plantaremos un árbol, pintaremos de metáforas las paredes del barrio, escribiremos en el pizarrón y en la ronda nuestro testimonio de Paz, de futuro de amor, el gran sueño de Fraternidad.
Organicemos en cada palmo de planeta una acción poética junto a nuestros vecinos.

Convoquemos a cada prójimo a la resistencia poética. Convocamos a unirnos en una acción poética universal por la paz.

Llamemos a las cosas por su nombre! Hay un futuro posible si hay Paz.
La poesía es un camino de Amor hacia ese Futuro.
Para Organizarnos:
Manual de operación

Lo posible (y también lo imposible) en breves líneas
Palabra en el mundo es una iniciativa unitaria y se construye desde la participación de todos. La idea básica es que cada uno de nosotros arme una actividad poética en su ciudad, la suma de todas nos dará como resultado un Festival de Poesía En Todas Partes.

Quienes lo acojan en cada lugar, están en la plena libertad de integrarle las variantes que estimen necesarias: música, teatro, artes plásticas, títeres, fotografía, cine, danza, ciencia, historia, etc.

La publicidad llevará el encabezado:
 
fip palabra en el mundo
                                                ¡festival internacional de poesía en todas partes!
 
Vorto en la mondo, Palavra no mundo, Parola nel Mondo, Worte in der Welt, Rimayninchi llapan llaqtapi, Paràula in su Mundu, Cuvânt în Lume, Parole dans le Monde, Ordet i verden, Word in the world, Palabra no mundo, Ñe’ê arapýre, Paraula en el Món, Chuyma Aru, Koze nan lemond, Kelma fid-dinja, Milá baolam, Nagmapu che dungu, Tlajtoli ipan tlaltikpaktli, Vort in Velt, Dünyada kelime, lhamet ta íhi honhát, Titzaa Yeezii Loyuu, Dunyoda so’z , Слово в мире, Pallabra nel mundu, Hitza Munduan, T'aan yóok'ol kaab
 
VIII edición - del 12 al 25 de mayo del 2014
La poesía
como acción poética universal
por la paz
 
y se añade la institución, el grupo, etc, que convocan a nivel local en cada punto de encuentro.

Promoción:
Todos los organizadores asumen la misión de promover entre sus contactos el Festival, en la idea de lograr la más amplia participación de público y ampliar el Festival a otras ciudades y países.

Poesía en la escuela:
Charlas de poetas en escuelas; docentes trabajan con poesía; los alumnos la escriben, ilustran; Las ilustraciones pueden montarse como muestra en la escuela o intercambiarse con otras que participen e incluso exponerlas en las vidrieras comerciales de la ciudad. Actividades lúdicas en torno a la poesía. Interacción de la poesía con la escultura-pintura-música-teatro-circo-títeres-etc.

Universidad:
Organización de coloquios, seminarios, conferencias en torno a aspectos de la poesía, obra de autor/es, generaciones, etc. Homenajes a poetas locales y universales, debates sobre el papel de la poesía hoy. Actividades de extensión: Realización de recitales, muestras de poesía ilustrada y/o poesía visual. Las secretarías de Extensión u órganos de vinculación con la comunidad ya tienen la dinámica necesaria para estas propuestas, en el espíritu de integración: comunidad universitaria – sociedad.

Canto y poesía:
Invitamos a los músicos, cantautores, grupos musicales, que programen un recital con participación de uno o más poetas. Compartir escenario, musicalizar poemas u otras variantes novedosas. Lo esencial es que la música y el canto se den la mano para expresarnos poéticamente.

Radio:
Durante los días del Festival pueden emitirse programas o microprogramas de poesía, con poetas invitados, entrevistas, lectura, etc. Transmisión de encuentros poéticos en el marco de Palabra en el mundo. Apoyo desde las radios a las actividades de la ciudad.

Televisión:
Puesta al aire de programa o serie de entrevistas a autores locales o incluso cápsulas culturales con poesía leída en el estudio o exteriores. También placas musicalizadas con audio de lectura de una poesía. Etc.

Prensa y revistas:
Publicación en diarios y periódicos de una página o suplemento de poesía. Las revistas pueden participar con un número especial dedicado a la poesía.

Bibliotecas:
Organizar homenajes a poetas o recitales de poesía. Difundir en esa semana, de manera especial, el patrimonio poético de la Biblioteca acercando los libros al público, invitaciones a charlas, debates, lecturas con participación de autores y comunidad. Realizar campañas para acrecentar el patrimonio de libros de poesía. Difusión de su patrimonio poético en los medios.

Jardínes Botánicos, campus iniversitarios, parques:
Organizar una lectura y plantar un árbol por la poesía o en homenaje a uno o varios poetas, con la idea simbólica de crear, con el tiempo, un “Bosquecito de la Poesía” o “Bosquecito de la Palabra Poética en el mundo”, etc.

