POESIA PALMERIANA

Los poetas somos como los leones, después de que nos disparen podemos lanzar nuestras garras. Página administrada por el poeta Ramón Palmeral, Alicante (España). Publicamos gratis portadas de los libros que nos envían. El mejor portal de poetas hispanoamericanos seleccionados. Ramón Palmeral poeta de Ciudad Real, nacido en Piedrabuena.
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domingo, 30 de noviembre de 2014

"Antologia Abierta" (1983-2014), de Ramón Palmeral







He recogido en este nuevo libro mis poemarios que van desde 1983 a 2015, (con excepción de "Homero en Tarssis", por ser un conjunto inseparable). Ramón Fernández Palmeral.
Publicado en mi editorial de autor Editorial LULU en Estados Unidos. 170 páginas
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A MODO DE MANIFIESTO

    He reunido mis poemas a lo largo de treinta y un  años en una antología 1983 a 2014 que sigue abierta. Los distintos poemarios antologados se titulan: “Dietario íntimo”, “…de la autodestrucción”, “Oda a los sublime”, “Desembarcar en ti”, “Desolación sin nombre”, “A la cosas insignificantes de la vida”, “Hombres, bestias y máquinas”, “Homenaje a Miguel Hernández” y “Jardín abierto”. Con excepción del poemario Homero en Tarsis por ser un conjunto inseparable. A través del tiempo creativo desde mis inicios puedo observar una evolución de mi poesía primera narrativa, pasando por la poesía pura, poesía surrealista, poemas dedicados a Miguel Hernández, hasta llegar a la poesía descriptiva de recuerdos, añoranzas y sensaciones.
  Los poemas no son ni buenos ni malos, sino que comuniquen o no comuniquen, a través del tiempo y las modas hemos llegado a una poesía hermética, irracional y compleja de entender, no estoy en contra de ella, puesto que pienso que la esencia de la poesía es arte y no literatura, arte de expresar lo que no se puede expresar en prosa, ya que lo que se puede expresar con ella no es necesario usar el arte de la poesía. A veces hay sentimiento, ideas, emociones que no se pueden expresar con palabras y para ello nos valemos de la poesía, para que, a través de imágenes, metáforas, hipérboles y demás figuras del lenguaje, o emociones abstractas podamos acercarnos a exponerlo en verso, con la posibilidad, incluso de no llegar a conseguirlo. Buscamos los poetas  que el lector sienta nuestras mismas percepciones, nuestros análisis, y nuestros concepto, a veces se puede conectar con él, y otras no será posible, por no coincidir bien por cultura del emisor con el receptor del mensaje poético.
 Lo fundamental es dominar el medio de expresión poética de la poesía nueva o contemporánea. Desde mi primeros poemas decidí abandonar la rima en mis poemas, por considerarla un obstáculo a la expresión compleja de una idea o sensación sensible; ya que la poesía es la “transmutación eufemística” de la que hablo Ortega y Gasset en su Deshumanización del arte, para que dando rodeos, eludiendo realidades, objeto y usos,  poder  construir otra realidad, y ayudar a encontrar otros mundos, otras realidades visibles o invisibles, que quizás ni nosotros mismos comprendemos.
 Mucho se ha hablado de la teoría poética a través de los tiempos, hemos llegado a la poesía total, en que todo vale, como leemos en Antonio Hernández, Premio Nacional de Poesía de 2014, que no es más que la destilación de la toda la poesía anterior, desde un gran precursor como lo fue Góngora, padrino de la Generación del 27, así como inspirador de Miguel Hernández en Perito en lunas, pasando por la poesía  pura e impura, la social de Ángel Valente, Francisco Brines, Jaime Siles, y los novísimo y así hasta llegar a una poesía conceptual, donde lo importante es resumen, la impregnación que queda tras la lectura, el sonido de los versos convertidos en notas musicales de un concierto expresivo del que hay que conocer su código. Pero sin olvidarnos de Rubén Darío, de Antonio Machado o de Juan Ramón Jiménez, Octavio Paz, cuyas lecturas son obligadas para aquellos  que quieren profundizar en la poesía.
    A veces, el poeta –ese espíritu inefable- como el pintor podemos transmitir nuestros puntos de vista y nuestro creaciones y, otras veces, no llegamos a conseguir, mas no debe importarnos. En el esfuerzo de crear reside el placer de componer un poema, sin obviar una dosis de misterio, misticismo, espiritualidad e iluminación, como todo aquel artista que sabe cuales son las dosis de virtudes, comunicación y ensoñación que llega al lector, ya que todos los seres humanos sufrimos y sentimos los mismos padecimientos de la vida y de la experiencia. Por ello, el poeta se ha de esforzar para profundizar en los mundos invisibles, y descubrir luz en las grutas oscuras, de aquí surge el talento o la capacidad de cada cual para hacer visible un presentimiento, una idea, un flash, a veces, difícil de detener –capturar y transformar en una catarsis de los sentidos-, que  tiene como instrumento: la palabra, que es limitada en su semántica, un medio de enunciado –poéticamente-  limitado es la comunicación escrita y oral cuyos códigos son analógicos. 