Municipios:
Muchas municipalidades han declarado la actividad de la ciudad en el marco de Palabra en el mundo: de interés municipal. El interés de las autoridades culturales del municipio o la provincia se ha manifestado en varias oportunidades y esto ha ayudado mucho a los organizadores locales.
Para ser declarado de interés se realiza un simple trámite ante las autoridades de Cultura con el debido tiempo de antelación. Los municipios que lo han hecho se han visto retribuidos enormemente con el éxito de cada convocatoria, que ha tenido eco en diversos medios, no sólo locales.
Los municipios a través de su gestión cultural pueden realizar con gran éxito actividades vinculadas a la poesía en todo su territorio, dando un importante aporte a las dinámicas culturales locales.
 
Otras Acciones:
Diversos grupos culturales y-o poéticos han llevado poesía a las calles, estaciones ferroviarias y de subterráneos, centros comerciales, cárceles, hospitales, parques y museos. Se han trazado recorridos en parques y bosques bautizando árboles con nombres de poetas finalizando el camino con la plantación de un árbol y una lectura o pequeño acto artístico. También varios grupos distribuyeron poesía por las calles, realizaron afiches con poesía ilustrada que se mostraron en vidrieras, carteleras, paredes, vehículos de transporte público de pasajeros. Se realizó un papiro poético trashumante, se colgaron pasacalles poéticos...
¡La imaginación es inagotable!
 
Compromisos:
A cada organizador se le enviará el poster promocional vía mail para que pueda ser impreso y distribuído; también – por la misma vía – el certificado de participación para los asistentes.

Muy Importante:
A cada organizador le solicitamos los siguientes datos (que serán incluidos en los programas generales y dados a difusión):
 
país:
ciudad:
lugar exacto:
día y hora:
Organizadores:
Poetas participantes:
Coordinador para Palabra en el mundo y mail de contacto:
Apoyos de:


Para programas de radio y tv agregar:
Emisora / programa/ conductores, si tiene emisión por la web, el link.

Para las escuelas:
Niveles que participan, docentes y otros datos institucionales que sean oportunos.

Cada organizador debe comunicar los avances y hacer un resumen de resultados.
 
¡Nada puede acallar el canto, cuando existen justas razones!
En poesía!
 

Un abrazo cordial

 
Proyecto Cultural Sur ( pcsur@aei.ca )
Revista Isla Negra ( revistaislanegra@yahoo.es)
Festival Internacional de Poesía de La Habana (proyectosurcuba@uneac.co.cu)
 
Festival integrante de la Red Nuestra América de Festivales Internacionales de Poesía-
Festival co-fundador del Movimiento Poético Mundial.
 
 
Vorto en la mondo (esperanto), Palavra no mundo (portugués), Parola nel Mondo (italiano), Worte in der Welt (alemán), Rimayninchi llapan llaqtapi (quechua), Paraula in su Mundu (sardo), Cuvânt în Lume (rumano), Parole dans le Monde (francés), Ordet i verden (danés), Word in the world (inglés), Palabra no mundo (gallego). Ñe’ê arapýre (guaraní), Paraula en el Món (catalán), Chuyma Aru (aymara), Koze nan lemond (creole), Kelma fid-dinja (maltés), מילה בעולם (milá baolam), (hebreo), Nagmapu che dungu (mapuche), Tlajtoli ipan tlaltikpaktli (nahuatl), וורט אין ועלט (Vort in Velt),Idish, كلمة في العالم (árabe),  Dünyada kelime (turco), lhamet ta íhi honhát (Wichi), Titzaa yeezii loyuu,  (zapoteco), Dunyoda so’z ( Uzbeco), Слово в мире (ruso), Pallabra nel mundu (asturiano), Hitza Munduan (vasco), T'aan yóok'ol kaab (maya)
 
VIII fip palabra en el mundo
                                                     festival internacional de poesía en todas partes!
 
Coordinadores: Carolina Orozco, Tito Alvarado, Alex Pausides, Gabriel Impaglione

viernes, 14 de marzo de 2014

El novelista José María Guelbenzu cierra hoy en el ADDA el ciclo «Cada cual» del Gil-Albert

14.03.2014 | 00:23/Información
 
El mercurio, La noche en casa, El río de la luna (Premio de la Crítica), La cabeza del durmiente, Esta pared de hielo y Mentiras aceptadas, hasta ahora su última publciación, son algunas de las novelas que han plagado la trayectoria del escritor José María Guelbenzu (Madrid, 1944) que hoy cierra el ciclo Cada cual, que organiza el Instituto de Cultura Juan Gil-Albert en el ADDA.
Este autor fue codirector del Cine Club Imagen de Madrid, colaboró en periódicos nacionales y revistas literarias, y dirigió las editoriales Taurus y Alfaguara. A partir de 1988 se dedicó en exclusiva a la creación y a la crítica literaria. También ha publicado seis novelas policiacas protagonizadas por la juez de Instrucción Mariana de Marco.
En el acto de hoy, que comenzará a las 20.15 horas, charlará con el catedrático de Literatura Española de la Universidad de Alicante Ángel Luis Prieto de Paula.

jueves, 13 de marzo de 2014

"Otras corrientes líricas en los años ochenta y noventa"


    Son pocos los poetas que permanecen situados inamoviblemente en uno solo de los caminos en que se despliega la poesía en estos años; y pocos los caminos que permiten una fijación conceptual inequívoca. Desconectados de la estética dominante, algunos autores trataron de revitalizar la lección del surrealismo y, más en general, de las vanguardias de los años veinte. Es el caso de Blanca Andreu, cuyo libro De una niña de provincias que se vino a vivir en un Chagall (1981) consiguió el premio Adonais y tuvo singular eco entre poetas coetáneos. En parecida línea hay que referirse a Miguel [Ángel] Velasco, autor de Las berlinas del sueño (1982), premio Adonais del año anterior, y cuya poesía de madurez -El sermón del fresno, Bosque adentro y El dibujo de la savia- canalizaría unos elementos visionarios que encontraron el cauce de la contemplación demorada en La miel salvaje (2003), uno de los títulos que indicaban el camino hacia la reflexión de la poesía de comienzos del nuevo siglo. Otros nombres -Amalia Iglesias, José Luis V. Ferris, Eduardo Moga...- evidencian que la poesía de finales de los noventa mostraba un afán de liberación de los complejos referenciales que la afectaron durante años. Pero a esas alturas el caos había perdido ya buena parte de su prestigio, tan notable en la exaltación surrealista; un libro de Miguel d'Ors sobre poetas españoles finiseculares se titula La aventura del orden: una nueva actualización de la antigua dialéctica entre tradición y vanguardia, o logocentrismo y experimentalismo, que articula buena parte de la poesía del siglo xx.
    Más vinculada a la tradición, la corriente elegíaca volvía a los temas de la desposesión y la pérdida, y al viejo y recurrente tópico del tempus fugit. Los nuevos poetas tomaron como modelos a los modernistas, reivindicados tras el largo ostracismo que habían sufrido en los años del compromiso poético, y al Cernuda del exilio, a quien durante la postguerra diversos grupos y promociones habían rendido homenaje desde el interior: el de Cántico en 1955, y el de la revista valenciana La Caña Gris, que en realidad era un tributo de admiración de los jóvenes de los cincuenta, en 1962. Pero, sobre todo, los precedentes inmediatos resultaron ser poetas del segundo tramo sesentayochista: Francisco Bejarano, Eloy Sánchez Rosillo, Miguel d'Ors, Fernando Ortiz, Javier Salvago. En la constitución de esta senda poética, tanta importancia como los modelos tienen los grupos poéticos que la defendieron y difundieron, formados alrededor de tertulias, editoriales o revistas. En este sentido, es relevante la función de las editoriales Renacimiento, en Sevilla, Comares (colección La Veleta), en Granada, y Pre-Textos, en Valencia, que actúan como centros irradiadores de dicha estética. Ésta, por otra parte, no supone enfrentamiento o segregación respecto de la mayoritaria poesía de la experiencia, sino que constituye una de sus ramificaciones. En la mayor parte de los libros se aprecia la andadura armónica del verso, de base endecasilábica, y el declive de los motivos selectos del arte y la cultura, habituales en los maestros, frente a los que ascienden temas relativos al discurrir cotidiano y a la viñeta costumbrista. Su condición estéticamente conservadora se expresa en la aquiescencia ante un entorno del que pueden disentir pero contra el que no se rebelan. Son frecuentes las notas de humorismo y distanciamiento, a veces con una veta maldita que contribuye a aliviar los excesos confesionales. Entre los nombres de esta corriente destacan algunos como el de Juan Lamillar o José Julio Cabanillas. Otros poetas encauzan su análisis de la fugacidad en poemas que rehúyen la previsibilidad característica de esta corriente poniendo el acento en la pureza de la construcción, la contención del lenguaje, la sequedad antipatética o la dilución de los elementos temporalistas en una reflexión de carácter más ampliamente metafísico. Vienen aquí a colación nombres como los de Álvaro García, José Manuel Benítez Ariza, José Antonio Mesa Toré, Aurora Luque o Juan Antonio González Iglesias.
    Una de las corrientes más interesantes de este tiempo es la que enlaza las vivencias personales de carácter subjetivo con las de índole coral; no porque se trate de una poesía de plaza pública o declamatoria desde el punto de vista formal, sino porque parece proceder de un acervo colectivo: el de los mitos constituidos y consolidados en las leyendas orales y en los sueños sucesivos de las generaciones. Habría que citar aquí el caso de Julio Llamazares, autor de La lentitud de los bueyes (1979) y Memoria de la nieve (1982), donde se plasma un universo ancestral inscrito en el mundo rural de la infancia del autor, enriquecido por esos símbolos y arquetipos antropológicos de un tiempo sin memoria. En realidad, este tipo de poesía no carecía de precedentes casi inmediatos, entre los que es obligado citar a Antonio Gamoneda. El ejemplo de éste influyó, además de en Llamazares, en Juan Carlos Mestre, autor de Siete poemas escritos junto a la lluvia (1981), La visita de Safo (1983) y, sobre todo, Antífona del otoño en el valle del Bierzo (1986), donde los versículos se amplían hasta tocar la prosa y las imágenes se agrupan en secuencias rítmicas con algo de salmodia, todo ello al servicio de un clima telúrico de gran intensidad expresiva y fuerte pálpito emocional. Posteriores a éstos son títulos como La poesía ha caído en desgracia (1992) y La tumba de Keats (1999), donde la vocación de solidaridad humana y la radicalidad pasional alientan con una notable riqueza melódica.
    Con notas muy personales, aunque conectado a los anteriores, figura Tomás Sánchez Santiago, que conjuga una trama de arranque costumbrista, en el sentido noble del término, con hondas cavilaciones existenciales, un poderoso imaginario y una densa rehumanización, en títulos como La secreta labor de cinco inviernos (1985) o En familia (1994). José Luis Puerto, tal vez más cerca de Colinas que de Gamoneda y Llamazares, daba cuenta en su primer libro, El tiempo que nos teje (1982), de una forma de contemplación en torno a la epifanía de la naturaleza; pero es a partir de Un jardín al olvido (1987) donde asoma con pujanza el universo de la infancia, identificado con la pureza de lo elemental y las señales de un mundo auroral y definitivamente desaparecido. Libros posteriores de Puerto son Paisaje de invierno (1993), Estelas (1995) o Señales (1997), donde la discursividad anterior se comprime en unos poemas en torno a las consideraciones nucleares sobre la naturaleza humana, ya casi sin anclajes en la anécdota exterior.
    Al lado de ellos, la poesía de Julio Martínez Mesanza (1955) presenta caracteres distintivos que impiden una asimilación a la lírica del telurismo referida atrás. La crítica ha insistido en su carácter épico, por sus evocaciones arcaizantes y fantásticas, aunque de clara ascendencia histórica, que propician el contraste entre las gestas medievales y el mundo de la contemporaneidad. Mesanza es autor de un libro, Europa, engrosado en las sucesivas ediciones a partir de su primera salida en 1983, y cuyas figuraciones corales no están afectadas por la subjetividad exacerbada ni por la melancolía retrospectiva.
    La poética de la experiencia, trivializada ya como marca de escuela, había tendido a dar protagonismo a los elementos verdadera o ficticiamente biográficos frente a los más abstractos o conceptuales. El agotamiento y el cansancio hicieron que, a veces como reacción contra ella y otras como desarrollo interno de sí misma, fuera adquiriendo una presencia cada vez más pronunciada una poesía de «reflexiva», o «de pensamiento», orientada a menudo en la dirección de la esencialidad minimalista.
    En el primer caso, de estricta reacción contra lo que consideraban banalidad de tal estética, fue cobrando cuerpo una poesía de minimalismo expresivo, indagación fenomenológica y huida de lo anecdótico o circunstancial, con nombres como los de Olvido García Valdés, Esperanza López Parada, Diego Doncel o Ada Salas.