  El hombre es poeta por naturaleza, porque es un simio narrador desde la prehistoria cuando éramos cazadores y contábamos nuestras jornadas de caza. La poesía es el arte del lenguaje para evocar o provocar emociones y dar testimonio de sus valores. Porque sentimos lo que pensamos. Es un punto de vista y una forma particular de ver el mundo real o ideal y transmutarlo a los lectores como lo percibe el artista-poeta. Como escribiera Miguel Hernández: “somos viento del pueblo, que nacemos para pasar soplados hasta los poros del pueblo, que espera y necesita de nuestra poesía”, porque la poesía es una necesidad. Puesto que existen lectores, hombres y mujeres, deseosas de encontrar un poema que en cierta manera le evoque sentimientos, recuerdos, imágenes o experiencias, placer de lectura, que no encuentra en otros estilos literarios, sólo la poesía, como arte, más que literatura, es capaz de alcanzar ese éxtasis de la palabra, o del conjunto de ellas en los versos.
 No se puede definir qué es poesía, porque la poesía es inefable, inconmensurable, mutable o metamórfica; es decir, que si ahora encontramos una definición, mañana puede ser que nos sirva. Si de la poesía podemos extraer algunas gotas de su misterio, porque es una realidad profunda, y su sentido está más allá de lo expresado literalmente, pues siempre tiene una raíz interna, sentiremos en la carne la punta de la flecha que empuja sin cesar. Otras veces, leemos textos en forma de versos, que no son poemas, sino prosa recortada y presentada en porciones –versificada en tiras o columnas-.  La teoría en la poesía pura del abad Henri Bremond dice que podía expresarse por medio de prosa, y proponía quitaron pronombres, preposiciones, rimas y otros elementos gramaticales y ornamentales, para dejar  en su esqueleto puro, en un tratamiento de lifting. Hoy es día se va por el camino de la poesía total, del todo vale, pero son modas que con el tiempo pueden cambiar. 
    Mi poesía se estructura en tres fases o lunas esenciales y creativas: presentimiento, análisis y comunicación.  Luego se han de retorcer y afilar las palabras hasta convertirlas en arte del lenguaje y de la expresión escrita de códigos, en ese cuadro-poema que ha salido de una inspiración y se ha convertido en una obra que expuesta-editada puede no o no puede gustar al espectador-lector.
    La poesía es una de las 7 artes. Como arte que es, el poeta tiene “patente de corso” para componer poemas, y ha de hacer uso de las licencias que le da la Literatura y el necesario  lectores cómplices y consumidores de ella; pero con técnica, y sobre todo con SINCERIDAD, pues la falsedad en poesía se nota mucho, se culmine mediante la sensibilidad hacia un éxtasis verbal.
    Porque la poesía como arte que es, ha de provocar,  ha de estar en su tiempo, en los tiempos actuales, los contemporáneos, con nuestros problemas y circunstancias de hoy, como dijera Ortega y Gasset “El hombre y sus circunstancias”. El hoy de nuestras crisis, desamparos y sometimientos a la tiranía de la realidad y la rapidez en que vivimos: Internet, redes sociales, móviles, sms, “aifons”. LA POESÍA, ha de ser el reflejo, la denuncia de la actualidad, puede ser más o menos intimista, más o menos amorosa, mística, social, de guerra; pero sin duda como reflejo, espejo de la actualidad y los problemas y sentimientos del hombre.
   La poesía es el arte del lenguaje a través de los signos, ya pactados, que evocan asociaciones complejas o abstractas en la mente del lector, para que éste reviva en él, nuestros sentimientos, vivencias, imágenes, colores, cosas… Algunos teóricos analizan que la poesía no participa de la razón, no es razonable, no es lógica, se presenta a menudo con una acertijo, como una proposición a cuya estructura interna ha de llegar le lector, que además puede valerse de la opinión de un crítico literario que le haga ver y comprende el poema desde otra perspectiva.
    Por lo general, el concepto de Arte se asocia a Belleza, parece como si todo el Arte de la pintura, escultura, e incluso, de la poesía ha de ser bella o que suene bien. En el Arte Contemporáneo los artistas no buscamos que el objeto representado sea bello o agradable a la vista o al oído, sino, por el contrario, se buscan emociones: rechazo, mal gusto, arte povera o basura, otros elementos que provoquen indignación (porque el ciudadano está indignado en los tiempos que corren), porque en definitiva el arte contemporáneo, incluido la poesía han de ser testimonio y notario de los tiempos en que vive el poeta o el artista. Por que el concepto de Arte Contemporáneo es provocación intencionada. Porque el mundo real en que vivimos es una "mierda", por ello el artista ha de reflejar la "mierda" de la que está rodeado: guerras, crisis, desempleo, abusos de poder, corrupción... O sea, exponer mediante palabras el conjunto de sentimientos, vivencias, emociones que nos acongojan, o nos dan placer o por el contrario es un sentimiento efímero y fugaz.
    La poesía contemporánea y actual debe ser un elemento de comunicación, no de incomunicación, pero también de impresión y centrifugación o como escribió Ramón Sijé “flor fría en la madruga”. Por ello el hombre de hoy, el contemporáneo, posee una información audiovisual, Internet, una formación digital que antes no teníamos. Los problemas, los sentimientos y preocupaciones de hombres y mujeres contemporáneo son los mismos: el empleo, el dinero, el bienestar social, paro, el medio ambiente, el ocio, y el progreso, la justicia, la política y la democracia..., pero también lo eterno, lo divino y lo humano: mística de lo espiritual.  Por ello la poesía ha o debe estar de acuerdo al tiempo presente–usando todos los recursos a nuestro alcance- si queremos dejar constancia de nuestro paso por la vida en el tiempo que  hemos vivido.
                                                                         El autor (Ramón Palmeral)



                                                                Alicante, 29 de noviembre 2014