    De signo distinto, en cuanto que procede de una poesía de apoyatura más biográfica, es la obra de autores cuyos primeros libros tenían un apagado componente biográfico, entre otros vínculos con la poesía de la experiencia, que se resolvía en reflexión pura sobre una realidad que, en la mayor parte de ellos, satisfacía las pretensiones gnoseológicas: se trata de una poesía sobre la realidad más que sobre la ultrarrealidad; más física que metafísica; más esencialista que trascendente. En este sentido, la obra de autores como Lorenzo Oliván, Antonio Cabrera, Vicente Valero, Antonio Moreno o Jordi Doce presenta zonas de convergencia con la de poetas provenientes de una estricta experiencialidad  -Marzal, Gallego, segunda época de Miguel Ángel Velasco- que evolucionaron hacia una mayor densidad reflexiva. Unos y otros vigilaban los excesos imaginativos; sirva de ejemplo Lorenzo Oliván, que en Único norte y Visiones y revisiones (ambos de 1995), Puntos de fuga (2001) y Libro de los elementos (2004) mantiene la capacidad aforística de otras obras, muy cercanas a las greguerías ramonianas, pero reprimiendo las exuberancias imaginativas y canalizando los poemas en un lenguaje de estricta sobriedad. Y otro tanto puede decirse de Antonio Cabrera, poeta de publicación tardía, cuyo libro En la estación perpetua (2000) es un paradigma de poesía de formulación lógica, pero tendente a la expresión prístina de la naturaleza de lo real.

Angel L. Prieto de Paula

Hacia el tercer milenio. Critica poetica. Ángel L. Prieto de Paula


    Al final del siglo, poesía de la experiencia y poesía reflexiva marcaban las tendencias, declinante una y emergente la otra, más notorias entre los jóvenes. Cada vez fue cobrando mayor evidencia la pugna contra los supuestos ideológicos acoplados al relativismo, y contra las estéticas que les dieron cuerpo. Una de las líneas de actuación alentó la conciencia crítica frente a los pecados de un mundo alienado, de sensibilidad acorchada para la injusticia y el sufrimiento ajeno. En los años precedentes, tales preocupaciones relacionadas con la antigua idea del compromiso habían tenido su lugar en la obra de algunos poetas, pero el cripticismo, la frialdad emotiva o el distanciamiento dominantes impedían la adhesión sentimental del lector, que había de abrir demasiadas puertas para penetrar en el recinto de la complicidad ideológica. No es de extrañar que, al lado de las creaciones de la otra sentimentalidad, surgiera un modo de poesía que, sin el carácter instrumental y programático de la literatura mediosecular, y sin el habitual entramado formalista y las reticencias distanciadoras de los sesentayochistas que se ocuparon de ello, recuperaba la proximidad al hombre de la calle. Precisamente El hombre de la calle (2001) es el título de una antología temática de Fernando Beltrán, quien ha sostenido una dicción que aúna lo social y un desarraigo personal heredero del agonismo de Dámaso Alonso. En general, en las últimas dos décadas del siglo fueron constantes las vacilaciones estéticas sobre el lenguaje de la poesía «entrometida» -término propuesto por Beltrán para sí mismo, pero extrapolable con facilidad a otros autores-, que encontró materia adecuada en los temas de la globalización, la ecología, las guerras imperialistas, el desarrollo asimétrico de los pueblos o el neoliberalismo depredador. Es frecuente que este derrotero temático presente nuevas formas de lenguaje resultantes de un análisis de la poeticidad, que rechaza el idealismo y la función de la literatura como lenitivo de las heridas sociales. De este proceso, prolongado durante bastantes años hasta tocar en el fin de siglo, irían naciendo reflexiones y obras como las de Juan Carlos Suñén, Jorge Riechmann, el colectivo de teóricos y creadores valencianos Alicia bajo cero -entre los que cabe citar a los poetas Enrique Falcón y Antonio Méndez Rubio-, o los autores del colectivo onubense Voces del Extremo o vinculados por afinidad a él -Antonio Orihuela, Manuel Moya, Isla Correyero, Isabel Pérez Montalbán...-, que se basan en la insubordinación al statu quo socioeconómico (neoliberalismo, enajenación consumista) y a la clasicidad anestésica de la literatura, proponiendo una poesía de la conciencia frente a la poesía de la experiencia. Como poeta de referencia para muchos de ellos, Jorge Riechmann, autor además de una copiosa obra ensayística, funda su lírica en la «intolerabilidad del mundo en su estado actual», para lo que se precisa una palabra en que se vinculen ética, naturaleza e historia. La concepción estética de su escritura ha dado en una poesía del desconsuelo que considera el arte como el espacio de la resistencia, y el realismo como instrumento de indagación, vigilancia y alerta, que pretende la transformación del sujeto y, mediante el circuito de la comunicación, la transformación del mundo.
    Si los anteriores se oponían a la poesía de la experiencia porque la identificaban con la banalidad biográfica, el conservadurismo estético y la complacencia con el estado de cosas, en los años finales del siglo surgieron, desde diversos puntos de Andalucía, otras formas de oposición, con el marbete de «poesía de la diferencia», cuyos integrantes acusaban a los de la experiencia de «clónicos» y estéticamente intercambiables, y, sobre todo, de connivencia con el poder, a la que se debería su omnipresencia cultural en foros, premios y ferias del libro. El impulso, en el que se encontraban algunos poetas interesantes como Antonio Enrique o Fernando de Villena, movió la charca literaria sin llegar a cuajar en un corpus teórico solvente, reducido en general a una refutación de los mecanismos mediáticos y propagandísticos en relación con el establecimiento del canon.
    Por uno u otro lado, la poesía parecía asentarse en el espacio de la rehumanización, frente a la concepción del poema como un monólogo en boca de un sujeto creado, y del poeta como mero generador de voces. Se impugnaba así el agnosticismo contemporáneo, que había alentado una poesía caracterizada por la displicencia, el entretenimiento, el derrotismo o la ocultación, erigiéndose, en cambio, un arte de vocación totalizadora, vinculado en alguna ocasión, incluso, a lo trascendente religioso, en nombres como Enrique García-Máiquez, Juan María Calles o María Antonia Ortega.
    No obstante, las corrientes poéticas de los años de transición del siglo XX al XXI son difíciles de percibir, debido a la maraña de nombres, libros, manifiestos, revistas... Alguna ayuda prestan las antologías literarias, como grandes escaparates donde se visualizan las tendencias generales. Ya en la segunda mitad de los ochenta hubo un afán de categorizar las nuevas corrientes, tal como se mostró en las obras de los impenitentes antólogos Luis Antonio de Villena (Postnovísimos, 1986) y José Luis García Martín (La generación de los ochenta, 1988). En el primer caso predominaba el eclecticismo epigonal respecto a la poesía novísima, como se sugería ya en el título; en el segundo, la poesía referencialista y figurativa frente al solipsismo de los sesentayochistas más afamados, con una nómina que habla del tino del antólogo para detectar valores que habrían de consolidarse inmediatamente: Jon Juaristi, Juan Manuel Bonet, Justo Navarro, Andrés Trapiello, Julio Martínez Mesanza, Juan Lamillar, Luis García Montero, Álvaro Valverde, Felipe Benítez Reyes, José Ángel Cilleruelo, Carlos Marzal, Amalia Iglesias, Vicente Gallego, Leopoldo Sánchez Torre y Álvaro García.
    Ya en los últimos años del siglo, proliferaron las antologías de diversa índole, referidas a todo el período desde el 68 o ceñidas a los autores de la última generación. Entre las primeras, tanto la de Miguel García-Posada, La nueva poesía (1975-1992), como la de García Martín, Treinta años de poesía española (1965-1995), ambas de 1996, privilegiaron las notas de figuración realista y transitividad comunicativa. La antología de Joaquim Manuel Magalhães Poesia espanhola de agora / Poesía española de ahora (1997), con versiones al portugués, subraya nombres del segundo tramo sesentayochista, más conectado a las poéticas de los ochenta.
    En 1998 vio la luz una antología consultada, El último tercio del siglo (1968-1998). La relación de seleccionados indica los gustos dominantes entre poetas, críticos y lectores cualificados. En orden de más a menos votados, la relación de incluidos es ésta: Luis García Montero, Luis Alberto de Cuenca, Felipe Benítez Reyes, Antonio Colinas, Luis Antonio de Villena, Carlos Marzal, Jon Juaristi, Juan Luis Panero, Leopoldo María Panero, Jaime Siles, Eloy Sánchez Rosillo, Pere Gimferrer, Andrés Trapiello, Ana Rossetti, Andrés Sánchez Robayna, Antonio Carvajal, Vicente Gallego, Aníbal Núñez, Blanca Andreu, Olvido García Valdés, Jorge Riechmann, y -con los mismos votos los tres últimos- José-Miguel Ullán, Jenaro Talens y Juan Carlos Suñén. Como puede apreciarse, se mantiene, entre los mayores, el núcleo fuerte de los novísimos antologados por Castellet, a los que se añaden otros no incluidos allí, algunos de ellos debido a que su publicación fue algo mas tardía; entre los más jóvenes, predominan los poetas de la experiencia, a los que acompañan, en los lugares finales, representantes del purismo, del neosurrealismo y de la poesía del compromiso civil.
    Otras antologías reseñables fueron la que publicó Juan Cano Ballesta en la prestigiosa editorial Cátedra, Poesía española reciente (1980-2000) (2001), que adolece de cierto confusionismo categorizador; la de Antonio Garrido Moraga De lo imposible a lo verdadero. Poesía española 1965-2000 (2000), basada en los imprecisos supuestos de la «poesía de la diferencia»; la de Ricardo Virtanen, Hitos y señales (1966-1996) (2001), intento de compendiar estéticas diversas desde la aparición de los sesentayochistas; y las selecciones de poesía femenina Las diosas blancas (1985), de Ramón Buenaventura, y Ellas tienen la palabra. Dos décadas de poesía española (1997), de Noni Benegas y Jesús Munárriz.
    Específicamente dedicadas a los poetas surgidos en los últimos años del siglo, destacan las siguientes: Luis Antonio de Villena, Fin de siglo (El sesgo clásico en la última poesía española) (1992), donde predominan la entonación realista, el temporalismo y la recuperación de motivos clásicos; Antonio Ortega, La prueba del nueve (1994), un embate que conjunta esencialismo y poesía cívica contra lo que considera conformismo estético y trivialidad temática de la poesía de la experiencia; García Martín, Selección nacional. Última poesía española (1995), sobre las bases figurativas preferidas por el antólogo; Germán Yanke, Los poetas tranquilos. Antología de la poesía realista del fin de siglo (1996), de espaldas a los experimentalismos y atenta a la figuración realista; Luis Antonio de Villena, 10 menos 30. La ruptura interior en la «poesía de la experiencia» (1997), donde avisaba de la mutación de la poesía de la experiencia hacia un nuevo realismo o hacia una intensificación de lo meditativo; Antonio Garrido Moraga, El hilo de la fábula (1995), fundamentada en la «poesía de la diferencia»; Isla Correyero, Feroces (1998), que apuesta por unas poéticas «radicales, marginales y heterodoxas», con fuerte presencia del realismo sucio y el hiperrealismo; García Martín, La generación del 99 (1999), en que las tendencias defendidas por el autor se subsumen en un eclecticismo que evidencia una cierta pérdida de referentes poéticos; y Basilio Rodríguez Cañada, Milenio. Ultimísima poesía española (1999), cuya abundancia -recoge a sesenta y siete poetas- dificulta su función de observatorio de las corrientes dominantes entre los poetas jóvenes.

Ángel L. Prieto de Paula

"Pies como hojas deshidratadas". Poema nocturno.




La vida va y viene según la ilusión
que ponemos en las hojas deshidratas
que encontramos en los rincones del yo
como bisagras traidoras de los troncos secos apoyados

los pasos ciegos de mis pies
van sobre el espejo que nada reflejan,
mas las huellas de mis pisadas ven
el albero mamífero de toros muertos.

¡Oh, Dios! de los árboles retorcidos

no vuelvas más a esta casa, deja la cuna
intacta: “No la toques jamás”. "No vuelvas".
Yo vuelvo a caer en el dolor del recuerdo
en el dolor de la herida cosida a machetazos
de la selvas nocturnas de la cama de sal y hiel.

la vida va y viene, y uno se acostumbra
a vivir a medias, casi sin nada, solo con tu sombra
esa sombra que te mira desde lejos en el Palmeral

y ya está. Alguna vez llegará la paz a los pájaros
de la cabeza y a la salidas nocturnas sin disolventes,
sin aceitunas en el vermut, que ruedan ya solas,
con unos pies cual hojas deshidratadas, acolchados

no hay preguntas porque no hay quien pregunte.
No hay respuestas porque no queda una hoja virgen
leal a su árbol de cristal y fósforos de luciérnagas.


Ramón Palmera, 13 de marzo 2014 

Antonio Lucas y Elena Medel reciben el Premio Loewe de Poesía

Un jurado de élite destaca que las obras galardonadas" representan muy bien, algunos de los caminos que está siguiendo la poesía más joven hoy en España"

12.03.14 - 22:50 -




El periodista Antonio Lucas recibió este miércoles el XXVI Premio Internacional de Poesía de la Fundación Loewe por su libro ‘Los desengaños’ y Elena Medel el Premio a la Creación Joven por su obra ‘Chatterton, en un acto celebrado en un hotel madrileño que anualmente reune a personalidades del mundo de las letras, la danza, la música y el diseño.
  Y tejiendo tejiendo... 'Los desengaños', Premio Loewe en su XXVI edición, que publica Visor. Dicho así no parece demasiado pero si nos atenemos al jurado, la cosa se pone seria: Francisco Brines, José Manuel Caballero Bonald, Antonio Colinas, Víctor García de la Concha, Clara Janés, Juan Vicente Piqueras, Soledad Puértolas, Jaime Siles y Luis Antonio de Villena.
El actor Juan Diego Botto y el guionista de cine Jonás Trueba, ambos muy cercanos a la poesía y a estos dos autores, realizaron una presentación de los libros galardonados y de sus autores. Por su parte, Enrique Loewe tuvo un recuerdo a Leopoldo María Panero, fallecido días atrás, que fue el primer galardonado con estos premios. También recordó a también desaparecida Ana María Moix, que formó parte de los jurados de estos premios.
El jurado, presidido por Víctor García de la Concha, destacó en su fallo que los libros de Antonio Lucas y Elena Medel «representan muy bien, cada cual a su modo, algunos de los caminos que está siguiendo la poesía más joven hoy en España: amor a la palabra, temor a la realidad, contradicciones solventes en los poemas».
A esta convocatoria se han presentao 686 participantes, procedenes de 24 países. El 14% de los autores procedieron de Hispanoamérica, siendo México, Argentina y EE UU los países con más representantes. En España, las provincias con mayor numero de obras presentandas a los galardonesde Poesía de la Fundación Loewe fueron Madrid, Valencia, Barcelona y Sevilla. De estos autores, el 13% son menores de 30 años.


...............Opinion.........
A ver si Amancio Ortega, copia de Loewe y crea el premio de poesía Zara para jovenes poetas.

martes, 11 de marzo de 2014

Tu voz entró en mis huesos.


Por el campo, entre la hierba
así tan suave como el hocico de un ciervo
las amarillas orquídeas despiertan al aire marino
cada vez más aterciopeladas y mojadas de rocío.

En tu mano esta flor parece un universo
un mundo interior para ti, junto al romero
de la suerte, porque eres mi amor, y sin
saberlo mi tesoro y mi razón de vivir.

Y ya pálido de esperante en la puerta
llegas con tu ronrisa que lo perdona todo
y en mi brazo tu brazo para salir a tomar
un poléo o un chocolate con leche
en un bar de Portugal.

Tu voz entró en mis huesos doloridos
de tanta nube de oro pesado en la tarde,
de refugio del desconsuelo y reparto
de flores machistas sin pronóstico de curación.


Ramón Palmeral, 11 de marzo 2014

Echar sal en los ojos y en la polla

Echar sal en los ojos y en la polla

Qué quieren que le diga amigos de oído tiesos
como la de los linces disecados.
Qué podemos pensar después de ver tanto hijo de su madre por ahí.
Mejor sería olvidarse de todo y echarse pomada blanca en la nariz.
Nos pueden quitar los dineros, pero no los sueños ni la litrona
Nos despedirán del trabajo,  pero no las ganas de salir a tomar unas copas,
 Las pocas cosas que compramos en el bazar de los chinos,
Nos quitarán el piso, las pagas,
pero nunca las ilusiones de coger una
tarro de sal y echársela a los tomates
y si queda algo frotarla en la polla
Pero esto políticos se van a ir a tomar por…
Porque sí, la vida no acaba aquí.
Y esos privilegiados de la casa real nos mentirán
pero no nos engararán.
Y los domingos al sol en un banco del parque.
Y es que estos banqueros me van a chupar la polla
me meteran una querella pero una hostia no se las quita nadie.
Al menos gané 2 euros de  aparcacoches.

(Poema anónimo en busca de un autor)

El poeta y escritor Felix Grande.

(Retrato a lápiz de Felix Grande por Palmeral, marzo 2014)

Félix Grande Lara (Mérida, Badajoz, 4 de febrero de 1937 - Madrid, 30 de enero de 2014)1 fue un poeta, flamencólogo y crítico español, considerado uno de los grandes renovadores de la poesía española de los años sesenta.

Biografía

Hijo de republicanos —su madre trabajó en un hospital durante la guerra civil mientras su padre combatía en el frente2 —, nació en Mérida, Badajoz, pero vivió su infancia y juventud —desde los dos hasta los 20 años— en Tomelloso (Ciudad Real), donde su abuelo era cabrero. Era guitarrista flamenco cuando, según contó él mismo, decidió cambiar ese instrumento por la literatura, que en su pluma posee mucha relación con la música. En Tomelloso fue jornalero y descubrió el amor.
En 1957 se muda a Madrid, donde "sigue empleado en menesteres alejados del ejercicio profesional de la literatura hasta que en 1961 comenzó a trabajar como redactor en Cuadernos Hispanoamericanos", revista de la que llegará a ser director (1983-1996; a la caída del Gobierno socialista fue destituido y pleiteó para ser restituido a su cargo, lo que consiguió). Dirigió asimismo la revista de arte Galería (1989) y la colección El Puente Literario de la editorial Edhasa (1969-1971).2
Comenzó su carrera literaria con la poesía y obtuvo su primer premio, el Adonáis en 1963, por Las piedras, "libro de talante existencial en el que explora el tema de la soledad".3 Dos años después, en 1965, ganaría su primer galardón de narrativa, el Premio Eugenio d'Ors por su novela corta Las calles. Desde entonces no cesó de escribir y de recibir distinciones de todo tipo.
Su obra evolucionó desde la inspiración machadiana y el compromiso social del poemario Las piedras hasta una reflexión sobre el lenguaje y el erotismo.
Logró el premio Nacional de Poesía en 1978 por Las rubáiyatas de Horacio Martín, en que se inventa un heterónimo inspirado en el Abel Martín de Machado y en el Ricardo Reis horaciano de Fernando Pessoa.
Como narrador, destacan sus obras Por ejemplo, doscientos (1968), Parábolas (1975), Lugar siniestro este mundo, caballeros (1980), Fábula (1991), Decepción (1994), El marido de Alicia (1995), Sobre el amor y la separación (1996) y La balada del abuelo palancas (2003).
Aficionado a la música, letrista y guitarrista él mismo, como flamencólogo escribió García Lorca y el flamenco (1992), Agenda flamenca (1987), Memoria del flamenco (1995), que obtuvo el premio nacional de Flamencología, y Paco de Lucía y Camarón de la Isla (2000). Es miembro de número de la Cátedra de Flamencología y estudios folclóricos.
Félix Grande señalaba que los poetas que le marcaron fueron Antonio Machado, Luis Rosales —de quien fue discípulo y amigo y del que había prologado y seleccionado los poemas de la antología Porque la muerte no interrumpe nada—, y César Vallejo, entre otros.
Después de Las rubáiyatas de Horacio Martín no había vuelto a escribir poesía, pero ese silencio de más de 30 años terminó en 2010, cuando incorporó su nuevo poema La cabellera de la Shoá en la antología Biografía y a fines del año siguiente salió Libro de familia.4
Estaba casado con la poeta Francisca Aguirre (como él Premio Nacional de Poesía) con la que tuvo una hija, la también poeta, Guadalupe Grande.
Falleció el 30 de enero de 2014 en Madrid de un cáncer de páncreas. Sus restos mortales reposan en el cementerio de Tomelloso.

Premios y distinciones